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Más de 162 grupos de Euskal Herria eliminan su música de Spotify por el apoyo de la plataforma a la industria armamentística
Ana Oliveira Lizarribar
Más de 162 grupos de música de Euskal Herria han decidido eliminar su música de Spotify, por los intereses de la plataforma en la industria armamentística, y unirse, así, a la iniciativa Musikariak Palestinarekin.
"Han pasado más de dos años desde que el estado sionista de Israel intensificó violentamente la ocupación que hace tiempo lleva a cabo sobre el pueblo palestino. Esto, que se ha convertido en ruido de fondo, es nada menos que un genocidio. En este contexto, el pasado junio tuvimos noticia de algo que para muchas fue la gota que colmó el vaso: el dueño de Spotify, Daniel Ek, había hecho una inversión de casi 700 millones de euros en Helsing Defense, una empresa armamentística que desarrolla drones militares.". Así lo han expresado desde Musikariak Palestinarekin en una rueda de prensa celebrada en la librería Katakrak de Pamplona.
Más de 650 miembros
Este colectivo se creó a principios de agosto, de la mano de miembros de un par de grupos de música. En septiembre crearon el grupo motor y comenzaron a diseñar un plan de acción. "Empezando con amigas, acercándose a conocidas y llegando a conocidas de conocidas, las/os miembros del grupo notor se han reunido con gente muy diversa a través de correos electrónicos, llamadas de teléfono o un café", comentan.
"Compartiendo dudas y miedos, en el camino también se han encontrado con ilusión y agradecimiento", agregan. Tejer redes también ha sido lo que "ha dado sentido al boicot". Hace tres meses eran 7, hoy son más de 650. De todos modos, "tenemos muy claro que todavía no somos tantos como quisiéramos, tenemos muchas capas que atravesar. De esta forma, queremos aprovechar estas líneas para decir a todo el que quisiera meterse en la organización que tiene las puertas totalmente abiertas", indican.
Además, quieren dejar claro que la iniciativa Musikariak Palestinarekin "no ha nacido para hablar desde la moral", mucho menos para señalar a compañeras/os del gremio; pues "somos conscientes de que las prioridades y la casuística de las músicas de Euskal Herria son diferentes en cada caso".
Eso sí, "sabiendo que para Spotify no somos nadie, queremos fomentar esa misma premisa en la dirección contraria: que Spotify no sea nada para nosotras/os". "Somos conscientes de que las/os músicas/os de Euskal Herria no tenemos apenas capacidad de afectar económicamente a una plataforma de esa dimensión"; sin embargo, "creemos en que la mayor aportación que podemos hacer es el boicot colectivo y el mensaje que transmitimos a través de él".
El Tribunal Militar Central abre juicio oral contra los cuatro militares procesados por las muertes en Cerro Muriano
Ángel Robles
El Tribunal Militar Central ha acordado este lunes la apertura del juicio oral contra los cuatro militares procesados por la muerte de dos soldados durante unas maniobras en la base de Cerro Muriano, en Córdoba capital, en diciembre de 2023. Se trata del último paso procesal para la celebración del juicio oral, tras la conclusión del sumario y la aclaración de un error material solicitada por la defensa de uno de los mandos investigados. La Fiscalía Jurídico Militar y las ocho partes personadas en el procedimiento -tanto defensas como acusaciones- tienen ahora un plazo de cinco días para presentar sus escritos de conclusiones provisionales, según consta en el auto judicial, al que ha tenido acceso El Día de Córdoba.
En mayo, el Tribunal Militar Central número 1 de Madrid confirmaba el procesamiento de los cuatro mandos por presuntos delitos contra los deberes del servicio por su presunta implicación en la toma de decisiones que llevó a la maniobra de cruce de lago que el 21 de diciembre de 2023 concluyó con la muerte del cabo Miguel Ángel Jiménez Andújar, de 34 años, casado y natural de Villafranca de Córdoba, y del soldado Carlos León Rico, de 24 años. Los procesados son un teniente coronel, un comandante, un teniente y el capitán que ordenó la maniobra; en verano, todos fueron cesados por el Ministerio de Defensa.
La tragedia se produjo a primera hora de la mañana del día de autos, cuando un grupo de militares en formación debía cruzar un lago artificial ubicado en el interior de la base de Cerro Muriano. Las maniobras se habrían realizado con unas temperaturas muy frías, cercanas a los cero grados, y en unas condiciones de seguridad cuestionadas por la investigación.
De inmediato, los militares en prácticas se vieron "superados" por la situación y muchos de ellos salieron del agua como pudieron y con evidentes "síntomas de hipotermia". En un principio se dio por desaparecidos a los soldados León y Jiménez, cuyos cuerpos se hallaron a media mañana tras la intervención de submarinistas especializados de la Guardia Civil.
Sin medidas de seguridad "suficientes"
De acuerdo al auto de procesamiento, la maniobra en la que dos militares perdieron la vida carecía de "medidas de seguridad suficientes" y se realizó supuestamente "con unas condiciones de frío en el agua que la convertían en una actividad peligrosa", de acuerdo al auto del Tribunal Militar Central. Así, de las diligencias de instrucciones practicadas hasta el momento se deriva indiciariamente que el capitán "ideó una actividad sin medidas de seguridad adecuadas, con personal que carecía de instrucción y con unas condiciones de frío en el que hacía que hacían de esta práctica una actividad peligrosa".
"No parece que hubiera una adecuada valoración del riesgo ni que el capitán actuara con la pericia que le era exigible", razonaba el tribunal. Entre los motivos esgrimidos, enumera que "la cuerda utilizada no resultó ser apta para la función pretendida, no había experiencia previa de ejercicio militar en condiciones de frío ni se implementaron adecuadas medidas de seguridad para eliminar, reducir o paliar las consecuencias dañosas del riesgo". Todo ello, según el tribunal, sin perjuicio de lo que resulte en el juicio oral, donde se determinará si la conducta del capitán integra o no la figura delictiva que inicialmente se le achaca.
El cabo Miguel Ángel Jiménez Andújar, de 34 años, casado y natural de Villafranca de Córdoba, ingresó como soldado en el Ejército de Tierra en 2011, siendo destinado al Regimiento de Infantería La Reina 2, donde permaneció tras ascender a cabo en 2019. Había participado en misiones en Letonia y Líbano, y se encontraba en posesión de dos cruces al mérito militar con distintivo blanco.
Por su parte, el soldado Carlos León Rico, de 24 años, soltero y natural de El Viso del Alcor (Sevilla), ingresó en el Ejército de Tierra el 8 de mayo de 2023 y estaba también destinado en el Regimiento de Infantería La Reina 2, con sede en la base militar del Ejército de Tierra en Cerro Muriano.
Asturias deja de comprar medicamentos a la farmacéutica israelí Teva por el genocidio
La Voz REDACCIÓN
ASTURIAS
El Servicio de Salud del Principado (Sespa) ha decidido no prorrogar los contratos de compra que tiene vigentes con la farmacéutica israelí Teva y sacar a licitación de nuevo los medicamentos que suministra que cuenten con alternativas en el mercado.
Hasta el momento se han finalizado dos contratos, uno el 30 de septiembre, cuando se cumplía la cuarta y última prórroga para el suministro de uno de los principios activos que fabrica la multinacional israelí, y otra el pasado día 14, al vencer otra adjudicación al HUCA y no haberse comunicado la prórroga.
El 31 de enero y el 31 de julio del próximo año vencen los contratos de otros dos medicamentos para los que hay alternativas en el mercado, por lo que no se aplicarán las prórroga.
Manifestantes muestran su apoyo a Palestina y su rechazo a la participación del equipo Israel Tech durante la decimocuarta etapa de la Vuelta ciclista a España que se disputa este sábado sobre 135,9 kilómetros en Asturias con comienzo en Avilés y final en las duras rampas del Alto de la Ferrapona, en los lagos de Somiedo.
En el caso de suministro del Tolvaptan, un medicamento utilizado para tratar enfermedades renales, sólo hay una alternativa por lo que, según la consejera de Salud, Concepción Saavedra, hay que ser «cautelosos» a la hora de tomar una decisión sobre la primera prórroga de este contrato de suministro, que vence el próximo 31 de enero.
El Servicio de Salud del Principado ya remitió en septiembre una carta a la farmacéutica para anunciar su intención de no renovar los contratos vigentes tras su finalización, medida que se ha adoptado frente a la anulación o resolución de contratos porque, según la consejera, es un proceso más ágil y evita pagos añadidos a la administración.
«La opción más eficiente es dejar que los contratos finalicen, lo que evita indemnizaciones y permite al Sespa preparar nuevas licitaciones con tiempo suficiente», ha señalado la consejera en respuesta a una pregunta formulada por la diputada del Grupo Mixto, Covadonga Tomé, en el pleno de la Junta General del Principado.
Tomé había pedido al Gobierno del Principado que resolviese todos los contratos con empresas que, directa o indirectamente, realicen actividades comerciales o económicas «en asentamientos ilegales en territorios palestinos ocupados», como el suscrito por el Sespa con la farmacéutica Teva.
La consejera ha coincido en que «hay que hablar del dolor y rechazo que supone el genocidio en Gaza, que sigue ocurriendo», pero también ha advertido de que, aunque hay que tomar decisiones, y no solo palabras, debe hacerse desde los principios de racionalidad, proporcionalidad y transparencia, y sin comprometer recursos públicos, informa Efe.
Acción en Indra
Extinction Rebellion irrumpe en una de las sedes de Indra en Madrid: 'El rearme nos cuesta la vida'
Israel dispara contra los cascos azules españoles en Líbano
Margarita Robles denuncia un ataque de Israel contra cascos azules españoles de la ONU en Líbano
elDiario.es
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha denunciado que cascos azules españoles de la Fuerza Provisional de Naciones Unidas en Líbano (FPNUL) sufrieron un ataque israelí el domingo mientras patrullaban en el sur del país árabe, donde Israel sigue operando y desplegado en varias colinas a pesar del alto el fuego que está en vigor desde hace casi un año.
En una entrevista en el marco de un foro celebrado por Atresmedia, la ministra de Defensa ha asegura que “los soldados están todos bien” y que España ha transmitido una queja por el ataque que se produjo el domingo en torno a las 06.00 horas de la mañana, mientras patrullaban en su zona, según ha detallado Robles.
La titular de Defensa ha empleado las mismas palabras de condena del comunicado emitido por la propia FPNUL o UNIFIL (por sus siglas en inglés), que exigió a las Fuerzas de Defensa de Israel que “cesen todo comportamiento agresivo y los ataques contra o cerca de las fuerzas de paz, que trabajan para apoyar el retorno a la estabilidad que tanto Israel como Líbano dicen buscar”.
La FPNUL dijo que las tropas israelíes abrieron fuego contra las fuerzas de paz desde un tanque, cerca de una posición israelí en territorio libanés. “Los proyectiles de ametralladora pesada impactaron a unos cinco metros de las fuerzas de paz, que se desplazaban a pie y tuvieron que refugiarse en el terreno”, señaló en el comunicado. “Las fuerzas de paz pudieron retirarse a salvo treinta minutos después, cuando el tanque se replegó”, agregó, destacando que nadie resultó herido.
Por su parte, el Ejército israelí admitió el domingo haber abierto fuego contra cascos azules tras confundirlos por “sospechosos”. “Tras una revisión se determinó que los sospechosos eran soldados de la ONU que realizaban un patrullaje en la zona y fueron clasificados como sospechosos debido a las malas condiciones climáticas”, explicó en un comunicado.
Además, el Ejército afirmó que sus tropas no dispararon “deliberadamente contra los soldados de la UNIFIL” y que “el incidente está bajo investigación”, como siempre dice cuando se producen estos sucesos.
No es la primera vez que las fuerzas israelíes abren fuego contra integrantes de la FPNUL en el sur de Líbano, donde la misión de la ONU está desplegada desde hace años para mantener la paz entre Israel y el grupo chií libanés Hizbulá a lo largo de la denominada “línea azul”. Sin embargo, los cascos azules han estado más expuestos a los ataques israelíes desde que este país lanzó hace un año una ofensiva terrestre en suelo libanés, donde sigue manteniendo presencia militar en cinco puntos consideras estratégicos.
A finales de noviembre del año pasado, entró en vigor un alto el fuego pactado con la mediación de Estados Unidos, pero Israel no ha dejado de bombardear supuestos objetivos de Hizbulá en Líbano y se niega a retirar sus tropas por completo.
Extinction Rebellion irrumpe en una de las sedes de Indra en Madrid: 'El rearme nos cuesta la vida'
Redacción El Salto
Un centenar de activistas del colectivo Extinction Rebellion (XR) ha irrumpido en la sede de la multinacional tecnológica Indra, especializada en seguridad y defensa, en el barrio de San Blas (Madrid) para denunciar la inversión militar frente a la necesidad de destinar fotos para mitigar la crisis climática.
A primera hora de la mañana varios activistas han entrado en el hall de las oficinas desplegado una pancarta en la que se podía leer “Aquí se carga la maquinaria de la muerte“ mientras varias decenas más se concentraban en la puerta del edificio y colocaban réplicas de misiles en el suelo. Asimismo, varias personas simulaban ser ejecutivos de la empresa y arrojaban pintura roja sobre las escaleras de la entrada “representando la sangre de las personas asesinadas por la industria militar”, señalan desde XR.
La organización, centrada en la denuncia de la crisis climática través de acciones de desobediencia civil no violenta, ha querido denunciar cómo en plena Cumbre del Clima (COP30) de Brasil, el mundo está inmerso en una espiral de aumento de gasto militar mientras los fondos necesarios para frenar el cambio climático no acaban de llegar.
“La temperatura global ya ha superado el límite de 1,5ºC del Acuerdo de París, el límite establecido por la ciencia para evitar los peores escenarios”, señala una portavoz del colectivo, “y las emisiones no solo no han bajado, si no que han seguido aumentando en el último año y las consecuencias ya las vivimos aquí, con la DANA que arrasó Valencia o los incendios que han devastado medio país este verano”. Es por ello que XR busca poner el foco en las inversiones en la industria militar, las cuales representan el 5,5% de las emisiones globales, según el Centre Delàs d'Estudis per la Pau, una organización especializada en el análisis de los presupuestos de defensa.
XR denuncia asimismo que Indra, cuyo mayor accionista es el Estado español, “ha sido la gran beneficiada de los más de 14.000 millones de euros del Plan Rearme UE que el Gobierno ha repartido a dedo”. “A la alarmante situación climática y ecológica, sumamos hoy una preocupante militarización de los Estados, la opresión del pueblo saharaui y los genocidios en Palestina, Congo, Sudán y Yemen. La inversión militar solo va a traer más muertes y destrucción de ecosistemas”, lamenta la portavoz del colectivo.
Es por ello que desde el colectivo llaman a la sociedad a organizarse y rebelarse “contra un sistema que le ha declarado abiertamente la guerra a la vida”, exigiendo un cambio de rumbo hacia “un sistema que priorice la vida sobre el beneficio económico”.
Quién es quién en el sector español de defensa en pleno boom: 'Nunca había visto una oportunidad como esta'
La Unión Europea en liquidación
Sobre un artículo editorial del Frankfurter Allgemeine Zeitung
Autor: Andreas Wehr
En los últimos años, se ha anunciado la muerte de la UE en repetidas ocasiones. Tras el fracaso de la Constitución Europea en 2005 en los referéndums celebrados en Francia y los Países Bajos, muchos creyeron que eso había sido el final. Sin embargo, bajo el liderazgo alemán, el texto constitucional se impuso finalmente como Tratado de Lisboa mediante un truco. Muchos se dieron cuenta del juego y perdieron su confianza en la «unión cada vez más estrecha», según su propia descripción. En 2008 se produjo la crisis financiera, que supuso una prueba de resistencia para la zona del euro. Se logró evitar su desintegración, pero el precio fue muy alto. La población de Grecia se empobreció y las economías de España y Portugal perdieron definitivamente el contacto con Europa Central. Desde entonces, cada vez más jóvenes con buena formación se trasladan al norte. Vuelve la antigua migración de trabajadores extranjeros. En 2016 se produjo la conmoción del Brexit. Con Gran Bretaña, el segundo país más importante abandonó la Unión y dejó atrás a una UE desconcertada.
A pesar de todos estos reveses, se siguió adelante, se mantuvo el optimismo y se forjaron nuevos planes. Se invocó la necesidad de formar por fin una unión política a partir de la unión económica y monetaria. Se publicaron libros en los que se describía el «sueño europeo». [1]
En Alemania, el Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ) siempre fue una de las voces optimistas e impulsoras. Ahora parece que eso ha terminado.
En un editorial de este periódico, el influyente periodista Nikolas Busse hizo un balance aleccionador el 30 de octubre de 2025. El titular resumía la descripción que seguía en dos palabras: «El declive de Europa». Según Busse, las ambiciones de la UE en materia de política exterior han fracasado por completo: «Los últimos años han sido una lección implacable para Europa. Un continente que pensaba que la defensa ya no tenía importancia, Putin le enseñó lo contrario. Un continente que anteponía la protección del clima a todo lo demás, encontró pocos socios con una ambición similar. Un continente que defendía el libre comercio, se enfrentó a los aranceles de Trump. Un continente que creía en la globalización, fue víctima del colapso de las cadenas de suministro. Un continente que reclamaba un papel en la política mundial apenas pudo actuar en Ucrania sin los Estados Unidos; en Oriente Medio ni siquiera se le consultó. Un continente que declaró el derecho internacional como principio rector tuvo que asistir al declive de las Naciones Unidas. La lista podría continuar, pero ya es lo suficientemente alarmante tal y como está. En el fondo, los pilares fundamentales que sustentan la política exterior y la visión del mundo de Europa se han visto socavados en poco tiempo, y en algunos casos incluso se han derrumbado por completo».
En la enumeración de Busse falta el fracaso del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, con sus ambiciosos objetivos de déficit. Apenas hay ningún país que se rija por él. Incluso Alemania, hasta ahora el alumno modelo de la unión monetaria, está lanzando ahora programas con «fondos especiales» por valor de cientos de miles de millones de euros, que sin embargo solo sirven para ocultar la creciente deuda pública. Busse tampoco menciona el fracaso de una política común de asilo y migración. Cada vez más países de la UE actúan por su cuenta en este ámbito. Los controles fronterizos ya no son la excepción, sino la norma. Y recientemente, el ministro del Interior alemán ha manifestado su intención de que en el futuro las solicitudes de asilo se examinen fuera de la UE, sin tener en cuenta las reservas de Bruselas. Así, la UE está hoy más lejos que nunca del ansiado «espacio de libertad, seguridad y justicia».
El resumen de Busse describe la desintegración de la UE: «Antes se pensaba que los europeos se harían más fuertes si actuaban juntos. Ahora se están hundiendo unos a otros: países como Francia por sus deudas, la antigua locomotora del crecimiento, Alemania, por su debilidad económica, muchos Estados miembros por sus conflictos sociales y todos juntos por sus retrasos en materia de defensa, que no se pueden recuperar en poco tiempo. (…) Europa no se toma en serio a nivel mundial porque no hay que tomarla en serio». Parte de esta división es que Polonia deja en libertad a un ucraniano sobre el que pesa una orden de detención europea por ser el principal sospechoso del atentado contra una de las infraestructuras más importantes de Alemania, el gasoducto Nord Stream 2. Y está la controvertida declaración de la excanciller Merkel de que Polonia y los países bálticos socavaron en 2021 las negociaciones de Alemania y Francia en el formato de Minsk sobre un acuerdo entre Rusia y Ucrania, contribuyendo así de manera decisiva a la escalada del conflicto.
Para Nikolas Busse, y probablemente en nombre de toda la redacción del periódico, «la solución no consiste en reforzar la UE, como reclaman de forma refleja quienes son responsables de esta evolución. (…) La UE necesita ante todo Estados miembros fuertes, tanto en lo económico como en lo militar (…). Necesita una visión realista del mundo en el que vivimos. Trump, Xi Jinping o Putin no son errores de la historia. Representan lo que Europa tiene que afrontar cada vez más: países que persiguen sus intereses nacionales sin miramientos».
Dado que un editorial de este tipo no ha aparecido por casualidad en el periódico conservador más importante de Alemania, debe entenderse como una preparación periodística para un cambio de rumbo en la política y la economía: Ya no se apuesta por la quimera de la unidad europea. La perspectiva es recuperar la fuerza nacional.
Puede que sea una coincidencia que el Gobierno federal presentara su «agenda de alta tecnología» precisamente el 30 de octubre de 2025, el día de la publicación del artículo: «Durante la legislatura se destinarán 18 000 millones de euros a proyectos en los ámbitos de la inteligencia artificial, la tecnología cuántica, la microelectrónica, la biotecnología, la fusión nuclear y la movilidad respetuosa con el clima, con el fin de reforzar la posición de Alemania en la economía mundial. La estrategia, de 49 páginas, es en cierto modo el equivalente al plan quinquenal chino», según publicó el FAZ en su sección de economía el 31 de octubre de 2025. Y en la página web del Ministerio Federal de Digitalización y Modernización del Estado se dice lo siguiente sobre la «agenda de alta tecnología»: «Un gran avance para Alemania», sin mencionar en absoluto a la Unión Europea.
[1] Así, el antiguo presidente del SPD y candidato a canciller Martin Schulz publicó en 2013 el libro «Der gefesselte Riese. Europas letzte Chance» (El gigante encadenado. La última oportunidad de Europa). En él exigía «un verdadero Gobierno europeo, elegido y controlado parlamentariamente» y, por tanto, un Estado europeo que se creara a costa de los Estados nacionales. Véase al respecto Andreas Wehr, «Der europäische Traum und die Wirklichkeit. Über Habermas, Rifkin, Cohn-Bendit, Beck und die anderen» (El sueño europeo y la realidad. Sobre Habermas, Rifkin, Cohn-Bendit, Beck y los demás), Colonia, 2013.
(Publicado en : https://www.andreas-wehr.eu/artikel...)
David Lynch: El artista del inconsciente
Con una filmografía eterna y marcada por el extrañamiento frente al mundo, David Lynch fue un adalid de la libertad. Sus trabajos siempre provocaron a la inteligencia del espectador, a su propia capacidad de juego, de inventiva. En las antípodas del cine más "convencional", el cine de Lynch es un arma peligrosa y divertida a la vez, que desconcierta pero que también da pistas. Así lo homenajea Fito Páez.
Por: Fito Páez
La filmografía de David Lynch ha estado marcada por el extrañamiento frente al mundo. Contrariamente a otro tipo de artistas, a Lynch no lo enojaba el mundo. Parecía interesarse más por el absurdo y lo siniestro, como si fueran elementos que fabulan por naturaleza en contra del sentido común, que por intentar transformar lo intransformable. Vieja rencilla estética. Un desafinado humor y los enigmáticos misterios que rodean a sus criaturas aparecen en escena y deslumbran por el marcado erotismo que los envuelve. Borgeano, laberíntico, en su obra nada termina siendo como debería o podría ser. Pero esto no es un recurso posmoderno. Las cosas en Lynch cierran, pero no en un sentido clásico, hitchcockiano. Cierran sensorialmente, para cada espectador como desee. Su cine siempre fue una provocación a la inteligencia del espectador, a su propia capacidad de juego, de inventiva. Sin llegar a ser un juego interactivo, su cine se transforma, casi en las antípodas del cine entendido como convencional, en un arma peligrosa y divertida a la vez, que desconcierta pero que también da pistas.
El cine de Lynch es un cine de la sensualidad. Su violencia artística consiste en intentar forzar al espectador a la misma experiencia. Esto no lo transforma sólamente en un freak de la industria, sino también en un artista de gran precisión cuando tuvo que abordar historias menos entreveradas como Una historia sencilla o El hombre elefante, filmes de narrativas cinematográficas más lineales. En su arte siempre hay una placidez que precisa ser vejada: esta es la materia lyncheana. Pero a la vez surge el humor como un tercer espacio, muchas veces velado, que alumbra otra nueva superficie sensorial. Y surge el desconcierto, casi como una flor, de a poco. Así la oreja que despierta la investigación en Blue velvet es la piedra fundacional donde descansará la historia. O la supuesta vida sosegada en Twin Peaks no es más que el paño donde se revelarán todos los horrores de la vida pueblerina. El accidente de Mulholland Drive nos conduce casi a ciegas en un film sobre la esquizofrenia y la locura. Así como la época victoriana en Londres es la tela de fondo para revelar la miseria humana en El hombre elefante.
Como gran parte de los grandes directores ha sabido elaborar una parcería única con un músico que expandió y tradujo su imaginario personal a la partitura. Es el caso de Ángelo Badalamenti, músico sin igual en las lides cinematográficas. Creador de formas únicas como los motivos de Twin peaks que generan tensión solamente al escuchar las dos primeras notas de la Rickenbacker octavada sobre las cuerdas sintetizadas, o la originalísima partitura de Inland empire en donde se mixturan elementos de todo tipo, géneros musicales con instrumentaciones insólitas, voces y texturas dodecafónicas, máquinas de ritmo y teclados de última generación con melodías de gran lirismo. Todo bajo la tutela alucinada de David Lynch, que a cuento de un amigo, mientras intentaba transmitirle todo lo que había sentido durante la visión del filme me dijo: ”“¡Ah! ¡Es el hombre que se convirtió en pájaro!”.
Lynch inventó una nueva forma del suspense donde el solo hecho de ver a un personaje yendo hacia una puerta genera miedo. Demorar la subjetiva de un personaje hacia lo que va a ver, como el personaje desvariado en la cafetería en Mulholland Drive que descubre al mostrolinyera en esa especie de baldío abandonado en el medio de una ciudad, nos deja con el corazón en la boca. Lynch fue un artista del inconsciente donde la interpretación queda siempre puesta en duda porque todos los elementos con los que se expresa, en sus manos se vuelven paradojales y allí también anida la fuerza de su arte. Resumió con excelencia la idea del significado de la modernidad a través de una búsqueda expresiva permanente ligada a cuestiones técnicas de lenguaje cinematográfico, mezclado con el conocimiento de las estructuras de relatos y un íntimo respeto por las leyes de su corazón.
David Lynch encarnó al artista romántico en su máxima expresión. El hombre que se transformó en pájaro partió de este mundo. Fue un adalid de la libertad. Murió un artista con una obra eterna. Su legado está en manos de quienes continuaremos su labor. El día de su muerte hubo un hermoso cielo azul. Eso trató de transmitirnos. Y así lo despediremos quienes lo amamos porque nos ayudó a ser más libres.
El retorno de la mili en Europa
Francia, en 1997; España, en 2001; Italia, en 2005; Suecia, en 2010; Alemania, en 2011… Durante las décadas bisagra de los siglos XX y XXI un número considerable de países europeos suspendieron o abolieron el servicio militar obligatorio. Se abría un ciclo propio de una nueva época, una coyuntura geopolítica distinta que provocaba cambios en el conjunto y en cada uno de los estados europeos. Era el fin de la Guerra Fría y se había puesto en valor la política de “dividendos de paz” en un panorama geoestratégico que, en principio, parecía más seguro y asimismo más rentable, sobre todo porque podía reducirse el ingente gasto dedicado al armamentismo y a la proliferación nuclear, mientras se aceleraban los procesos de profesionalización de las fuerzas armadas y, de paso, se tranquilizaba a la juventud europea y a unas clases medias que ostensiblemente estaban en contra de la conscripción o buscaban afanosamente librarse de tan ominosa y a veces peligrosa obligación. En nuestro país, además, el desafecto social hacia la mili, simbólicamente representada como “la puta mili”, se hizo mayoritario, espoleado por el movimiento de objeción de conciencia e insumisión. Sin embargo, ese ciclo tenía los años contados.
Muy pronto comenzó el nuevo ciclo que está restituyendo la conscripción en Europa. Hoy en día el balance es muy distinto del que teníamos en 2010. Hay mili en diez países comunitarios (Austria, Estonia, Finlandia, Grecia, Chipre, Dinamarca, Suecia, Lituania, Letonia y Croacia), además de los otros cuatro que no pertenecen a la UE (Suiza, Noruega, Ucrania y Moldavia). El proceso que se está siguiendo nos debe alertar. Desde la anexión rusa de Crimea, con el neolenguaje de la Paz y la Seguridad o con el lenguaje clásico y crudo de la guerra, ha vuelto a las agendas políticas la vieja expectativa militarista de los ejércitos de leva, con decenas de miles o centenares de miles de soldados puestos en los frentes para que sirvan de carne de cañón, dígase carne de contención, qué más da, si a fin de cuentas se trata de una huida hacia adelante, pues ya sabemos que algo así siempre resultó ser una catástrofe material y una enorme carnicería humana, como de hecho está ocurriendo en los frentes de Ucrania.
Hoy sabemos que llevamos diez años inmersos en un nuevo ciclo de retorno de la mili: se inició en 2015, tomó vuelo en 2022 y amenaza con agudizarse en los años venideros. Lituania, que reintrodujo el servicio militar obligatorio en 2015 tras la invasión rusa de Crimea, quiere extenderlo e incluir a las mujeres. Finlandia está en esa misma tesitura. Letonia reintrodujo la mili en 2023. Serbia y Croacia han anunciado su restitución. Suecia ya lo había hecho en 2017. Hay países que no podrían hacerlo o se enfrentarían a un importante sector de la opinión pública, como ocurre en Italia y más aún en España (de momento, la reinstauración de la mili es una idea exclusiva de las ultraderechas, de Salvini y Abascal respectivamente). Pero el debate toma visos de seriedad en Reino Unido, Francia, Bélgica… En Alemania, el ministro de Defensa, Boris Pistorius, sostiene que “no hay capacidad de defensa sin servicio militar obligatorio”). Las últimas noticias sobre una mili voluntaria y bien pagada en Bélgica y Alemania están en las mismas coordenadas de la vuelta de la conscripción.
Es un cambio trascendente, es algo muy serio. Es serio porque nos recuerda que hay decisiones políticas envueltas de hipocresía e inmoralidad. Ese tipo de decisiones estratégicas se estén adoptando en parlamentos inestables y en una coyuntura de extrema volatilidad electoral. Las alientan líderes que se han beneficiado personalmente del ciclo anterior, políticos populistas que en su día no hicieron la mili porque pudieron librarse de ella. Es serio porque afecta a los derechos y a las vidas de futuros reclutas que hoy están en los jardines de infancia y en las aulas de primaria y secundaria. Es serio porque el retorno de la mili se justifica con el discurso del miedo, con la exaltación de las retóricas belicistas, señalando las amenazas del expansionismo ruso, pero lanzando contra él otras amenazas preventivas, y obviando la responsabilidad de los países de la OTAN en la escalada armamentística y en el riesgo de guerra nuclear, mientras se margina a la sociedad civil de un proceso de toma de decisiones que, por cultura de paz e incluso por pura humanidad y por instinto de supervivencia, debería sustentarse en la resolución pacífica de los conflictos. El retorno de la mili no detendrá la guerra; solo nos acerca más a ella.
La diplomacia del blázer: De yihadista a invitado de honor
Spanish Revolution
En 2014, su cabeza valía 10 millones de dólares. Hoy, Ahmad Al Sharaa, antes conocido como Abu Mohamed Al Jolani, entra sonriente en el Despacho Oval con traje y corbata. El hombre que dirigió Al Qaeda en Siria —responsable de miles de muertes civiles— ha pasado de objetivo prioritario del Pentágono a aliado estratégico de Estados Unidos. Donald Trump lo recibe con honores y lo describe como “un líder fuerte con un pasado difícil”. La frase resume el nuevo orden moral del mundo: el crimen deja de importar cuando conviene al mercado.
La caída de Bashar al Asad, aliado de Irán y Rusia, ha reconfigurado el tablero. Lo que hace apenas un año era considerado terrorismo, hoy se presenta como “renovación democrática”. El precio: borrar de la memoria colectiva las ejecuciones, torturas y desplazamientos que marcaron la guerra siria. Occidente ha aprendido a lavar el pasado igual que lava el dinero: cambiando el nombre y la ropa.
El propio Josep Borrell lo definió como “la diplomacia del blázer”: los yihadistas con chaqueta cruzada que buscan “respetabilidad internacional”. Pero más allá del sarcasmo, la escena muestra un patrón viejo: los mismos gobiernos que destruyeron Irak y Libia vuelven a fabricar socios de conveniencia. Se destruyen países para después vender su reconstrucción.
Siria, convertida en escombro tras una década de guerra, se abre ahora al “nuevo comienzo” que Washington promete a quienes se pliegan a su órbita. La barba recortada sustituye al kalashnikov. El relato mediático hace el resto.
EL NUEVO ORDEN DEL CINISMO INTERNACIONAL
Trump, fiel a su manual del espectáculo, elogió al nuevo mandatario: “Me cae bien. Viene de un lugar muy difícil. Todos hemos tenido un pasado complicado”. La equiparación es obscena. Comparar el historial de un ex jefe de Al Qaeda con una biografía turbulenta cualquiera es parte del mismo juego: despolitizar el horror para poder negociar con él.
Con esta visita, por primera vez desde 1946, un presidente sirio pisa la Casa Blanca. Y lo hace con el beneplácito de la ONU, que ha levantado las sanciones contra el régimen. El embajador estadounidense ante Naciones Unidas, Mike Waltz, celebró la “nueva era” de Siria, una era en la que la memoria de las víctimas queda enterrada bajo contratos de gas, reconstrucción y seguridad.
Trump presume de haber sumado ocho votos demócratas en el Senado para reabrir el Gobierno sin restaurar las coberturas sanitarias. El mensaje es claro: hay consenso cuando se trata de negocios, no cuando se trata de derechos.
El presidente republicano busca su foto con quien ayer fue su enemigo. Necesita una victoria simbólica para distraer del colapso interno, del cierre de la administración y del desmantelamiento del sistema sanitario público.
Al Sharaa, por su parte, llega a Washington con su lista de deseos: derogar las sanciones, desbloquear fondos y legitimar un régimen nacido entre ruinas. En menos de un año ha pasado de ser perseguido por terrorismo a ser presentado como socio “por la estabilidad de Oriente Medio”. Y Trump, fiel a su instinto de mercader, huele la oportunidad: Siria puede ser el nuevo campo de inversiones, un terreno fértil para los contratistas estadounidenses y turcos.
“Se lleva muy bien con Erdogan”, dijo Trump. No era un halago, era un aviso. El eje Ankara–Washington–Damasco se perfila como el nuevo triángulo de poder en una región donde la democracia nunca fue prioridad. El negocio de la guerra necesita continuidad: primero destruye, luego reconstruye, después privatiza.
Un ex yihadista convertido en aliado. Un presidente que llama ‘pasado difícil' a una biografía manchada de sangre. Un sistema que cambia verdugos por socios comerciales.
La historia no se repite, se reescribe con corbata.
Trabajadores sanitarios israelíes, cómplices de tortura y extracción de órganos a presos palestinos
Los autores de la revista British Medical Journal (BMJ) presentan pruebas de que los trabajadores sanitarios israelíes participaron o no impidieron los abusos contra los detenidos palestinos.
Un nuevo informe publicado el viernes en la prestigiosa revista médica revisada por pares BMJ detalla numerosas pruebas de tortura y trato inhumano a palestinos recluidos en centros de detención israelíes desde 2023, incluidas acusaciones de complicidad por parte de trabajadores sanitarios israelíes.
El informe, coescrito por médicos y expertos médicos, entre ellos la Dra. Sara el-Solh y el médico y profesor noruego Mads Gilbert, cita múltiples casos documentados de violencia física, psicológica y sexual contra detenidos palestinos.
El informe afirma que «al menos 75 palestinos, incluidos niños, han muerto o han sido asesinados mientras se encontraban detenidos en Israel desde octubre de 2023», citando datos de las Naciones Unidas. Los supervivientes detenidos sin cargos describieron «palizas repetidas y condiciones horribles», según los autores.
Los autores señalan que las autoridades del régimen israelí han reconocido en el pasado la tortura de detenidos palestinos. El informe cita una conclusión según la cual se ha utilizado la tortura «sistemáticamente» contra detenidos palestinos, haciendo referencia a una admisión del régimen israelí documentada anteriormente por The Guardian.
Complicidad médica
El informe de BMJ destaca el testimonio de antiguos detenidos y denunciantes israelíes que indican que los trabajadores sanitarios israelíes facilitaron o no impidieron actos de tortura.
En una serie de testimonios de denunciantes del centro de detención de Sde Teiman, el informe cita a un médico israelí que afirmó que se ordenó a los médicos «no escribir sus nombres en los documentos oficiales» porque «los funcionarios temían que pudieran ser identificados y acusados de crímenes de guerra».
El informe también hace referencia a un documento del Ministerio de Salud israelí, revisado por el New York Times, en el que se afirmaba que los detenidos palestinos que recibían tratamiento en el centro debían ser «vendados y esposados a sus camas».
Se cita a Médicos por los DDHH Israel describiendo las condiciones en Sde Teiman como «un punto bajo para la ética médica y la profesionalidad» y concluyendo que «el sistema sanitario israelí ha permitido las violaciones éticas anteriormente descritas en relación con el tratamiento médico de los detenidos de Gaza».
Los autores del BMJ escriben que algunos detenidos denunciaron que el personal médico israelí era «físicamente violento», les negaba tratamiento o no trataba adecuadamente sus lesiones.
Detención de trabajadores sanitarios palestinos
El número de presos políticos palestinos recluidos en prisiones y centros de detención israelíes superaba los 9.100 en octubre de 2025, según escriben los autores. Entre ellos se encuentran al menos 95 trabajadores sanitarios palestinos detenidos desde la escalada de violencia en Gaza.
Los autores sitúan estas prácticas en el marco de un patrón más amplio de ataques contra la sanidad palestina y escriben que «más de 1.700 trabajadores sanitarios palestinos en Gaza» han sido asesinados desde octubre de 2023, junto con la «destrucción sistemática y selectiva de la infraestructura sanitaria, incluidos hospitales, clínicas, ambulancias y equipos médicos esenciales».
Afirman que estas acciones constituyen «claras violaciones del Cuarto Convenio de Ginebra», que protege al personal médico durante los conflictos armados.
Llamamiento a la rendición de cuentas
Los autores critican lo que denominan «silencio institucional» entre los organismos médicos mundiales, y escriben: «El hecho de no condenar explícitamente las violaciones de manera oportuna, de no nombrar claramente a los autores y de no exigir la rendición de cuentas… constituye complicidad».
Piden a las asociaciones médicas mundiales, incluida la Asociación Médica Mundial, que «revoquen la condición» de la Asociación Médica Israelí a menos que investigue y cuestione la participación médica en los abusos, estableciendo una comparación con la exclusión de las asociaciones médicas de Sudáfrica y Rodesia durante el apartheid.
«No hay lugar para el uso indebido de la medicina como complemento de la represión y la violencia estatales… tenemos la obligación moral y legal, no solo de alzar la voz, sino también de actuar», concluye el informe.
Extracción de órganos
Por otra parte, y relacionado también con la devolución de presos palestinos, según informa The New Arab, el renombrado cirujano plástico y reconstructivo británico-palestino Dr. Ghassan Abu Sittah ha afirmado que los cadáveres de los palestinos fallecidos devueltos a Gaza por Israel muestran evidencias irrefutables de extracción profesional de órganos.
En declaraciones a Al Jazeera a principios de esta semana, Abu Sittah compartió su opinión profesional sobre las imágenes de los palestinos fallecidos que le mostró el medio de comunicación con sede en Catar.
«La primera observación es que, en todos los cadáveres a los que se les extrajeron o extirparon órganos, se trata de órganos que ahora se trasplantan de forma rutinaria: el corazón, los pulmones, el hígado, los riñones y las córneas», afirmó Abu Sittah, que pasó más de un mes trabajando en los hospitales de Gaza durante la guerra.
El cirujano plástico y reconstructivo añadió que la precisión con la que se extrajeron los órganos indicaba que se trataba de manos profesionales.
«El método de extracción —la caja torácica y las costillas fueron cortadas con una sierra afilada, una sierra médica, una sierra para huesos— y el esternón, junto con la parte central de las costillas, se levantó para permitir la extracción del corazón y los pulmones sin dañar los órganos que se extraían», dijo, señalando que la piel de todas las víctimas parecía estar quemada por nitrógeno líquido, un producto químico utilizado para preservar los tejidos.
«Lo esencial es que no se produjeron daños en los órganos restantes, lo que significa que la extracción fue realizada quirúrgicamente por un cirujano experimentado».
De manera escalofriante, Abu Sittah citó múltiples testimonios de testigos que afirmaron que las víctimas estaban vivas en el momento de la extracción.
Los cadáveres devueltos por Israel eran los de palestinos secuestrados o asesinados por las fuerzas del régimen israelí en Gaza. Los cadáveres fueron devueltos a los palestinos como parte del acuerdo de alto el fuego negociado por EEUU.
En octubre, Israel devolvió al menos 135 cadáveres a la Franja de Gaza, que presentaban signos de tortura y mutilación.
Uno de los cadáveres, el del detenido palestino Mahmud Ismail Shabat, de 34 años, del norte de Gaza, mostraba que sus piernas habían sido aplastadas por las orugas de un tanque, así como marcas de ahorcamiento alrededor del cuello.
Otras decenas de cadáveres mostraban signos visibles de tortura, como las manos atadas a la espalda de las víctimas y los brazos dislocados, así como cuerdas alrededor del cuello.
Ya en diciembre de 2023, dos meses después del inicio del genocidio de Israel en Gaza, las autoridades palestinas habían dado la voz de alarma sobre la extracción de órganos por parte de Israel. Los médicos informaron entonces de que los cadáveres eran devueltos con mutilaciones importantes, incluida la desaparición de órganos transplantables.
Quién es quién en el sector español de defensa en pleno boom: 'Nunca había visto una oportunidad como esta'
Antonio M. Vélez
La elevada incertidumbre geopolítica y el boom del gasto militar han puesto de moda al sector de la defensa, una industria que en España es eminentemente exportadora, compuesta en su mayoría por pymes y cuyo punta de lanza es la cotizada Indra.
El pasado 29 de octubre, la principal empresa española de tecnología punta, con la que el Gobierno está intentando armar un gran operador nacional, celebró un concurrido acto en Ifema, el recinto ferial madrileño cuyo comité ejecutivo preside su CEO, José Vicente de los Mozos.
En el evento (jamón ibérico a discreción, como en los tiempos de la burbuja inmobiliaria), Indra citó a 600 empresas, centros de investigación y universidades para “reafirmar su compromiso como empresa tractora y apoyarse en los Programas Especiales de Modernización [PEM] como palanca para reforzar la competitividad del sector y convertirlo en referente en la Europa de la Defensa”.
El encuentro resume el momento del sector, con Indra como gran protagonista. Descartada la empresa pública de energía que el Gobierno socialista llegó a poner sobre la mesa en los albores de la crisis energética que provocó Rusia con la invasión de Ucrania, el Estado lleva tiempo incrementando su peso en el sector de Defensa, con la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) e Indra como ejes vertebradores.
Superada su profunda crisis en época del polémico Javier Monzón (descabalgado en 2015 tras la entrada temporal de Telefónica en Indra), la compañía que preside desde enero Ángel Escribano, tras la marcha de Marc Murtra a la 'teleco', lidera las subidas del Ibex este año (sube cerca del 190%) y espera cumplir ya los objetivos que tenía para 2026.
Indra, que tradicionalmente obtenía no más del 20% de sus ingresos de la tecnología militar, ha sido la gran beneficiada de los más de 14.000 millones de euros en préstamos al 0% que el Gobierno concedió a dedo entre septiembre y octubre para los PEM del Ministerio de Defensa, al calor del Plan Rearm UE, dotado con 800.000 millones de euros. El grupo acaba de cifrar en 10.000 millones su cartera de pedidos en Defensa para 2026.
“Nunca había visto una oportunidad como esta”, decía hace unos días el presidente ejecutivo de Indra, a su vez copropietario de su primer accionista privado (14,3%), Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), con el que Indra planea una absorción muy polémica por el evidente conflicto de interés que supone.
Escribano reconocía que en 30 años en el sector no había visto algo así. Ante las exigencias de la OTAN y el plan del Gobierno para incrementar el gasto en defensa al 2% del PIB, “las empresas tenemos que generar el conocimiento, las capacidades, y no dejar pasar esta oportunidad”.
Indra controla hace años la electrónica de muchas Administraciones (también los procesos electorales) y es líder mundial en tecnología de control del tráfico aéreo.
Entre otros proyectos, desarrolla radares para los ejércitos de España, Reino Unido, Francia, Alemania o Dinamarca, además de la OTAN; y es el coordinador industrial español del mayor programa de defensa colaborativo de Europa, el FCAS o Futuro Sistema de Combate Aéreo, llamado a competir con el F-35 estadounidense cuya compra descartó Defensa este verano. En el FCAS participa el gigante europeo Airbus, del que el principal accionista de Indra, la SEPI, tiene un 5%.
Con más de 61.000 empleados y una facturación de 4.800 millones en 2024, aunque mucho más pequeña que los grandes gigantes del sector de defensa, Indra tuvo un origen vinculado al sector público, resultado de la absorción de la empresa privada Ceselsa por la estatal Inisel. En 2013, con la extinta Bankia en la UVI, la SEPI compró el 20% de la antigua Caja Madrid en el grupo. En febrero de 2022, dos días antes de la invasión de Ucrania, el Gobierno de Pedro Sánchez autorizó al holding estatal a aumentar su participación hasta el 27% actual.
Tras tantear su compra sin éxito, en 2023 Indra adquirió por 175 millones cerca del 10% de ITP Aero, referente mundial en motores aeronáuticos de aviación, que suministra los propulsores de Airbus. Con ventas de 1.612 millones en 2024, en ITP son accionistas el fondo estadounidense Bain Capital (69,5%), JB Capital, de Javier Botín (10%), y el Gobierno vasco (6%).
Poco después de la entrada en ITP irrumpió en Indra la familia Escribano, con un 3,4% inicial que elevó progresivamente hasta el 14,3% actual. El próximo día 28, Indra aprobará en una junta extraordinaria sacar del consejo a dos consejeras independientes contrarias a la absorción de EM&E, operación que los Escribano quieren cerrar antes de fin de año y con la que podrían elevar su paquete en Indra a cerca del 30%.
EM&E es una empresa de una dimensión muy inferior a la de Indra. Con unos 1.250 empleados, en 2024 facturó 355 millones (en 2019 sus ventas no llegaban a 55 millones). En los últimos años ha recibido adjudicaciones multimillonarias de Defensa, muchas sin concurrencia. En marzo, el presidente de EM&E, Javier Escribano, hermano de Ángel Escribano y consejero de Indra, confió en facturar unos 400 millones en 2025. En octubre, elevó la cifra a 480 millones.
Con sede en Alcalá de Henares (Madrid), EM&E suministra sus sistemas a las Fuerzas Armadas y Cuerpos de Seguridad de todo el mundo. Presente en más de 25 países, era semidesconocida cuando en 2019 fichó como asesor al ex secretario de Estado de Defensa Agustín Conde, que estuvo unos meses en el grupo fundado por el padre de los Escribano, tornero, como sus hijos.
EM&E tuvo entre 2015 y 2021 como accionista minoritario al fondo soberano de Omán. Copó titulares en 2020 al adjudicarse la fabricación de respiradores en los momentos más críticos de la pandemia. Meses después se creó el consorcio TESS Defence, en el que Indra tiene un 51% desde este año, y que debe fabricar los nuevos blindados 8x8 Dragón para el Ejército de Tierra, que ya acumulan importantes retrasos, lo que ha provocado una reprimenda pública de la ministra de Defensa, Margarita Robles.
En TESS son socios los Escribano, la estadounidense General Dynamics, dueña de la española Santa Bárbara, que quiere aumentar un 70% su producción en España y en junio anunció un acuerdo de colaboración con Escribano “para desarrollar conjuntamente oportunidades en el sector de la Defensa”; y la vasca SAPA, a su vez dueña del 7,94% de Indra, ligeramente por encima del 7,24% de Amber Capital, del presidente de Prisa, Joseph Oughourlian.
SAPA facturó 67 millones en 2024, un 23,5% más, con un beneficio de 2,89 millones, y prevé 800 millones de ingresos en 2032. El grupo vasco acaba de ampliar su alianza estratégica con General Dynamics para el desarrollo cooperativo de vehículos next gen del Ejército norteamericano, un hito para el sector español de defensa. SAPA está entre los accionistas de Indra reacios a la absorción de EM&E. Sus propietarios, Ibon y Jokin Aperribay (presidente de la Real Sociedad) se reunieron el pasado lunes en Moncloa con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
En la Junta del día 28, Indra prevé aprobar la compra de Hispasat, el operador de satélites que compró a principios de año a Redeia, otra participada de la SEPI, por 725 millones. Se hará así con un 43% de Hisdesat, operadora de servicios por satélite para clientes gubernamentales y de defensa, seguridad e inteligencia en la que ya tiene un 5%. En ella participan ISDEFE (tecnológica adscrita a Defensa, con un 30%), Airbus Defence & Space (15%), y Sener (5%).
Hisdesat es otra gran beneficiada por los PEM junto al gigante Airbus, que prepara la creación de un gigante europeo del espacio junto a la francesa Thales y la italiana Leonardo, que tendrá una de sus cinco filiales en España. En los PEM también participa Oesía, antigua IT Deusto, socia de Indra y SEPI en Epicom (antigua filial de Duro Felguera). Entre sus filiales están UAV Navigation, Cipherbit o Tecnobit, especializada en desarrollo y fabricación de tecnología de visión inteligente, simulación y comunicaciones tácticas.
En septiembre Indra aseguró que “a día de hoy” no mantenía conversaciones para adquirir Oesía, que en 2024 facturó un nuevo récord de 256 millones. El grupo que pilota Luis Furnells, con más de una decena de militares como asesores y consejeros, tuvo hace años entre sus socios minoritarios al recientemente fallecido Francisco de Borbón, Duque de Sevilla.
Otra gran beneficiaria de los PEM, junto a Telefónica (de la que SEPI tiene un 10%) es Navantia, 100% de SEPI. Con ventas de 1.528 millones en 2024, los astilleros públicos llevan décadas en pérdidas (200 millones de números rojos en 2024), pero son un importante polo de empleo en Cádiz, Ferrol y Cartagena. Especialista en fabricar buques de guerra, Navantia es la primera empresa española en el ranking de 100 mayores compañías del sector que elabora Defense News. Está en el puesto 84. Indra (87) es la otra española en ese listado, copado por firmas estadounidenses.
También recibirá préstamos al 0% de los PEM la gallega Urovesa, fabricante de todoterrenos militares, contra incendios y de recogida de residuos urbanos. Con ventas de 125 millones en 2024, el 75% de su negocio procede de la pata militar. Empresa familiar, en ella es consejera Cecilia Sierra, concejala del PP en varias áreas del Gobierno local de Santiago entre 2011 y 2014.
Otro nombre seleccionado para los PEM es la malagueña Aertec, que hace unos meses vendió a Indra su división de sistemas aéreos no tripulados, Aertec Defence & Aerial Systems (DAS). En 2024 facturó unos 40 millones.
Un clásico
Un clásico del sector es la ingeniera vasca Sener, accionista mayoritario de ITP hasta que en 2016 vendió su paquete a Rolls-Royce. Con más de 4.000 empleados, sus ingresos totales (Mobility, Aeroespacial y Defensa, Energía y la central de diseño de centros de datos, Quark) fueron de 710 millones en 2024. El 86% vino del exterior.
La empresa de la familia Sendagorta, estrechamente vinculada al Opus Dei, creó en septiembre de 2021 el consorcio Sistemas de Misiles de España (SMS) junto a Escribano y la madrileña GMV, dedicada a espacio, aeronáutica, defensa y seguridad, ciberseguridad, sistemas inteligentes de transporte, automoción, sanidad, telecomunicaciones y tecnologías de la información para Administraciones y grandes empresas. GMV, vetada por el Banco Mundial en 2021 por prácticas corruptas en Vietnam, facturó 454 millones en 2024.
Al proyecto de SMS se sumó en febrero de 2023 el fabricante de armamento Instalaza. Con unos 48 millones de facturación en 2024, Instalaza era socia de la extinta empresa semipública de exportación de armas Defex, protagonista de un gravísimo escándalo de corrupción hace una década que salpicó a empresas como Deimos, que Elecnor, de varias familias de aristócratas, vendió a Indra en 2024.
En Defex era socia Maxam, cuya división de defensa, Expal, compró el gigante alemán Rheinmetall a finales de 2022. La operación, valorada en 1.200 millones, propició una multa de 13 millones de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) por aportar información engañosa sobre la fusión.
En Instalaza fue consejero Pedro Morenés antes de ser ministro de Defensa con Mariano Rajoy. Hoy preside Amper, que en 2024 obtuvo de la pata de Defensa, Seguridad y Comunicaciones el 20% de los 84 millones que facturó. En Amper es consejera Luisa Poncela, ex alto cargo en Economía con Luis de Guindos. Su vicesecretario, Miguel Crespo, ex de Bankia y ex colaborador de Rodrigo Rato, está imputado en el escándalo de Equipo Económico.
Varias empresas del sector han cambiado de manos recientemente. Alfariver, antigua Star Defence Logistics & Engineering (SDLE), fue vendida en 2024 tras ser sancionada en 2023 por la CNMC por repartirse con dos empresas licitaciones de Defensa valoradas en 60 millones relacionadas con el mantenimiento de vehículos militares (como los Centauro, Leopard, Pizarro, BMR, VEC y RG-31) y material de campamento. Con ventas de 54 millones en 2024, su presidenta es Rosa Aza, ex presidenta de Duro Felguera y vinculada al PSOE asturiano.
Aciturri, fabricante de componentes de motor para clientes como Airbus, Boeing, Embraer, Dassault o Rolls Royce, vendió a finales de 2024 el 51% de su división de Aeroestructuras a la belga Sonaca, en una operación valorada en unos 500 millones. Este año prevé superar los 260 millones en ventas.
El sector atrae desde hace años el interés de los fondos. Alguno tan mediático como Hyperion, especializado en defensa y ciberseguridad y lanzado en enero de 2024 por el anterior líder del PP, Pablo Casado, y Ricardo Gómez-Acebo Botín, sobrino de Ana Botín. Acaba de anunciar otro fondo de hasta 500 millones para 2026, tras captar 150 millones de los que el 40% ya ha destinado a empresas como la industrial catalana Gutmar, las aeronáuticas Brok-air y ATS Aviation y las espaciales Pangea Aeroespace y Sateliot.
Otro ejemplo es Towerbrook, primer accionista de la vitoriana Aernnova Aerospace, suministrador de la industria aeronáutica que surgió en 2006 de la adquisición de la división aeronáutica de Gamesa. En 2017 lo compró al fondo Springwater, especialista en empresas en dificultades, junto a Torreal (de la familia Abelló) y Península, de Borja Prado, expresidente de Endesa o Mediaset.
'La guerra es un negocio': Los mercenarios colombianos que entrenan a niños soldados de Sudán
Harriet Barber / Santiago Rodríguez Álvarez
Medellín / Bogotá
Al principio, a los mercenarios colombianos curtidos por décadas de guerra en la selva, el conflicto de Sudán les parecía lento. “En Sudán duermen por las noches, ni siquiera dejan a alguien en seguridad porque todo el mundo se va a la cama”, dice Carlos, uno de los cientos de colombianos contratados para luchar en el país africano. “Los colombianos somos diferentes, estamos acostumbrados a otro tipo de guerra”.
Cuando él y sus compañeros colombianos llegaron al frente, siguieron adelante en la oscuridad adentrándose cada vez más en territorio enemigo. “Y entonces empezaron a producirse muchos más combates y muchas más muertes”, dice.
Carlos llegó a Sudán a principios de 2025, casi dos años después de que comenzara la brutal guerra civil entre el Ejército y el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).
Según representantes de la ONU, el conflicto ha sumido a Sudán en una de las peores pesadillas humanitarias de la historia reciente: 150.000 asesinados, según algunas fuentes; mujeres y niñas violadas y secuestradas y casi 13 millones de sudaneses obligados a huir de sus hogares en la mayor crisis de desplazamiento forzado del mundo. El pasado jueves, las RSF anunciaron su “conformidad” con una tregua humanitaria en Sudán propuesta por EEUU, Egipto, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos.
El Fasher, capital de Darfur del Norte, ha caído en manos de las RSF tras 18 meses de asedio. Cientos de miles de personas han estado atrapadas en esta ciudad devastada donde no ha entrado ningún tipo de ayuda durante más de un año y medio, y los niños se han visto obligados a comer langostas y pienso para animales. El Fasher es el lugar al que fueron enviados los colombianos que luchan para las RSF. “La guerra es un negocio”, dice Carlos.
La participación de los mercenarios salió a la luz en 2024, cuando el medio bogotano La Silla Vacía publicó una investigación sobre la contratación de más de 300 exsoldados colombianos en Sudán, provocando una inédita disculpa por parte del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia.
El trabajo de los colombianos no termina en el campo de batalla. Los combatientes admiten haber entrenado a niños soldados de Sudán y hay fotos de ellos operando en Zamzam, el mayor campo de desplazados forzosos de Sudán. En abril, las RSF arrasaron Zamzam en una de las peores masacres de esta guerra, según la ONU. Mataron a entre 300 y 1.500 personas.
“Hemos sido testigos de un doble crimen con nuestros propios ojos: el desplazamiento forzado de nuestro pueblo a manos de las RSF y ahora la ocupación del campo por mercenarios extranjeros”, dijo Mohamed Khamis Douda, portavoz del campo de refugiados de Zamzam (en Darfur), al periódico The Sudan Tribune.
El papel de Emiratos Árabes Unidos
Todas las miradas están puestas en Emiratos Árabes Unidos. Desde hace tiempo, el país ha sido acusado de armar y respaldar a las Fuerzas de Apoyo Rápido, y de contratar a los mercenarios usando empresas privadas de seguridad. Emiratos ha negado sistemáticamente las acusaciones.
Algunos colombianos que filtraron información dicen haber sido engañados y que les dijeron que su misión era proteger instalaciones petroleras en Emiratos. Carlos sí sabía que iba a la guerra, pero no sabía dónde. Lo único que le habían dicho es que era en África. Su viaje comenzó con exámenes médicos en Bogotá, donde firmó un contrato de 2.600 dólares al mes. Según él, después lo llevaron en avión a Etiopía pasando por Europa. Luego, a una base militar emiratí en Bosaso (Somalia) y luego a Nyala, la ciudad de Sudán que se ha hecho conocida por ser un centro de mercenarios colombianos.
Entrenando a niños
Carlos, que pide permanecer en el anonimato para hablar con libertad, reconoció que su primera misión fue entrenar a reclutas sudaneses, la mayoría de los cuales eran niños. “Los campamentos tenían miles de reclutas, algunos adultos, pero sobre todo niños, muchísimos niños”, dice. “Son niños que nunca han empuñado un arma; les enseñamos a manejar rifles de asalto, ametralladoras y lanzagranadas; después, eran enviados al frente; los entrenábamos para ir a morir”, añade. Describe el entrenamiento de los niños como “horrible y una locura”. “Por desgracia, así es la guerra”, agrega.
La unidad de Carlos terminó siendo destinada a la sitiada ciudad de El Fasher, el campo de batalla más duro del país. Los combatientes de las Fuerzas de Apoyo Rápido levantaron un muro de 32 kilómetros en torno al perímetro la ciudad, ejecutando a los que intentan escapar de allí.
Carlos muestra a La Silla Vacía y The Guardian fotos y vídeos de los mercenarios colombianos en Sudán, algunos de ellos facilitados por sus compañeros. En una de las fotografías es posible ver a los reclutas tumbados en el suelo boca abajo, algunos con rifles en las manos. Dos adolescentes posan para la cámara haciendo el signo de la victoria con los dedos.
En una tercera grabación, unos mercenarios con marcado acento colombiano hablan en medio de un intenso tiroteo sobre un compañero que parece haber sido herido. “No sé si está muerto, porque no pudimos verlo”, dice uno en español. “¿Quién viene a ayudar a sacarlo?”. El mercenario señala a un grupo de combatientes sudaneses agolpados cerca de él. “Vosotros, vosotros, vosotros, pueden ayudarnos aquí, darle apoyo a estos hombres; vamos a hacer una retirada en silencio para sacar a este tipo”, se le escucha decir antes de una imagen del grupo llevándose a un hombre herido frente a casas llenas de agujeros de bala.
De Colombia a otros países
Se cree que Colombia es uno de los mayores exportadores de mercenarios del mundo. El conflicto civil que ha vivido el país durante décadas generó un excedente de combatientes con experiencia, muchos de ellos entrenados por el Ejército estadounidense.
“Colombia tiene más de medio siglo de historia de conflicto activo. No es solo que sus soldados hayan recibido un entrenamiento muy bueno, sino que han estado en el campo de batalla en situaciones muy complicadas y están preparados para el combate”, dice Elizabeth Dickinson, analista superior para Colombia en el centro de estudios International Crisis Group.
El uso de mercenarios colombianos se intensificó en torno a la década de 2010, dice el experto en mercenarios Sean McFate, cuando los excombatientes del país centroamericano eran contratados para proteger la infraestructura petrolera de Emiratos. Sus funciones fueron cambiando durante la guerra de Yemen. “Emiratos Árabes Unidos envió a muchos mercenarios colombianos a matar hutíes [rebeldes], y lo lograron”, explica.
Desde entonces, los mercenarios colombianos han aparecido una y otra vez en las noticias. En julio de 2021, dentro del equipo que asesinó al entonces presidente de Haití, Jovenel Moïse, había 18 pistoleros colombianos. En Irak y en Afganistán han luchado exmilitares colombianos. Ahora también en Ucrania: el ministro de Relaciones Exteriores de Colombia comunicó en noviembre de 2024 que unos 500 compatriotas habían viajado allí para luchar contra las fuerzas rusas.
Carlos era uno de ellos. Tras dos años en las tropas ucranianas, se fue. “Ucrania se estaba complicando, había más bajas, más avances del enemigo; así que me fui y acepté este trabajo de mercenario en África”, dice. “No sabía absolutamente nada sobre el trabajo, solo que era en África”.
Para los países que los contratan, los mercenarios tienen la ventaja de que es posible negar la vinculación con ellos cuando se trata de eludir el derecho internacional o de violar sistemáticamente los derechos humanos. “Cuando los capturan o los matan, son repudiados”, asegura McFate.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se ha comprometido a terminar con la contratación de mercenarios colombianos, algo que considera “un comercio de hombres convertidos en mercancías para matar”. Pero la desaparición de esta práctica no parece fácil, teniendo en cuenta las dificultades que los excombatientes colombianos suelen tener para reintegrarse en la sociedad de su país y el incentivo económico que se les ofrece.
Según Dickinson y McFate, el problema también radica en el sistema militar colombiano. La mayoría de los soldados profesionales se ven obligados a jubilarse alrededor de los 40 años, con pensiones insuficientes y pocas opciones de reciclaje profesional. “Si entras a los 18 años y trabajas durante 20 años, ni siquiera tienes 40 cuando te jubilas, te quedan 15 o 20 años de servicio activo”, explica Dickinson. “La estructura de apoyo para los militares retirados colombianos es deficiente, especialmente si se compara con la oferta que estas otras organizaciones ponen sobre la mesa”.
Pero Dickinson también advierte que “las empresas de defensa privadas” ya no se limitan a los soldados retirados de Colombia. “Cada vez más están reclutando a personas en servicio activo de lugares donde los soldados lo pasan muy mal, en condiciones difíciles”, dice. “Envían folletos por WhatsApp ofreciendo miles de dólares por mes”. En su opinión, se trata de “una pérdida enorme” para el Ejército. “El Gobierno colombiano los entrena con un nivel muy alto y luego la industria de defensa privada se los quita”.
Carlos es uno de los que abandonaron las fuerzas armadas de Colombia tras un servicio de poco más de cinco años. También se ha ido de Sudán, alegando problemas con el pago. Junto a él renunciaron 30 compatriotas, “pero al mismo tiempo llegaban vuelos con otros 30”.
En el mundo, los mercenarios habían desaparecido casi por completo del campo de batalla durante la mayor parte del siglo XX. Pero el negocio está resurgiendo rápidamente, según McFate. “Es la profesión más antigua del mundo, estamos volviendo a algo medieval, donde los superricos pueden convertirse en superpotencias”, dice. La visión de Carlos sobre su trabajo es igual de pesimista. “No es un trabajo honesto, no es un trabajo legal, lo haces por dinero”.
Este artículo fue escrito en colaboración con La Silla Vacía.
Actualización del estado de la cuestión de la guerra total
Cuando Siria cayó, empezó una pérdida de influencia rusa en Asia occidental y el Mediterráneo oriental, en favor de una ganancia de influencia del imperialismo norteamericano en la zona. Sin duda un golpe a la correlación de fuerzas mundial de la alianza ruso-china.
Ahora estamos empezando a comprobar el significado de esa pérdida.
La guerra de la OTAN en Ucrania probablemente ha impedido a Rusia salir en defensa de sus aliados en Asia occidental, como pudo hacer en la década pasada. No hay que dejar de tener en cuenta que Rusia está recibiendo el ataque combinado de toda la OTAN, con golpes, sabotajes y atentados en su propio territorio.
Su ausencia despeja el camino para que el ente sionista se vaya haciendo una potencia regional, lo que fuera de siempre el sueño del Imperio Occidental. Paralizado tramposamente, de momento, el frente palestino, el brazo armado del Imperio en Asia se vuelve ahora de nuevo hacia Líbano, al que no para de bombardear (al parecer probando nuevas brutales armas de destrucción masiva), violando una vez más todos los acuerdos de paz alcanzados. Pero tiene también el punto de mira en Yemen (con la colaboración de los servicios de inteligencia británicos, Emiratos Árabes Unidos e incluso, una vez más, Arabia Saudita; ver https://observatoriodetrabajad.com/...). Piezas intermedias de las que precisan deshacerse el ente sionista y el Imperio Occidental antes de su ataque (¿definitivo?) a Irán.
Los principales obstáculos para la expansión como potencia regional del ente sionista no vienen ahora del Eje de la Resistencia, duramente golpeado en el último año y medio, sino de Turquía y Arabia Saudita, que tienen sus propios proyectos de dominio y expansión regionales. Especialmente peligroso es el de Turquía hacia Asia central y el Cáucaso, con su gran proyecto panturco, que puede terminar de rodear a Irán y cortar la conexión del Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur (INSTC), de China al báltico ruso, con el corredor de Zangezur como elemento de tensiones entre Armenia, Azerbaiyán e Irán. Un terreno preparado para una nueva desestabilización y posible agresión contra Rusia.
En cualquier caso, tal estado de cosas se corresponde con el aumento de la influencia estadounidense en la zona y un debilitamiento del ascenso de China, cuya iniciativa de creación de un eje pacificador Irán-Arabia Saudita, con la incorporación de Egipto a los BRICS, parece haberse frustrado, al menos por el momento. Tanto como su proyecto estrella de una Nueva Ruta de la Seda, pues esa “ruta” queda ya llena de socavones desde su comienzo (y más con los recientes golpes de Estado en Bangladesh y Nepal, a los que se suma ahora la provocación de un conflicto armado entre Afganistán y Paquistán -país este último que será aún más objeto de desestabilización-) hasta su final (Siria ya en manos de los yihadistas del Imperio). Parece que la política de perfil bajo, de no molestar a nadie y no volcarse a ayudar seriamente a los posibles aliados, está dejando de dar frutos al gigante asiático (no colaborar con el gobierno sirio en un programa de infraestructuras e inversiones sociales, ha sido parte de las omisiones que han llevado al punto en el que estamos; otras son las «lagunas» militares rusas, que siempre dejaron al ente sionista bombardear Siria como el que tira serpentinas en un circo, entre otras desprotecciones poco entendibles).
El llevar una “estrategia” -por decir algo- meramente defensiva, de contención, por parte de la dupla chino-rusa frente a los permanentes ataques militares y económicos del Imperio Occidental, le está empezando a pasar una factura demasiado alta (ni siquiera han dejado de comerciar con el ente sionista ni de desarrollar con él proyectos en los territorios ocupados ni han pedido su condena internacional por crímenes de guerra). Sin verdadero proyecto estratégico alternativo, superador de la barbarie del capitalismo degenerativo, su potencialidad «multipolar» tendrá más posibilidades de irse al traste a no mucho tardar.
En fin. Todo indica, pues, una nueva configuración geopolítica de Asia occidental y central favorable a EEUU. y sus delegados en la región (ente sionista, Turquía y Arabia Saudita sobre todo). Quién lo iba a decir hace sólo 4 años, cuando el ejército yanqui salía a toda prisa de Afganistán, y el Eje de la Resistencia (Líbano, Siria, Yemen, Iraq, Irán -Estados u organizaciones de gran peso dentro de ellos-) se veía fuerte como nunca, amparado por los proyectos infraestructurales chinos y la presencia militar rusa.
En sólo 4 años el Imperio, y su brazo sionista, han golpeado cruel, certera y contundentemente, hasta el punto de haber invertido la situación.
Hoy el ente sionista, debido a su potencia nuclear, puede imponerse de forma permanente y creciente, genocidio tras genocidio, en toda la región. Mientras que Arabia Saudita prepara probablemente su propia arma nuclear para intentar no quedar muy relegada. EE.UU. también se asienta en la región y enviará nuevas tropas a la misma. Irán, por su parte, pierde casi todas sus posibilidades de aspirar a ser potencia clave en Asia central y pronto verá en juego su propia supervivencia como Estado (comprobaremos si de nuevo la dupla chino-rusa se contenta con pasarle armas y, en su caso, dejarle caer: probablemente ese sí que sería el principio de su fin como “potencias emergentes”).
El movimiento religioso chiita pierde en su confrontación con el sunnita y eso es otra manifestación de la pérdida de influencia de Rusia en su frontera sur, por lo que también debilita a China en su proyecto estratégico de la Ruta y la Seda.
Es decir, que la posible correlación de fuerzas hacia el Socialismo enflaquece, a expensas del desenlace que tendrá el nuevo frente de guerra que EEUU está abriendo en el Caribe y de la propia progresión de la guerra de Ucrania, que Europa quiere que se haga interminable.
Ambos son pasos decisivos para que EEUU se lance a su tan ansiada confrontación en el Pacifico contra China.
Estamos, pues, todavía en la primera fase de la Guerra Total, con indicios de empezar a pasar ya a una segunda fase, más mortífera (aún).
La medida o el pulso de esa confrontación (de “Occidente” contra “Oriente” -la tan querida “guerra de civilizaciones” de Huntington, que desde hace años se va decantando del lado agresor, véase si no cómo han dejado a Iraq, Afganistán, Siria, Yemen…-) va a basarse en la capacidad que muestren las economías en uno y otro lado.
La capacidad de extracción de plusvalía mundial que pueda concentrar “Occidente”, por una parte, y “Oriente” por la otra, y en qué y a qué se va a destinar.
Sabemos que en la dupla chino-rusa está la energía y la parte más productiva que le queda al capitalismo, mientras que las potencias centrales del Sistema buscan casi a la desesperada ganancia especulativa-parasitaria y militar para mantenerse a flote, pagar su endeudamiento creciente y consumir su producción armamentista en los frentes de guerra (que pagan otros) para renovarla o rearmarse, provocando un creciente empobrecimiento de sus poblaciones, sometidas también a una alienación mediática sin precedentes
(¿cómo si no se puede convencer a millones de personas que estando en el lado de los agresores, la OTAN, sean los agredidos o en peligro de serlo?; desconectando, además, unos frentes de batalla de otros, para que nadie pueda entender por qué suceden las cosas -lo que pasa en Palestina con lo que sucede en el frente ruso-ucraniano o lo que se viene en Venezuela, por ejemplo-).
Una parte de la clave de todo ese proceso de guerra es, por tanto, cuánto aceptarán las poblaciones “occidentales” la Mentira (ante la evidencia inocultable de la Barbarie, con Palestina ya no las han podido seguir engañando tanto, por mucho que lo intentan con sus mantras de “los dos Estados”, “Israel tiene derecho a defenderse” o “la guerra de Gaza” y “los atentados terroristas de Hamás”, etc.). Y cuánto aguantarán que les den cañones en vez de pan y techo (y de paso, algún servicio social que otro, de calidad).
De y para mi amigo Pepe Torres
Fabricar armas no genera apenas empleo: Los datos desmontan el mito
No hay que ser economista para saber que los recursos son escasos y que dedicar más al gasto militar obviamente antes o después significará dedicar menos a otro gasto público
Últimamente no hay quien no se haga eco de la gran oportunidad para el sector de defensa, los inversores y la economía en general de la lluvia de millones para armamento que viene de Europa. Si se confirma la propuesta Rearm Europe de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, los próximos Next generation serán verde caqui, e inyectarán 800 mil millones al gasto militar europeo, 150 mil provenientes del presupuesto comunitario y el resto de cada uno de los Estados. Al mismo tiempo, en la pasada reunión de junio de la OTAN en La Haya estableció un nuevo objetivo para el gasto militar de sus Estados miembro en relación al PIB del 3,5% para lo que se ha denominado como gasto militar duro y un 1,5% adicional en otros aspectos de seguridad.
Tan variados como dudosos son los argumentos utilizados para posicionarse a favor del incremento en los gastos militares, que llegan incluso a cuestionar la teoría del coste de oportunidad del premio Nobel en economía de Paul Samuelson. No hay que ser economista para saber que los recursos son escasos y que dedicar más al gasto militar obviamente antes o después significará dedicar menos a otro gasto público, a lo que cabe añadir que no hay ningún estudio que demuestre que un porcentaje u otro de gasto militar genera más o menos seguridad y paz en un lugar determinado, ni que la seguridad, prosperidad y paz de Europa se deba al gasto militar estadounidense.
En todo caso, nos centraremos aquí en cuestionar el argumento del desarrollo económico que a través de la creación de puestos de trabajo se atribuye a los aumentos del gasto militar.
Comencemos con los datos del presupuesto militar en 2024 del conjunto de los 27 estados miembro de la UE, que fue según datos SIPRI de 369.692 millones de dólares, el 2,06% del PIB. El anuncio del aumento de Von der Leyen y de la OTAN se ha producido en 2025, con lo que interpretamos que el primer año del incremento es el año en curso. Bajo el supuesto de que el PIB europeo crezca la próxima década un 1,4% anual y con un aumento anual del gasto militar europeo en conjunto de un 10% anual, los 800 mil millones € (928.000 millones de dólares) adicionales podrían alcanzarse el año 2035 triplicando el gasto militar actual. Este ritmo de crecimiento sería coherente con el objetivo del 5% para 2035 de la OTAN, con un gasto militar en 2035 estimado en 1,05 billones de dólares.
Sigamos con más datos, los de la creación de empleo que se produce en una economía ante aumentos del gasto público. Para ello utilizaremos los datos de dos estudios académicos que abordan la cuestión, el primero realizado en Estados Unidos en 2017 por Heidi Peltier, investigadora del Political Economy Research Institute de la University of Massachussets, el segundo estudio fue realizado en 2023 por Chiara Bonaiuti, Paolo Maranzano, Mario Pianta y Marco Stamegna, investigadores y profesores de Newcastle University, Università di Milano Bicocca o de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de Florencia.
En ellos se hace la estimación del aumento de 1.000 millones de euros o dólares adicionales de gasto público en el empleo en el sector armamentístico, de medioambiente, educación y salud en Alemania, Italia y España y EEUU. Ofreciendo como resultado que los aumentos del gasto militar generan empleo, efectivamente, pero mucho menos que hacerlo en sectores como educación, sanidad o medioambiente. En el caso español se llega a la conclusión de que dedicar 1.000 millones de euros adicionales a gasto militar en España genera 6.580 empleos en la industria armamentística, 11.890 en empresas de medioambiente, 16.440 en educación y 15.300 en el sector sanitario. El gasto público que más puestos de trabajo es capaz de generar en la economía española es el educativo, que multiplica por 2,5 al militar, el gasto en salud genera un 233% más de trabajo que el militar y el gasto en medioambiente un 181% más. El resultado para los otros países de la UE analizados, Italia y Alemania, así como en EEUU son similares al español. En todos los casos, gastos adicionales en el sector armamentístico generan entre dos o tres veces menos de puestos de trabajo que incrementos presupuestarios en las partidas sociales mencionadas.
En el estudio de Bonaiuti, Maranzano, Pianta y Stamegna realizado para Greenpeace se añade otra información económica de interés que compara el impacto de aumentar los mencionados 1.000 millones de euros en otros indicadores macroeconómicos. El resultado es de nuevo desfavorable al gasto militar. En España, el incremento en el presupuesto militar implica un 22,3% de importaciones, lo que desvía un porcentaje importante del gasto español al extranjero, mientras que en el resto de los sectores económicos analizados esta pérdida en la economía local es prácticamente cero. En Italia y Alemania el efecto es, de nuevo, similar. El estudio mencionado evidencia no solo que la inversión en educación, salud o medioambiente es más eficiente en cuanto a la creación de puestos de trabajo que la militar, sino que “un mayor gasto militar está llevando a Europa por una trayectoria de menor prosperidad económica, menor creación de empleo y peor calidad del desarrollo de los países.”
Cruzando los datos anteriores podemos hacer una estimación de la creación de empleo de los 800 mil millones del plan de rearme europeo en la próxima década. Si se dedican a la industria militar crearían tan solo 4,2 millones de empleos, comparados con los 8,8 millones en medioambiente (el doble) y los 11,4 millones en Salud. Finalmente dedicar los 800 mil millones de rearme a educación generarían el triple de puestos de trabajo en la UE que hacerlo en el sector militar, alcanzando lo 12,8 millones de empleos. A ello habría que añadir que, según el mismo estudio, con los datos de tres de las principales potencias en industria militar de Europa, Alemania, Italia y España, podemos estimar que el 35% de los incrementos en gasto en rearme europeo sería para importar armas de países fuera de la UE, sabiendo que el principal suministrador es EEUU. Es decir, una buena parte de los 800.000 mil millones de euros para el rearme europeo alimentarían la industria militar estadounidense, razón de peso para que Donald Trump insista hasta la amenaza en conseguir aumentar el gasto militar en Europa, o lo que es peor, a la industria de armas israelí, quien exportó 8 mil millones en armamento a Europa en 2024.
Jordi Calvo Rufanges. @jordicalvo
Eugenesia en España
Recordar la Historia de nuestro país nos puede ayudar a no repetir errores y a conocer cómo se van heredando las políticas en la ultraderecha, por ejemplo.
Hoy hablamos de eugenesia en España con un ejemplo bárbaro de todos los tipos de violencia: directa, cultural y estructural.
La eugenesia se puede definir, como dice Nieves Concostrina, como perfeccionar la especie humana eliminando a los defectuosos físicos, o a los imperfectos mentales, a las razas consideradas inferiores, a los delincuentes. Osea, la eugenesia es la depuración racial que, enseguida nos lleva a todos a pensar en los nazis.
Nos cuenta Concostrina que la Alemania nazi copió sus leyes eugenésicas de Estados Unidos, país pionero en aplicarlas. También las aplicaron Dinamarca, Noruega, Suiza, Suecia, Australia y España.
El artífice del plan eugenésico en España fue el ultraderechista Antonio Vallejo-Nájera Lobón. Afecto al nazismo, durante la guerra civil española el coronel Vallejo-Nájera dirigió los Servicios Psiquiátricos del Ejército franquista y escribió extensamente sobre la degeneración de la raza española, que, según él, habría ocurrido durante la República, postura adoptada también por Juan José López Ibor, Ramón Sarró, José Solé Segarra, Marco Merenciano y otros psiquiatras de su mismo bando. Proponía la creación de una Inquisición para la prensa, la tribuna y la radio, y presentaba la guerra como necesaria para reconquistar los principios del cristianismo, todo ello con profusión de expresiones racistas-antisemitas.
Cuenta Paul Preston que el 10 de agosto de 1938 escribió a Franco solicitando permiso para crear el Gabinete de Investigaciones Psicológicas, y dos semanas más tarde recibió la autorización esperada. Su propósito era patologizar las ideas de la izquierda. Los resultados de sus investigaciones proporcionaron al alto mando militar los argumentos «científicos» necesarios para justificar por qué presentaban a sus adversarios como una especie infrahumana, y Vallejo-Nájera fue ascendido a coronel.
Concostrina explica que para Antonio Vallejo-Nájera Lobón en la cúspide social de la auténtica raza española se encontraban los militares, los aristócratas y los católicos. Decía que la raza se había empezado a degenerar durante la 2ª República debido a la proliferación del «gen rojo» o «gen marxista«. No era un gen biológico, era un gen cultural o social. Pero había que extirparlo porque estaba provocando la decadencia de la raza hispana y alejándola de los valores de Dios, patria y familia. Escribió un libro titulado «Eugenesia de la Hispanidad y regeneración de la raza«.
También era muy machista. Decía de las mujeres rojas, las degeneradas, que a la mujer se le atrofia la inteligencia ya que su misión en el mundo no es la de luchar en la vida, sino acunar la descendencia de quien tiene que luchar por ella.
Su plan para acabar con el gen rojo era: primero, tomar España con la fuerza de las armas, y luego, había que consolidar el triunfo depurando la raza hispánica, matando a los hombres, aislando a las mujeres y separando a los niños.
Este plan siguió parcialmente en uso hasta los años 80: apartar (robar) a los hijos de madres pecadoras, rojas o pobres y donarlos a familias de bien.
Os dejamos el podcast de Nieves Concostrina sobre el tema, esperamos que lo disfrutéis:
Para concluir, una de sus opiniones:
La raza es espíritu. España es espíritu. La Hispanidad es espíritu… Por eso hemos de impregnarnos de Hispanidad… para comprender nuestras esencias raciales y diferenciar nuestra raza de las extrañas. Este espíritu lo definía como «militarismo social, que quiere decir orden, disciplina, sacrificio personal, puntualidad en el servicio, porque la redoma militar encierra esencias puras de virtudes sociales, fortaleza corporal y espiritual». Y para mejorar la raza era necesaria «la militarización de la escuela, de la Universidad, del taller, del café, del teatro, de todos los ámbitos sociales.
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