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Actualizado: hace 1 hora 30 min

Familiares y vecinos denuncian la brutal detención de un hombre que murió pocas horas después en el calabozo de la policía nacional de Elche

fai 4 horas 46 min

Pablo San José, Redes Sociales

Un muerto en la comisaría de la policía nacional de Elche, durante la noche, tras una detención violenta y accidentada ante la misma puerta de su casa. La familia denuncia violencia policial excesiva y se extraña de la casualidad de que justamente se muera de un infarto en el calabozo pocas horas después.

El cadáver ha sido rápidamente trasladado a Alicante sin permitir que los familiares pudieran verlo (con lo que si hay traumatismos no podrán comprobarlo por si mismos ni tener pruebas de una posible paliza).

Manolo Alarcón, veterano periodista del Diario Información, hace una crónica amplia del suceso (ver abajo), en la que se limita a exponer con pelos y señales la información que le suministra la propia policía. Ni se molesta en contrastar con la familia del fallecido ni con los testigos presenciales de la detención, los cuales han llegado a manifestarse ante la comisaría y, según se puede leer en redes de internet, afirman tener vídeos de una presunta brutalidad policial y estar dispuestos a emprender acciones legales contra la policía nacional. Pero eso para los informantes locales, al parecer, no es dato digno de ser destacado o incluso llegar a aparecer en sus crónicas.

Así, amigos, está el periodismo, que ha venido a ser un mero altavoz de los poderes dominantes.

Fuente: https://www.facebook.com/pablo.sja/...

Texto difundido por un familiar del difunto:

Erika Pomares

Esto no va a quedar así!!
NO HA MUERTO DE UN INFARTO!! MI PRIMO HA MUERTO BAJO CUSTODIA POLICIAL a consecuencia de???
A mi primo lo pararon ayer debajo de su casa, tras cachearlo y pedirle el DNI (que no llevaba encima) empezaron a pegarle una PALIZA, con muchos vecinos como testigos, patadas en la espalda y metiéndolo a la fuerza en el coche, pisándole con la puerta las piernas hasta llevarselo. NO ESTABA HACIENDO NADA MALO, NADA JUSTIFICA que empezaran a pegarle, REPITO QUE HAY PERSONAS DISPUESTOS A TESTIFICAR TODO LO QUE PASÓ. SOIS LA AUTORIDAD, NO MÁS QUE NADIE. Os llevasteis detenido a mi primo, lo acercasteis a las 21h al centro de salud para tener vuestro "parte de lesiones" superficiales y os lo llevasteis al calabozo. Por la mañana se han acercado los familiares y tras horas esperando PASÁIS A DARLES DIRECTAMENTE SUS PERTENENCIAS PORQUE SEGÚN LA POLICIA HA MUERTO DE UN INFARTO, sin consentimiento de la familia, sin reconocer su cuerpo les comunicáis que lo habéis llevado al cuerpo anatómico de Alicante...❓❓LA FAMILIA EXIGE SABER QUE HA PASADO Y UN INFORME FORENSE PRIVADO!!
Hasta que punto el hecho de llevar una placa te da derecho a hacer estas cosas????
⚠️COMPARTID LA FAMILIA NO VA A CRUZARSE DE BRAZOS, SABEMOS QUIEN ES EL RESPONSABLE⚠️

Fuente: https://www.facebook.com/photo/?fbi...

Noticia en el Diario Información:

Un detenido de 51 años fallece en los calabozos de la Comisaría de Elche

El hombre, de 51 años, fue arrestado horas antes por atentado a agentes de la autoridad.

M. Alarcón

Un hombre de 51 años, cuyas iniciales son M. A. S., falleció durante la noche del viernes al sábado en los calabozos de la Comisaría de Elche. Está previsto que la autopsia se practique este próximo lunes para saber qué ha ocurrido. El cuerpo fue trasladado tras autorizarlo el juzgado en funciones de guardia al Instituto Anatómico Forense de Alicante. Durante la tarde-noche de ayer sábado, 20 de julio, cerca de un centenar de personas se concentró ante las instalaciones del Cuerpo Nacional de Policía para pedir explicaciones, aunque no se registraron incidentes. Algunos de ellos portaban pancartas pidiendo que se haga justicia. El juzgado de guardia ha abierto una investigación y la Comisaría también siguiendo los protocolos habituales para este tipo de sucesos.

El hombre fue detenido el viernes por agentes del Cuerpo Nacional de Policía por un posible delito de atentado a agentes de la autoridad en las inmediaciones del barrio de Los Palmerales en circunstancias que están por aclarar. La Comisaría rechazó realizar manifestaciones algunas sobre lo ocurrido, aunque fuentes consultadas por el diario aseguraron que la detención de esta persona fue una más, aunque ofreció resistencia a los agentes pues se negó a introducirse dentro del vehículo policial.

Esta persona era conocido de los agentes porque acumulaba varias detenciones anteriores y hace un par de meses abandonó la prisión. Tras el arresto fue trasladado a un centro de salud donde se le realizó un parte sanitario y fue explorado por un médico sin que observara nada extraño. Este protocolo se cumple para todos los detenidos que antes de ser conducidos a dependencias policiales son vistos por un facultativo. Dos agentes que sufrieron lesiones al resistirse esta persona a meterse en el vehículo recibieron asistencia sanitaria y también se elaboró en el mismo acto un parte de lesiones.

Las imágenes del arresto de esta persona se encuentran en poder del juzgado de guardia que se ha hecho cargo de la investigación sobre la muerte. El forense dictaminó en un primer momento un fallecimiento por una parada cardiaca a resultas de lo que se determine la prueba pericial que se practicará mañana al cadáver. Según fuentes consultadas por el diario, no presentaba signos de violencia o magulladuras que den a pensar que se podrían haber producido algún tipo de maltrato durante el tiempo que pasó en dependencias policiales.

A continuación, tras el arresto, el hombre fue trasladado a Comisaría donde pasó la noche en una celda a la espera de instruirse el atestado a primera hora de la mañana, tomarle declaración con un abogado del turno de oficio y pasar a disposición judicial a continuación, lo que se hubiera producido a última hora de la mañana junto al resto de arrestados.

A primera hora de la mañana, cuando se lleva el desayuno a los detenidos, no se levantó, algo que tampoco es extraño. Un agente entró entonces a la celda y descubrió que había fallecido. Se llamó a una ambulancia cuyo facultativo no certificó el fallecimiento, como también es habitual porque el caso debía ser judicializado por la edad, principalmente, y las circunstancias del óbito. Se notificó lo ocurrido al juzgado de guardia y una comisión judicial acudió a dependencias de la Comisaría donde se procedió al levantamiento del cadáver.

Protocolo

La Comisaría activó el protocolo para estos casos y se tomó declaración a todos aquellos policías que había tenido contacto con esta persona desde su arresto. También se aportaron las grabaciones de las cámaras de los pasillos de la propia Comisaría. El hecho se notificó a los familiares que, horas más tarde, con vecinos del barrio de Los Palmerales, donde al parecer residía esta persona, acudieron a las puertas de la Comisaría para que alguien le diera explicaciones sobre lo que había pasado. Algunas fuentes aseguran que la familia está buscando ya un abogado para aclarar todo el suceso. Un portavoz policial habló con estas personas y la concentración se disolvió aunque no quedaron satisfechos ni entienden lo ocurrido.

Fuente: https://www.informacion.es/elche/20...

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Detenido un jefe policial de extranjería por agredir a una potencial víctima de trata en comisaría

fai 4 horas 46 min

Adriana Cabezas

Madrid

La Unidad de Asuntos Internos (UAI) de la Policía Nacional ha detenido a un jefe de Grupo de la Brigada de Extranjería y Fronteras, que responde a las iniciales F. H., por presuntamente agredir a una «potencial» víctima de trata de seres humanos y agresión sexual cuando ésta se encontraba en comisaría para ser identificada. Los investigadores atribuyen al agente delitos de lesiones, torturas y contra la integridad moral.

Según el informe policial al que tuvo acceso ABC, las cámaras de seguridad captaron cómo el inspector, quien en el momento de los hechos desarrollaba la labor de jefe de servicio -siendo el agente de más categoría en dependencias policiales-, «agarra por la ropa» a la mujer «para proyectarla con fuerza contra un banco de madera» de la zona de calabozos, «a consecuencia de lo que cae hacia atrás al suelo». «A continuación y de forma consecutiva» -prosigue el oficio- F. H. «repite la acción volviendo a empujarla», hasta que otros dos policías uniformados se interpusieron entre ambos.

Los hechos tuvieron lugar el pasado 24 de abril en la comisaría de Torrejón de Ardoz (Madrid) y se puso en conocimiento de la Unidad de Asuntos Internos después de que se abriera un procedimiento administrativo y se concluyera que la presunta agresión podía merecer reproche penal.

Según la versión de los agentes que presenciaron la escena, su superior comenzó a discutir con la víctima porque estaba indocumentada y no colaboraba. «O te identificas o te meto un bofetón», le habría dicho F. H. «Pues detenida, al calabozo», siguió.

El tono de la conversación, según las declaraciones recogidas en el informe, empezó «a subir, tornándose agresivo» por parte del inspector, asegura un agente, para acto seguido «empujarla» hacia el interior de la sala, «cayendo ésta al suelo», recuerda otro.

El atestado revela que, unas horas antes, agentes de tráfico habían encontrado a la joven en el interior de un coche averiado, en el arcén de la A-2, «en estado de somnolencia y desorientación, aturdida y con miedo de bajarse del vehículo». Había sospechas de que pudiera haber sido víctima de algún tipo de sumisión química. Ella manifestó que el hombre que la acompañaba, el conductor, la había «obligado a mantener relaciones sexuales la noche anterior». También expuso que una red de trata de seres humanos, a la que ya había denunciado en el pasado, la tenía sometida. Por miedo a represalias contra su familia, dijo, no quería hablar con la Policía. En el hospital se negó a ser explorada y cambió de versión. Al no llevar su documentación encima, fue trasladada a comisaría.

«El inspector F. H. conocía que la víctima (...) se encontraba bajo custodia policial en calidad de trasladada a efectos de identificación y que la misma era una potencial víctima de trata de seres humanos y agresión sexual», destaca el informe. «Es necesario señalar que (la mujer) se encontraba en una situación de especial vulnerabilidad en el momento de recibir la agresión encontrándose ebria y bajo los efectos de sustancias estupefacientes», añade.

Imágenes de las grabaciones aportadas al juzgado en las que se ve al inspector F.H. agarrando por la ropa a la víctima y empujándola contra un banco

En manos de un juzgado

Cuando semanas después agentes de la UAI le tomaron declaración, ella contó que ese día F. H., «con actitud chulesca», la amenazó con pegarle un guantazo y, después, le propinó un bofetón. Por su parte, el inspector alegó por escrito que lo único que hizo aquel 24 de abril fue coger a la mujer del brazo debido a su «inestabilidad física» con la intención de «ayudarla a sentarse en un banco (...), momento en el que cayó al suelo, ayudándola a levantarse y sentándola para que pudiera recuperarse».

Pero sus compañeros, aunque no presenciaron el bofetón que ella asegura haber recibido, sí vieron los empujones. De hecho, dos agentes tuvieron que interponerse entre F. H. y la mujer para que «la cosa no fuera a mayores» y uno de ellos recogió a la víctima del suelo hasta en dos ocasiones. Las imágenes captadas por las cámaras de seguridad no dejan lugar a dudas.

El inspector fue detenido el pasado 30 de mayo y puesto en libertad tras prestar declaración ante los investigadores en presencia de su abogado. Las diligencias ya están en manos de un juzgado de instrucción de la misma localidad madrileña.

ABC

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La Corte Internacional de Justicia pide a Israel evacuar colonos, desmantelar el muro y devolver tierras a palestinos

21 July, 2024 - 00:00

Agencias / Público

La Corte Internacional de Justicia (CIJ) consideró este viernes que las políticas israelíes de asentamientos y las prácticas de explotación de los recursos naturales en los territorios palestinos ocupados –la Franja de Gaza y Cisjordania, incluida Jerusalén Este– "violan en derecho internacional" y son de "un carácter continuo".

En una opinión consultiva, el máximo tribunal de la ONU advirtió a Israel de que tiene la "obligación de proporcionar una reparación completa por los daños causados" por sus actos "ilegales", lo que incluye "devolver la tierra y otras propiedades inmuebles" incautados a los ciudadanos palestinos "desde que comenzó la ocupación en 1967".

"También requiere la evacuación de todos los colonos de los asentamientos existentes y el desmantelamiento de las partes del muro construido por Israel que se encuentran en el territorio palestino ocupado, así como permitir que todos los palestinos desplazados durante la ocupación regresen a su lugar de residencia original", instó la CIJ.

Según datos de la organización Peace Now, actualmente existen unos 337 asentamientos de colonos israelíes en el territorio palestino de Jerusalén Este y Cisjordania. En estos primeros siete meses de 2024 se ha registrado el mayor número de declaraciones de tierras estatales desde 1998: un total de 23,7 km² que abarcan ocho colonias hasta ahora irregulares, así como la expansión de otras anteriormente formalizadas.

"Proyecto colonial"

Tras conocerse la resolución de la CIJ, el presidente palestino, Mahmud Abás, pidió este viernes a la comunidad internacional que obligue a Israel a frenar "su proyecto colonial" en los territorios palestinos.

"Pedimos a la comunidad internacional que obligue a Israel, la potencia ocupante, a poner fin a la ocupación y su proyecto colonial de forma total e inmediata, sin restricciones ni condiciones", afirmó Abás.

"Israel debe poner fin a su presencia en los territorios palestinos, detener inmediatamente cualquier actividad de asentamientos, evacuar los colonos y compensar las pérdidas materiales y morales de la población de los territorios palestinos ocupados", indicó Abás, repitiendo la declaración de la CIJ.

La decisión llega en un momento en que "el pueblo palestinos de Gaza, Cisjordania y Jerusalén este está expuesto a una agresión y genocidio generalizados", señaló el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, entidad que gobierna en áreas cada vez más reducidas de Cisjordania ocupada, ante la expansión de la ocupación.

"La opinión de la CIJ renueva la esperanza de nuestro pueblo de un futuro libre de colonialismo, en el camino hacia la lograr su derecho absoluto e innegociable a la autodeterminación y la liberación", subrayó el presidente, que también reclamó el fin de "la impunidad y las políticas de apartheid y genocidio de los últimos 76 años".

El secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Husein al Sheij, calificó la decisión de la CIJ como una "victoria histórica para el derecho a la autodetermianción del pueblo palestino",

"Es también la derrota del proyecto de judeización mediante confiscación, asentamientos, desplazamiento forzado y prácticas racistas contra un pueblo bajo ocupación", indicó Al Sheij, también influyente ministro de la ANP y mano derecha de Abás.

Rechazo de Netanyahu

Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, rechazó la opinión emitida por la CIJ: "El pueblo judío no es conquistador en su propia tierra", respondió el mandatario en un comunicado difundido por su oficina.

"Ninguna decisión falsa en La Haya distorsionará esta verdad histórica, del mismo modo que no se puede cuestionar la legalidad de los asentamientos israelíes en todos los territorios de nuestra tierra", afirmó el líder israelí.

De esta forma, Netanyahu negó la ilegalidad de la ocupación israelí en Jerusalén Este (reconocida como territorio de Palestina según las fronteras de 1967, que Israel se anexionó definitivamente en 1980), y Cisjordania, a la que el líder político se refirió como "Judea y Samaria", remitiéndose a los términos bíblicos que habitualmente utilizan los colonos.

Mientras tanto, el ministro de Exteriores israelí, Israel Katz, lanzó un comunicado en el que calificó la opinión de la CIJ como "fundamentalmente deformada, unilateral y equivocada".

Por su parte, los ministros ultras y anti árabes del Gobierno, Itamar Ben Givir y Bezalel Smotrich –a cargo de Seguridad Nacional y Finanzas, respectivamente– reaccionaron rápidamente al fallo escribiendo en sus redes sociales lemas que llaman a la anexión.

"La respuesta a la Haya: soberanía", escribió Smotrich. Al mismo tiempo, Ben Gvir recurrió a un texto bíblico para reaccionar a la decisión de la corte: "He aquí un pueblo que mora aparte, y que no será reconocido entre las naciones".

Este mismo viernes se anunció que Israel pasará a tener dominio administrativo de la llamada "zona B" de Cisjordania (hasta ahora controlada por la Autoridad Nacional Palestina), en otra polémica decisión que contribuye a la idea de una anexión de facto de este territorio.

Tras la firma de dos órdenes por parte del Comando Central de Israel, funcionarios elegidos por Smotrich (que también está al cargo de la Administración de Asentamientos) pasarán a tener capacidad para demoler edificios palestinos en esta zona.

"Decisión contraria a la Biblia"

Por su parte el Consejo de Yesha, el organismo que aglutina a todos los asentamientos de Cisjordania ocupada, pidió también "empezar a aplicar soberanía" sobre "Judea y Samaria" (Cisjordania) en un llamado a la anexión.

"Esta es una decisión contraria a la justicia, contraria a la Biblia, a la moral y al derecho internacional" dijo el presidente del Consejo, Israel Ganz.

Respaldo a la CIJ

Las organizaciones pro derechos humanos israelíes B'Tselem y Peace Now aplaudieron la opinión de la CIJ, que vieron como una oportunidad para poner "fin a la ocupación".

"Durante los últimos 57 años, Israel ha demostrado que no tiene intención de poner fin a la ocupación de Cisjordania y Jerusalén Este", denunció B'Tselem, llamando a la comunidad internacional a usar toda herramienta, ya sea penal, diplomática o económica, para forzar el fin de la ocupación.

A día de hoy, unos 500.000 colonos viven en la Cisjordania ocupada, y la cifra asciende a unos 700.000 si se cuenta la ocupación de Jerusalén Este.

Público

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La revolución pendiente. Del socialismo al ciudadanismo (III): Anarquistas y marxistas

21 July, 2024 - 00:00

Texto del libro de Pablo San José "El Ladrillo de Cristal. Estudio crítico de la sociedad occidental y de los esfuerzos para transformarla", de Editorial Revolussia.

Índice y ficha del libro

Ver también:

La revolución pendiente. Del socialismo al ciudadanismo (I): Campesinos, burgueses y proletarios

La revolución pendiente. Del socialismo al ciudadanismo (II): Socialismo y revolución en el siglo XIX

Como se viene explicando, en la segunda mitad del siglo XIX, las diferentes tradiciones del socialismo acabarán confluyendo en dos tendencias: la marxista y la anarquista o anarco-comunista. Para entender esta última corriente, identificada en este momento con la figura de Bakunin, y su desarrollo posterior, es preciso conocer sus precedentes inmediatos. El anarquismo de Bakunin, como decía arriba, nace de la tradición revolucionaria liberal y, así, será de carácter jacobino, insurreccional, asumiendo el empleo de la violencia cuando ésta sea necesaria. Su aportación propia es la idea de la destrucción inmediata del estado. Pero también, recogiendo la herencia de Proudhon, asumirá el proyecto de una sociedad en la que la propiedad es común (comunismo o mutualismo, según el grado en que permita cierta propiedad privada) y la gestión política se fundamenta en una federación de asambleas soberanas. A diferencia de sus vecinos marxistas, los anarquistas contemplarán con respeto la sociedad rural tradicional de pequeños campesinos libres, y contarán con esta clase social, así como con los jornaleros, como sujeto revolucionario, al mismo nivel que los obreros industriales. En esta última idea el anarquismo bebe de la fuente de los conocidos como «Naródnik» o «populistas»; socialistas rusos que, idealizando la estructura social tradicional de su sociedad, proponen como modelo revolucionario la «obshchina», la comuna rural rusa y su sistema de gestión político aparejado; el «mir», una especie de concejo abierto (15). Hay que decir que no les quedaba otra, puesto que en la Rusia de esos momentos no existía el proletariado industrial. Destaca la figura de Aleksandr Herzen quien, desde un discurso anticapitalista firmemente asentado en la línea expresada, influyó notablemente en el socialismo europeo, incluyendo a Marx, a quien interesó la reflexión sobre las potencialidades revolucionarias de la obshchina, y, especialmente, en su compatriota Bakunin. Décadas después otro ruso, Lenin, seguirá teniendo en cuenta esta perspectiva.

Esta pluralidad de fuentes provocará, como se habló en capítulo anterior, que el anarquismo se bifurque en el futuro en un ramillete de corrientes ideológicas atendiendo a las diferentes sensibilidades e influencias. Sin perder una identidad común, eso sí. A partir de 1860 y teniendo la figura de Bakunin como referencia, el anarquismo político (desecho aquí, por poco trascendente, el anarquismo filosófico coetáneo, especialmente el anarcoindividualismo de Stirner) desbordará sus focos originarios, Francia y Rusia, y se extenderá hacia diferentes puntos de Europa e incluso América, convirtiéndose en la rama socialista con más seguidores en España e Italia. Únicamente ahí. El famoso historiador marxista Eric Hobsbawm, apoyándose en estudios de Raymond Carr, analizará el caso español con argumentaciones que, pienso, en parte, son bastante trasladables al italiano (16). Así, entiende que la sociedad española de esos momentos es un espacio propicio para que prenda la semilla anarquista. Por causas sociales: un país abrumadoramente agrícola, sin clase media, que no ha hecho la revolución industrial. Con regiones enteras, al sur, de latifundios y trabajo jornalero. País acostumbrado a la revuelta campesina, incivilizado, iletrado, de carácter explosivo (es decir, aquellas características que habían sido propias de toda sociedad rural europea anterior a la revolución industrial, y que Hobsbawm y Carr no pueden evitar presentar con cierto sesgo peyorativo). Hobsbawm, sumamente crítico con el anarquismo, al que acusa de impedir la revolución en España (y dificultarla en otros lugares), al no posibilitar que ésta hubiera sido dirigida por grupos marxistas que la pudieran haber conducido por un camino no improvisado, ve un perfecto maridaje entre estas características sociales y el espontaneísmo insurreccional libertario, que también juzga críticamente. Bien es cierto que llegará a reconocer la honestidad revolucionaria de los anarquistas españoles y su capacidad de movilización social masiva entre 1931 y 1939, periodo al que adjudica la etiqueta de «revolución», no vista en la historia, según sus palabras, «desde 1848». Por su parte, George Lichteim añadirá el dato de la religión a esta interpretación. España e Italia son los bastiones tradicionales del catolicismo. La secularización de estas sociedades que ha propiciado la modernidad crea un vacío espiritual, sobre todo en las capas sociales no culturizadas, que es compensado con el anarquismo, el cual es etiquetado por Lichteim —y pienso que no va muy desencaminado, ciñéndonos al anarquismo de esa época— como una forma de misticismo milenarista. Esta sería la razón por la que el ateísmo, experimentado visceralmente, y su consecuencia lógica; la animadversión hacia la institución católica, serán señas de identidad del movimiento libertario. Esta herencia antirreligiosa, perfectamente compatible con el materialismo cientificista que es propio tanto del marxismo como de la modernidad liberal, ha llegado a nuestros días.

Si, una vez más, volvemos a recordar que el socialismo, teorizado por burgueses y no por proletarios, es una aplicación concreta de las ideas ilustradas y liberales, podríamos convenir que el ideal que mejor se adapta a las características del anarquismo es el de «libertad». La otra gran corriente del socialismo juzgará que el ideal «libertad» es una mera utopía en tanto no se corrijan los desequilibrios económicos de la sociedad capitalista. Así, la idea ilustrada que tomarán como referencia será la de «igualdad». Esta diferencia de principios será la causa de que en el siglo XX sea esta corriente la única que utilice en propiedad los términos «socialismo» y «comunismo», hasta entonces compartidos por marxistas y anarquistas, términos que se refieren nítidamente al concepto «igualdad».

El socialismo de la igualdad, llamémosle así, bien encuadrado por el antecedente de Babeuf y Blanqui, encontrará conjunción natural con el sindicalismo obrero, si bien en forma parcial, dadas las limitadas aspiraciones de éste. Al contrario que el anarquismo, y en similitud con el pensamiento ilustrado y liberal, no será antiestatista y comprenderá dicha institución, el estado, como una herramienta neutra, capaz de hacer caer el fiel de la balanza política y económica hacia el plato de la clase que lo controle. Con algunos avances con respecto a la concepción del estado de, por ejemplo, Montesquieu y Rousseau, sin embargo, Marx y Engels plantearán que el socialismo para ser cabal, una vez haya sido garantizada su pervivencia tras la pertinente transición, precisa de la desaparición de la institución estatal, centro de poder incompatible, per se, con el ideal igualdad. En parecidos términos —llama la atención— hablaría Lenin meses antes de la revolución de 1917, en su obra «El Estado y la revolución».

Marx, sin duda, es la gran figura de la historia del socialismo. La principal personalidad de su época y, posiblemente, la mente intelectual más brillante de todo el siglo XIX en Occidente. Le cabe el honor al socialismo y al movimiento obrero, de que una persona que revolucionó la ciencia económica de su tiempo y que está en los manuales de filosofía a la misma altura que Kant, Hegel o Aristóteles, tuviera también una vocación política, y ésta fuese de compromiso con la clase proletaria, a la que no pertenecía. Marx, con la colaboración y complemento de Engels, pensador que no se ha de minusvalorar pese a trabajar bajo la sombra del coloso, se adentró también en los terrenos de la historia, la sociología y la antropología. Me parece correcto que a su teoría política se le dé la etiqueta «científica», que Engels le adjudicó, por su esfuerzo metódico y sistematizador, dejando aclarado que hablamos de ciencias sociales, que no son exactas. Obviamente, Marx y Engels erraron en no pocos de sus análisis y predicciones, y su propuesta política, en evolución durante el medio siglo que duró su reflexión (desde aproximadamente 1845, hasta 1895, año del fallecimiento de Engels), fue tan subjetiva y falible como las restantes.

De hecho, Marx no partió de cero en ninguna disciplina. Como filósofo se inspira en el sistema de Hegel, de quien toma la idea de que la historia es una sucesión progresiva de fases con un dinamismo propio, que tiene como meta el triunfo de la razón y su plasmación absoluta en el orden social. Marx sustituirá «la razón» como motor de la historia (que a su vez sustituía a «la naturaleza», que decía Kant, o la providencia de los filósofos cristianos aristotélicos), por «el trabajo»: el desarrollo de las fuerzas productivas, que es como lo nombra. También recoge el concepto «dialéctica»: cómo las dinámicas históricas que periódicamente suceden en dirección aparentemente contraria al progreso racional son necesarias y, en realidad, son las que posibilitan que se pueda pasar de unos a otros estadios (simplifico mucho la idea). El conflicto como ocasión de cambio. Este concepto, pongo un ejemplo, es el que alumbrará el debate de los marxistas rusos de fin de siglo XIX, sobre si debían o no favorecer, o esperar a la implantación del capitalismo industrial en su país, como paso previo necesario a la revolución proletaria. En tanto mecánica histórica, la dialéctica, servirá de base a Marx para desarrollar su teoría de la «lucha de clases», de la que ya venían hablando autores anteriores. Por último, la idea de alienación, tan importante en el análisis económico y antropológico de Marx, también procede de Hegel. No solo es discípulo de Hegel. Podemos decir que, con carácter previo a su propia y original teoría, Marx es un recopilador y sintetizador del pensamiento de su época. Resumo y complemento de la Wikipedia (17): De los ilustrados recoge la idea de la importancia de la educación y el contexto; del economista inglés David Ricardo, a su vez discípulo de Adam Smith, la teoría del valor-trabajo, la plusvalía y la estructuración económica de la mecánica de la apropiación capitalista; del cartismo la importancia de la lucha política; de los continuadores «izquierdistas» de Hegel la crítica a la religión; de los socialistas anteriores (Fourier, Proudhon, Blanqui, Saint-Simon...) el cuestionamiento del pensamiento liberal, la idea del proletariado como agente revolucionario, el concepto de «dictadura del proletariado», la meta de la abolición de las clases sociales, etc. Añado que adopta también los valores de la modernidad en su faceta de triunfo industrial: materialismo, economicismo, cientificismo, fe en el progreso basado en la tecnología, etc.

El acontecer histórico que Marx plantea —materialismo histórico se denominó más tarde— es de carácter inexorable: un historicismo. Más allá de lo que los individuos de la sociedad puedan hacer o dejar de hacer, un conflicto permanente entre lo que da en llamar fuerzas productivas y relaciones de producción, esto es, cómo se produce y detenta la riqueza, provoca continuos cambios. Incluso cuando dichos cambios parece que constituyen involución, en realidad solo están cumpliéndose las reglas de la dialéctica. Así, por ejemplo, en el Manifiesto Comunista, se leerá que «la burguesía ha desempeñado, en el transcurso de la historia, un papel verdaderamente revolucionario». La intervención humana consciente puede ayudar a acelerar ciertos procesos e influir sobre el tipo de situación que sobreviene tras cada cambio, pero la historia tiene un dinamismo propio. Así, el capitalismo, se haga lo que se haga en su defensa, acabará sucumbiendo víctima de su propia imperfección. La sociedad sin clases, el comunismo, es el fin del camino. Éste solo podrá suceder cuando la historia haya recorrido su trayecto, culminando cada una de sus etapas obligadas. No podrá darse el paso revolucionario final, del capitalismo al comunismo, si no se cumplen en paralelo unas condiciones de carácter objetivo relacionadas con el agotamiento del ciclo capitalista, y unas condiciones de tipo subjetivo: la existencia de una clase protagonista con conciencia de tal y deseo consciente de que suceda esa transformación. Ahí es donde juega su papel la minoría comunista políticamente militante (18).

A pesar de que el impacto de su pensamiento fue tremendo, como sabemos, Marx no se limitó a teorizar, sino que predicó con el ejemplo y, junto con Engels, dedicó importantes energías a tratar de extender la conciencia revolucionaria entre el proletariado. Se esforzó, asimismo, en promover su táctica y estrategia revolucionaria en detrimento de otras no coincidentes, por ejemplo, la de Proudhon, o la de Bakunin. Ya hemos hablado de su papel en la Primera Internacional. Esta metodología política es, quizá, más ambigua que su análisis de conjunto. Sobre todo en cuanto a saber cuál es el método por el que el proletariado conquistará el estado burgués. Así, la herencia de Marx es reclamada tanto por el leninismo como por la socialdemocracia.

Tras el fracaso de la Comuna de París y el final de la Primera Internacional, el socialismo teórico entra en unos años de cierto bajón. De hecho, no habrá ningún acontecimiento masivo de índole revolucionaria en Europa hasta 1905 (19). Sin embargo, está en auge el movimiento obrero; la acción sindical. Ello se debe a que la clase trabajadora está aumentando porcentualmente en toda Europa, por el crecimiento económico de este momento. Los socialistas militantes pondrán sus ojos, con mayor interés que antes, en los grupos de obreros organizados, y de esta confluencia surgirán, en el último cuarto del siglo, los partidos socialistas nacionales. El primero y más importante, el Partido Obrero Socialdemócrata de Alemania (SPD), fundado en 1875. Pronto le seguirán otros en Francia, Bélgica, Italia, Suiza, países escandinavos, EEUU, etc. La influencia marxista será muy importante en todos ellos. En este contexto y como espacio de coordinación de esos partidos y de los principales sindicatos, se funda la Segunda Internacional en 1889, año del centenario de la Revolución Francesa. Este nuevo intento de unificar la estrategia socialista volvió a evidenciar diferencias irreconciliables. Los anarquistas, fuertemente opuestos a la acción de tipo parlamentario e inflexibles defensores de la huelga general como estrategia, cual si fuera un déjà vu, fueron nuevamente expulsados en 1896. Seguían siendo minoría. Por su parte, la mayoría, de inspiración marxista, debatirá entre sí acerca de si la acción del proletariado debería estar enfocada hacia los partidos políticos o hacia los sindicatos. Este debate —meta política versus meta laboral— que, como hemos venido analizando, no es artificioso sino que procede de lo que había acontecido, de facto, durante todo el siglo, viene a representar el que será el segundo gran cisma de la historia del socialismo: el sucedido entre quienes creen que hay que luchar por el logro progresivo de mejoras económicas y sociales, y quienes plantean que lo prioritario es la conquista del poder. En un principio, hasta 1905 aproximadamente, se impuso la segunda corriente, cuya figura más destacada era Rosa Luxemburgo, a la primera, representada principalmente por el marxista revisionista Eduard Bernstein.

Me resultan de gran interés para el propósito de esta obra, que trata de reflexionar sobre los porqués y los cómos de la época que vivimos, los años inmediatamente anteriores y posteriores al cambio de centuria, entre el XIX y el XX. En estos momentos cada vez hay más partidos y sindicatos obreros en Occidente. Las reuniones de la Internacional son cada vez más nutridas. Pero, al mismo tiempo, el movimiento socialista-obrero y, concretamente, las posiciones mayoritarias en la Segunda Internacional, van basculando hacia la tesis marxista revisionista que, llevada a la práctica, se llamará «reformismo» y terminará por impregnar por completo, a medio plazo, a la corriente marxista socialdemócrata. La causa hay que buscarla nuevamente en la coyuntura económica. En este periodo (entre aproximadamente 1879 y 1905), superado el momento de reajuste conocido como «crisis de 1873», la economía crecía con fuerza, los salarios aumentaban, las condiciones laborales mejoraban y la pobreza disminuía. Había una sensación de cierta euforia con respecto a las posibilidades de mejoría material para todos. Ello se debía a la expansión que se estaba dando de la economía capitalista, la cual había encontrado un filón de ganancias en la explotación a gran escala de los países colonizados. Tal contexto es el que provoca las dudas de Bernstein sobre las predicciones de Marx y Engels de que el fin del capitalismo es inminente. Esta especie de bonanza económica en Occidente produce la relajación populista de algunos gobiernos, que legalizan la actividad sindical y permiten a los partidos socialdemócratas presentarse a las elecciones. El número de parlamentarios obtenidos por estos partidos, elección tras elección, allá donde les dejan concurrir, no dejará de crecer en estos años y trasladará al movimiento obrero la idea de que, mediante esta vía, es posible el acceso a las instituciones desde las que podrán legislar en satisfacción a sus demandas.

Pocos años después, Lenin teorizará sobre este momento y hablará de la «aristocracia obrera» (20). Según su tesis, el amplio margen de beneficios que están obteniendo los grandes capitalistas les permite dedicar una pequeña, pero significativa, parte de esa ganancia a «corromper» a un sector del proletariado, principalmente a su dirigencia política y sindical, quien, a cambio de ventajas materiales, aceptará mirar para otro lado, colocarse orejeras de cabalgadura que le impidan empatizar y solidarizarse con el sufrimiento de las clases trabajadoras explotadas en las colonias. Recordemos esta idea, porque es exactamente el mismo recurso que posteriormente se empleará cuando se instaure el «estado de bienestar».

Éste que acabo de describir, seguirá siendo el contexto principal del socialismo entre 1905 y 1914 y no dejará de afectar a la Internacional, mayoritariamente integrada estos años por dirigentes obreros burocratizados por la institucionalización de su partido o sindicato, cada vez más conciliadores con las clases medias de sus respectivos países, cada vez menos marxistas; de hecho, incluso menos socialistas. Eric Hobsbawn, para nada sospechoso de simpatías hacia el anarquismo, llega a afirmar que, entre 1907 y 1914, el grueso del socialismo marxista se encuadraba en un tipo de socialdemocracia no revolucionaria. Que la visión revolucionaria en esa época se mantenía principalmente en el seno del movimiento anarcosindicalista. Llamo la atención sobre estos datos porque son la fuente del manantial que, aguas abajo, será el afluente «izquierdista» del gran río donde se encuentran y funden armónicamente las aguas proletarias y burguesas, para dar lugar al sistema político bipartidista que hoy nos rige (aunque haya nominalmente más partidos, diferenciados por matices secundarios, en realidad, en cada estado, solo hay dos: el progresista y el conservador, en turno pendular, a mayor gloria de la credibilidad del simulacro de democracia).

A partir de 1910, los analistas del momento lanzan advertencias de que los estados occidentales están en vísperas de un conflicto bélico «interimperialista» de grandes proporciones. En la Internacional se debate sobre el tema, y se escuchan encendidas proclamas de rechazo al belicismo burgués y en pro de la solidaridad internacionalista obrera. Que, como mucho, se aproveche la guerra, si la hay, para hacer la revolución socialista (en Rusia tomaron nota). Sin embargo, cuando estalla la Primera Guerra Mundial, en 1914, los representantes obreros demuestran, de lejos, estar más apegados a los ideales nacionalistas burgueses que al socialismo. La Segunda Internacional estalla en pedazos el cuatro de agosto de ese año cuando los ciento once diputados del SPD en el parlamento alemán votan unánimes por la financiación de la guerra contra Francia. Ese fervor patriótico se mantendrá en una segunda votación, en diciembre, con una sola excepción: la de Karl Liebknecht, hijo del fundador del partido y compañero de Rosa Luxemburgo en la facción revolucionaria del socialismo alemán; los espartaquistas. Haber sido el único diputado del Reichstag en negarse a la guerra, y mantener su postura antibelicista durante la misma, le supuso ser expulsado del SPD y, posteriormente, dos años de prisión. La votación favorable al conflicto bélico de los socialistas alemanes fue imitada por los parlamentarios socialistas franceses, en apoyo a su propia nación. Y así sucesivamente. Durante los años de la Gran Guerra, cualquier tipo de activismo socialista quedó anulado por la misma. Excepto en Rusia. Hubo voces antibélicas y, muchas otras, como, por ejemplo, la del anarquista Kropotkin, favorables a participar en la contienda en auxilio del bando de sus simpatías. El mismo desbarajuste que sigue dándose hoy ante conflictos bélicos suficientemente divulgados por los medios de comunicación y en los que se suponen intereses del «Imperio» en juego.

La revolución rusa de 1917, en cuyos intríngulis no me voy a detener, se originó por una concatenación de circunstancias similar a situaciones anteriores (crisis aguda del sistema político y social nacional, el menos evolucionado del continente, y penuria material generalizada, a causa de un largo y exigente conflicto bélico) y triunfó, a diferencia de lo sucedido en 1905, por una más que adecuada —se podría decir también afortunada— conjunción de factores: colapso del poder político, incapaz de gestionar la situación, falta de reacción rápida de la, nada desdeñable, base social que lo sustentaba, el correcto análisis de la situación de Lenin y su camarilla, quienes, al contrario que sus correligionarios europeos, habían dedicado los años de la guerra a impulsar la revolución socialista, y su audacia e inteligencia a la hora de dar sucesivos golpes de estado, muy a lo Blanqui, capitalizando esfuerzos propios y ajenos, superando todo tipo de resistencias, aniquilando adversarios (en ocasiones antiguos aliados) de izquierda y derecha, hasta hacerse con el poder total del estado zarista en un momento en el que, teóricamente, no sucedían las condiciones objetivas exigidas por la doctrina del materialismo histórico. No me extrañaría que el día del ascenso de Lenin al paraíso ultraterrenal de los socialistas, tras su muerte en 1924, hubiera sido recibido por Marx y Engels con algún tipo de reprimenda similar a esta: «Ya te decíamos que si te saltabas alguna de las fases históricas necesarias, la dictadura del proletariado, que sabías que debía ser provisional, solo por el tiempo necesario hasta poder desmantelar el estado e instaurar la sociedad comunista, acabaría convirtiéndose en una dictadura del partido a ejercer in aeternum.» (21) De hecho, el tipo de estado resultante de este proceso, rápidamente, devino un totalitarismo nunca visto en la historia contemporánea, superando, incluso, a los posteriores fascismos de Hitler y Mussolini en cuanto a la cantidad de esferas de la dinámica socioeconómica del país y de la vida concreta de los ciudadanos que llegó a administrar imperativamente. En las primeras décadas de la «revolución», el gobierno bolchevique procedió a una remodelación social de grandes proporciones que incluyó reorganizaciones territoriales étnicas o la destrucción a gran escala de la pequeña propiedad campesina, superando de lejos a los gobiernos burgueses que habían hecho esto último, más de un siglo antes, en Inglaterra o Francia. La clase obrera y el campesinado quedaron sometidos a condiciones parecidas a las del «periodo de acumulación original» marxista. Estas actuaciones, unidas a la persecución de la disidencia política y la colectivización industrial forzada, provocaron una gran mortandad cuya cuantificación exacta es hoy objeto de polémica. Todo ello en persecución del logro primordial de un estado fuerte, industrializado, moderno, socialmente pacificado, de carácter imperial (es decir, con capacidad de dotarse de un cinturón de estados satélite). Me cabe decir, sin gastar tiempo en adentrarme en el terreno de la discusión, porque creo que la historia ya ha dictado sentencia, que el proyecto soviético fue un fracaso. Tanto sufrimiento sólo logró que la economía estuviera siempre en desventaja frente a la del bloque capitalista-liberal, manteniendo a la mayoría de la población en una situación endémica de pobreza relativa, y que el sistema de gobierno fuese tanto o más autocrático y temido que en la época de los zares.

Notas

15- En la obshchina la propiedad de la tierra era comunal. Regularmente, y por un periodo de tiempo acordado, era distribuida entre todas las familias de la aldea en función del tamaño y necesidades de cada una. Éstas la explotaban libremente y retenían los beneficios obtenidos, entregando a la comunidad la parte proporcional de impuesto que la obshchina pagaba regularmente al estado, o a la autoridad nobiliaria semifeudal, en caso de que fuera quien les cediese las tierras. Este sistema de propiedad compartida se acompañaba del mir, un modelo de toma de decisiones asambleario en el que participaban directamente todos los integrantes de la obshchina (no he hallado el dato de si lo hacían también las mujeres o era una cuestión meramente masculina, como —mayoritariamente— en el concejo abierto de la Península Ibérica). Los socialistas rusos de mediados del siglo XIX, en una polémica que Marx y Engels siguieron atentamente, reflexionaban sobre este sistema de gestión económica y política rural. Algunos consideraban que la pervivencia de la obshchina estaba impidiendo la implantación del capitalismo, fase que consideraban necesaria para que Rusia evolucionase del feudalismo al socialismo. Otros, por el contrario, bendecían este modelo como la quintaesencia de lo ruso (el nacionalismo fue muy importante en la historia del socialismo ruso) y veían la obshchina como una muralla de altruismo y solidaridad contra el individualismo burgués. A esta corriente se le llamó «socialismo agrario ruso». Aleksandr Herzen, por ejemplo, decía que los campesinos de la comuna rusa tenían un espíritu comunista tan arraigado que cuando iban a trabajar a las fábricas de la ciudad, rápidamente se organizaban en grupos de apoyo mutuo imitando las estructuras de su comunidad. Herzen veía en ellos un espíritu indómito, en permanente estado de rebelión contra toda autoridad impuesta. Cabe decir que ninguno de los socialistas que decían estas cosas era campesino y que idealizaban un tanto el modelo, tal como, en mi opinión, les pasa hoy a algunos simpatizantes del tradicionalismo rural en el estado español con respecto a modelos locales extintos de base comunal, y con la representación (a veces recreación) histórica que hacen de las comunidades campesinas altomedievales en la península. Un texto para conocer más sobre la comunidad campesina rusa, del que saco la mayoría de ideas de esta nota es: «Breve historia de la comuna campesina en el socialismo ruso del siglo XIX», de Patricia García Espín. Es un documento pdf que puede encontrarse en este enlace de internet: https://dialnet.unirioja.es/descarg...

16- Charles Tilly. «El siglo rebelde, 1830-1930». (1975). Me resulta muy interesante el capítulo dedicado al análisis de Italia, que firma Louise Tilly. En especial en lo que se refiere a la formación del fascismo mussoliniano a expensas de las fuertes organizaciones obreras y socialistas preexistentes. El libro, procesando numerosos datos para los casos de Francia, Italia y Alemania en el periodo citado, llega a asociar las movilizaciones de signo violento, más que con la propia extensión del capitalismo industrial, con la implantación del moderno estado: levas, recaudación de impuestos, legislación de cercamientos de tierras, creación de «mercados nacionales» para abastecer a las ciudades…: «Los estados se han desarrollado como organizaciones bélicas mediante el uso de la violencia, han "mantenido la paz" por medio de la violencia y han generado violencia por todas partes al desarrollarse.»

17- https://es.wikipedia.org/wiki/Mater... (1-11-17).

18- «Cuando una sociedad ha descubierto la ley natural que determina su propio movimiento, ni aun entonces puede saltarse las fases naturales de su evolución ni hacerlas desaparecer del mundo de un plumazo. Pero esto sí puede hacer: Puede acortar y disminuir los dolores del parto.» K. Marx, Prefacio a «El Capital».

19- La Revolución rusa de 1905 fue un complejo acontecimiento con cierta discontinuidad temporal, territorial e ideológica. En ella confluyeron dinámicas sociales, políticas y económicas que venían sucediendo desde décadas atrás: La autocracia zarista se debatía entre el mantenimiento del sistema de gobierno tradicional y la necesidad de introducir reformas, sobre todo en el mayoritario medio rural, sometido a restos de feudalismo. Ello en un contexto de creciente implantación del capitalismo industrial y con importantes fuerzas de contestación política en activo: grupos más o menos organizados de campesinos descontentos por las reformas o por la falta de las mismas que se inspiraban en los ideales de Herzen y los populistas rusos, colectivos anarquistas como el que en 1881 asesinó al zar Alejandro II, grupos de socialistas que habían importado el marxismo desde sus exilios forzados en Europa Occidental, nacionalismos étnicos... A ello hay que añadir el impacto entre la población, una vez más, de una situación bélica: la guerra ruso-japonesa, que acabó, para más inri, en una estrepitosa derrota. El polvorín estalla el 22 de enero de 1905, «el domingo sangriento», cuando una pacífica manifestación de obreros es duramente reprimida en San Petersburgo. La indignación se extiende por todo el país y durará, al menos, todo el año. Consistirá en una oleada de protestas y huelgas masivas por parte de los obreros industriales y de violentas revueltas campesinas: se atacarán y saquearán los latifundios. Habrá también amotinamientos entre la tropa de la Marina (la película «Acorazado Potemkin» relata uno de ellos), que estaba integrada por reclutas procedentes del campesinado y el pequeño proletariado urbano. La situación será enfrentada y paulatinamente resuelta por el poder zarista con una mezcla de represión policial-militar de gran contundencia y de concesiones políticas no comprometedoras del sistema autocrático.

20- Lenin en «Esbozo de tesis sobre la cuestión agraria para el Segundo Congreso de la Internacional Comunista» (1920): «Los trabajadores industriales no pueden cumplir su misión histórica universal de emancipar a la humanidad del yugo del capital y de las guerras si se preocupan únicamente del estrecho marco de su oficio, de sus estrechos intereses gremiales y se limitan escrupulosamente a mejorar sus propias condiciones de vida pequeño-burguesas, a veces tolerables. Esto es exactamente lo que ocurre en muchos países avanzados a la “aristocracia obrera” que sirve de base a los partidos supuestamente socialistas de la Segunda Internacional».
Suena muy actual, desde luego. Y, sobre Lenin, añade Hobsbawn en el libro de donde tomo la cita (Eric J. Hobsbawn, «Revolucionarios». Crítica, Barcelona 2010): «Los fragmentos relativamente condenatorios del Imperialismo son desarrollados en una argumentación bastante más completa en El imperialismo y la división. La existencia de una aristocracia obrera se explica por los superbeneficios de los monopolios, que permiten a los capitalistas dedicar una parte de ellos (¡y qué parte!) a sobornar a sus propios obreros, a establecer algo así como una alianza entre los obreros de una nación y sus propios capitalistas contra los otros países. Este soborno actúa a través de los trusts, la oligarquía financiera, los altos precios, etc. (algo así como monopolios conjuntos de un capitalista y sus obreros). La suma que alcanza el soborno potencial es de envergadura —Lenin la estimaba en unos cien millones de francos sobre mil millones ingresados—, como también lo es, bajo ciertas circunstancias, el estrato que se beneficia de ella.»

21- «Las organizaciones vanguardistas han desatado numerosas catástrofes por forzar cambios que la gente y las condiciones de la época no podían soportar ni material, ni ideológica ni moralmente. (…) Puede ser rápidamente calculado y establecido cuándo fue que la revolución, no forzada y fácilmente concretada por la movilización popular, acabó y fue reemplazada por el golpe de estado de Lenin en octubre de 1917. Pero cómo fue que la sola voluntad de un pequeño cuadro de oficiales, favorecidos por la desmoralización y la estupidez de sus oponentes, llegaron a hacer del éxito un fracaso invocando el mismísimo nombre del éxito es más difícil de explicar. Que la movilización habría llegado a su culminación de haber sido librada a su propia espontaneidad y determinación, posiblemente con conquistas que hubiesen impulsado el progreso social en otros países, es quizás lo más seguro que podemos decir con la perspectiva que el tiempo nos ha dado. La transformación social, y en especial la revolución social, es proclive a encontrar a sus peores enemigos en los líderes cuyos deseos suplantan los espontáneos movimientos del pueblo.» Murray Bookchin, Op. Cit.

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No al comercio de armas

21 July, 2024 - 00:00

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La justícia confirma per tercera vegada la condemna contra el mosso que va agredir un periodista de la 'Directa'

20 July, 2024 - 00:00

El Tribunal Suprem ratifica que l'antiavalots Daniel M.C. que va agredir el periodista Jesús Rodríguez mentre cobria el desallotjament del Banc Expropiat, ho va fer de “forma gratuïta” i amb un ús de la força “que no estava justificat”. L'agent també ha estat acusat, juntament amb un sergent del cos policial, d'acusació i denúncia falsa, i fals testimoni.

Redacció Directa

Primer va ser l'Audiència Provincial de Barcelona el 2021 i després ho va fer el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya el març de 2022. Ara ha estat el Tribunal Suprem qui ha ratificat la sentència condemnatòria contra l'antiavalots de la Brigada Mòbil Daniel M. C. per “atemptar contra la integritat física” del periodista de la Directa Jesús Rodríguez, mentre cobria el desallotjament del Banc Expropiat del barri barceloní de Gràcia, el maig de 2016.

D'aquesta manera el Tribunal Suprem confirma que l'agent dels Mossos d'Esquadra va actuar de “manera gratuïta” i ratifica la condemna a una pena de dos anys de presó, dos anys d'inhabilitació i suspensió per a l'exercici de l'activitat policial i a una indemnització de 7.265 euros.

Segons el relat judicial, Rodríguez estava cobrint el desallotjament “sense que ni ell ni les poques persones que l'envoltaven estiguessin realitzant cap acte hostil, ni violent, ni agressiu” quan Daniel M.C. “mitjançant la defensa el va copejar de manera que li va causar una fractura obliqua de la primera falange de la mà esquerra”.

La sentència ratificada afegeix que “l'agent acusat va abandonar la línia formada per la resta d'agents i, després d'avançar-se al seu binomi que duia l'escut, es va endinsar cap a la plaça uns metres i es va dirigir exclusivament on es trobava el perjudicat amb un petit grup de persones més, i el va agredir amb la defensa”. Així mateix, la sentència considera un agreujant l'ús de la defensa com a instrument perillós: “La qualificació de l'acció lesiva per l'ús d'instrument perillós deriva no només per les característiques de l'arma utilitzada, sinó també per la manera d'utilitzar-la durant l'agressió, així com pel concret resultat lesiu produït”. Finalment, descarta cap eximent pel fet que l'antiavalots estigués actuant en compliment d'un deure: “La conducta que s'atribueix a l'agent acusat està clarament desvinculada de l'actuació policial que s'estava duent a terme fins aquell moment, i així la mateixa sentència de l'Audiència de Barcelona qualifica l'agressió com a gratuïta”.

Fals testimoni contra periodistes

Durant el judici pels fets referits a l'agressió al periodista Jesús Rodríguez, el mateix agent va assenyalar que anys abans, el fotoperiodista Isidre García li havia trencat el tendó d'Aquil·les després de llençar-li una tanca. “Va fer aquestes declaracions sabent que hi havia una sentència absolutòria ferma per a l'Isidre Garcia, que considerava provada que ni ell ni ningú va llançar-li cap tanca”, expliquen des del Centre per la Defensa dels Drets Humans, Irídia. Alhora, en el mateix judici també va declarar un sergent de Mossos d'Esquadra, que va afirmar els mateixos fets falsos.

És per això que Rodríguez i García van decidir interposar una querella contra els dos agents el setembre passat, vuit anys després dels fets, per delictes d'acusació i denúncia falsa, i fals testimoni. La querella va ser admesa a tràmit pel jutjat d'instrucció número 9 de Barcelona el 22 de novembre de 2023. Actualment, es troba en fase d'instrucció i aquest dijous se celebrarà l'última declaració dels querellants, amb la intervenció del periodista Jesús Rodríguez.

Des d'Irídia, que actua com a acusació particular en el cas, recorden que “les imatges enregistrades per periodistes en el desallotjament del Banc Expropiat van ser claus per demostrar la innocència de l'Isidre Garcia i per tirar endavant l'acusació contra l'agent que va lesionar al Jesús Rodríguez, acreditant la importància de la tasca periodística en contextos de protesta”.

Paral·lelament al judici, el Grup de Periodistes Ramon Barnils juntament amb Irídia i el suport europeu de Free Press Unlimited, va impulsar la campanya #ProuMentidesPolicials. “L'actuació dels agents en tots dos casos ha implicat una vulneració del dret a la informació”, sentencia el president del grup Enric Borràs.

Font: https://directa.cat/la-justicia-con...

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La justicia civil da la razón a un soldado al que la justicia militar había denegado su derecho a una pensión tras un accidente incapacitante durante unas maniobras

20 July, 2024 - 00:00

La jueza da la razón al soldado accidentado en Cerro Muriano frente a Defensa: "David ha ganado a Goliat"

Vanesa Lozano

La batalla de Rafael García Cambrón los últimos cinco años ha sido la de "David contra Goliat", o lo que es lo mismo, la lucha de "un soldado raso contra el Ministerio de Defensa", describe el joven cordobés. Y como una "victoria épica" acaban de recibir, él y su abogado, Antonio Granados, la sentencia del juzgado de lo social 4 de Málaga, que da la razón al joven y concluye que el accidente que le dejó una discapacidad del 45% y provocó su expulsión del Ejército en 2019, cuando tenía solo 26 años, tuvo lugar en acto de servicio, al contrario de lo que dictaminó un tribunal militar.

La decisión de la jueza permitirá al exsoldado seguir cobrando una pensión de 730 euros por su incapacidad. También será indemnizado. Y lo más importante para él: la justicia reconoce que el estrés postraumático que sufre es consecuencia del accidente que tuvo durante una maniobra en la base militar cordobesa de Cerro Muriano y, por tanto, fue un accidente laboral, pese a que Defensa lo niegue.

Con el TOA en terreno minado

El accidente se produjo el 15 de marzo de 2019, el último día de maniobras en Cerro Muriano: "El último ejercicio consistía en atravesar con el TOA (transporte oruga acorazado) un terreno que la unidad de Zapadores previamente había minado de forma simulada abriendo para ello brechas en el suelo) con el fin de recrear una zona batida por el enemigo. Debíamos circular hasta llegar a una posición segura", recordaba hace unos meses el exmilitar en una entrevista con el canal de investigación y sucesos de este grupo editorial.

"El sargento le dio instrucciones al conductor para que le diera caña al TOA y le pidió que condujera por dentro del vehículo, es decir, sin sacar la cabeza del tanque", una opción que se usa para aprender a protegerse en caso de tiroteo en un conflicto bélico.

"Pese a que el compañero advirtió al sargento de que no se sentía capacitado para llevar así el TOA (con visión desde dentro a través de periscopios), él le respondió: 'es una orden de tu sargento'".

Con la ametralladora, en guerrilla

García Cambrón recuerda que él "llevaba toda la semana actuando como topógrafo, el rol que me habían asignado, mi función era llevar el mapa durante los ejercicios y guiar al conductor, pero aquel día a última hora el sargento me cambió de posición, me ordenó ponerme arriba del TOA, en la ametralladora, y ser el tirador", recuerda el exsoldado García.

Los cinco soldados se montaron en el carro blindado e iniciaron la maniobra, junto al sargento: "Íbamos todos los miembros de la compañía distribuidos en cinco TOAS, en guerrilla, uno paralelo al otro, pero nosotros éramos los primeros. Entonces, como yo llevaba la cabeza sacada y él no, el sargento empezó a gritarme una y otra cez desde abajo del vehículo mientras me daba golpes y me tiraba de la rodillera: '¡García, mira para atrás! ¿vienen los demás o no?'. Yo iba con mi ametralladora al frente mientras contestaba que sí, pero él no dejaba de darme y desestabilizarme y le gritaba al conductor: '¡Dale, dale!', invitándole a que fuera más rápido".

Rotura de nariz y menisco

Y entonces llegó el impacto: "Íbamos a gran velocidad y el conductor no vio el agujero que Zapadores había hecho en el suelo. Al pasar por él, impacté contra la culata de la ametralladora. Me golpeé en la nariz y la boca varias veces, la rodilla la espalda… había sangre hasta en el techo del vehículo. Me caí al suelo del TOA y me quedé en blanco".

El exsoldado sufrió, entre otras lesiones, rotura de nariz (además de un quiste) y rotura del menisco y tuvo que ser operado varias veces.

Los peritos del Instituto de Medicina Legal de Málaga concluyeron que el joven sufre varias secuelas físicas y psiquiátricas y le reconocieron una discapacidad del 45% y una incapacidad permanente en grado total. Según su valoración, el exmilitar sufre: alteración de la respiración nasal por deformidad ósea (insuficiencia ventilatoria), síndrome cervical asociado y agravación de artrosis previa y síndrome postraumático lumbar, dolencias físicas "graves pero no incapacitantes".

Lo que lo incapacita para la vida militar es "un trastorno mental" derivado del siniestro que el psiquiatra que atiende al joven desde entonces calificó como "trastorno de estrés postraumático grave y crónico".

"Me culpan de mi trastorno mental"

Ese mismo doctor advirtió en su informe que "existe una indubitable relación de causalidad entre el accidente laboral sufrido por el soldado García -que hasta el siniestro de Cerro Muriano jamás había tenido ningún problema de salud mental- y el desarrollo posterior del trastorno" y que dicha dolencia lo "incapacita de forma permanente para el desempeño de su actividad militar".

Pese a todo, el Ministerio de Defensa rechazó que la incapacidad psiquiátrica del joven se produjera "en acto de servicio". En su resolución, fechada el 15 de marzo de 2022, declara la "insuficiencia de condiciones psicofísicas, ajena a acto de servicio" del ya exsoldado y asegura que en lugar de un trastorno de estrés postraumático, padece un trastorno de adaptación con alteración mixta de las emociones y la conducta persistente, de etiología predisposicional". En otras palabras, como el joven asegura que le dijeron: "la culpa de mi trastorno es mía por no haberme adaptado a la vida militar".

El exsoldado demandó a Defensa ante la Audiencia Nacional, sin éxito. También a su sargento, que sigue en activo, después de que el tribunal militar lo absolviera de varios delitos de abuso de autoridad y de otro contra la eficacia del servicio.

"Enfermedad común"

El pasado junio tuvo que acudir a juicio con Fremap para tratar de conservar la pensión de 730 euros con la que ahora vive, después de que la compañía de seguros defendiera, basándose en el criterio de Defensa, que la incapacidad del joven obedece a una "enfermedad común" y no de tipo laboral. Todo ello pese a que el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) ya había dado la razón al exmilitar.

La sentencia del juzgado de lo social 4 de Málaga viene a zanjar el debate y permite a García Cambrón cerrar un desagradable capítulo que incluso estaba perjudicando su recuperación. "Estamos satisfechos con la resolución, se ha hecho justicia, era de sentido común reconocer que la incapacidad de Rafael estaba causada por enfermedad laboral y no hacerlo estaba causando un grave perjuicio a un joven ya agraviado por ver truncada su carrera militar", opina el abogado del exsoldado, Antonio Granados, el mismo letrado que también representa a la viuda del cabo Jiménez, fallecido en la base militar de Cerro Muriano el pasado 21 de diciembre.

A sus 31 años, García Cambrón ha tenido que pasar por un largo y tortuoso proceso judicial para al final obtener una "satisfacción a medias", porque, como denuncia, "ninguna sentencia ni indemnización puede reparar el daño que me han hecho ni devolverme mi sueño, que con tanto esfuerzo acababa de conseguir cuando tuve el accidente: el sueño de ser militar".

Fuente: https://www.epe.es/es/sucesos/20240...

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Por qué todos queremos creer que tras el atentado contra Trump haya una conspiración

19 July, 2024 - 00:00

Javier Cavanilles
Periodista, experto en teorías de la conspiración

No habían pasado unas horas y cientos de investigadores de salón, vía X, ya habían descubierto varios agujeros y contradicciones en la incipiente versión oficial sobre el fallido intento de asesinato de Donald Trump durante un acto de campaña el pasado sábado en Pensilvania. Que un loco intente matar a un presidente (o candidato) es tan americano como el apple pie, pero el público quiere una conspiración. Y si no lo hay, se la inventa. No hay que alarmarse, estamos programados para creer en las manos negras. Aquí van algunas claves para entender cómo funcionan esas teorías ‘alternativas' y por qué nos gustan tanto. No hay que asustarse. Ya se sabe que todos somos conspiranoicos, aunque algunos quieran ocultarlo.

1. ¿Qué raro todo? Efectivamente. Que un chaval de 20 años intente asesinar al que probablemente sea el próximo presidente de Estados Unidos es raro per se. Hay que reconocer que no pasa todos los días. A partir de ahí, no se le puede pedir normalidad a los hechos que rodean un intento de magnicidio. La realidad choca de frente con el mito de la eficacia de los servicios secretos americanos. Ante un suceso tan disruptivo, que cambia nuestra percepción de la realidad, la explicación del ‘fallo en cadena' es difícil de aceptar. Después de todo, si nos han mentido al hablar de la eficacia del servicio secreto, ¿cómo sabemos que ahora no nos están mintiendo y se escudan en unos presuntos errores humanos? En realidad, lo raro sería que no nos pareciera raro.

2. Lo que pasó y lo que vemos. El atentado solo dura unos segundos, y cada uno de los actores presentes tiene un único punto de vista. Las reacciones son a veces instintivas, aunque luego los espectadores intentarán llenarlas de contenido, uno que valide sus propias opiniones. En la televisión, vamos a ver grabaciones desde todos los ángulos, declaraciones de docenas de testigos, información contradictoria... que dan para llenar horas de informativos. La visión de los espectadores no es la de los protagonistas del hecho; la mayoría de expertos que van a opinar, ni son expertos ni saben más que alguien que lea la prensa americana, pero tienen que llenar su tiempo en antena y asegurarse de mantener el share. Cuanto más sensata sea una opinión, menos valor mediático tiene.

3. Nos montamos una película. Lo dijo Nacho Vigalondo en X y, como siempre, tenía razón: la idea que tenemos de una conspiración se basa en las películas que hemos visto. Cuando ocurre un acontecimiento como el de Pensilvania, nuestra forma de procesar el suceso le debe más a JFK (Oliver Stone, 1995), Siete días de mayo (John Frankenheimer, 1964), Los tres días del cóndor (Sydney Pollack, 1975) o Matrix (Hermanas Wachowski, 1999) que a los trabajos académicos de Michael Buttler, Joseph Uscinski, Katharina Thalmann o Peter Knight. Literalmente, nuestro cerebro se monta una película y nosotros somos los directores: podemos hacer que el relato avance en la dirección que queramos, generalmente para confirmar nuestras creencias previas. ¿Y quién va a buscar una explicación normal si podemos resolver el caso del siglo?

4. Pensar como en el cine. En la gran pantalla (o la literatura) nos enfrentamos a una narración autorreferencial: todo está en el relato, y los hechos tienen que ser verdad solo en ese contexto (pensemos en una novela de ciencia ficción o un tebeo de superhéroes). El único requisito es la lógica interna. Lo mismo pasa con la conspiración: se debate todo lo que rodea el hecho, se añaden los elementos que confirman el razonamiento (nunca que lo contradigan) pero rara vez se va más allá. Por ejemplo, si estamos ante un falso atentado ¿de verdad los planificadores han buscado la peor forma posible de llevarlo a cabo? ¿Quién pensó que era buena idea recurrir a un chaval de 20 años, que ha necesitado ocho disparos y matar a un inocente para hacerle un rasguño en la oreja a Trump, en un evento con miles de testigos y el riesgo de que todo saliera mal? ¿Qué le prometieron a Thomas Matthew Crooks para que se prestara a participar? La historia dice que la mejor forma de cometer un magnicidio es disparar una pistola a corta distancia, ¿para qué recurrir a un francotirador, tan alejado del objetivo, y con la dificultad de sortear unas gradas? ¿En qué consistía su plan de fuga? Visto así, todo apunta a un lobo solitario, pero la gente quiere conspiración. Para que el espectáculo siga, es mejor centrarse en lo que se ve e interpretarlo a placer.

5. ¿Cuestión de fe? Sin duda. La conspiranoia se basa en la creencia de que hay una fuerza superior, oculta, que mueve los hilos desde las bambalinas. Puede que actúe a nivel global como los Illuminatis o nivel local (el famoso deep state), pero ahí está. El problema es que esta visión del mundo no es necesariamente errónea. De hecho, es bastante más razonable y realista que ir por la vida pensando que todo el mundo es bueno, se mueve por altruismo, y hay algunas manzanas podridas. Pero la versión oficial también es una cuestión de fe o, al menos, de confianza en que las instituciones funcionan. La línea que separa a una de otra suele ser muy tenue pues, como repiten los conspiranoicos, “no es una teoría si puedes probarla”.

6. La conspiración no es un ladrillo. A los expertos, tan aficionados a hablar de “teorías conspirativas” como si citando a Popper ya lo tuvieran todo ganado, les cuesta entender que las conspiraciones “puras” son menos frecuentes de lo que parece. Es decir, los escenarios donde los buenos se enfrentan a los malos, como en los libros de la colección Barco de Vapor, no son lo habitual. En realidad, lo que hay son relatos con elementos conspiranoicos (o conspirativos). Que Lee Harvey Oswald actuara en solitario cuando asesinó a JFK (tal y como dice la versión oficial) no quita que la CIA mintiera (y siga mintiendo) sobre su relación con el asesino, que el impresentable del fiscal Jim Garrison descubriera datos fundamentales sobre la Operación Mangosta (las operaciones encubiertas contra Cuba) o que la cinta Zapruder (en la que se ve el magnicidio) se ocultara durante más de una década y que si salió a la luz es gracias a que un conspiranoico logró hacer una copia pirata.

7. El asesinato como argumento electoral. Las conspiranoias se basan en la asunción de verdades innegables que, en el fondo, son simples conjeturas. Necesitan una justificación, en este caso que el atentado permitirá a Trump ganar las elecciones, sobre todo en un momento en el que está sobre la mesa el llamado “Proyecto 2025”, un plan elaborado por una asociación afín a sectores republicanos que buscaría acabar con la actual organización política del país. Primero, habrá que ver si gana las elecciones: antes del atentado, las encuestas le eran favorables y, salvo que un milagro rejuvenezca a Biden, que cada día que pasa da más signos de senilidad, no parece que necesitara montar este show que aumentará la simpatía por él entre los suyos, pero está por ver que afecte la visión que tienen de él otros colectivos. La carta del “para ganar elecciones” es un simple argumento ad hoc para justificar la hipótesis conspiranoica. No tiene otro valor.

De hecho, nada indica que sobrevivir a un atentado (o morir en él) ayude a la causa. Ni a Theodore Roosevelt ni a Gerald Ford les sirvió para ganar unas elecciones. El asesinato de la joven inglesa Jo Cox en 2016 a manos de un neonazi no benefició a los opositores al Brexit; el asesinato de Isaac Rabin en 1995 tampoco contribuyó en nada a la paz entre Israel y Palestina; y la muerte de Carrero Blanco no mejoró la imagen del franquismo ni dentro ni fuera de España. En el caso de Aznar, en abril de 1995, sí que ayudó —como él mismo reconoció— a mejorar su imagen pública, pero lo que le hizo ganar las elecciones fue, probablemente, que el PSOE estaba ahogado en corrupción y había perdido el impulso que le llevó al gobierno. En todo caso, en los próximos días podría pasar algo que haga olvidar el atentado o que el hecho de que el relato de que un joven blanco, republicano, obsesionado con las armas haya intentado matar al presidente se pueda volver contra Trump.

8. No hay motivo: Puede sonar extraño que un joven votante republicano intente matar al que tiene todas las papeletas de ser el próximo presidente de su partido, pero un magnicidio sin motivo es un clásico que nunca muere… nunca mejor dicho. A día de hoy, siguen sin estar claros los razonamientos que llevaron a Lee Harvey Oswald a matar a JFK y qué impulsó a Sirhan Sirhan a disparar contra Robert Kennedy. John Hinckley Jr. intentó acabar con la vida de Reagan para atraer la atención de Jodie Foster y Charles Julius Guiteau tiroteó en 1881 a James A. Garfield porque no le había nombrado embajador en Francia (cargo que, según él, merecía). Al primer ministro británico Spencer Perceval lo liquidó en 1812 John Bellingham, que estaba convencido de que se había arruinado por culpa de la política económica del gobierno. Tan loco estaba que se negó a declararse demente, lo que le hubiera librado de la pena de muerte. Otro ejemplo de intento de magnicidio sin un motivo claro es el que sufrió Juan Pablo II a manos de Mehmet Ali Ağca en 1981 (lo de los Lobos Grises suena a chufla).

9. La teoría de la conspiración no existe. Es evidente que teoría oficial solo puede haber una (equivocada o no), pero lo correcto es hablar siempre de teorías de la conspiración. Demócratas y republicanos, a las pocas horas del atentado, ya tenían sus explicaciones propias: para unos, es un falso atentado; para los otros, un intento desesperado de Biden de acabar con su rival. Y todos tienen pruebas para demostrarlo. No es nada nuevo. La primera conspiración sobre el atentado contra JFK nació al día siguiente: el diario soviético Pradva aseguraba que detrás del magnicidio había un grupo de poderosos capitalistas. Días después, un grupo de oposición cubano financiado por la CIA, acusó en su revista a grupos procastristas. Con el tiempo, se fue sumando la CIA, la mafia, los anticastristas… En todo caso, muchas veces no hay ni siquiera una teoría de la conspiración (un relato alternativo) sino un discurso basado en los posibles errores, agujeros o contradicciones de la investigación que se basan en el principio de “no sé lo que pasó, pero sé lo que no pasó”. Es la mejor manera de estirar el chicle sin mojarse.

10. ¿Cuándo muere una teoría de la conspiración? Nunca, como mucho se olvida, pero siempre habrá alguien que quiera pensar que los hechos son de otra manera. Cuando el presidente Johnson tomó la decisión de crear una comisión independiente para investigar el asesinato de JFK lo hizo por un motivo: un siglo después, seguían circulando conspiraciones sobre el atentado contra Lincoln. Hoy, casi 60 años después de que se hiciera público el informe de la Comisión Warren, la inmensa mayoría de la gente sigue pensando que Lee Harvey Oswald no actuó solo.

Javier Cavanilles es periodista, experto en teorías de la conspiración. Su próximo libro, 'La sinagoga de Satán' (Almuzara), saldrá a la venta en octubre.

Fuente: https://www.eldiario.es/internacion...

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El Supremo confirma la condena a un capitán del ejército por hacer saltar desde 15 metros a un soldado en un pantano

19 July, 2024 - 00:00

Alberto Pozas

El Tribunal Supremo ha confirmado la condena de cinco meses de cárcel impuesta a un capitán del Ejército de Tierra por hacer saltar desde 15 metros de altura a un alumno de un curso de buceo de asalto que tuvo que ser operado de la espalda después de la caída. Los jueces confirman que este mando militar desoyó las advertencias de otros responsables del curso mientras decía que “ya no quedan sargentos primeros de los de antes”. Dos años después de este accidente, un sargento falleció en ese mismo pantano de Huesca durante el mismo curso de buceador de asalto.

Los hechos ocurrieron en mayo de 2019 cuando varios militares hacían un curso de buceador de asalto con el regimiento de Pontoneros y Especialidades en Aragón. La actividad ese día era ir al pantano oscense de El Grado y saltar desde un punto alto de cara a tener que hacer lo mismo pero desde un helicóptero. Hasta entonces, los alumnos habían saltado desde seis metros de altura en Cartagena y en un primer momento los responsables del curso decidieron que el salto en El Grado iba a ser desde diez metros.

Fue poco después del primer salto cuando el entonces teniente del Ejército de Tierra se llevó a los soldados a una zona de más altura, de casi 15 metros, en contra del criterio de otros responsables. Un soldado se desequilibró al saltar y cayó en el agua “un poco sentado” de manera que “se golpeó violentamente contra la lámina de agua del pantano”. El resultado: una lesión lumbar de la que tuvo que ser operado en Zaragoza.

La acción del condenado, obligando a los militares a saltar desde 15 metros ante la oposición de los responsables del curso, es calificada de “insensata” por el Tribunal Supremo, que confirma los cinco meses de cárcel que le impusieron los tribunales castrenses. “Un ilusorio y falso acto de arrojo al ordenar que el riesgo lo corran terceras personas”, reprocha la sala quinta del alto tribunal.

El riesgo de hacer saltar a los alumnos desde 15 metros de altura era “más que previsible” para el entonces teniente y hoy capitán, sobre todo porque el sargento responsable del ejercicio se lo dijo en repetidas ocasiones.

“No había necesidad alguna de efectuar el salto desde dicha altura de casi 15 metros sin la capacitación adecuada”, dice el Supremo entre otras cosas porque al día siguiente el ejercicio de saltar desde un helicóptero se iba a hacer desde menos de 10 metros de altura y no era necesario para superar el curso.

El Diario

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Please

19 July, 2024 - 00:00

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Los bomberos no pueden entrar al recinto militar de Cerro Muriano a apagar el incendio

18 July, 2024 - 00:00

Ahora, en Cerro Muriano, ese trabajo se realiza sobre todo lo que está en sus manos pero, distingue, hay cuestiones sobre las que no pueden operar. En este caso, que el incendio se reproduzca en el campo de tiro de la base militar, un espacio lleno de proyectiles donde los bomberos no pueden entrar a enfrentarse al fuego. Y ahí, como estiman desde la dirección del Infoca en Córdoba, el fuego seguirá reproduciéndose y evolucionando libremente durante días.

Carmen Reina

Rubén Flores es cordobés y desde hace cinco campañas trabaja como bombero forestal en el dispositivo de lucha contra incendios del Infoca, en distintos puntos de Andalucía. Ahora, lleva tres jornadas en uno de los retenes que operan para controlar el incendio declarado el pasado viernes en el paraje de Cerro Muriano, en el término municipal de Obejo (Córdoba). Unas jornadas combatiendo el fuego trazando líneas de defensa desde la medianoche hasta bien avanzada la mañana del día siguiente. Una tarea que, dice, realiza con un pellizco al ver que la que se está quemando es la Sierra que siempre ha tenido presente.

Este bombero explica a Cordópolis que el mismo día en que se declaró el incendio en Cerro Muriano fue llamado para trabajar allí. Se incorporó a las tareas en la medianoche del viernes, con el retén de Adamuz, y desde entonces en cada jornada ha trabajado todas las noches hasta media mañana avanzada del día siguiente. El fuego, considerado ya un gran incendio, es el de mayor envergadura que este bombero ha visto en Córdoba en sus años de trayectoria. “Ver un incendio de esas características en tu lugar residencia... Te da un poco de impotencia”, dice.

La tarea que Flores ha llevado a cabo cada día forma parte del engranaje de profesionales que ha estado sobre el incendio en estos días, más de un centenar y llegando a 150 en algunos momentos. Junto a su retén, la labor que han realizado se basa en perimetrar el lugar del incendio. Y lo hacen trazando líneas de defensa “para evitar que haya posibles reproducciones que afecten a nuevas zonas” de terreno que no ha alcanzado el fuego.

Para ello, “mediante herramientas manuales y maquinaria ligera como desbrozadoras y motosierras”, abren una superficie entre la zona quemada y la zona sin quemar. “Se deja el suelo mineral”, es decir, sin rastro de vegetación para que no haya combustible donde el fuego pueda prender y ampliar el incendio. “Lo que se consigue hacer una franja donde no haya vegetación, se deja sin combustible” al fuego para evitar reproducciones del mismo en zonas no afectadas por el incendio.
Los bomberos forestales Rubén Flores y José Miguel Uceda, al terminar una jornada de trabajo en el incendio de Cerro Muriano.

Trabajos de noche, menos temperatura y viento

Además, estos trabajos se han ejecutado sobre todo por la noche. Es el momento en el que los medios aéreos no pueden funcionar y, además, con temperaturas más bajas que de día y un menor viento en estas jornadas en esas horas, los bomberos forestales han podido avanzar en su trabajo con mejores condiciones.

“Este ha sido uno de los fuegos más grandes que he visto en Córdoba”, reitera el joven, que cada año va por distintas zonas de Andalucía a luchar contra los incendios. Tras varias jornadas de trabajo y a punto de iniciar una nueva noche de tarea, Flores confía en que toda esa labor dé sus frutos.

“Todo el personal del Infoca hacemos un gran esfuerzo”, destaca sobre “días de trabajo físico intenso, continuado y muy exigente”. Un trabajo que, dice necesita “una formación continuada durante todo el año para saber enfrentarse a estos incendios”, y por lo que los bomberos forestales siempre han pedido la estabilización de sus puestos de trabajo.

Ahora, en Cerro Muriano, ese trabajo se realiza sobre todo lo que está en sus manos pero, distingue, hay cuestiones sobre las que no pueden operar. En este caso, que el incendio se reproduzca en el campo de tiro de la base militar, un espacio lleno de proyectiles donde los bomberos no pueden entrar a enfrentarse al fuego. Y ahí, como estiman desde la dirección del Infoca en Córdoba, el fuego seguirá reproduciéndose y evolucionando libremente durante días.

Mientras, los retenes de bomberos forestales sobre el terreno como el de Rubén y sus compañeros, seguirán trabajando en trazar líneas de defensas, en hacer que el espacio que tenga el fuego para crecer sea el mínimo posible, para poder estabilizar y controlar el incendio que asola estos días la Sierra que siempre ha visto.

El Diario

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«Caso 6 de La Suiza»: Represión para el sindicalismo que lucha

18 July, 2024 - 00:00

Antonio Pérez Collado, Confederación General del Trabajo País Valenciano y Murcia.

La ratificación por el Tribunal Supremo de la sentencia de la Audiencia Provincial de Asturias, por la que se condena a seis sindicalistas a la pena de tres años y medio de prisión y multa de 125.000€, no solo supone un atropello al derecho a la acción sindical y a las libertades de organización, manifestación y expresión de los trabajadores que (en teoría) protege la legislación española, sino que confirma lo que ha sido una práctica generalizada durante toda la Transición.

Es cierto que el caso de las 6 de La Suiza representa posiblemente el capítulo más extremo de persecución y ensañamiento contra ciudadanos que simplemente han ejercido unos derechos recogidos por la Constitución Española y la Organización Mundial del Trabajo, pero injusticias parecidas se han venido registrando bastantes años después de que se derogara la legislación franquista.

Que una trabajadora recurra a un sindicato para reclamar que se le abonen las horas extras que le adeuda la empresa y que se le trate con el respeto debido, para lo que la organización sindical promueve acciones de protesta absolutamente legales y legítimas, acaba siendo convertido por el dueño de La Suiza en un ataque personal y una estrategia para provocar el cierre de la pastelería. Sorprendentemente la presunta Justicia -o los profesionales que la aplican con esos criterios tan dispares- compran la teoría conspiratoria del agresor y condenan a la agredida y a quienes solidariamente han defendido su causa. Pero desgraciadamente no es esta la primera sentencia contra la acción sindical ni seguramente será la última.

En años recientes hemos vivido procesos contra vecinos y trabajadores de la Bahía de Cádiz por su participación o apoyo a una huelga del Metal que, evidentemente, no contaba con la bendición de los sindicatos oficiales. Incluso la película Los lunes al sol, de León de Aranoa, se basa en una historia de uno de esos conflictos que se cierran a toda prisa, dejando a los afectados más concienciados a los pies de los aparatos represivos y judiciales.

Muchas sentencias tienen ya archivadas los juzgados de lo social donde un sindicalista de los que se implican a fondo en cumplir su cometido histórico es víctima de un despido procedente porque la Justicia acepta la acusación de la empresa de que ese trabajador molesto «acumula varias ausencias y retrasos en el puesto de trabajo» o bien «ha disminuido injustificadamente la productividad» por lo que se va a la calle sin indemnización. Frecuentes también son los casos de despidos por montar una sección sindical o concurrir a las elecciones sindicales bajo unas siglas que no gustan al empresario; claro que para justificar la sanción máxima se suelen alegar otras razones: el jefe pude ser muy bruto, pero siempre tiene su abogado.

Por el contrario, si la representación sindical la ostenta alguno de los sindicatos más proclives al pacto que a la lucha, las cosas se desarrollan de manera mucho más armoniosa. Habitual, aunque poco conocido, es el buen número de liberaciones y la elevada cuantía de las subvenciones -para fomentar el diálogo social, o cualquier otro pretexto- que suelen caerles a los firmantes de pactos y reformas. Tampoco es un secreto -aunque no hay periodista de raza que se atreva a indagar- que en muchas grandes empresas estos sindicalistas dicen mucho a la hora de adjudicar cursillos y promociones entre los trabajadores de sus plantillas. A estas alturas nadie debe escandalizarse si recordamos que en alguna multinacional se ofrece el contrato de trabajo al mismo tiempo que la ficha de afiliación al sindicato de la casa.

Una pena que el sindicalismo, que ha escrito páginas gloriosas y al que le debemos tantas conquistas sociales, haya acabado en la caricatura vergonzosa que vemos en nuestros días. Pero esta realidad también puede ser un acicate para que la clase trabajadora supere el estado de pasividad y derrotismo y recupere su capacidad de autorganización y lucha. El caso de La Suiza y otros ejemplos nos dicen que otro sindicalismo es posible y necesario.

Antonio Pérez Collado

CGT-PVyM

Fuente: Gabinete de Comunicación de la Confederación General del Trabajo del País Valenciano y Murcia

Tomado de: https://rojoynegro.info/articulo/ca...

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La indecente propuesta de Elon Musk para "salvar" la humanidad: Que sólo se reproduzcan los "talentosos"

17 July, 2024 - 00:00

Informalia

Los hombres más poderosos del planeta siguen obstinados en diseñar el futuro de nuestra humanidad a golpe de tecnología y planes dirigidos que pasan por acabar con el declive de la natalidad. Elon Musk es uno de ellos. No es algo nuevo que el hombre más rico del planeta y dueño de X quiera asegurar la economía mundial repoblando la tierra y frenando la bajada de natalidad (él mismo cumple con el ejemplo y a sus 53 años ya tiene, que se sepa, doce hijos: seis con la autora canadiense Justine Wilson, tres con la cantante Grimes y tres con la directora de operaciones de Neuralink Shivon Zilis), pero su defensa del pronatalismo conlleva asociados unos polémicos conflictos éticos, pues la propuesta de Elon y de otros magnates como Jeff Bezos o Marc Andreeseen es que se use la tecnología para repoblar el planeta -y así garantizar el desarrollo económico y la estabilidad social- con "aquellas personas que puedan producir una descendencia genéticamente superior".

Es decir, que tanto Musk como los defensores del pronatalismo proponen que el problema de la infertilidad se solucione por parte de sólo unos cuantos elegidos (ellos quieren que sean blancos, por supuesto), los "intelectualmente talentosos" o capaces de "producir una descendencia genéticamente superior".

La escritora Margaret Atwood ya dibujó en El cuento de la criada un mundo apocalíptico dirigido por gobernantes que sometían a las pocas mujeres fértiles que quedaban en la sociedad para que salvasen el planeta de una catástrofe humanitaria.

Lo cierto es que a pesar de que el planeta ahora mismo está poblado con 8.000 millones de personas, dos terceras partes de la población mundial vive en un área donde la tasa de fecundidad es inferior a los 2,1, lo que hace prever un crecimiento nulo a largo plazo.

La crisis de natalidad ya es un problema actual que debaten políticos como Angela Merkel o Vladimir Putin, que defienden planes para aumentar la demografía. Sin embargo, los adeptos del pronatalismo van un paso más allá, pues quieren que la población crezca de una forma dirigida -con ayuda de la tecnología-, con óvulos y espermatozoides provenientes de individuos seleccionados "genéticamente superiores" para mejorar la humanidad, lo que ha hecho que muchos comparen estos pensamientos con los experimentos eugenésicos nazis.

Y es que, para conseguirlo, Musk y el resto de pronatalistas defienden técnicas reproductivas avanzadas que permitan que la maternidad sea más inclusiva, y que pasan por la creación de úteros artificiales o el cultivo de óvulos a partir de células madre, que podrían permitir algo que no se ha experimentado hasta ahora: la reproducción biológica entre dos hombres.

El objetivo de Elon y sus adeptos -recordemos que hace años Jeffrey Epstein ya conmocionó a la sociedad con sus planes para "plantar su semilla" cuando quiso embarazar a la vez a 20 mujeres en un rancho de nuevo México—choca sin embargo con la situación de colapso medioambiental que vive nuestro planeta.

Según la ONU, si en 2050 la población mundial llegase a los 9800 millones de personas se necesitaría el equivalente a tres planetas para proporcionarnos los recursos naturales necesarios para sostener el ritmo de vida que llevamos. Además, si la natalidad aumenta y muchas familias pasan a ser numerosas, éstas no podrían costear los gastos necesarios para sacar a los suyos adelante y las empresas tendrían que plantearse ampliar las bajas maternales o permitir horarios de lactancia más elevados.

Además, los gobiernos tendrían que invertir en acceso a la formación y mejorar las estructuras de muchas urbes para adaptarlas a niños y ampliar las zonas verdes, de parques o los sistemas de transportes públicos para familias.

Fuente: https://www.eleconomista.es/informa...

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Eólicas destructivas

17 July, 2024 - 00:00

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Formant soldats a sou des de Lleida: Empreses que es dediquen a entrenar mercenaris

17 July, 2024 - 00:00

Anna Teixidor Colomer
Redactora de TV3

Jugar-se la vida entre 3.000 o 5.000 euros al mes. És el que cobra un soldat a sou. Els últims anys estan proliferant les empreses que formen mercenaris. Són persones que aniran a zones de conflicte, ja sigui a lluitar per un dels bàndols com per protegir, per exemple, persones i instal·lacions estratègiques.

Una d'aquestes empreses és a Lleida. Simulen al màxim les possibles condicions de combat que es trobaran en una zona hostil tot i que els exercicis estan molt lluny de la tensió que viuran quan es trobin en un conflicte. Practiquen en trinxeres, fabriquen explosius domèstics o utilitzen armament simulat en un combat urbà.

Francisco Galván, que va començar treballant fa vint anys amb seguretat a les faveles del Brasil, és el responsable de Goa Tactical Industries. Té una de les poques empreses de seguretat d'aquest tipus a l'Estat.

Especialitzats i amb un nivell avançat

Les persones que assisteixen aquests cursos solen tenir un nivell avançat perquè procedeixen de cossos de seguretat, o bé han format part d'un exèrcit prèviament. La presència de dones és escassa.

En aquest tipus de feina, els experts asseguren que és més important la capacitat mental per enfrontar-se a situacions complexes que l'entrenament físic.

Quant poden cobrar?

En el mercat internacional han proliferat les empreses que es dediquen a formar combatents en zones de conflicte. Moltes vegades, contractades de manera encoberta per governs. D'altres, per prevenir o protegir persones, pous petrolífers, vaixells mercants o ambaixades.

El seu sou es fixa en funció del contracte, la perillositat del destí o el grau d'especialització. Alguns han guanyat més de 1.000 euros diaris.
Francisco Galván en un dels entrenaments de la seva empresa a Lleida
Francisco Galván en un dels entrenaments de la seva empresa a Lleida (3Cat)

Julio Sotto, promotor de TR Tactical, explica que es poden arribar a cobrar entre 3.000 i 5.000 euros depenent de l'especialització, el risc de l'activitat contractada, o bé, la durada.

Galván assegura que els preus del que cobra un contractista han baixat en els últims anys. Explica que hi ha moltes persones procedents de Sud-amèrica que es dediquen a ser soldats professionals a sou i estan treballant per quantitats econòmiques tres vegades superiors al seu país d'origen. A més, diu, en les zones de conflictes se sol contractar població local que cobren menys.

Formació amb armament real només a l'estranger

Aquestes empreses tenen una àmplia varietat de programes formatius, sobretot, a l'estranger: Israel, Nigèria, Guinea Equatorial o Sèrbia són destins habituals.

Els cursos més estrictes es fan fora d'Espanya. Aquí la llei només permet utilitzar armes reals per fer pràctiques de tir però no per a altres exercicis.

En Braulio, que des de fa uns mesos fa d'instructor, s'ha desplaçat diverses vegades a Polònia per adquirir entrenament real.

"Allà tenim moltes precaucions, però entrenen amb foc real i aprens de veritat amb assegurança i treballant de manera segura."

Li agrada recordar una frase: "més val ser un guerriller recollint maduixes, que no pas t'arribi la guerra sent pagès".

Una de les oportunitats de feina que ofereixen les empreses dedicades a la formació de soldats professionals és combatre a sou a l'exèrcit ucraïnès. A l'inici de la guerra, el govern de Kíiv va fer una crida a voluntaris estrangers perquè s'allistessin a la legió internacional del seu exèrcit.

Era el 27 de febrer de 2022. El president d'Ucraïna, Volodímir Zelenski, va anunciar públicament que qualsevol que volgués "unir-se a la defensa d'Ucraïna, Europa i el món" podia anar i "lluitar de costat amb els ucraïnesos contra els criminals de guerra russos".

Segons les autoritats, inicialment, almenys unes 20.000 persones van respondre a la crida.

Almenys 3 espanyols morts en combat

Hem pogut parlar amb diversos espanyols que han decidit combatre a Ucraïna. Tots prefereixen mantenir l'anonimat. La majoria han format part prèviament d'un exèrcit o d'un cos policial. Per alguns, el viatge té una finalitat econòmica; per d'altres, la principal motivació és ideològica.

Un d'ells va ser company d'en Pau, del Vallès Oriental, que va morir amb 26 anys a un dels fronts d'Ucraïna. Havien estat junts durant un any a l'Iraq. Aquest voluntari assegura que en els moments compartits amb en Pau va generar lligams molt forts entre ells i el defineix "com un heroi ocult encara que no s'hagi conegut el seu sacrifici. Té molt valor".

La família d'en Pau, que declina fer declaracions, prefereix que la seva història passi desapercebuda.

Com en Pau, almenys tres espanyols més han mort en combat a les files de l'exèrcit d'Ucraïna. Els que sobreviuen cobren uns 3.000 euros al mes depenent de la posició que ocupen al front.

S'allisten a l'exèrcit ucraïnès i, si moren, el govern indemnitza les famílies amb una quantitat d'entre 100.000 i 300.000 euros, tot i que la dificultat principal per cobrar és recuperar-ne el cos i acreditar-ne la mort en combat.

L'empresari Francisco Galván, de l'empresa Goa Tactical, ho explica: "Si mors en combat, reps diners, però si estàs en una zona hostil o on a algú no li interessa que sàpigues que has mort, difícilment es pot recuperar el cos i, per tant, cobrar la indemnització. "

Voluntaris de més de mig centenar de nacionalitats

Es calcula que almenys un centenar d'espanyols han marxat a lluitar a Ucraïna, encara que les dades no transcendeixen públicament. El govern espanyol fa un seguiment discret d'aquests voluntaris. A molts els interroguen els serveis d'intel·ligència als aeroports, tant en el viatge d'anada com en el de tornada.

Les autoritats d'Ucraïna confirmen que hi ha voluntaris estrangers de mig centenar de nacionalitats, molts sud-americans, que hi troben una bona oportunitat econòmica en comparació amb els salaris dels seus països.

Els canals prorussos celebren la mort d'aquests voluntaris internacionals amb comentaris que evoquen la nacionalitat i difonen la propaganda de guerra.

Font: https://www.ccma.cat/324/formant-so...

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Una patrulla de la Guardia Urbana de Barcelona abandona a un sintecho inconsciente: “Es un caso perdido”

16 July, 2024 - 00:00

Mariona Jerez
Barcelona

Eran las nueve de la noche del pasado 10 de abril cuando la médica Margarita Bofarull caminaba por la calle Pelai en el centro de Barcelona. Vio a un hombre inmóvil con los pies encima de la acera y el resto del cuerpo en la calzada. A su alrededor había varias botellas de alcohol y estaba junto a otro hombre. “No estaba durmiendo. No reaccionaba bien”, explica ella. “Estaba tal vez en un pre-coma etílico”.

Bofarull llamó a emergencias y esperó a la ambulancia y a los agentes de Mossos d'Esquadra que prometieron enviar. La patrulla nunca llegó, pero sí apareció por el lugar una pareja de guardias urbanos que pasaban con el coche y bajaron a ver qué sucedía.

Después de realizar una primera exploración y comprobar el estado del hombre, los agentes procedieron a intentar subirlo a la acera sin éxito y volvieron a su vehículo. “Es un caso perdido”, dijeron mientras se iban, en una escena que también presenció elDiario.es.

“Estaba en muy malas condiciones”, afirma la doctora Margarita Bofarull Buñuel, presidenta del Patronato del Instituto Borja de Bioética y miembro del Consejo Directivo de la Pontificia Academia por la Vida del Vaticano.

El hombre que Bofarull encontró era una de las más de 1.300 personas que viven en las calles de Barcelona. Esta cifra no deja de crecer y, desde 2008, la Fundació Arrels, que atiende a personas sin hogar, ya ha contabilizado un aumento de más de 700 nuevos casos.

Esa noche de abril, Bofarull se acercó al afectado. A su lado había un joven nervioso que intentaba despertarle. Y detrás, con la espalda en la pared, rodeados de mantas y cartones, había tres hombres más, todos ellos personas sin hogar. La doctora comprobó que el desmayado respiraba, pero aun así no respondía a estímulos.

Cuando esta médica llamó al teléfono de emergencias, le preguntaron por la edad del paciente. Ella respondió que parecía una persona mayor y entonces dijo algo que ella misma considera un “error”: avisó de que parecía una persona sinhogar.

“No debería haber dicho eso, porque el resultado fue una espera de 50 minutos para una ambulancia en el centro de Barcelona”, asegura ella.

Cuando llevaban 20 minutos de espera apareció una furgoneta de los Mossos d'Esquadra. Iban con las sirenas encendidas, pero sin sonido. La doctora hizo señas para intentar que pararan, pensando que habían venido a ayudar, “pero pasaron de largo”, rememora.

Bofarull hizo una segunda llamada a las 21:52 horas, quejándose por la larga espera. Fue después de colgar cuando pasó la patrulla de la guardia urbana en coche y, al ver la situación, se acercaron. “No venían porque estuvieran avisados por el 112, sino porque pasaban por ahí”, recuerda Bofarull.

“Ya verás cómo responde rápido”, dijo uno de los agentes de policía antes de iniciar punciones con un bolígrafo debajo de las uñas del hombre inconsciente. Posteriormente pasó a otros puntos dolorosos como detrás de las orejas o en el pezón pero el paciente no respondió. “El segundo agente, con una linterna, intentó mirar la reactividad de las pupilas y observó que no había midriasis”, explica la doctora. Es decir, la pupila no se contrajo.

Pese a la preocupación de la doctora y del agente que había iluminado los ojos del afectado, el primer policía quiso desplazarlo hacia la acera. Durante el proceso empezó a responder al movimiento y abortaron la misión. Bofarull asegura que escuchó decir al policía que cancelaran la ambulancia, que ya había “resucitado”.

“Lo justificaron diciendo que el afectado, que apenas podía hablar debido a su estado, se había negado a recibir asistencia del servicio de emergencia. Tanto la médica como la redactora de este periódico que presenciaron los hechos niegan que esto ocurriera.

Según trasladaron los dos agentes de la Guardia Urbana en su resumen de actuaciones, el hombre fue atendido por dos enfermeras fuera de servicio. Las únicas personas que estaban ahí, sin embargo, fueron la doctora Bofarull, que se identificó como tal, y esta periodista en prácticas. Ninguna de las dos era enfermera ni tampoco pudo atender ni tocar al hombre inconsciente, que era atendido solamente por su compañero también sin techo.

“¿Qué culpa tengo yo de que se emborrachen?”, dijo uno de los agentes ante los reproches de las presentes, antes de añadir que atender a ese hombre suponía un “gasto de recursos”.

Según cuenta la testigo, el policía se justificó diciendo que hay muchos casos como esos en el área del Raval, en el centro de Barcelona, e indicó a la médica que se apartara al otro lado de la acera para preservar su seguridad en caso de que los sinhogar se pusieran agresivos. Fue entonces cuando los agentes se subieron al coche y se marcharon asegurando que era “un caso perdido”.

El hombre fue finalmente atendido por los servicios de emergencia alrededor de las 22:20 horas, 50 minutos después de la primera llamada, cuando una ambulancia llegó al lugar de los hechos.

Bofarull avisa de que situaciones como estas, en la que una persona sin techo alcanza este estado de embriaguez, pueden llegar a ser mortales, ya que en los comas etílicos hay una depresión del sistema respiratorio, una gran vasodilatación, lo cual hace además que la gente sin hogar quede a la merced de otras personas que les puedan causar daño sin ellos poder defenderse.

Fuentes judiciales han confirmado que la Guardia Urbana tiene la obligación de acompañar y asistir a las personas sin techo, sobre todo en casos como estos donde se encuentran en un estado vulnerable. Según los parámetros de atención a las personas sin hogar del mismo cuerpo, deben asistir a estas personas cuando requieran atención inmediata así como facilitar la vinculación de estas a los servicios de atención social y sanitaria.

Desde el Ayuntamiento de Barcelona afirman que “se debería abrir una investigación siempre y cuando se vea una actuación policial que no se ajusta a los principios básicos de actuación, abuso o similar”.

El ‘Pla Endreça' y el sinhogarismo

Situaciones similares donde se evidencia la desprotección de las personas sin hogar son cada vez más comunes en la capital catalana. Desde la aplicación de el ‘Pla Endreça' en Barcelona, cuyo abordaje primordial es el de la seguridad, la vida en la calle se ha vuelto aún más difícil.

“Es un plan que hace referencia al espacio público, pero no tiene en cuenta el sinhogarismo”, afirma Beatriz Fernández, responsable del equipo jurídico de la fundación Arrels. Desde la entidad declaran que las medidas del Ayuntamiento han conllevado un endurecimiento de la aplicación de aquellas ordenanzas que rigen el uso de las calles.

Según un comunicado de Arrels, algunas personas sinhogar han visto cómo sus pertenencias eran tiradas a la basura sin previo aviso, incluyendo cosas necesarias como las medicinas, la documentación o el teléfono móvil.

También han sido multadas por infracciones como la falta de higiene personal a pesar de que no tienen ningún modo de pagar la sanción o de acatar esas normas de higiene. “Yo no tengo dinero, me busco la vida para comer”, cuenta uno de los sin hogar con los que Arrels trabaja. “¿Qué sentido tiene que te echen de la calle, si vives en ella?”.

La fundación hizo una instancia al respecto el pasado noviembre al Síndic de Greuges (el Defensor del Pueblo en Catalunya). El Síndic mostró su preocupación por el hecho de que “la búsqueda de la excelencia en el espacio público que busca el ‘Pla Endreça'” pueda tener un “impacto negativo” para las personas sin hogar. En su respuesta, el Defensor del Pueblo recordó que, para estos ciudadanos, el espacio público no solo es un espacio de uso común sino también el lugar en el que viven.

El Diario

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El bar donde España perdió: “Es un mena el que no bote”

16 July, 2024 - 00:00

Pablo González

Oyarzabal regalaba a toda España un momento de disfrute común mientras un grupo de jóvenes llevaba más de 86 minutos sin entender nada sobre lo que es disfrutar en común. Sin entender de límites ni de respeto. Lo hacían en el bar que regenta un hombre de nacionalidad china, el Bar Mojácar, ubicado en la calle Sagunto de Valencia.

Muy lejos de cualquier intención simpática, calentaban al dueño del bar con cánticos como “el chino es español” o “que bote el chino”. Lejos de lo simpático porque los coros traían consigo gestos de desprecio y toreos al pasar por su lado. Pero sobre todo por el colofón que trajo el primer gol: los cerca de quince colegas, de entre 18 y 30 años, rompiendo todos los platos que tenían sobre la mesa, lanzando las sillas y reventando los servilleteros.

El dueño, con una paciencia y un respeto muy por encima del que podría manejar cualquier otra persona, les pidió que se mantuvieran relajados y que pagaran los platos. Un euro por pieza. Un par de ellos le pagaron, con actitud desafiante, estampando las monedas sobre la mesa. “El chino es español”, seguían coreando mientras éste recogía delante de ellos los destrozos con la escoba.

Uno a uno en el marcador. A uno de ellos le apetece salir a fumarse un cigarro y anuncia con energía que cuando entre de nuevo al local lo hará con “un cántico de los buenos”. España está a punto de ganar la Eurocopa en Berlín pero aquí, en la calle Sagunto, no hace más que perder. “Es un mena el que no bote, eh, eh”, entona cuando regresa, seguido por todo su grupillo. Lo repiten varias veces y le dan ritmo con un tambor.

Con el segundo gol, el dueño del bar no pudo aguantarse más. Llevaba 86 minutos pidiendo con calma que cesaran en su comportamiento. Ni siquiera hacía referencia a los cánticos, se limitaba a tratar de conseguir que no le desmontaran el local.

El 21 de la selección marcaba y estos chavales zarandeaban una pecera, de la que empezó a salirse el agua, volvieron a golpear las sillas y se subieron en las mesas. “Que bote el chino, que bote el chino”, cantaban mientras el hostelero les reclamaba, ya harto, que al menos se separaran de la pecera “porque valía mucho dinero”. “Que hacemos un ‘simpa' eh”, le contestaba uno antes de amenazarle: “¡a que te la rompo!”. España gana una Eurocopa, pero pierde en muchas cosas.

Fuente: https://www.informacion.es/comunida...

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Absuelven a un policía condenado por dar una paliza a un menor negro porque "la policía nunca miente"

15 July, 2024 - 00:00

La declaración de varios policías de Madrid consigue la absolución de un agente acusado de agredir a un menor

La Audiencia Provincial exonera a un policía municipal acusado de pegar una paliza a un joven en 2019 después de que un tribunal anulara su primera condena de cárcel y ordenara repetir el juicio teniendo en cuenta los testimonios exculpatorios de sus compañeros.

Alberto Pozas

La segunda oportunidad que los jueces dieron a un policía municipal de Madrid condenado por agredir a un menor de edad ha terminado en absolución. La Audiencia Provincial ha decidido exonerar a un agente, acusado de partir la mandíbula de una paliza a un joven en 2019 en la capital, al tener en cuenta los testimonios favorables de otros policías que patrullaban por la zona esa noche. Esta absolución llega en el segundo juicio que se celebra sobre el caso: en un primer momento fue condenado a un año y medio de prisión por la agresión pero los tribunales ordenaron repetir el juicio para que se tuvieran en cuenta las declaraciones favorables de sus compañeros policías que, finalmente, han facilitado su absolución. Queda probado que el joven tenía la mandíbula rota, pero no quién se la rompió.

Los hechos, tal y como reveló elDiario.es, tuvieron lugar en las fiestas del madrileño barrio de El Pilar en 2019. El joven, el único negro del grupo, estaba intentando saltar una valla para acceder al recinto de las fiestas cuando fue recriminado por una pareja de policías municipales. Según los jueces, el chico se dirigió a los agentes con frases como “detrás de una placa sois muy graciosos” y también con algunos insultos. Fue multado por faltar al respeto a los agentes y, según la Justicia, al día siguiente acudió a las urgencias de La Paz con la mandíbula fracturada, teniendo que pasar por quirófano.

Una primera sentencia de la Audiencia Provincial declaró probado que uno de los policías municipales le rompió la mandíbula de una paliza, imponiendo año y medio de prisión al agente, pero el juicio tuvo que repetirse cuando el Tribunal Superior de Justicia entendió que los jueces no habían valorado una prueba: los testimonios exculpatorios de otros agentes del dispositivo de las fiestas que estaban cerca de la zona en ese momento.

El juicio se repitió el pasado mes de junio ante una sección distinta de la Audiencia Provincial de Madrid y el resultado también ha sido distinto: los jueces han optado ahora por absolver al agente de la Policía Municipal al entender que el joven, efectivamente, tenía la mandíbula rota, pero añadiendo que no hay pruebas de que fuera el agente, algo que sí se declaró probado en la primera sentencia. La clave de la sentencia, que ha podido examinar elDiario.es, es la credibilidad que los jueces dan al agente acusado y a sus compañeros de patrulla y dispositivo.

La primera sentencia, de una sección distinta del mismo tribunal compuesta por otros jueces, dio credibilidad a la declaración del joven. No solo por el informe médico que acreditaba que tenía la mandíbula rota, sino porque contó la misma versión a todo el mundo en todo momento: a sus amigos poco después de los hechos, a su madre al día siguiente, a los médicos y finalmente en su denuncia. Su relato, según los primeros jueces que analizaron el caso, era “contundente y elocuente” y la culpabilidad del policía municipal ahora absuelto era “incuestionable”.

“Es difícil pensar” que un policía mienta

Esa apreciación ha cambiado después del segundo juicio. Los jueces entienden ahora que la declaración del joven no es creíble mientras que avalan la del policía acusado y sus compañeros: “Tres agentes que indican inequívocamente que presenciaron el incidente, cada uno desde su lugar y no observaron agresión alguna”, dice sobre el testimonio de los policías municipales que estaban en las inmediaciones.

Los jueces, con Juan José Toscano como ponente acompañado por Diego de Egea y Carlos Martín en el tribunal, también descartan que los policías que testificaron hayan faltado a la verdad para proteger a su compañero. Y descarta que un policía pueda llegar a mentir en un juicio para eso. “Tratándose de agentes de la autoridad es difícil pensar que hubieran decidido, los tres, faltar a la vedad con el evidente interés de favorecer a quien no deja de ser su compañero”, dice el tribunal.

El joven siempre defendió que fue arrastrado por el policía absuelto y otro agente no identificado detrás de unos arbustos para agredirle, algo que ahora la Audiencia tampoco aprecia. “Este contexto no parece el indicado para que dos agentes arrastren por la fuerza al menor hacia los arbustos y el golpeen en la clandestinidad”, afirma. El joven, añaden ahora, tuvo una “actitud violenta” aunque los hechos probados no reflejen ningún tipo de actitud violenta del denunciante más allá de un insulto.

Otra prueba determinante en la primera sentencia ha sido dada la vuelta tras el segundo juicio para cimentar la absolución: cómo el chico salió de detrás de los arbustos instando al resto de policías a seguir pegándole porque otro agente ya le había roto la mandíbula. Algo que reflejó uno de los propios policías en su parte. Ahora el tribunal entiende que se refería a otros policías no identificados, aunque en todas sus declaraciones ha sido muy claro al señalar al acusado: “Fue el propio menor quien manifestó que había sido agredido antes por otros agentes, y es evidente que no se referiría a los que en ese momento le custodiaban, pues lo dijo ante ellos”, dice ahora la Audiencia de Madrid.

Al ser absolutoria, esta nueva sentencia también exonera de cualquier sanción económica del Ayuntamiento de Madrid, que sí había sido condenado por responsable civil subsidiario por el delito cometido por su agente. Al descartar la existencia de la paliza, también rechaza la acusación de que fuera por motivos racistas, ya que el chico era el único negro del grupo de jóvenes que había en la zona: “Sería una mera elucubración pensar que se aisló a él de los otros que saltaron por el color de su piel”.

El joven todavía puede recurrir ante el Tribunal Superior de Justicia, el mismo que hace unos meses ordenó repetir la sentencia que condenó al agente a año y medio de prisión. En el juicio, la Fiscalía hizo firme su petición de cárcel de año y medio de presidio, la misma que le fue impuesta en un primer momento. “El ataque fue completamente gratuito, y el único identificado fue esa persona en atención a su color de piel”, dijo el fiscal Ángel Guzmán.

El Diario

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Estellés

15 July, 2024 - 00:00

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Genocidio (y también en Palestina)

15 July, 2024 - 00:00

El debate, generalmente

Todos hemos asistido al debate sobre si está ocurriendo un genocidio en Gaza y Palestina. Unas personas opinan que sí y lo repiten pero no dan demasiados argumentos, otras, al contrario, opinan que no y tampoco ofrecen demasiados argumentos. Al final te tienes que fiar de la tendencia ideológica, o de la opinión que te merezca el opinante, o de tu intuición general. No te aclaras, no ves profundidad ni variedad de argumentos. Sólo afirmaciones repetidas con poco apoyo argumental. Es complicado progresar en el debate en estas situaciones.

Y salvo que te pares a investigar, y aún así, nadie te asegura llegar a un debate más razonado, argumentado, matizado, documentado.

En conclusión, acabas pensando lo que ya pensabas pero con la convicción de que no está claro.

Un debate más profundo

En ocasiones se tiene suerte y desde quién sabe dónde el algoritmo (quizá con pena al comprobar tu habitual despiste, porque el algoritmo lo sabe todo) te ofrece un vídeo que te deja con la boca abierta: realmente, hay gente que se ha puesto a pensar sobre el tema de manera más profunda y sesuda y que te eleva a otro nivel en el caso palestino:
Cuellilargo

¿Qué?, esto es otra cosa. Ahora podemos pensar con más claridad y entender más el tema.

10 procesos de un genocidio, en general

No repetiré lo que dice Cuellilargo. Pero sí lo amplio recurriendo a las palabras de Gregory Stanton, fundador, presidente y secretario de Genocide Watch.

En mis estudios sobre el genocidio, descubrí que el proceso de cada genocidio tiene «etapas» o procesos predecibles. Después de estudiar la historia del Holocausto, el genocidio armenio, el genocidio camboyano y otros genocidios, en 1987 desarrollé un modelo conocido como las Diez Etapas del Genocidio. Lamento haber usado el término «etapas» porque la palabra «etapas» implica linealidad. Los procesos de genocidio no son lineales porque normalmente operan simultáneamente. Debería haber llamado simplemente procesos a las «etapas». Pero tienen un orden lógico. Los procesos están lógicamente relacionados entre sí. La discriminación no puede ocurrir sin Clasificación, por ejemplo.

Nos cuenta que su propuesta es un modelo:

Cuando escribí el modelo por primera vez, tenía ocho etapas. Mis colegas sugirieron dos más, que agregué en 2012. Sin duda, hay otros procesos en los que no he pensado. Es solo un modelo. El modelo ha demostrado ser útil para observar estos procesos porque nos ayudan a ver cuándo se avecina un genocidio y qué pueden hacer los gobiernos para prevenirlo.

Este modelo procesual demuestra que el proceso genocida tiene una lógica. Al ayudarnos a comprender la lógica del genocidio, las personas pueden ver las primeras señales de advertencia del genocidio y saber cuándo se aproxima. Los líderes pueden diseñar políticas para contrarrestar las fuerzas que impulsan cada una de las etapas.

​Este modelo escénico del proceso genocida se expuso por primera vez en 1987 en la Conferencia Faulds en el Warren Wilson College.

A continuación, los diez procesos del genocidio explicados con las propias palabras de la web Genocide Watch.

Primer proceso: clasificación

1.- El primer proceso es clasificación, cuando clasificamos el mundo en nosotros versus ellos.

Todas las culturas tienen categorías para distinguir a las personas en “nosotros y ellos” por origen étnico, raza, religión o nacionalidad: alemanes y judíos, hutus y tutsis. Las sociedades bipolares que carecen de categorías mixtas, como Ruanda y Burundi, son las más propensas a sufrir genocidio. Una de las clasificaciones más importantes en el actual sistema de Estado-nación es la ciudadanía en una nacionalidad. La eliminación o negación de la ciudadanía de un grupo es una forma legal de negar los derechos civiles y humanos del grupo. El primer paso hacia el genocidio de judíos y romaníes en la Alemania nazi fueron las leyes para despojarlos de su ciudadanía alemana. La ley de ciudadanía de Birmania de 1982 clasificó a los rohingyas fuera de la ciudadanía nacional. En India, la Ley de Ciudadanía niega una ruta hacia la ciudadanía a los refugiados musulmanes. A los nativos americanos no se les concedió la ciudadanía estadounidense hasta 1924, después de siglos de genocidio que diezmó sus poblaciones. ​

La principal medida preventiva en esta etapa inicial es desarrollar instituciones universalistas que trasciendan las divisiones étnicas o raciales, que promuevan activamente la tolerancia y la comprensión, y que promuevan clasificaciones que trasciendan las divisiones. La Iglesia católica podría haber desempeñado este papel en Ruanda, si no hubiera estado dividida por las mismas divisiones étnicas que la sociedad ruandesa. La promoción de una lengua común en países como Tanzania también ha promovido una identidad nacional trascendente. Las leyes que proporcionan vías para la ciudadanía a inmigrantes y refugiados derriban barreras a los derechos civiles. Esta búsqueda de puntos en común es vital para la prevención temprana del genocidio.

(Aquí quiero hacer un recordatorio: el artículo reciente en este blog titulado: Qué fácil (y peligroso) es encasillar a las personas que se basaba en un pequeño vídeo muy pedagógico).

Segundo proceso: simbolización

El segundo es la simbolización, cuando damos nombres a esas clasificaciones, como judío y ario, hutu y tutsi, turco y armenio, bengalí y pastún. A veces los símbolos son físicos, como la estrella amarilla nazi.

Damos nombres u otros símbolos a las clasificaciones. Llamamos a las personas “judíos” o “gitanos”, o los distinguimos por sus colores o su forma de vestir; y aplicar los símbolos a los miembros de los grupos. La clasificación y la simbolización son universalmente humanas y no necesariamente resultan en genocidio a menos que conduzcan a la deshumanización. Cuando se combinan con el odio, los símbolos pueden ser impuestos a miembros reacios de grupos parias: la estrella amarilla para los judíos bajo el dominio nazi, el pañuelo azul para la gente de la Zona Oriental en Camboya de los Jemeres Rojos.​

Para combatir la simbolización, se pueden prohibir legalmente los símbolos de odio (esvásticas), al igual que el discurso de odio. Las marcas grupales, como ropa de pandillas o cicatrices tribales, también pueden prohibirse. El problema es que las limitaciones legales fracasarán si no están respaldadas por una aplicación cultural popular. Aunque hutu y tutsi eran palabras prohibidas en Burundi hasta la década de 1980, las palabras clave las reemplazaron. Sin embargo, si se apoya ampliamente, la negación de la simbolización puede ser poderosa, como lo fue en Bulgaria, donde el gobierno se negó a proporcionar suficientes insignias amarillas y al menos el ochenta por ciento de los judíos no las usaban, privando a la estrella amarilla de su significado como símbolo nazi. símbolo para los judíos.

Tercer proceso: discriminación

La tercera es la discriminación, cuando las leyes y costumbres impiden a grupos de personas ejercer plenos derechos como ciudadanos o como seres humanos.

Un grupo dominante utiliza la ley, las costumbres y el poder político para negar los derechos de otros grupos. Es posible que al grupo impotente no se le concedan plenos derechos civiles, derechos de voto o incluso ciudadanía. El grupo dominante está impulsado por una ideología excluyente que privaría a los grupos menos poderosos de sus derechos. La ideología aboga por la monopolización o la expansión del poder por parte del grupo dominante. Legitima la victimización de los grupos más débiles. Los defensores de ideologías excluyentes suelen ser carismáticos y expresan los resentimientos de sus seguidores. Los ejemplos incluyen las Leyes de Nuremberg de 1935 en la Alemania nazi, que despojaron a los judíos de su ciudadanía alemana y prohibieron su empleo en el gobierno y las universidades. La discriminación contra los nativos americanos y los afroamericanos estuvo consagrada en la Constitución de los Estados Unidos hasta las enmiendas posteriores a la Guerra Civil y las leyes de mediados del siglo XX para hacerlas cumplir. La negación de la ciudadanía a la minoría musulmana rohingya en Myanmar provocó un genocidio en 2017 y el desplazamiento de más de un millón de refugiados.​

La prevención contra la discriminación significa pleno empoderamiento político y derechos de ciudadanía para todos los grupos de una sociedad. Debería prohibirse la discriminación por motivos de nacionalidad, etnia, raza o religión. Los individuos deberían tener derecho a demandar al Estado, a las corporaciones y a otros individuos si se violan sus derechos.

Cuarto proceso: deshumanización

Estos primeros cuatro procesos tomados en conjunto dan como resultado lo que James Waller llama «otredad».

El cuarto es la deshumanización, cuando los perpetradores llaman a sus víctimas ratas, cucarachas, cáncer o enfermedades. Retratarlos como no humanos hace que eliminarlos sea una “limpieza” de la sociedad, en lugar de un asesinato.

Un grupo niega la humanidad del otro grupo. A sus miembros se les equipara con animales, alimañas, insectos o enfermedades. La deshumanización supera la repulsión humana normal contra el asesinato. En esta etapa, la propaganda de odio impresa, en radios de odio y en las redes sociales se utiliza para vilipendiar al grupo víctima. Incluso podría incorporarse a los libros de texto escolares. El adoctrinamiento prepara el camino para la incitación. Al grupo mayoritario se le enseña a considerar al otro grupo como menos que humano e incluso ajeno a su sociedad. Se les adoctrina para creer que «estamos mejor sin ellos». El grupo impotente puede llegar a despersonalizarse tanto que en realidad se les dan números en lugar de nombres, como les ocurría a los judíos en los campos de exterminio. Se les equipara con la inmundicia, la impureza y la inmoralidad. El discurso de odio llena la propaganda de la radio, los periódicos y los discursos oficiales.

Para combatir la deshumanización, la incitación al genocidio no debe confundirse con la expresión protegida. Las sociedades genocidas carecen de protección constitucional para el discurso compensatorio y deberían ser tratadas de manera diferente que las democracias. Los líderes locales e internacionales deberían condenar el uso del discurso de odio y hacerlo culturalmente inaceptable. Los líderes que inciten al genocidio deberían ser procesados ​​en los tribunales nacionales. Se les debería prohibir los viajes internacionales y congelar sus finanzas exteriores. Las estaciones de radio que incitan al odio deberían bloquearse o cerrarse, y la propaganda del odio y sus fuentes deberían prohibirse en las redes sociales e Internet. Los crímenes de odio y las atrocidades deben castigarse con prontitud.

Quinto proceso: organización

El quinto proceso es la organización, cuando los grupos de odio, los ejércitos y las milicias se organizan.

El genocidio siempre es organizado, generalmente por el Estado, a menudo utilizando milicias para negar la responsabilidad del Estado (los Janjaweed en Darfur). A veces la organización es informal (turbas hindúes dirigidas por militantes locales del RSS) o descentralizada (grupos terroristas). Unidades especiales del ejército o las milicias suelen estar entrenadas y armadas. Se hacen planes para asesinatos genocidas. El genocidio suele ocurrir durante guerras civiles o internacionales. Los flujos de armas hacia estados y milicias (incluso en violación de los embargos de armas de la ONU) facilitan los actos de genocidio. Los estados organizan policías secretas para espiar, arrestar, torturar y asesinar a personas sospechosas de oponerse a los líderes políticos. Las motivaciones para atacar a un grupo se adoctrinan a través de los medios de comunicación y del entrenamiento especial de milicias asesinas, escuadrones de la muerte y unidades especiales de exterminio del ejército como los Einsaztgruppen nazis, que asesinaron a 1,5 millones de judíos en Europa del Este.​

Para combatir la organización, se debe prohibir la pertenencia a milicias genocidas. A sus líderes se les deberían negar visas para viajar al extranjero y congelar sus activos en el extranjero. La ONU debería imponer embargos de armas a los gobiernos y ciudadanos de los países involucrados en masacres genocidas y crear comisiones para investigar las violaciones, como se hizo en Ruanda después del genocidio. Los sistemas legales nacionales deben procesar y desarmar a los grupos que planean y cometen crímenes de odio.

Sexto proceso: polarización

El sexto es la polarización, cuando se ataca a los moderados que podrían detener el proceso de división, especialmente a los moderados del grupo de perpetradores.

Los extremistas separan a los grupos. Los grupos de odio difunden propaganda polarizadora. Las leyes pueden prohibir los matrimonios mixtos o la interacción social. El terrorismo extremista tiene como objetivo a los moderados, intimidando y silenciando al centro. Los moderados del propio grupo de perpetradores son los más capaces de detener el genocidio, por lo que son los primeros en ser arrestados y asesinados. Los líderes de los grupos objetivo son los siguientes en ser arrestados y asesinados. El grupo dominante aprueba leyes o decretos de emergencia que le otorgan poder total sobre el grupo objetivo. Las leyes erosionan los derechos y libertades civiles fundamentales. Los grupos objetivo son desarmados para hacerlos incapaces de defenderse y para garantizar que el grupo dominante tenga el control total.​

La prevención puede significar protección de la seguridad para los líderes moderados o asistencia a los grupos de derechos humanos. Se deben confiscar los bienes de los extremistas y negarles visas para viajes internacionales. A los golpes de Estado perpetrados por extremistas se les deben oponer sanciones internacionales y el aislamiento regional de los líderes extremistas. Deberían plantearse enérgicas objeciones a las detenciones de miembros de grupos de oposición. Si es necesario, los grupos objetivo deberían estar armados para defenderse. Los líderes de los gobiernos nacionales deberían denunciar el discurso de odio polarizador. Los educadores deberían enseñar tolerancia.

Séptimo proceso: preparación

El séptimo proceso es la preparación, cuando los planes para matar y deportar son elaborados por los líderes, y los perpetradores son entrenados y armados.

Los líderes nacionales o de grupos perpetradores planifican la “solución final” a la “cuestión” judía, armenia, tutsi o de otros grupos objetivo. A menudo utilizan eufemismos para ocultar sus intenciones, como referirse a sus objetivos como “limpieza étnica”, “purificación” o “contraterrorismo”. Construyen ejércitos, compran armas y entrenan a sus tropas y milicias. Adoctrinan a la población con miedo al grupo víctima. Los líderes suelen afirmar que “si no los matamos, ellos nos matarán a nosotros”, disfrazando el genocidio como defensa propia. Hay un repentino aumento de la retórica incendiaria y la propaganda de odio con el objetivo de crear miedo al otro grupo. Los procesos políticos como los acuerdos de paz que amenazan el dominio del grupo gobernante mediante elecciones o procesamiento por corrupción pueden en realidad desencadenar un genocidio.​

La prevención de la preparación puede incluir embargos de armas y comisiones para hacer cumplirlos. Debería incluir el enjuiciamiento de la incitación y la conspiración para cometer genocidio, ambos delitos previstos en el artículo 3 de la Convención sobre el Genocidio. Las autoridades nacionales encargadas de hacer cumplir la ley deberían arrestar y procesar a los líderes de grupos que planean masacres genocidas.

Octavo proceso: persecución

El octavo proceso es la persecución, cuando las víctimas son identificadas, detenidas, transportadas y concentradas en cárceles, guetos o campos de concentración, donde son torturadas y asesinadas.

Las víctimas son identificadas y separadas debido a su identidad nacional, étnica, racial o religiosa. Los derechos humanos más básicos del grupo de víctimas son violados sistemáticamente mediante ejecuciones extrajudiciales, torturas y desplazamientos forzados. Se elaboran listas de defunción. En el genocidio patrocinado por el Estado, los miembros de los grupos de víctimas pueden verse obligados a usar símbolos de identificación. A menudo sus propiedades son expropiadas. A veces son segregados en guetos, deportados a campos de concentración o confinados a una región azotada por el hambre y pasados ​​hambre. Se les priva deliberadamente de recursos como agua o alimentos para destruir lentamente al grupo. Se implementan programas para prevenir la procreación mediante esterilizaciones forzadas o abortos. Los niños son separados por la fuerza de sus padres. Comienzan las masacres genocidas. Todos estos actos destructivos son actos de genocidio prohibidos por la Convención sobre el Genocidio. Son actos de genocidio porque destruyen intencionalmente a parte de un grupo. Los perpetradores observan si tales masacres encuentran alguna respuesta internacional efectiva. Si no hay reacción, se dan cuenta de que pueden cometer un genocidio con la suya. Los perpetradores saben que la ONU, las organizaciones regionales y las naciones con ejércitos poderosos volverán a ser meros espectadores y permitirán otro genocidio.​

En esta etapa, se debe declarar una Emergencia por Genocidio. Si se puede movilizar la voluntad política de las grandes potencias, las alianzas regionales, el Consejo de Seguridad de la ONU o la Asamblea General de la ONU, se debe preparar una diplomacia vigorosa, sanciones económicas selectivas e incluso una intervención internacional armada. Se debe brindar asistencia al grupo de víctimas para que se prepare para su autodefensa. La asistencia humanitaria debería ser organizada por la ONU y grupos de ayuda privados para la inevitable oleada de refugiados que se avecina.

Noveno proceso: exterminio

El noveno proceso es el exterminio, lo que los abogados definen como genocidio, la destrucción intencional, total o parcial, de un grupo nacional, étnico, racial o religioso.

Comienza el exterminio, y rápidamente se convierte en la matanza en masa legalmente llamada “genocidio”. Para los asesinos es un “exterminio” porque no creen que sus víctimas sean plenamente humanas. Cuando están patrocinadas por el Estado, las fuerzas armadas a menudo trabajan con milicias para cometer los asesinatos. El objetivo de los genocidios totales es matar a todos los miembros del grupo objetivo. Pero la mayoría de los genocidios son genocidios «en parte». Todos los miembros educados del grupo objetivo podrían ser asesinados (Burundi, 1972). Todos los hombres y niños en edad de luchar pueden ser asesinados (Srebrenica, Bosnia 1995). Todas las mujeres y niñas pueden ser violadas (Darfur, Myanmar). Las violaciones masivas de mujeres se han convertido en una característica de todos los genocidios modernos. La violación se utiliza como un medio para alterar y destruir genéticamente al grupo víctima. A veces el genocidio resulta en asesinatos por venganza cometidos por grupos entre sí, creando el ciclo de genocidio bilateral, parecido a un torbellino descendente (como en Burundi). La destrucción de bienes culturales y religiosos se emplea para aniquilar la existencia del grupo de la historia (Armenia 1915 – 1922, Da'esh/ISIS 2014 – 2018).

La “guerra total” entre naciones o grupos étnicos es inherentemente genocida porque no diferencia a los civiles de los no combatientes. Los bombardeos «en alfombra», las bombas incendiarias, los bombardeos contra hospitales y el uso de armas químicas o biológicas son crímenes de guerra y también actos de genocidio. El terrorismo no diferencia a civiles de combatientes, y cuando tiene como objetivo destruir a miembros de un grupo nacional, étnico, racial o religioso es genocida. El uso de armas nucleares es el acto máximo de genocidio porque tiene como objetivo consciente destruir una parte sustancial de un grupo nacional.

Durante un genocidio activo, sólo una intervención armada rápida y abrumadora puede detener el genocidio. Deben establecerse verdaderas zonas seguras o corredores de escape de refugiados con protección internacional fuertemente armada. (Un área “segura” insegura es peor que ninguna). Para las intervenciones armadas, una fuerza multilateral autorizada por la ONU debería intervenir si es políticamente posible. La Brigada Permanente de Alta Disponibilidad, la Fuerza de Respuesta Rápida de la UE o las fuerzas regionales (OTAN, ASEAN, CEDEAO) deberían estar autorizadas para actuar por el Consejo de Seguridad de la ONU. La Asamblea General de las Naciones Unidas puede autorizar acciones en virtud de la Resolución Unidos por la Paz G A Res. 330 (1950), que ha sido utilizado 13 veces para dicha intervención armada. Si la ONU está paralizada, las alianzas regionales deben actuar bajo el Capítulo VIII de la Carta de la ONU. La responsabilidad internacional de proteger trasciende los estrechos intereses de los Estados nacionales individuales. Si las naciones fuertes no proporcionan tropas para intervenir directamente, deberían proporcionar el puente aéreo, el equipo y los medios financieros necesarios para que los estados regionales intervengan.

Décimo proceso: negación

Cuando describí “las etapas del genocidio” en un memorando que escribí en el Departamento de Estado en 1996, me di cuenta de que hay otro proceso en cada genocidio: negación. La negación es una continuación de un genocidio porque es un intento continuo de destruir psicológica y culturalmente al grupo de víctimas, negando a sus miembros incluso el recuerdo de los asesinatos de sus familiares.

La negación es la etapa final que dura durante todo el genocidio y siempre sigue. Es uno de los indicadores más seguros de nuevas masacres genocidas. Los autores del genocidio excavan fosas comunes, queman los cadáveres, intentan encubrir las pruebas e intimidan a los testigos. Niegan haber cometido algún delito y, a menudo, culpan a las víctimas de lo sucedido. Los actos de genocidio se disfrazan de contrainsurgencia si hay un conflicto armado o una guerra civil en curso. Los perpetradores bloquean las investigaciones de los crímenes y continúan gobernando hasta que son expulsados ​​del poder por la fuerza, cuando huyen al exilio. Allí permanecen impunes, como Pol Pot o Idi Amin, a menos que sean capturados y se establezca un tribunal para juzgarlos. ​

Durante y después del genocidio, los abogados, diplomáticos y otras personas que se oponen a la acción contundente a menudo niegan que estos crímenes cumplan con la definición de genocidio. Más bien los llaman eufemismos como «limpieza étnica». Cuestionan si se puede probar la intención de destruir a un grupo, ignorando miles de asesinatos. Pasan por alto la imposición deliberada de condiciones que destruyen a parte de un grupo. Afirman que sólo los tribunales pueden determinar si ha habido genocidio, exigiendo «pruebas más allá de toda duda razonable», cuando la prevención sólo requiere acciones basadas en pruebas convincentes.

La mejor respuesta a la negación es el castigo por parte de un tribunal internacional o de tribunales nacionales. Allí se podrán escuchar las pruebas y castigar a los perpetradores. Tribunales como los de Yugoslavia, Ruanda o Sierra Leona, el tribunal para juzgar a los Jemeres Rojos en Camboya o la Corte Penal Internacional tal vez no disuadan a los peores asesinos genocidas. Pero si hay voluntad política para arrestarlos y procesarlos, algunos podrán comparecer ante la justicia. Las comisiones locales de justicia y verdad y la educación en las escuelas públicas también son antídotos contra la negación. Pueden abrir caminos a la reconciliación y a la educación preventiva.

Fuente: https://www.politicanoviolenta.org/...

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