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Actualizado: hace 1 hora 31 min

Cristina Morales: "El anarquismo es un liberalismo radical y perfeccionado"

25 December, 2024 - 00:00

Alberto Ojeda
Esteban Palazuelos

No ha sido fácil 'cocinar' esta entrevista. A Cristina Morales (Granada, 1985) le mandas un mail y te lo puede responder diez días después, algo inaudito en la época de la hipercomunicación acelerada. Del whatsapp prefiere no saber nada. Y de las llamadas... No parece que haya ni descortesía ni cálculo en su blindaje sino simplemente una inspiradora manera de estar en el mundo, que no comulga con muchas de nuestras interiorizadas rutinas y que, con valiente coherencia, lo hace saber.

Así pues, el lugar, el día y la hora de este encuentro permaneció en el aire hasta el último momento. Finalmente, en lugar de consumarse en Barcelona, la ciudad en la que vive desde los últimos diez años –parte de ellos en pisos okupados– y en la que su carrera literaria eclosionó gracias a Lectura fácil, se celebra en Madrid. Morales propone el apartamento de Lavapiés donde se suele hospedar cuando se acerca a la capital, esta vez para coreografiar el movimiento escénico de la versión teatral de su subversiva y exitosa novela armada por Alberto San Juan en el CDN (Teatro Valle-Inclán).

Tras posar –libérrima, callejera y desenfadada– para las fotos en cuclillas ("como los traperos") y al lado de una pintada 'combativa', se sienta, ya en su habitación, en una silla funcional de Ikea sobre la que se mueve con expresivo azogue durante toda La Conversación. Mientras, va lanzando trallazos verbales contra los 'agentes opresores' del ciudadano contemporáneo: redes sociales, aplicaciones de móviles, Estado, corporaciones financieras, feminismo castrante, nacionalismo xenófobo, corrección política… Son invectivas que brotan de la sangre, viscerales, sí, pero muy razonadas también, porque 'la punki' siempre fue muy empollona, que lo uno no quita lo otro. Así que durante la próxima hora y media nos exponemos a su potente radiación ácrata, capaz de desperezar rebaños enteros.

Pregunta. ¿Hasta qué punto las protagonistas de Lectura fácil, cuatro discapacitadas bajo tutela, representan a buena parte de la sociedad?

Respuesta. No representan a nada ni a nadie más que a mí misma. No había ninguna intención de "dar voz a…". De mí sí pueden ser una metáfora, de todo los dolores y opresiones que he sufrido. Y también de las opresiones que yo hago padecer a los demás, porque no soy solo las discapacitadas, también soy las malas-malísimas trabajadoras sociales. Quise explotar también mis miserias en la novela, mi potencial como opresora.

P. ¿Quién oprime más, por cierto, el Estado o las grandes empresas multinacionales?

R. Como decía Agustín García Calvo, esa distinción es un falso dilema. El Estado y el mercado hoy en día son la misma cosa. Lo podemos ver en fenómenos como las puertas giratorias.

P. ¿Antes de cargarnos el Estado no habría que pensar que puede ser un eficaz dique de contención contra los efectos del ánimo de lucro de las corporaciones?

R. Podría ser ese dique, sin duda. Hay ejemplos históricos que lo prueban. Pero el Estado ahora da solo migajas que debemos aprovechar porque lo contrario significaría morir de hambre para muchas personas. El asunto es que este gesto mínimo no viene informado por el amor a sus ciudadanos sino por la necesidad de contener el descontento social y mantener una bolsa lo suficientemente amplia de consumidores.

P. ¿Ese le parece el fin de, por ejemplo, el Ingreso Mínimo Vital?

R. Sí. Es una cantidad que no está pensada para el libre desarrollo de la personalidad como determina la Constitución. El objetivo es que pagues las facturas...

P. ...las que nos giran, precisamente, las compañías privadas.

R. Eso es. Son dineros para la supervivencia, y ya. El Ingreso Mínimo es sostenedor del statu quo. Yo recibí durante años en Barcelona, cuando dejé de okupar, una ayuda al alquiler del ayuntamiento. Era muy perversa porque me la daban cuando ya había pagado la renta completa y lo había justificado. Si no lo hacía, me la quitaban. ¿Qué pasaba? Que se mantenía el nivel de riqueza del propietario incólume y no propiciaba que se bajaran los precios de los alquileres. Yo me beneficiaba de no ser echada a la calle mientras otro se enriquecía. No es una medida revolucionaria ni transformadora, solo nos quitaban el miedo a no ser desalojadas de un día para otro, que es un avance mínimo en dignidad pero ¿se lo tenemos que agradecer al ayuntamiento de Colau? No.

P. En Lectura fácil muestra, de hecho, cómo las instituciones públicas convierten la protección que están obligadas a dar por ley en control social.

R. Claro, porque la protección nunca es gratis. En la Agenda 2030 se anima a a que sea implantado el carné de identidad en los Estados en los que no existe todavía. Se vende como un paso del progreso, pero la razón no es otra que controlar a la población. Sin DNI no se pueden tener acceso a eventuales ayudas estatales. Mi bisabuelo murió en Mauthausen y la Adelina, mi bisabuela, cobraba una renta en marcos del gobierno alemán. En los años 40 no hacía falta tener una cuenta en el banco para recibir la ayuda. Los dineros se los daban en el consulado de Alemania en Granada así [palmea el dorso de una mano sobre la palma de otra, con rabia]. Luego, cuando llegaron los sistemas de protección social, el paso número uno fue tener una cuenta bancaria. El Estado le da primero la pasta al banco y este luego te la da a ti. Así que el vínculo entre lo público y lo privado ahora es indisoluble.

P. ¿Cuál diría que es la diferencia esencial entre el liberalismo y el anarquismo, que a la postre pretenden reducir al mínimo el Estado y, en última instancia, abolirlo?

R. Es innegable que históricamente el anarquismo procede del liberalismo. Pero el liberalismo no busca la abolición del Estado. El movimiento liberal, desde los ingleses del siglo XVII, quiere un cuerpo de policía, un ejército y unos tribunales para proteger ciertos privilegios de clase, empezando por la propiedad privada. El anarquismo sí predica una abolición completa porque ¿de qué libertad hablamos si se mantiene la policía? Es un liberalismo radical, perfeccionado. Ah, y no olvidemos la importancia de la familia monógama para el liberalismo, en la que, por el contrario, no cree el anarquismo.

P. A la democracia también le pone algunas pegas…

R. …todas las que quiera [ríe].

P. ¿Cuáles son las principales?

R. Es que la que tenemos ahora, con las elecciones cada cuatro años, es como de chiste. El otro día Felipe –qué pesadilla–, al hilo de la polémica por la renovación de CGPJ, le decía al PP que no podía incumplir la ley, que, si no les gustaba, que la cambiaran por los cauces marcados. Es la moral de todos los demócratas: que no existe acción política legítima fuera de la burocracia legal, que es un lugar lejanísimo, inalcanzable, para los ciudadanos. ¿Qué patraña nos quieren vender con eso de que votando influimos en el proceso político? Se participa y se influye de manera extraburocrática, desde fuera del sistema de poder de los partidos. Y, por otro lado, la democracia luego persigue al desgraciao que hace una pintada, no al que, como decía Felipe, perpetra un golpe de Estado blando por no acceder a renovar el CGPJ.

P. ¿Diría que la vida de la gente hoy, paradójicamente, está más alienada que en los tiempos de la Revolución industrial, que fueron los que dieron pie a Marx para acuñar el concepto de 'alienación'?

R. Pues no sé cómo estarían las cabezas en el siglo XIX pero hoy, debido a la tecnología, estamos profundamente adocenados. Las condiciones para someternos son óptimas, con todos llevando un móvil encima…

P. Y luego en las redes 'transparentamos' nuestras vidas alegremente.

R. ¡Aparte, sí!

P. Me decía Romeo Castellucci hace poco, en relación a esto, que besamos los barrotes que nos encierran. ¿Lo comparte?

R. Yo creo que las aplicaciones nos cortan las alas, sí. Es verdad que hay gente que defiende que algunas aplicaciones son emancipatorias para ciertas personalidades disidentes o de físicos no canónicos, que nunca lo han tenido fácil para ligar. Pero yo no puedo estar de acuerdo con este discurso porque las aplicaciones tipifican a las personas que se exhiben en ellas. Aparte de que rompen la espontaneidad, generan encasillamiento, con lo que consolidan los cánones de los que se supone que te están liberando. Yo animo a todo el mundo a que se quite esas aplicaciones de citas, que así no se folla, o se folla mal, con menos gusto, y estás siempre to rayao mirando el teléfono.

P. Pasolini decía que demasiada libertad sexual nos convertiría en terroristas, en el sentido de que el cuerpo del otro acabaría siendo visto como un bien de consumo. ¿Qué le parece?

R. Qué gracioso, Pasolini… Recuerdo que escribió por ahí que cuando estaba con Terenci Moix era imposible follar, que no era un amante sino una biblioteca [risas]. Yo creo que en la sociedad en la que vivimos no hay tanta abundancia sexual como para suponer un peligro. Es lo contrario: vivimos en la escasez y la represión sexual, y de ahí que follemos tan mal, tan materialistamente, porque hay un absoluto desconocimiento del otro. Ya me gustaría tener que preocuparme de esa abundancia que señala Pasolini, pero de momento estamos muy lejos.

P. Es paradójico esto que dice de que se folla poco porque, en contraste, las cifras de consumo de porno en internet son desorbitadas. ¿Es otra deriva del individualismo rampante?

R. Claro, vivimos en un periodo de atomización social, de superindividualidad. No hay comunidad, ni para follar (podemos decir también amar) ni para decidir juntos qué hacer con nuestro destino. Esto lo suplen los relatos hegemónicos de los grandes poderes. La acción social colectiva está dinamitada. Quizá eso explique el filón del porno también. Yo no lo consumo, igual me estoy perdiendo grandes peliculones, no sé...

P. Luego está lo que usted denomina el "feminismo castrador", el que pone el 'no es no' por delante del 'sí es sí'. Un lema por cierto de los ambientes okupas tomado por las instituciones.

R. Yo lo llevo viendo desde que era chavala e iba a casas okupa en Granada, y hace unos cuatro años empecé a verlo en las fiestas mayores de Barcelona. Y así tantas cosas… Tiene lógica porque nuestros movimientos sociales son reactivos y no ofensivos, que es lo que deberían ser, lo cual no significa salir con fusiles a la calle sino ir ocupando espacios del poder privado o público privatizado. El 'no es no' es defensivo pero al lado falta la tarea creativa, más riesgosa, que es la del 'sí es sí'. Di lo que no te gusta pero también lo que te gusta. En la defensa no se expresa la vulnerabilidad. Al revés, una se hace fuerte. Es en la expresión del deseo donde te la juegas del todo. Muy diferentes serían nuestras fiestas si el foco se pusiera también en el reverso del no. Por otra parte, yo creo que en el 'sí es sí' va implícito el 'no es no', si no estás tratando con un capullo o capulla. Me parece de una obviedad silogística.

P. Arremete también contra la cultura del esfuerzo y del emprendimiento que, insultantemente, soslaya que no todos partimos de la misma casilla de salida. Hay mucho libro de autoayuda que la azuzan, por cierto.

R. Los fundadores del fascismo estarían muy orgullosos si leyeran los libros de autoayuda que se publican hoy. Pensarían: qué bien ha cuajado la cosa. La autoayuda es asquerosa. Te dicen que tú solo puedes superar adversidades sociales como la de ser un desclasado. Eso es algo que únicamente se puede resolver colectivamente. Es mucho más difícil que ir al quiosco y comprarte Quién se ha llevado mi queso.

P. Hablando de fascismo, usted hizo una reveladora gamberrada 'camuflando' pasajes de Ledesma Ramos en su novela Los combatientes. Aquellos fragmentos enardecieron a personas de izquierdas que no detectaron la fuente.

R. Sí, como al propio Constantino Bértolo, que es estalinista.

P. Bueno, tiene su lógica: igual que decíamos que el anarquismo manó del liberalismo, el fascismo lo hizo del socialismo.

R. Absolutamente, era muy coherente. Así que hay que tener cuidado antes de llenarse la boca con la palabra 'antifascismo'. Lo epatante fue que en el 15M se abrazara el discurso de Ledesma Ramos y no oliera a chamusquina nada.

P. Lleva diez años en Barcelona, donde llegó desde Granada. ¿La palabra 'charnega', que parecía sepultada y ahora ha vuelto a aflorar, le define? ¿Se la aplicaría?

R. Sí, indudablemente me define pero es mala noticia para el charnegueo (no vamos a decir charneguismo, que implicaría ideologizarlo) su museificación. Eso le resta potencia. Yo el término lo conocí leyendo a Marsé cuando llegué a Barcelona. A mí nadie me lo ha dicho porque no se usaba ya. El perfil de migrante de referencia se desplazó de los andaluces y murcianos a los latinos y los africanos. Pero, vamos, si ya tengo bastante con el encasillamiento de mujer y de mujer-que-escribe, solo me faltaba ir a festivales de charnegueo, otra casilla más para volverse loca. Lo que sí quiero decir es que la andaluzofobia es una realidad en Cataluña. De mi acento han hecho chistes hasta que gané el Herralde. Entonces empezaron a respetarme.

P. Le ha tocado vivir el procés en primera línea. Los indepes no salen ilesos precisamente en Lectura fácil. ¿Cómo recuerda todo aquello?

R. El dolor más grande de mi corazón fue cuando las cuperas [se refiere a las militantes de las CUP] cooptaron los espacios anarquistas. De pronto, las colegas empezaron a defender lo del 'momento histórico', y yo tuve grandes conflictos cuando me decían que no tenía ni idea del tema porque no era de allí. Me sentía como si me pidiera el DNI la policía. Muchas cuperas, cuidao, que eran charnegas, andaluzas. Te contaban que cuando se fueron de su pueblo Cataluña les arropó y que por tanto estaban del lado de 'los catalanes'. Pero yo no sé qué es ese ente que llamaban 'los catalanes' y por eso no tengo nada que agradecerle a 'los catalanes'. Es la trampa del nacionalismo, decir que existe, pero no, miren, 'los catalanes' no existen. Existe una masa social diversa, llena, entre otras cosas, de migrantes que no tienen por qué identificarse con esa etiqueta. Todo aquello fue un suflé, a la vista está. Hoy en las casas okupa no se habla de ello. Ya no me siento acosada.

P. ¿El sueño húmedo de Cristina Morales sería ver con sus ojos una escena que presenció Federica Montseny en Barcelona tras el golpe de Franco: los proletarios robando los bancos no para quedarse el dinero sino para quemarlo en una pira?

R. [Abre los párpados ampliamente y muestra sus grandes ojos verdes iluminados] ¡Mira! Ella lloró detrás de sus gafas de culo de vaso. Mis sueños húmedos son inconfesables en esta entrevista pero este, que no estaba entre ellos y me lo has puesto tú como una semilla en la cabeza, va a empezar a serlo, echando también los móviles a esa hoguera.

Licenciada en Derecho y Ciencias Políticas, Cristina Morales luce músculo académico al lado de su currículum literario, que abrió con el libro de relatos La merienda de las niñas (2008). Luego publicó Los combatientes, Terroristas modernos, Últimas tardes con Teresa de Jesús y Lectura fácil, con la que ganó el Herralde y el Premio Nacional de Narrativa. En breve se estrena la serie a partir de ella. "Más mala que un dolor", dice.

Fuente: https://www.elespanol.com/el-cultur...

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Nit de Nadal 24

24 December, 2024 - 15:00

Tortuga vos desitja una Bona Nit de Nadal.

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La otra guerra que también recordamos (y denunciamos) este mes: Turquía contra el Pueblo Kurdo

24 December, 2024 - 00:00

Este día 24 de diciembre se cumplen dos años y diez meses del inicio de la guerra de Ucrania, hecho que nos convoca cada día 24 de mes para pedir el final de las acciones bélicas e instar a las partes enfrentadas a resolver sus diferencias mediante el diálogo. También este mes de noviembre se cumple un año y dos meses del inicio de esta fase de la guerra de exterminio que Israel perpetra contra la población árabe de Oriente Próximo.

No obstante, como bien sabemos, los de Ucrania e Israel no son los únicos conflictos bélicos que asolan a la humanidad. Queremos aprovechar estas convocatorias para recordar otros escenarios igualmente destructores de la vida y dignidad humana y la naturaleza, que no se suelen nombrar en los medios de comunicación.

Hoy vamos a hablar brevemente sobre el conflicto que enfrenta al estado de Turquía con el Pueblo Kurdo.

El Pueblo Kurdo, integrado por alrededor de 45 millones de personas, es una de esas naciones sin estado que abundan en el planeta. El territorio montañoso conocido como Kurdistán se reparte entre las fronteras de hasta cuatro estados, con enclaves en dos más, siendo Turquía el país que mayor porcentaje de territorio kurdo ocupa. La clara identidad étnica, cultural e histórica del Pueblo Kurdo en relación a todos sus vecinos, a lo largo de la historia, ha provocado un sinfín de conflictos con los sucesivos gobiernos que siempre han usurpado su territorio y que jamás han permitido la existencia de un Kurdistán independiente. En el caso de Turquía, los archivos militares cuentan con información acerca de insurrecciones kurdas desde hace dos siglos, aunque hay constancia de que el fenómeno es mucho más antiguo.

En su fase contemporánea, el conflicto turco-kurdo arranca en 1920 cuando en una conferencia de ganadores de la Primera Guerra Mundial se acuerda dividir el derrotado Imperio Otomano, creando nuevos estados, como Armenia o Kurdistán (tutelados y controlados por los países europeos victoriosos). Sin embargo, la victoria del general turco Kemal Atatürk, en 1922, en la guerra de independencia que liberó Turquía de la ocupación colonial, frustró dicha repartición y mantuvo el territorio de lo que iba a ser un estado kurdo nominalmente independiente dentro de las fronteras de la nueva Turquía.

A partir de este momento, Atatürk y los militares turcos, impulsados por una ideología extremadamente nacionalista, profundizaron en la homogeneización del país, negando la identidad cultural del pueblo kurdo, prohibiendo su idioma, así como sus expresiones religiosas diferenciadas, y promoviendo la dispersión de su población y su integración en la mayoría turca.

Este hecho provocó un sinfín de rebeliones y revueltas por todo el Kurdistán, que, por lo común, fueron ahogadas en sangre, habitualmente con ayuda de bombardeos indiscriminados de la aviación turca sobre las poblaciones insurrectas.

En 1984 el conflicto entra en una nueva dimensión, cuando el llamado Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK), una organización de inspiración marxista, distanciándose de la identidad tribal que había protagonizado las anteriores revueltas, desarrolla una guerra abierta contra el estado turco. La guerrilla del PKK, que llegó a tener unos 10.000 combatientes activos y 50.000 militantes mantuvo un importante pulso militar contra el estado turco a un precio de unos 40.000 muertos y 3.000 pueblos kurdos destruidos en apenas década y media.

En 1999 Turquía apresa al líder del PKK; Abdallah Öcalan y la guerra entra en un periodo de cierta distensión. El PKK se desmilitariza parcialmente, y el movimiento inicia una fase de redefinición, tratando de hallar vías de conciliación con el estado turco y evolucionando hacia tendencias políticas de signo libertario y feminista. No obstante, la presión militar turca no cede y la resistencia armada del PKK se mantiene activa, especialmente desde sus bases en las montañas del Norte del vecino Iraq.

En las últimas décadas, el estado turco mantiene la persecución de la oposición armada kurda con frecuentes operaciones de castigo sobre las aldeas del Kurdistán turco que son la base social del movimiento. También son frecuentes las incursiones militares en forma de bombardeo e invasión puntual terrestre en el vecino Kurdistán iraquí y, en la zona semiautónoma kurda de Siria, el Rojava, cuyas organizaciones locales apoyan al PKK. En la última década y, sobre todo, en las últimas semanas, debido a la guerra civil que ha asolado Siria, la ocupación militar turca de algunas zonas del Kurdistán sirio se ha hecho permanente.

En Turquía y Kurdistán, como en Ucrania y Palestina, es urgente el cese de toda operación bélica y el inicio de conversaciones entre todas las partes implicadas que puedan conducir a una situación justa, pactada y libremente decidida por las poblaciones concernidas, sea ésta la integración en una Turquía plurinacional y respetuosa con sus minorías, sea un Kurdistán independiente. Esta situación también es de aplicación para las minorías kurdas de Irán, Iraq y Siria. En todo caso, han de ser el castigado pueblo kurdo quien libremente pueda elegir su futuro, sin presión, coacción ni ingerencia alguna.

Por un mundo sin guerras, con tolerancia, entendimiento, empatía y cooperación entre personas, pueblos, étnias, religiones y culturas. Con respeto al medio ambiente. Por un mundo en Paz.

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Otras guerras que también recordamos: Guerras y conflictos de los que no suele hablarse en los informativos

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Antes de la guerra

24 December, 2024 - 00:00

Branko Milanovic
Es un economista serbo-estadounidense especialista en desigualdad económica.

No hay mejor momento que el actual para leer La crisis de los veinte años 1919-39 de E.H. Carr. Podría haberse escrito el mes pasado. Las similitudes entre la situación que Carr describe (la primera edición del libro fue publicada en 1939) y la actual son notables. No sólo en los acontecimientos más recientes, incluyendo el desprecio hacia la legislación internacional por parte de los firmantes del Estatuto de Roma y que no habría sorprendido a Carr, quien creía que una legislación así no podía existir, o que solamente podía existir apoyada por la fuerza, sino lo que es más importante y lúgubre en las características estructurales del sistema internacionales de entonces y hoy: las que condujeron a la Segunda Guerra Mundial y parecen conducirnos a una nueva guerra.

Ambos sistemas estaban mal estructurados desde su concepción misma (Versalles y el fin de la guerra fría). Ambos contenían las semillas de su destrucción. El sistema de Versalles comenzó como una empresa utópica y guiada aparentemente por principios. La mayor responsabilidad la atribuye correctamente Carr y muchos otros (incluyendo, de manera memorable, Keynes en Las consecuencias económicas de la paz) a Woodrow Wilson. Cuando decimos “responsabilidad” parece extraño culpar a alguien del modo utópico o aparentemente idealista en el que ha de organizarse el sistema internacional. Pero los principios que salieron de Princeton y Washington D.C. flaquearon en su primera aplicación. Revelaron la hipocresía con más claridad que de haber sido estos principios menos idealistas.

El derecho a la autodeterminación fue repartido de manera inconsistente, concedido a algunas naciones y negado a otras. Como Harold Nicolson ha escrito en su hermoso The Peace-Making 1919: “Los más ardientes defensores británicos del principio de autodeterminación se encontraron antes o después en una posición falsa. Por muy fervorosa que pudiera ser nuestra indignación hacia las reivindicaciones italianas de Dalmacia y el Dodecaneso, podían enfriarse con una referencia no sólo a Chipre, sino a Irlanda, Egipto o India. Habíamos aceptado un sistema para otros que, cuando fue puesto en práctica, hubimos de rechazar aplicar a nosotros mismos.” (p. 193)

Se dieron colonias, protectorados y fideicomisos (con un período abierto para el mismo) a naciones menores. La igualdad racial fue rechazada como un principio más bien piadoso a pesar de la retórica ampulosa sobre la igualdad de los hombres. Ese rechazo, que en sí mismo ya era algo malo, fue acompañado por la transferencia más cínica de las posesiones controladas por Alemania en China a Japón, lo que llevó al Movimiento del 4 de mayo y el comienzo del nacionalismo chino moderno.

La paz cartaginesa de Versalles creó dos tipos de naciones de acuerdo con Carr. Las naciones anglosajonas satisfechas y, hasta cierto punto, Francia (aunque Francia no se sentía lo suficientemente fuerte siempre tuvo una cierta ansiedad sobre su estatus) y el trío de estados considerablemente insatisfechos, formado por Alemania, Italia y Japón. Los dos últimos eran aliados occidentales descontentos con la división de los despojos en Versalles. Alemania intentó en los veinte modificar o invalidar algunos de los acuerdos del Tratado desmarcándose de la obligación de pagar las más bien exorbitantes sumas en forma de reparaciones (que en la práctica nunca fueron devueltas por completo) y subrepticiamente inició una cooperación militar con la Unión Soviética, intentando, así, sortear la limitación sobre el tipo y el tamaño de su ejército. Pero sobre todo condujo a muy pocas ganancias y la insatisfacción aumentó.

Cuando Alemania comenzó a anular a placer la letra y el espíritu de Versalles, lo hizo a través de la fuerza y al intimidación. “Nuestros enemigos son gusanos insignificantes”, opinó Hitler. La ironía, como observa Carr, es que cuanto más era capaz Alemania de anular las reglas que se le habían impuesto, y cuanto más quienes, como Carr, se mostraban en desacuerdo con la desigualdad del tratado en primer lugar y pensaban que esto la satisfaría, más crecía la rabia de Alemania. De este modo, la rabia de Alemania (entonces de la Alemania nazi) incrementó en proporción a sus éxitos a la hora de anular Versalles. Lo que podría habérsele proporcionado pacíficamente y habría sido recibido con gratitud ahora se concedía a punta de pistola y era recibido con desprecio.

A la hora de volver a explicar esta conocida historia, aunque Carr nunca asigna la culpa por el colapso del sistema de manera directa, implícitamente divide la responsabilidad entre dos bandos. Culpa a las naciones satisfechas por no haber estado dispuestas a compartir algunos de los beneficios obtenidos por haber ganado la guerra. Carr compara a menudo las relaciones internacionales con las domésticas. Para que las relaciones internas sean estables, los ricos han de hacer alguna pequeña concesión en proporción a lo que tienen.

En otras palabras, si un sistema político quiere ser estable —ya sea a nivel interno o internacional—, los fuertes tienen que estar dispuestos a hacer sacrificios, a aceptar “algún tipo de toma y daca”, como lo llama Carr. Para crear un sistema internacional sostenible, las potencias satisfechas tienen que compartir las ganancias con otras potencias o imponer una paz relativamente equitativa (“balance de poder”) de manera que otros puedan tener un interés en participar en el sistema. Si no lo hacen, las potencias insatisfechas no tienen ningún interés en participar en él. Esto es exactamente, escribe Carr, lo que ocurrió entre 1919 y 1939: “Cualquier orden internacional debe descansar en algún tipo de hegemonía. Pero esta hegemonía, como la supremacía de una clase dirigente en el estado, es, en sí misma, un desafío para aquellos que no la comparten, y debe, si quiere sobrevivir, contener un elemento de toma y daca, o un sacrificio propio por parte de quienes tienen, que lo haga tolerable al resto de miembros de la comunidad mundial.” (p. 168)

Incluso la tranquilidad de las potencias satisfechas la explica Carr por analogía con las políticas domésticas. Los ricos promueven la paz interna porque el mantenimiento del orden de cosas actual les es beneficioso. “Así como la clase dirigente de una comunidad reza para que haya paz doméstica, que garantiza su propia seguridad y predominio, y denuncia la guerra de clases, que puede amenazarla, la paz internacional se convierte en un interés especial para las potencias predominantes.” (p. 82)

Las llamadas a la paz no se explican por la moral variable de las potencias o clases, sino por la diferencia en sus posiciones. Llamar a la paz no es pe se algo que pueda considerarse moralmente superior. ¿Deberían haber seguido los revolucionarios americanos de 1776 las llamadas a la paz?, se pregunta Carr. Moralizar, como en ocasiones hacen las potencias que quieren mantener la paz, está desprovisto de superioridad ética. Se basa, simplemente, en el interés de estas potencias de mantener el statu quo.

Como esta breve descripción evidencia, las similitudes con la situación actual son muchas. En la medida que la conclusión de la guerra fría no tuvo un final oficial, de manera similar a Versalles, sus contornos principales reprodujeron Versalles. Las potencias satisfechas, los ganadores de la guerra fría, fueron EE UU, Reino Unido, Francia y ante todo Alemania, que recuperó su unidad. Por otra parte, el “nuevo orden mundial” resultó en una gran potencia (Rusia) que desde el comienzo mismo estuvo insatisfecha con el resultado, especialmente teniendo en cuenta que Rusia, como Alemania en 1918, no se sentía en absoluto derrotada. Desde el comienzo mismo, cuando, con Yeltsin, el país estaba medio en ruinas e internacionalmente se comportaba más o menos como un vasallo estadounidense, Rusia se resentía de uno de los aspectos de las políticas de los ganadores: la extensión de su alianza militar a las fronteras mismas de Rusia. Como en el colapso del sistema de Versalles, aquí vemos la misma dinámica. Rusia objetó la expansión constantemente, incluso cuando, de mala gana, se reconcilió con la pertenencia a la OTAN de sus antiguos satélites europeos orientales y la inclusión de las repúblicas bálticas, pero no podía, o quería, aceptar más.

Las quejas, como en el caso alemán, duraron largo tiempo. Comenzaron con Yeltsin, continuaron durante la primera y segunda administraciones de Putin, y no dieron pie a nada. El hoy famoso discurso de Putin en 2007 no se tradujo en nada. El mensaje fue muy similar al mensaje que fue absorbido por Alemania en los treinta: las características estructurales del sistema no pueden modificarse pacíficamente y no pueden ser cambiadas mediante las súplicas o quejas de las potencias insatisfechas. La potencia insatisfecha adoptó más o menos el mismo curso de acción que Alemania en los treinta: las desigualdades, bajo su punto de vista, no podían ser corregidas mediante conversaciones, discusiones y negociaciones, sino sólo a través del puro ejercicio de la fuerza militar. La guerra en Ucrania fue una manera de anular algunas de las cláusulas implícitas del fin de la guerra fría de la misma manera que para Alemania el Anschluss y la ocupación y división de Checoslovaquia fueron las maneras asumidas por Alemania para implementar los principios de autodeterminación proclamados por Wilson pero negados a Alemania.

A pesar de este tipo de similitudes, cabe esperar que el resultado no sea el mismo. Con todo, es interesante reflexionar sobre el hecho de que el libro fue escrito en 1938 y publicado en septiembre de 1939. Esperemos que no nos encontremos en el mismo punto histórico en el que Carr se encontraba entonces.

Publicado por Branko Milanovic en su cuenta personal de Substack. Traducido con permiso del autor por Àngel Ferrero

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/opini...

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Afloren més víctimes d'assetjament i abusos a la mili: "El Narcís va tornar en un fèretre de zinc"

23 December, 2024 - 00:00

Begoña Grigelmo/Mireia Prats

Desenes d'homes que van fer la mili en el període democràtic dels anys 80 i 90 ens han fet arribar les seves doloroses experiències després de l'emissió del documental "Et faran un home".

A través de la nostra bústia de denúncia (bustiadenuncia@3cat.cat) destapen més abusos. Molts trenquen el silenci per primera vegada i expliquen l'infern viscut.

Suïcidis i morts

Missatges que busquen explicacions encara a morts, accidents o suïcidis que no es van investigar mai.

"Ens van retornar el meu germà en un fèretre de zinc. Mai vam saber del cert com va morir, no vam creure mai que s'hagués suïcidat"

És el cas de Francesc Robelló i Rico que explica com l'1 de novembre de fa 44 anys celebraven l'aniversari del pare i van rebre una trucada de la comandància de Ceuta anunciant que el Narcís havia mort i que començaven els tràmits per enviar el cos.

"El meu pare no ho va superar mai i al cap de 3 anys també moria. Estan tots dos enterrats al cementiri de Montjuïc. Són dos morts que puc atribuir directament a l'exèrcit espanyol en plena democràcia"

La família Robelló va saber que van trobar el fill mort en un despatx militar amb un obrecartes clavat al cor. Una mort en estranyes circumstàncies que no van creure mai que fos un suïcidi tal com els comandaments militars van dir a la tropa.

El germà va poder parlar amb un company que li va dir com els van reunir a tots, els van dir que el Narcís s'havia suïcidat i que a partir d'aleshores qui parlés del tema, aniria arrestat al calabós.

El Narcís Robelló havia escrit una carta a la família quatre dies abans de morir anunciant que aviat aniria a casa de permís i que en tenia moltes ganes. Era un jove de 20 anys, amb una bona feina i moltes amistats.

El 1990 la principal causa de mort a la mili eren els suïcidis, i el Ministeri de Defensa en admetre la xifra de 303 des del 1983 fins al 2001.

Però també hi havia certificats de defunció de morts accidentals que no es van investigar mai. Ara, la família del Francesc Robelló sospita que el Narcís podria haver mort assassinat.

Francesc Robelló: "Sempre he pensat que el meu germà no es va treure la vida. Va ser assassinat"

A la bústia de denúncia també han arribat missatges de famílies amb fills, nebots o germans que es van suïcidar a la mili. Alguns joves es van treure la vida a casa seva durant un permís, perquè ja no volien tornar a la caserna, on estaven vivint els abusos i assetjaments constants.

Assetjaments sexuals

L'Àlex Gorina en el documental "Et faran un home" va relatar que tres sergents l'havien violat i es qüestionava que ell fos l'únic de tants anys de mili en democràcia que hagués patit una violació.

L'Andreu Castellar, que va fer la mili al cos especial de la policia militar de la Corunya entre els anys 1981 i 1983 ha escrit justament per això.

"Quan vaig veure aquest documental, em bullia la sang, em va sortir molta ràbia"

"Em van agafar entre uns quants, em van baixar els pantalons del pijama i em feien córrer crancs de mar pel cul, l'esquena, fins que un li va dir a un altre, 'ahora fóllatelo'"

"Em van obrir les cames i quan vaig notar que no m'apretaven tan fort me'ls vaig poder treure a base de puntades de peu"

A més, les va passar magres per ser català. L'obligaven a parlar i escriure en castellà —fins i tot les cartes a la família. Un dels primers dies de mili, ja li van deixar clar que allà manava la bandera espanyola: "em van començar a pegar per tot arreu i a partir d'aquell moment vaig deixar de ser català".

Explica que la majoria va assumir els abusos d'aquells mesos i que alguns, però, no ho van suportar.

"Sí, hi havia un noi que a uns que tenia més confiança ens va dir que s'havia intentat suïcidar; se'l van tornar a endur a l'hospital i ja no va tornar"

"Quan en parles amb amics, coneguts que han fet la mili ..., jo soc molt fort i tot superat, però en realitat, no està superat"

"Això no ha de tornar a passar, de cap de les maneres"

"La pitjor època de la meva vida": testimonis de violència a les casernes

"Vaig plantar cara des del primer moment als veterans abusadors, i a suboficials i oficials maltractadors"

És part del relat que l'Ignasi Muntanya va fer arribar a la Bústia Denúncia de TV3 quan va veure el documental "Et faran un home" sobre els abusos a la mili. Va fer la mili a la caserna de Sant Andreu del Palomar, a Barcelona, el 1981.

"Les primeres nits van començar les vexacions: la molt clàssica de la taquilla escales avall, agafar els pals de fregar, sucar-los a les letrines que teníem allà i vinga 'xavals, a jurar la bandera' i tots fent el petó en el pal de fregar"

A qui, com ell, es negava a participar en aquestes humiliacions, el castigaven sense permisos i el convertien en espectador forçat del que els feien als altres.

Va veure companys que no suportaven la pressió i va avisar els comandaments mèdics que hi havia un noi que estava molt deprimit. Els militars no li van fer cas i el seu col·lega es va disparar un tret.

Fins que un dia, assegura que va ser ell que no va poder més i li va plantar cara a un capità que l'havia escridassat i insultat: li va dir que marxava.

"Em va fotre la pistola al clatell, 'que te pares o disparo', vaig anar al cos de guàrdia, metralladores i al calabós i a partir d'aquí va ser molt dur"

Explica que es va lliurar d'un consell de guerra gràcies a un militar proper a la família i va acabar el servei militar. La pitjor època de la seva vida, diu.

Les seqüeles: angoixes i depressions

Molts testimonis nous que entren a la bústia de denúncia parlen també del patiment constant que vivien durant els mesos de la mili com a testimonis del que patien els altres soldats de lleva.

És el cas de l'Àlex Acero que va fer la mili a Granada el 1982, concretament a l'arxiu judicial militar. Allà tenia accés a tots els registres de morts accidentals i suïcidis i també als informes de maltractaments i tortures. Es va passar tota la mili llegint barbaritats.

"Les desercions, els suïcidis, els accidents, tot això passava per l'arxiu. Dintre la presó militar també hi havia delictes i assassinats entre uns i altres i tot això arribava i la lectura d'aquests fets la veritat és que posa la pell de gallina".

Fins que va agafar una depressió i va haver d'anar a la infermeria a demanar tranquil·litzants.

"I a vegades tenint l'arma a la mà deies si això no s'arregla, no sé, és una idea que et passa pel cap, eh?"

Tots els homes que escriuen a la bústia de denúncia saben que els fets delictius estan prescrits. Però ara s'han sentit interpel·lats i ho volen fer públic perquè asseguren que és l'única reparació que n'obtindran. L'escolta activa i la denúncia social d'una època i uns fets que havien quedat silenciats.

El documental "Et faran un home" es pot veure al 3Cat.

Tenim una bústia per a qui vulgui donar el seu testimoni que gestionen periodistes experts en atenció a les víctimes.

Font amb videos: https://www.3cat.cat/324/afloren-me...

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Industria española de defensa: La única que tropieza dos veces con el mismo submarino

23 December, 2024 - 00:00

Recomendamos prudencia y prevención a la hora de leer este artículo, altamente complaciente y elogioso hacia la industria militar, en el que en absoluto se cita la función mortífera de los carísimos artilugios que se fabrican, ni se profundiza en las más que presumibles corruptelas que rodean a los enormes sobrecostes de esta programa, de una empresa, Navantia, que se financia del erario estatal. Nota de Tortuga.

Óscar Ruiz

El programa de submarinos S-80, la joya de la corona de la industria española de defensa, además de una ambiciosa apuesta de España para diseñar y construir sus propios sumergibles, sigue dando más disgustos que alegrías. El sector, que junto al aeroespacial y al de seguridad ha mostrado en 2023 unos resultados económicos envidiables, vuelve a tropezar con este proyecto, que por su importancia y características podría poner en peligro las exportaciones de sistemas de armas nacionales al extranjero, unas exportaciones que el año pasado llegaron a superar a las de la todopoderosa Francia.

El primer submarino de la serie, el S-81 'Isaac Peral', debería haber estado funcionando en 2013, pero no fue entregado por Navantia (la constructora naval encargada del programa) hasta noviembre de 2023, es decir, 10 años más tarde de lo planeado. Este retraso fue solo el inicio de una cadena de demoras que también afectaron a los demás submarinos de la serie:

En total, los retrasos suman entre 13 y 17 años desde las fechas originales. La pregunta es: si no somos capaces de sacar adelante nuestros propios sumergibles, ¿cómo vamos a fabricar para los demás?

Aunque hacemos mucho hincapié en estos retrasos tan sumamente frustrantes (y perjudiciales para nuestra industria de defensa y capacidad militar operativa), el enorme reto de construir algo tan complejo como un submarino de este tipo ya de por sí merece el respeto y admiración de nuestros conciudadanos.

Por intentar demostrar la dificultad que conlleva este tipo de proyectos, se puede confirmar que los retrasos en programas de defensa no son exclusivos de España, ni mucho menos. Por ejemplo, Estados Unidos con el programa del caza F-35 Lightning II experimentó múltiples retrasos y sobrecostes antes de su entrada en servicio. Reino Unido sufrió demoras y enormes aumentos en el presupuesto durante la construcción del portaaviones HMS Queen Elizabeth. Y a Francia le ocurrió algo parecido que a España con el sumergible nuclear de ataque clase Barracuda, donde también afrontó retrasos significativos antes de su entrega.

Impacto económico del retraso del programa S-80

El programa de los submarinos S-80 es uno de los proyectos más ambiciosos y costosos de la industria de defensa española, pero los constantes retrasos en su entrega generan efectos económicos negativos importantes, tanto dentro de España como en el mercado internacional.

Cada retraso implica un aumento significativo en los costes. Originalmente, el programa tenía un presupuesto de 1.800 millones de euros, pero hoy se estima que ha alcanzado los 3.900 millones de euros. Estos sobrecostes provienen de problemas técnicos, ajustes en el diseño, pruebas adicionales y los efectos de la pandemia, entre otros factores.

Para España, este incremento en el presupuesto significa un mayor gasto público destinado a defensa, lo que puede limitar recursos para otros proyectos clave. Además, afecta la credibilidad financiera de futuros programas, ya que el desvío presupuestario genera dudas sobre la capacidad de España para cumplir con plazos y costos.

Pérdida de oportunidades en exportaciones

Los submarinos S-80 no solo estaban pensados para fortalecer la Armada española, sino también como un producto de exportación que consolidaría a Navantia como un competidor en el mercado internacional de submarinos. Sin embargo, los retrasos generan desconfianza en los potenciales compradores extranjeros. Primero por la reputación en juego, ya que países como India o Canadá, que en algún momento mostraron interés, pueden optar por otros proveedores con mejores historiales de entrega. En un mercado competitivo, empresas de países como Alemania (con los submarinos clase 212) o Francia (clase Scorpène) ofrecen alternativas más confiables y con plazos más previsibles.

Y también por el impacto en las futuras ventas. Cada proyecto retrasado hace más difícil que Navantia sea seleccionada en licitaciones internacionales, lo que puede frenar la pujante expansión de la industria naval española.

Aunque los retrasos son un problema muy serio, hay que acostumbrarse a que grandes proyectos (sobre todo en sistemas pioneros) sufran importantes retrasos y sobrecostes, pero también se pueden utilizar algunas estrategias para minimizar el daño económico y fortalecer la cultura de industria de defensa en nuestro país, comenzando por impulsar la transparencia y comunicación, con Navantia y el Ministerio de Defensa explicando claramente los motivos de los retrasos y las soluciones implementadas. Esto puede ayudar a recuperar la confianza de los socios internacionales (y reducir el malestar de la población, que lo paga con sus impuestos).

Junto con el VCR 8x8 Dragón llevamos dos “batacazos” en este sector industrial y no parece probable que ni la sociedad española ni los gobiernos venideros sean capaces de aguantar un tercer desastre industrial.

Fuente: https://www.escudodigital.com/defen...

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Concentración por la Paz de diciembre

22 December, 2024 - 00:00

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Birmania: Rohingya, la nación apátrida

22 December, 2024 - 00:00

Por Guadi Calvo

Según estudios recientes, el noventa por ciento, de los tres millones y medio de rohingyas que existen en el mundo, se han convertido en apátridas. Desperdigados fundamentalmente entre Bangladesh, Indonesia, Malasia, India y Arabia Saudita, han sido obligados a abandonar Birmania, por su condición de musulmanes, frente a una apabullante mayoría budista.

Sin estatus legal que los cobije, la enorme mayoría de ellos se encuentran bajo la constante inquietud de ser expulsados de sus nuevos lugares de residencia, a la menor falta, el antojo de un funcionario o una nueva ley discriminatoria, como les pasa a cincuenta mil de ellos, que viven en India y depende su estabilidad de la implementación de la enmienda de la Ley de Ciudadanía (CAA), la que pareciera estar hecha a medida para ellos.

En Bangladesh, más de un millón y medio de ellos, que comenzaron a llegar a raudales a partir de 2017, tras el inicio de una operación de limpieza étnica, se encuentran hacinados en campamentos improvisados. Prácticamente, abandonados a su suerte, los que carecen de todo. Desde hace años los servicios sanitarios, médicos y educativos se encuentran colapsados. Al tiempo que son sometidos al maltrato de los guardias de seguridad y policías, que, además de robarlos, castigarlos por cualquier motivo, han convertido la violencia sexual, contra las mujeres e incluso las niñas, en una práctica casi cotidiana. Son numerosas también las denuncias de que muchas de esas mujeres han sido vendidas por las autoridades del campamento a redes de trata.

Además, sus campamentos en Cox's Bazar, a orilla del Golfo de Bengala, están sometidos, sin resguardo alguno, en casuchas de chapa y plástico, a las contingencias climáticas de los Monzones, que, cada año, se abate sobre toda esa región con su legendaria ferocidad. Tras su paso, todo queda por volver a hacer.

Poco más de quinientos mil rohingyas todavía resisten en lo que fueron sus tierras en el Estado de Rakhine en el sudoeste birmano, hasta que se profundizó la limpieza étnica en 2017, decretada por la dictadura militar de entonces, la que no se detuvo ni con la llegada del gobierno democrático de la señora Aung San Suu Kyi, y continúo, sin pausa, tras el golpe militar de febrero del 2021, que puso al general Min Aung Hlaing como presidente del país.

Meses después del golpe, se inició una guerra civil, entre más de una docena de organizaciones etno-regionales, contra el gobierno de facto (Ver Birmania: Las guerras étnicas diezman al poder militar).

La guerra civil también tiene su capítulo en Rakhine, donde tanto el Tatmadaw, el ejército regular birmano, como la fuerza insurgente local, una de las más poderosas de la alianza antigubernamental, el Ejército de Arakan (AA), han decretado el reclutamiento obligatorio para los rohingyas, por lo que hay miembros de este grupo combatiendo de ambos lados. (Ver: Birmania, ¿contra quién es la guerra?)

La mayoría de los rohingyas se han refugiado en el distrito de Maungdaw, del estado de Rakhine, junto a la frontera con Bangladesh, por lo que muchos continúan cruzando hacia ese país o se siguen lanzando al mar, intentando llegar a alguna nación musulmana del sudeste asiático.

Este año se ha incrementado el número de los rohingyas, que se han visto obligados a emprender este tipo de viajes. En octubre del 2023, la cifra había sido de cuarenta y nueve personas, mientras que en este último octubre el número fue de casi cuatrocientos, de los que prácticamente la mitad fueron menores.

La guerra, también ha precipitado al país al desastre económico, habiéndose desplomado la producción de muchos de los productos básicos, por las restricciones comerciales impuestas por el gobierno militar. Para algunos analistas, estas medidas han sido un castigo a la población civil, que mayoritariamente apoya a la insurgencia. La escasez de alimentos ha generado un espiral inflacionario, que al parecer no tiene techo. Productos fundamentales como el arroz y el aceite incrementaron diez veces su precio en las zonas más afectadas. De lo que, obviamente, no están exentos ni el Estado de Rakhine, ni mucho menos los rohingyas, que en situaciones normales siempre, han sido los más desamparados.

Muchas familias se vieron obligadas a realizar una comida al día, alimentándose con salvado de arroz, lo que habitualmente se utiliza como alimento para animales. Según cálculos de Naciones Unidas, de continuar esta situación, el año próximo, cerca de dos millones de personas se encontrarán en estado de inanición.

Mientras que los programas básicos de salud, como campañas de vacunación y la distribución de medicamentos para enfermedades como el HIV, en un gran porcentaje están suspendidos. En julio último, cerca de cincuenta niños murieron, a raíz de un brote de diarrea.

El conflicto también ha detenido sectores industriales y de la construcción, lo que hace aumentar las tasas de desocupación y provoca un desplazamiento de trabajadores desocupados a otras regiones en busca de trabajo, terminando muchos de ellos a incorporarse a alguno de los grupos insurgentes, que por lo general se pagan buenos sueldos.

Una historia que nunca existió

A medida que los rohingyas se vieron obligados a abandonar sus lugares, todo lo que marcó su presencia ha sido borrado. Sus símbolos culturales, sus pueblos, sus mezquitas, junto a cualquier otro vestigio de su presencia, que data de más de trescientos años, aunque de todos modos siguen siendo considerados extranjeros.

Este exterminio es el resultado de una acción coordinada por el ejército, órdenes fundamentalistas, budistas, fuerzas parapoliciales e incluso sus vecinos, empujados por el interés de ocupar sus tierras, ya que la mayoría de la comunidad rohingya se dedica a actividades agrícolas.

Esto ha hecho que ese pueblo prácticamente haya perdido todos sus vínculos con su tierra, enfrentando ahora un nuevo estadio. Que hará muy difícil que vuelvan a conformarse como tal.

Comunidades enteras han sido desgajadas, familias que han perdido a muchos de sus miembros, sin conocer si los ausentes están muertos, combatiendo para alguna u otra facción dispersa en Birmania o conseguido instalarse en alguna de las naciones a que su suerte los llevó.

En este contexto, el destino de esa comunidad en el interior de la provincia de Rakhine es incierto. Mientras la guerra civil continúe y no haya un largo proceso que pueda lograr quitar los prejuicios, la solución para los rohingya seguirá demorada.

Más allá de que el Gobierno de Unidad Nacional (GUN) ha prometido reconocer a la comunidad rohingya, está muy lejos de concretarse. El GUN se conformó por diversas organizaciones políticas y sociales, después del golpe de Estado, para fungir como un gobierno en el exilio y abroquelar a todos los grupos armados que luchan contra el Tatmadaw.

No deja de despertar desconfianza que quienes prometen esto han sido parte de los gobiernos e instituciones, que desde siempre han marginado al pueblo rohingya, por lo que dicha promesa solo se entiende como una medida de corte demagógica, en el contexto de la guerra.

Más allá de su posible victoria el GUN, instituciones tan poderosas con el Tatmadaw que de alguna manera va a seguir perdurando y el clero budista, que cuentan con un gran peso y poder en la sociedad birmana, estas dos organizaciones que han sido grandes promotores del odio contra la minoría musulmana, para iniciarse un proceso efectivo de integración, como el que terminó con el apartheid en Sudáfrica, se demorará años, más si tenemos en cuenta, que no existe en esta realidad una figura de la talla de Nelson Mandela.

Además, el Ejército Arakan (EA), que apunta a convertirse en el poder emergente de su provincia, de triunfar en la guerra civil, ya han anunciado que se opone a esa medida. Los planes de muchos de estos grupos armados, entre ellos el EA, es tomar un camino independiente y, de ser así, el «problema» de los rohingyas sería resuelto por la dirigencia del poder que se constituya en Rakhine, tras el fin de la guerra.

Por generaciones, la persecución del pueblo Rohingya, que se convirtió en política de Estado, ha impedido su integración. Sin acceso a la educación, y a cualquier otro derecho constitucional, en su gran mayoría el pueblo rohingya es analfabeto, carece de documentos, títulos de propiedad y cualquier otro elemento que lo vincule con su lugar; esa promesa de asimilación es impracticable, por lo que los rohingyas continuarán siendo una nación apátrida.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en África, Medio Oriente y Asia Central.

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Fuente: https://nuevarevolucion.es/birmania...

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El fracaso del caza del futuro de las Fuerzas Aéreas de EEUU

22 December, 2024 - 00:00

El Pentágono ha parado el desarrollo de su nuevo caza de sexta generación. Muchos expertos creen que no es un problema puntual, sino un cambio de tendencia que acabará con el dominio estadounidense del aire.

Omar Kardoudi

EEUU ha cancelado recientemente y por sorpresa su programa de cazas del futuro, el proyecto Next Generation Air Domination (NGAD). Los medios especializados estadounidenses afirman que esta decisión forma parte de una tendencia de modernización de su arsenal militar en la que los costes de desarrollo y fabricación son generalmente excesivos y acumulan enormes retrasos. La consecuencia, dicen, es que la tecnología que venden a bombo y platillo acaba quedando obsoleta ante los avances de sus adversarios.

El programa NGAD tenía previsto reemplazar a la flota de F-22 Raptor en la década de 2030, pero el pasado julio el secretario de la Fuerza Aérea estadounidense Frank Kendall aseguraba en una entrevista con la publicación Defense News que por ahora se cancela el proyecto, aunque "el concepto de familia de sistemas de Next Generation Air Dominance está vivo y bien".

Lo cierto es que el Pentágono cree que la plataforma NGAD requiere una “reevaluación total para alinearse con las restricciones presupuestarias”. Lo que significa que las compañías que han participado en el concurso por el contrato de estos cazas de combate de última generación van a tener que arrastrar a la papelera todas sus ideas y rediseñar el avión de cero.

Según el medio estadounidense The National Interest, este estancamiento del programa NGAD pone de relieve un problema de larga duración en las adquisiciones de defensa de Estados Unidos. La búsqueda de la perfección, dicen, menoscaba el progreso práctico, con lo que las Fuerzas Aéreas estadounidenses siguen dependiendo de los veteranos cazas F-15 y F-16 en sus misiones y su Armada tiene que echar mano de misiles Harpoon de los años 70 y los torpedos submarinos.

Crónica de un fracaso

La modernización del Ejército estadounidense se ha ido consiguiendo históricamente con el desarrollo de múltiples programas a la vez que serían reemplazados en cuanto quedaran obsoletos. Este desarrollo paralelo ha estado garantizando una rápida innovación.

Sin embargo, ahora la estrategia de defensa es otra: el Pentágono ha demandado la creación de plataformas modulares y duraderas que, según los analistas del medio estadounidense, han sido las responsables de ralentizar el progreso y ahogar la innovación.

El resultado, aseguran, es que EEUU ha desaprovechado la ventaja tecnológica que obtuvo tras la Guerra Fría. Programas como el NGAD se han sumido en un desarrollo especulativo que ha conducido a un ciclo de presentaciones y promesas, sin que se lleguen a ver avances tecnológicos concretos que sirvan para mantener una ventaja sobre los adversarios, sobre todo China y Rusia.

El cambio de estrategia, aseguran los analistas, ha dado como consecuencia el retraso en la construcción de portaaviones, en el desarrollo de un F-35 que ha acabado costando cerca de 1,7 billones de dólares y la continua dependencia del Ejército de Tierra de sistemas obsoletos.

Estados Unidos, dicen, no necesitaba un caza perfecto como NGAD, sino uno que fuera simplemente mejor que lo que existe ahora y lo que tiene China. Los analistas abogan por lanzar una versión del NGAD que, aunque imperfecto, podría haberse desarrollado y puesto en servicio en la próxima década, proporcionando una actualización muy necesaria de la vieja flota de las Fuerzas Aéreas. En lugar de esto, dicen, el foco se ha ido perdiendo en la búsqueda de soluciones futuras idealizadas que no han hecho más que retrasar el programa en un momento crítico.

EEUU se prepara para los cazas sin piloto

Cuando Kendall enumeró las razones principales de la cancelación del NGAD, también hizo hincapié en la incorporación de “alas de drones autónomos”, los enjambres de aviones pilotados con inteligencia artificial conocidos como aviones de combate colaborativos (CCA). Y este es sin duda el factor principal en contra de un futuro de caza de combate pilotado.

Ahora mismo hay un cambio radical en marcha en los escenarios de simulación de guerra con los que juega el Pentágono, la OTAN, China y Rusia. A medida que pasa el tiempo, parece más claro que el futuro de la guerra aérea no contará con los humanos.

Estos sistemas autónomos no solo complementaría a la flota actual de aviones, sino que, en un futuro no muy lejano, superarían a las aeronaves tripuladas en eficacia. Esto plantea una pregunta clara sobre el futuro de los cazas de combate pilotados por humanos: ¿para qué invertir tanto dinero en el desarrollo y fabricación de cazas clásicos cuando éstos podrían nacer caducados ante los enjambres con cazas IA que China también está desarrollando?

Fuente: https://www.elconfidencial.com/tecn...

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Los estibadores suecos bloquearán los cargamentos de guerra hacia Israel

21 December, 2024 - 00:00

Riktpunkt

El Sindicato de Trabajadores Portuarios de Suecia votó este 19 de diciembre a favor de un bloqueo contra el manejo de materiales de guerra hacia y desde Israel durante la guerra en curso en Gaza. Después de este fin de semana, la junta trabajará para implementar la decisión colectiva.

El 68 por ciento de los miembros del Sindicato de Trabajadores Portuarios votaron a favor de un bloqueo de materiales de guerra hacia y desde Israel, lo que le da a la junta sindical un mandato claro para actuar en este asunto. El Sindicato ha informado que el bloqueo durará mientras continúe la guerra de Israel en Gaza.

Este bloqueo de materiales de guerra hacia y desde Israel afectará, entre otras cosas, a las empresas de armamento suecas, que venden miras para armas al régimen de Israel. También se verán afectadas las importantes importaciones suecas de armas de empresas israelíes como Elbit y Rafael.

La decisión de los estibadores supone un soplo de aire fresco y muestra el poder de un colectivo laboral unido y la fuerza de los trabajadores organizados.

Fuente: https://nuevarevolucion.es/los-esti...

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La ONU votará sobre la propuesta noruega que ataca a Israel por la prohibición de la UNRWA

21 December, 2024 - 00:00

Itamar Eichner

Se espera que la Asamblea General de la ONU vote el jueves sobre una iniciativa respaldada por Noruega que busca una opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre la legislación de Israel que prohíbe las operaciones del Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (UNRWA) .

La ley, aprobada tras las acusaciones de que algunos empleados de UNRWA estuvieron involucrados en los ataques del 7 de octubre , ha provocado acusaciones de Noruega de violar la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional humanitario.

Además, Noruega acusa a Israel de obstruir la entrega de ayuda humanitaria a los palestinos en Gaza y de impedir que otras naciones brinden asistencia en lo que describe como "territorios ocupados".

De aprobarse, la CIJ examinará las obligaciones de Israel como potencia ocupante y miembro de la ONU, incluidas la de garantizar la entrega de ayuda humanitaria y respetar la inmunidad de organismos de la ONU como la UNRWA. La propuesta de Oslo afirma que Israel no tiene autoridad legal para interferir en sus operaciones.

Los funcionarios noruegos esperan que la CPI recomiende sanciones contra Israel si continúa obstruyendo a la UNRWA y otras agencias de la ONU.

Un activista noruego escupe sobre la bandera israelí, luego la pisotea y le prende fuego
Es probable que la medida sea aprobada, dada la frecuente mayoría de la ONU en contra de Israel, aunque los diplomáticos israelíes están presionando para minimizar el apoyo. La votación subraya las crecientes tensiones entre Israel y Noruega , que anteriormente reconoció a Palestina como un Estado , lo que llevó a Israel a expulsar a los diplomáticos noruegos que manejaban asuntos palestinos .

La medida se produce mientras Israel enfrenta las consecuencias de las órdenes de arresto de la Corte Penal Internacional (CPI) emitidas contra el primer ministro Benjamin Netanyahu y el ex ministro de Defensa Yoav Gallant.

Fuente: https://www.ynetnews.com/article/ry...

Traducido del inglés por Tortuga, con ayuda de un traductor automático.

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Una “fila de cadáveres” en Gaza: Soldados israelíes denuncian asesinatos arbitrarios y crímenes de guerra

20 December, 2024 - 00:00

Soldados israelíes denunciaron prácticas impactantes del ejército israelí en Gaza, donde los soldados israelíes crearon una hilera de cadáveres.

Gaza (Quds News Network) - Soldados y oficiales israelíes han denunciado prácticas escandalosas del ejército israelí en Gaza, donde los soldados israelíes han creado una hilera de cadáveres en el norte de Gaza. Según una investigación de Haaretz, los soldados disparan a matar a cualquiera que cruce “líneas rojas” invisibles, incluso civiles o niños desarmados. Estas acciones son parte de lo que algunos soldados llaman una “zona de muerte”, donde cada muerte se cuenta como la eliminación de un “terrorista”.

Una “fila de cadáveres” y jaurías de perros

Los comandantes de la División 252 describieron una “fila de cadáveres” sin marcar en el norte de Gaza, cerca de la carretera Netzarim. A menudo, los cuerpos quedan sin recoger, lo que atrae a manadas de perros callejeros. “En Gaza, la gente sabe que debe evitar las zonas donde ve manadas de perros”, explicó un oficial. El ejército israelí niega oficialmente la existencia de tales zonas, pero los comandantes sobre el terreno hacen cumplir esta frontera mortal.

Un soldado recordó: “Cualquiera que cruce esta línea recibe un disparo. Los cuerpos se quedan donde caen. Se ha convertido en una cruda realidad”. Según informes, civiles, incluidos niños, han muerto de esta manera.

Civiles considerados “terroristas”

Otro soldado compartió relatos inquietantes sobre cómo a menudo se etiqueta de terroristas a civiles desarmados después de ser asesinados. “Matamos civiles, pero los informes siempre los cuentan como terroristas”, admitió el soldado. Esta tergiversación alimenta una cultura de competencia entre las unidades militares israelíes, donde se premia matar a la mayor cantidad de “terroristas”. “Si una división mató a 150, otra intenta matar a 200”, dijo.

Un soldado contó un incidente escalofriante que tuvo lugar con un muchacho de 16 años que fue identificado como una "amenaza". "Lo acribillamos a balazos, le sacamos fotos y después nos enteramos de que no era un terrorista, sino un niño", dijo el soldado. El comandante de la unidad, sin embargo, felicitó a los soldados y desestimó las objeciones. "Para ellos, cualquiera que cruza la línea es un terrorista", añadió el soldado.

En otro caso, cuatro palestinos desarmados fueron vistos cerca de un tanque. Los soldados abrieron fuego y mataron a tres de ellos. El cuarto hombre, que se entregó, fue desnudado, humillado e interrogado brevemente antes de ser liberado. “Sólo estaba tratando de visitar a sus familiares en el norte de Gaza”, explicó un soldado.

Órdenes de disparar a pesar de las banderas blancas

Varios testimonios mencionaron incidentes en los que los palestinos ondearon banderas blancas, en señal de rendición o de no combatientes. “Vimos dos figuras ondeando una bandera blanca cerca de Nahal Gaza”, recordó un soldado. A pesar de las protestas de un comandante que argumentó que podrían ser prisioneros israelíes, un superior ordenó “fuego a matar”. Al final, los individuos se retiraron, evitando la muerte.

“No hay leyes en Gaza”

Los soldados describen Gaza como un lugar donde no se aplican las normas normales. “Hemos pasado más de un año en un entorno sin ley donde la vida humana no significa nada”, dijo un alto comandante. Los soldados admitieron que actuaron como una “milicia armada” sin supervisión ni rendición de cuentas. Un oficial comentó sobre el poder otorgado a los comandantes de campo, que ahora autorizan ataques que antes requerían la aprobación del más alto nivel.

Muchos soldados expresaron conflictos internos por sus acciones. “Esta guerra no sólo está matando palestinos, también nos está destruyendo a nosotros”, dijo un reservista. Los soldados que expresaron objeciones fueron a menudo silenciados o ridiculizados. “Si me llaman de regreso a Gaza, no creo que vaya”, admitió.

Fuente: https://qudsnen.co/a-line-of-corpse...

Traducida del inglés por Tortuga con ayuda de un traductor automático.

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En nombre de la Paz

20 December, 2024 - 00:00

En nombre de la Paz...

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Los "0,0", la generación que cada vez bebe y baila menos

20 December, 2024 - 00:00

Lydia Ferrándiz

La música retumba en la pista de una discoteca abarrotada. Los destellos de luces de neón iluminan rostros de jóvenes despreocupados, pero en el centro de la escena se percibe un cambio sutil. Las manos ya no sostienen tantas copas rebosantes, y los movimientos de baile desenfrenados han cedido paso a un leve balanceo de pies. Las noches de fiesta en Alicante ya no son lo que solían ser, y una nueva tendencia emerge entre los jóvenes que ya ni beben ni bailan como antes: la llamada "Generación 0,0".

En España, la bebida siempre ha sido un componente de socialización: compartir cañas, brindar con vino o celebrar con cava ha sido parte de la cultura. Sin embargo, las generaciones más jóvenes, particularmente la Generación Z (nacidos entre 1996 y 2010), están marcando la diferencia en este sentido. Al contrario que el resto de generaciones, estos jóvenes optan por un estilo de vida más saludable, donde el alcohol, las fiestas descontroladas y las pistas de baile parecen ser cada vez menos atractivos.

Según un estudio internacional del programa HBSC auspiciado por la Organización Mundial de la Salud, solo el 8 % de los adolescentes de esta generación consume alcohol semanalmente, una cifra mucho menor que el 25 % registrado en 2006. Además, el 76 % de los jóvenes considera que consumir cinco o seis copas durante un fin de semana puede tener consecuencias graves.

"Se ha modificado la percepción del alcohol como algo esencial en la socialización", explica Alba Navalón, profesora de sociología en la Universidad de Alicante. “Hoy día, los jóvenes valoran más su salud y están expuestos a mensajes constantes sobre estilos de vida sanos en redes sociales. Esto ha cambiado las normas de consumo”, comenta la socióloga quien también cómo las redes sociales contribuye a este fenómeno. "Los jóvenes ahora son más conscientes de la imagen que proyectan, y la presión por exhibir un comportamiento saludable en plataformas como Instagram y TikTok ha llevado a muchos a alejarse del alcohol", afirma Navalón.

Además, las redes sociales amplifican la vigilancia social. "Los jóvenes están constantemente observados, y esa exposición hace que se lo piensen dos veces antes de comportamientos que antes podrían haber sido considerados como normales, como el consumo excesivo de alcohol en público", afirma la sociologa.

Pero no todos son abstemios. Algunos, influenciados por el concepto de "bebedores mindful", adoptan un enfoque moderado: alternan bebidas con y sin alcohol, asegurándose de disfrutar sin excederse o apuestan por ser "sober curious", jóvenes que no abrazan la abstinencia, pero sí se cuestionan el impacto que tiene el abuso de alcohol en su cuerpo. Aunque las estadísticas apuntan a un cambio positivo, expertos como Liberto Carratalá profesor de sociología en la Universidad de Alicante, apunta que es demasiado pronto para cantar victoria. "El consumo de alcohol sigue siendo alto en España. Estos cambios necesitan décadas para consolidarse", concluye Carratalá.

A medida que el alcohol pierde protagonismo en las noches de fiesta, también lo hace la interacción cara a cara. La psicóloga Consuelo Tomás, responsable del Instituto Valenciano de Ludopatías y Adicciones, explica que "la socialización cara a cara ha dado paso a un modelo más digital". "El alcohol, antes usado para desinhibirse y ligar, ha sido reemplazado por aplicaciones y plataformas donde los jóvenes se sienten más cómodos". Además, Tomás advierte sobre el auge de otras adicciones, como los videojuegos y las redes sociales, que generan un placer inmediato y refuerzan el aislamiento social.

En cuanto al consumo de alcohol, Liberto Carratalá también ha observado que, aunque han disminuido las salidas tradicionales como el botellón, han surgido nuevas formas de ocio. "Hemos observado un descenso en prácticas tradicionales como el botellón, pero ahora aparecen nuevas formas de ocio, como las fiestas privadas en casas o fincas, conocidas como 'fincatones'. Esto reduce el consumo visible, pero no necesariamente la cantidad total de alcohol ingerido por los jóvenes”, explica Carratalá.

A pesar del aparente descenso en el consumo de alcohol, algunos comportamientos abusivos persisten. Uno de estos es el "binge drinking", un fenómeno que consiste en consumir grandes cantidades de alcohol en un corto período de tiempo con el objetivo de embriagarse rápidamente. "Aunque menos jóvenes beben regularmente, el 15% sigue practicando el binge drinking, una cifra que no ha cambiado y que va a más conforme pasan los años", destaca Carratalá.

Aunque no todos los jóvenes viven el consumo de alcohol de la misma forma. Raquel Cañamero, de 19 años, admite que bebe menos porque "ya no me sienta tan bien", y señala que, en su opinión, "se consume menos alcohol y se fuma menos de fiesta porque cuando eres menor de edad se hace más, se ve como algo que mola, pero te acabas cansando y lo dejas", admite.

Otros, como Ana Ferrer, de 19 años, reconoce que, según su experiencia, se nota "un ligero descenso" aunque no muy exagerado. "Yo no bebo, pero en mi grupo de amigos tres sí que siguen bebiendo igual y otros dos lo han dejado por salud". Además, respecto a la gente fuma sí que reconoce una reducción aunque asociada al incremento del uso del vapers.

En este sentido, Óscar López, de 20 años, admite que tabaco "sí que se consume menos que antes" aunque también lo asocia "al auge" del vaper. "Yo no bebo, pero creo que la gente cada vez empieza a una edad más temprana, y ahí se abusa del alcohol. Todavía muchos comercios que suministran alcohol a menores", apunta.

Por otro lado, jóvenes como Fabián García, de 21 años, afirman que para ellos nada ha cambiado. "Bebo bastante, pero depende del ambiente. No noto un descenso significativo entre mis amigos". En su caso, el consumo sigue siendo parte importante del ocio nocturno, aunque reconoce que su círculo de amigos es variado en cuanto a hábitos de consumo.

A medida que el alcohol pierde protagonismo en las noches de fiesta alicantinas, también lo hace la pista de baile. En un rincón de cualquier pub, jóvenes con móviles en la mano se mueven de forma casi imperceptible al ritmo de la música. Teresa Romeo, de 19 años, resume la situación. "En general, se baila menos, aunque noto un poco más de actividad en las orquestas de pueblo", comenta Romeo.

Aunque hay quien admite que la situación varía según el grupo. "En cuanto a bailar, creo que cada vez se baila menos. Están más centrados en su grupo de amigos y no se socializa mucho fuera de ellos. La mayoría solo se zarandea de lado a lado con canciones monótonas y repetitivas", afirma Blanca Corell, de 18 años.

Lola Llorca, de 19 años, ve un patrón similar. "La gente está más centrada en el postureo y en ligar que en pasárselo bien". Para ella, la gente de su edad tiene "miedo hacer el ridículo" y, por este motivo, "directamente no se centran tanto en bailar, me parece una pena".

Aunque muchos ni siquiera frecuentan discotecas, son conscientes del fenómeno. "Normalmente, las personas se quedan quietas hablando o apartadas a un lado mientras que son pocos los que se dedican a bailar" señala Amanda Barbado, de 19 años.

Ante esta situación, el sociólogo Liberto Carratalá ve una relación entre el consumo de alcohol y la forma en que los jóvenes interactúan en la pista de baile. "Con menos alcohol en el cuerpo, los jóvenes son más tímidos y menos propensos a dejarse llevar por el baile, lo cual podría explicar la caída de la actividad en las discotecas", comenta Carratalá.

La "Generación 0,0" plantea preguntas sobre el futuro del ocio juvenil. ¿Será este el inicio de un cambio profundo, o solo una moda pasajera por famosos 0,0? El tiempo dirá.

Fuente: https://www.informacion.es/alicante...

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Occidente debilita el derecho internacional y dibuja un nuevo (des)orden mundial

19 December, 2024 - 00:00

Olga Rodríguez

Los tribunales de La Haya están dando herramientas a los Estados para fortalecer el derecho internacional frente a las dinámicas del todo vale, de la imposición y la fuerza. Sin embargo, algunas de las naciones occidentales más poderosas no solo las ignoran, sino que las están cuestionando, a pesar de que la mayoría son firmantes del Estatuto de Roma que rige la Corte Penal Internacional.

Las repercusiones de estos posicionamientos son de enorme gravedad y sus consecuencias están modificando las relaciones internacionales.

Francia protege a Netanyahu

En un comunicado insólito emitido esta semana, el Ministerio de Exteriores francés apeló a una presunta inmunidad —que no es tal— del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y del exministro Yoav Gallant ante las órdenes de arresto emitidas por la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes de guerra y de lesa humanidad.

Además, París afirmó que Francia e Israel son “democracias comprometidas con el Estado de derecho y el respeto a una justicia profesional e independiente”. Sin embargo, la realidad es que ni la Corte contempla inmunidad para este tipo de casos ni Israel respeta la justicia profesional e independiente del Tribunal de La Haya.

Varios medios israelíes han publicado que Netanyahu exigió a Macron esta declaración, a cambio de aceptar la mediación de París para un alto el fuego de 60 días en Líbano, un pacto que no desatasca el conflicto de fondo y que permite la presencia de tropas israelíes en territorio libanés estas primeras semanas.

La contradicción de Francia está resumida en su mismo comunicado, en el que recuerda que el Estatuto de Roma, del que París es firmante, “exige plena cooperación con la Corte Penal Internacional”, pero a continuación señala que hay inmunidades que “se aplican al primer ministro Netanyahu y a otros ministros”. Con ello el Gobierno de Macron pretende alegar que el primer ministro israelí puede esquivar el arresto porque Israel no ha suscrito el Estado de la CPI.

Esta interpretación es errónea, y así lo están subrayando máximos expertos en derecho internacional. El artículo 27 del Estatuto de Roma indica que el mandato de la Corte de La Haya “se aplica por igual a todas las personas sin ninguna distinción basada en su capacidad oficial y, ”en ningún caso, exime a una persona de responsabilidad penal“. Así lo estableció la propia Corte Penal Internacional hace unos años con la orden de arresto contra el expresidente de Sudán, Omar al-Bashir.

Al igual que Rusia o Israel, Sudán no es firmante del Estatuto que rige la CPI, pero eso no eximió a Al-Bashir de una orden de detención. “Netanyahu no tiene inmunidad”, afirmó hace unos días a este diario el exfiscal jefe fundador de la Corte Penal Internacional, Luis Moreno Ocampo.

Como uno de los 125 países firmantes de la Corte, Francia tiene el deber de cooperar, y “ese deber de cooperación se extiende a dar cumplimiento a las órdenes de arresto”, indica Yasmine Ahmed, directora de Human Rights Watch en Reino Unido.

Derecho de quita y pon

Para entender qué repercusiones tienen posiciones como la de Francia resulta útil comparar las reacciones occidentales ante las órdenes de arresto contra Vladimir Putin -emitidas hace año y medio- con las de ahora contra Netanyahu.

Estados Unidos, Francia, Alemania y el resto de países de la Unión Europea dieron la bienvenida al dictamen contra Putin y lo acogieron con satisfacción sin cuestionarlo, a pesar de que Rusia tampoco es firmante del Estatuto que rige la CPI. Sin embargo, ahora la respuesta es diferente. El doble rasero es notable.

EEUU no ha suscrito el tratado de la CPI y ha rechazado categóricamente la orden de arresto contra el primer ministro Benjamin Netanyahu. El secretario de Estado, Antony Blinken, llegó a plantear en mayo la posibilidad de sancionar a la Corte Internacional. Washington nunca ha reconocido la jurisdicción de los tribunales de La Haya para crímenes de EEUU o de aliados como Israel.

Los países europeos sí son firmantes del Estatuto de Roma. Por eso no han sido tan tajantes como Washington, pero algunos han manifestado reticencias ante las órdenes de arresto contra Netanyahu.

En Alemania el portavoz del canciller ha dicho que su Gobierno apoya al Tribunal Penal Internacional pero también ha sugerido que no arrestaría a Netanyahu: “Podría estar tentado a decir que me resulta difícil imaginarnos realizando detenciones en Alemania sobre esta base”.

En términos parecidos se ha expresado el primer ministro neerlandés, Dick Schoof, insinuando que Netanyahu podría visitar Países Bajos sin ser detenido. El ministro de Exteriores de Austria ha ido más lejos y ha indicado que la decisión contra el mandatario israelí “atenta contra la credibilidad” de la CPI.

Otros Estados europeos han subrayado su compromiso con la Corte Penal Internacional, lo cual es lógico, ya que son firmantes del Estatuto, pero han evitado concretar si acatarían la orden de arresto en caso de que el primer ministro israelí pisara su territorio o surcara su espacio aéreo.

Teniendo en cuenta los cuestionamientos expresados públicamente por varios gobiernos europeos, es llamativa la escasez de voces que han defendido de forma específica la necesidad de cumplir la orden de arresto contra el primer ministro israelí. Se han expresado en estos términos dirigentes como la viceprimera ministra de Bélgica o el Alto Representante de la UE para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, ya de salida en su puesto.

El Gobierno español ha dicho que “cumplirá con las obligaciones que impone el Estatuto de Roma y el apoyo a dicho tribunal internacional”. “Respetaremos las obligaciones, igual que el resto de los Estados miembros de la Corte Penal”, indicó este jueves el ministro de Exteriores, José María Albares, respondiendo a preguntas de periodistas.

España es firmante del Estado de Roma y, como tal, está obligada a apoyar el mandato de la Corte Penal Internacional. Por tanto, la declaración de Albares se limita a recordar los deberes de nuestro país como integrante del Tribunal de La Haya.

Ante un contexto en el que importantes naciones europeas, de forma inédita, están cuestionando la capacidad de acción del derecho internacional y el cumplimiento del mandato de la CPI, sería interesante que España aclarara cómo se posiciona ante las declaraciones de Alemania, Francia y Países Bajos y qué haría si Netanyahu viajara a territorio español. De momento, Albares ha evitado expresarse en este sentido: “A mí no me gusta hacer política ficción”, contestó esta semana.

Las consecuencias en el orden internacional

¿Por qué son relevantes las ambigüedades de varios países europeos y los límites marcados públicamente al mandato de la CPI? Porque arrojan por la borda la potencial fortaleza del derecho internacional entendido como una herramienta universal, para todos, sin distinción, y porque ponen en cuestión la legitimidad de la Corte, importante organismo de justicia global.

El empeño de EEUU y sus aliados en respaldar a Israel o en evitar poner obstáculos en su camino arrastra al mundo a un nuevo contexto. Si Israel puede violar el andamiaje de Naciones Unidas y el derecho internacional con el permiso de Occidente ¿por qué no va a hacerlo mañana otro Estado?

A día de hoy la Unión Europea no ha adoptado ninguna medida de presión contra el Gobierno de Netanyahu. Catorce meses después, el Ejército de Tel Aviv continúa perpetrando masacres en Gaza, mantiene el bloqueo a la entrada de la ayuda necesaria, lo que provoca muertes por inanición y enfermedades, ocupa ilegalmente y aplica apartheid contra la población palestina. Más de 45.000 personas han fallecido por ataques israelíes en Gaza, 17.000 menores. A pesar de ello, el acuerdo de asociación comercial de la UE con Israel, cuyo artículo 2 exige el respeto a los derechos humanos por las partes, se mantiene vigente.

Francia, Alemania y Países Bajos, pero también otros países europeos que optan por la ambigüedad en sus acciones ante el genocidio en curso, anteponen la protección de los intereses israelíes al derecho internacional, contribuyendo a su debilitamiento.

El doble rasero de EEUU y Europa nos ofrece una foto exacta de un escenario global en pleno cambio, en el que Occidente está poniendo una alfombra roja a más impunidad mientras afirma que es el máximo representante de los derechos humanos, la libertad y el orden civilizado. Algunos gobernantes de grandes potencias creen que esto será en beneficio propio, y hacen caso omiso de los riesgos. El precio de esta contradicción será alto. Hoy lo es ya para la población palestina, mañana podrá serlo para otros.

La elección a la que se enfrentan los aliados de Israel desde hace catorce meses es sencilla: o seguir permitiendo, por acción o por omisión, matanzas, ocupación y apartheid o presionar para detener esta situación y defender activamente el derecho internacional y los dictámenes de los tribunales de La Haya. Algunas de las potencias más importantes siguen decantándose por la primera opción, despejando el camino de la ley de la selva, del más fuerte, del más dispuesto a emplear la fuerza bruta para someter a los otros.

Fuente: https://www.eldiario.es/internacion...

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Byung-Chul Han: La crisis de la narración

19 December, 2024 - 00:00

Idioma original: alemán
Título original: Die Krise der Narration
Traducción: David Torres en catalán y Alberto Ciria en castellano para Herder Editorial
Año de publicación: 2023
Valoración: recomendable

Quienes hayan seguido mínimamente la trayectoria profesional y literaria del filósofo surcoreano, se habrán percatado que centra su reflexión y discurso acerca de la sociedad actual y la pérdida de valores, ya no únicamente en sentido personal e individual sino también colectivo. En este caso, el autor aborda la crisis narrativa, no en lo que refiere al tema literario sino en el aspecto discursivo de cada uno de nosotros.

En este ensayo, el autor nos habla de la narración en su aspecto más global y genérico, una narración necesaria que se va perdiendo y, con la pérdida, también lo hace nuestra identificación como sociedad puesto que «las narraciones son generadoras de comunidad. El storytelling, por otro lado, sólo crea communities. La community es la comunidad en forma de mercancía. Consta de consumidores». Así, el autor critica el propósito de la narrativa actual, pues realmente el «storytelling es storyselling: explicar historias es venderlas». Por ello, afirma el autor que «en nuestra vida diaria cada vez nos explicamos menos historias. La comunicación como intercambio de informaciones paraliza la narración de historias» de manera que nuestro discurso se construye principalmente de aportación de datos, pero sin una correlación o análisis que desarrolle una historia al trasmitirlos. Con este enfoque, el autor también incide en la vida narrada y lo relaciona con la felicidad, que no es un «acaecimiento puntual. Es como un cometa con una cola muy larga que llega hasta el pasado». Así, el autor evoca a la memoria y hace especial mención a la obra de Proust y Heideger quienes combatieron «la atrofia temporal, la amenaza de la desintegración del tiempo» y, citando al autor alemán, nos recuerda su teoría en la que afirma que «el hombre no va existiendo en cada momento. No es un ser de instantes. La existencia le abarca todo el lapso que se extiende desde el nacimiento hasta la muerte. A causa de la falta de orientación externa, porque no hay anclajes narrativos en el ser, tiene que salir de uno mismo la fuerza para contraer el lapso entre nacimiento y muerte, y convertirlo en una unidad viviente que penetre y comprenda todos los acontecimientos y todos los hechos». Así, continuando con sus alusiones a Heideger, el autor indica que hay que intentar que la existencia «no se desintegre en realidades momentáneas de vivencias que se van sucediendo y van despareciendo», una existencia amenazada con la facilidad en la que tomamos instantáneas de nuestra realidad, cada vez más expuesta e inmortalizada en una tecnología que favorece una digitalización que «agrava la atrofia del tiempo. La realidad se desintegra en informaciones con un margen de actualidad muy reducido». Con este propósito, y enlazando la tecnología con su uso, el autor habla también de las redes sociales y cita las stories de Instagram afirmando que «son una simple sucesión de instantáneas que no narran nada. En realidad, no son más que informaciones visuales que desparecen rápidamente. No queda nada», así como de las selfies, que «no sirven para recordar, sino para comunicar», en un enfoque que ya compartió en «La expulsión de lo distinto» y que aquí reincide al afirmar que «la vida no se puede narrar en forma de acontecimientos cuantificables» en un mal uso que potencia y engrandece el narcisismo, ese gran peligro que «elimina la mirada, es decir, al otro, y lo sustituye por una imagen especular imaginaria».

Afirma que autor que «el recuerdo no es una repetición mecánica de aquello que se ha vivido, sino una narración que continuamente hay que volver a explicar. Los recuerdos forzosamente tienen vacíos (…); cuando todo lo vivido (…) está disponible, el recuerdo desaparece (…) Quien quiere narrar o recordar tiene que poder olvidar u omitir muchas cosas. La sociedad de la trasparencia significa el final de la narración y del recuerdo» y apuntala esta tesis afirmando que «es la narración lo que eleva la vida por encima de la mera facticidad, per encima de su desnudez. Narrar consiste en hacer que el transcurso del tiempo tenga sentido, consiste en dar al tiempo un principio y un final. Sin narración, la vida es meramente aditiva».

Con este libro el autor nos invita a la reflexión y nos interpela afirmando que «tendríamos que ser conscientes que, en el fondo, pensar no es otra cosa que narrar, y que el pensamiento avanza con pasos narrativos». Así, tenemos que reivindicar el poder de la narración, y no dejar que el storytelling se convierta en un storyselling que nos encierre en nosotros mismos, limitándonos a otros mundos, otras narraciones, otras formas de vida.

Fuente: https://unlibroaldia.blogspot.com/2...

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EEUU ha hecho uso de la base española de Rota para llevar armas a Israel

18 December, 2024 - 00:00

Olga Rodríguez

Estados Unidos sigue siendo suministrador esencial de armamento a Israel mientras continúan las masacres contra población civil en el norte de Gaza, y para ello emplea varias rutas de transporte. Una información a la que ha tenido acceso elDiario.es indica que, en octubre y noviembre de este año, el buque MV Sagamore usó la base naval de Rota, en Cádiz, para hacer escala en su transporte de armamento al puerto israelí de Ashdod, cubriendo así un servicio para el Mando Militar de Transporte Marítimo de EEUU (MSC).

A través de las imágenes por satélite se comprueba la presencia del barco en las costas de Rota el pasado 27 de octubre. El carguero llevaba en aquel momento contenedores amarillos en la cubierta. Venía del puerto MOTSU (Terminal Oceánica Militar Sunny Point), situado en Wilmington, Carolina del Norte (EEUU) -perteneciente al Departamento de Defensa de Estados Unidos- y tenía como destino Ashdod, Israel.

Otra imagen por satélite del 16 de noviembre muestra cómo el Sagamore aparece nuevamente en Rota, tras su paso por Israel, ya sin contenedores amarillos en la cubierta. La base militar de Rota es de uso compartido con Estados Unidos, pero de exclusiva soberanía española.

El cálculo del cargamento de material militar

Una investigación de los colectivos internacionales Progressive International y Palestinian Youth Movement, facilitada a este diario, ha podido comprobar que el Sagamore descargó unos 48 contenedores en Rota -se detectó una disminución del calado del barco de 0,2- a pesar de que no atracó en el puerto. Tras ello, permaneció 37 horas con su rastreador apagado y reapareció el 10 de noviembre a 34 millas del puerto israelí de Ashdod.

Los buques fletados para la Armada de EEUU que transportan explosivos y municiones no incluyen conocimientos de embarque en bases de datos accesibles. Es decir, no hay información pública sobre el contenido de su carga. “Esto significa que no se puede determinar la cantidad precisa de material militar cargado o descargado, pero se pueden hacer estimaciones basadas en cambios en el calado”, explican los investigadores en contacto con elDiario.es.

El calado es la distancia entre el casco de un barco y la superficie del agua, y cambia según la cantidad de carga que transporte el barco. Tras su paso por el puerto israelí de Ashdod, el buque Sagamore informó de “una disminución del calado del barco de 0,4 m, lo que corresponde a aproximadamente noventa y seis contenedores de municiones” y otros suministros militares.

Estas evidencias muestran el uso de la base de Rota en España para el traslado de armamento a Israel, a pesar de que el Gobierno español afirmó en mayo que no permitiría estas escalas en puertos españoles. Las pruebas empleadas por el equipo investigador son los cambios de calado del buque, su historial de viajes, las imágenes por satélite y el pasado del barco en la entrega de material militar a Israel.

El puerto de EEUU del que procedía el buque (MOTSU) es el puerto militar más grande del mundo y se utiliza exclusivamente para el transporte de munición real y explosivos. Con toda esta información el equipo investigador indica que este buque entregó “miles de toneladas de municiones explosivas de Clase 1 a Israel este invierno mientras Israel lleva a cabo su guerra contra Gaza”.

También señala altos indicios de que el Sagamore transportó armamento desde Chipre a Israel entre abril y junio, misión que compaginó con la construcción de un muelle flotante en Gaza, una tarea comandada por el Ejército de EEUU y que finalizó menos de dos meses después, tras el desplome del muelle.

Este pasado 3 de diciembre el Sagamore estaba atracado nuevamente en el puerto Sunny Point, (MOTSU), en Wilmington, EEUU. A día de hoy, 17 de diciembre, la información pública indica que el buque está a la espera de órdenes para este próximo jueves. Progressive International y Palestinian Youth Movement advierten de que su presencia en ese puerto militar puede suponer otro plan de viaje a Israel para llevar más material militar.

Estos colectivos internacionales piden a “las naciones de conciencia europeas y del norte de África” que nieguen el atraque o reabastecimiento a todos los buques con material militar a Israel y, en concreto, solicitan al Gobierno español que se niegue a permitir que la base de Rota “o cualquier agua española se use para buques que transporten material militar a Israel”.

Además, hacen un llamamiento “a todos los trabajadores de conciencia” de puertos, transporte y logística en Europa y el norte de África para que se nieguen a manipular cualquier envío de municiones o carga militar con destino a Israel.

También recuerdan que el uso de la base naval de Rota para el transporte de material militar israelí viola el Tratado Internacional sobre Comercio Armas, que prohíbe la transferencia de armamento -incluido el tránsito- a países que puedan usarlo contra población civil para crímenes de guerra, de lesa humanidad o genocidio. La Ley española 53/2007 establece pleno compromiso con dicho tratado.

Además, la resolución de la Asamblea de la ONU aprobada en septiembre –con 124 votos a favor, incluido el de España– solicita a los países miembros la suspensión de las inversiones, el comercio y las transferencias -lo que incluye el tránsito- que puedan contribuir a la ocupación ilegal israelí o usarse como material militar en los territorios palestinos. A ello se suman las órdenes de arresto emitidas por la Corte Penal Internacional contra Benjamin Netanyahu y su exministro de Defensa por crímenes de guerra y de lesa humanidad.

La escala en España de otros barcos

Este tránsito de armamento contradice lo anunciado por el ministro de Exteriores español, José María Albares, el pasado mes de mayo, cuando aseguró que España no permitiría tránsitos por España de material militar con destino Israel. Sin embargo, como desveló elDiario.es en noviembre, desde ese anuncio de mayo hasta este mes de septiembre al menos veinticinco barcos con material militar de EEUU para Israel hicieron tránsito -y transbordo- en el puerto español de Algeciras.

Este diario también adelantó el pasado 13 de noviembre, en base a investigaciones de Progressive International y Palestinian Youth Movement, que otros once barcos de la naviera Maersk tenían previsto transportar armamento desde EEUU a Israel haciendo escala en España. Su llegada escalonada a Algeciras estaba programada entre noviembre de este año y febrero de 2025.

Ante estas informaciones, colectivos y sindicatos han exigido al Gobierno español un protocolo de inspección a los buques con destino a Israel y un embargo integral de armamento que incluya vigilancia del tránsito de material militar.

Preguntadas por ello, fuentes del ministerio de Exteriores español afirmaron a este medio que “ningún barco que lleve material militar a Israel será autorizado a hacer escala en España” y aseguraron que no habían tenido conocimiento de los tránsitos anteriores, por lo que “se trataría de acciones fraudulentas ante las que se adoptarán medidas”.

Ante ello, la naviera Maersk desvió el trayecto de sus cargueros hacia Tánger -lo que provocó protestas sociales en el país norteafricano- y dijo haberse puesto en contacto con las autoridades españolas para comprender por qué negaban “la entrada de cargas similares a envíos anteriores”. En un comunicado, Maersk indicó el carácter “rutinario” de la ruta de estos barcos a través del puerto de Algeciras y la existencia en ella de cargas relacionadas “con el Ejército, con destino u origen en Israel”.

La investigación de EEUU a España

Tras estas informaciones de elDiario.es y la reacción del Gobierno español, este mes de diciembre entró en escena la Comisión Federal Marítima de EEUU -agencia del Gobierno estadounidense- anunciando que podría sancionar a España por vetar la escala en Algeciras de barcos que transportan armas para Israel.

En un comunicado difundido el 7 de diciembre, dicha agencia indica que está investigando si España “está creando condiciones desfavorables para el transporte marítimo en el comercio exterior de los Estados Unidos al denegar la entrada a sus puertos a determinados buques”.

La agencia señala que la ley estadounidense autoriza este tipo de investigaciones y, “si es necesario”, la adopción de “medidas”, lo que incluye la denegación de la entrada en puertos de EEUU a buques del país sancionado y multas de hasta 2.304.629 de dólares por escala.

Además de Rota y Algeciras, Valencia y Barcelona también han actuado en estos meses de atrás como puertos de tránsito de armamento con destino Israel, como desveló elDiario.es en noviembre, a través de las conclusiones del investigador Alejandro Pozo, del Centre Delàs de Estudios por la Paz. Pozo indica que estas escalas son “la norma, no la excepción”.

Por todo ello, colectivos nacionales e internacionales -sindicatos portuarios, movimientos como RESCOP, juristas o gente de la cultura- exigen al Gobierno español un embargo integral de armas que garantice el fin del tránsito y protocolos de vigilancia para evitar nuevas escalas.

Según cifras oficiales, ya hay más de 45.000 muertos -17.000 de ellos niños- y unas 102.000 personas heridas en Gaza desde el 7 de octubre de 2023. A estas cantidades hay que añadir unos 11.000 desaparecidos bajo los escombros, así como las muertes provocadas por el bloqueo intencionado de ayuda humanitaria por parte de Israel, que está causando hambre y enfermedades. Entre este domingo y lunes el Ejército israelí lanzó ataques contra cuatro escuelas con refugiados en la Franja, en los que mató a 69 personas, entre ellas varios niños, mujeres, y un bebé de dos días.

Fuente: https://www.eldiario.es/internacion...

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El secretario general de la OTAN pide a los ciudadanos europeos "sacrificios" para aumentar el gasto militar

18 December, 2024 - 00:00

Por Alice Tidey & Paula Soler

Los 32 aliados de la OTAN están debatiendo actualmente la posibilidad de aumentar la referencia de gasto en Defensa desde el actual 2% del PIB.

Los ciudadanos de los Estados miembros de la OTAN deben "aceptar hacer sacrificios", como recortes en sus pensiones, sanidad y sistemas de seguridad, para aumentar el gasto en defensa y garantizar la seguridad a largo plazo en Europa, declaró el jueves el jefe de la alianza militar.

"Hoy les pido su apoyo, es urgente actuar. Para proteger nuestra libertad, nuestra prosperidad y nuestro modo de vida, sus políticos deben escuchar sus voces. Díganles que aceptan hacer sacrificios hoy para que podamos estar seguros mañana", dijo Mark Rutte durante un discurso en Bruselas. "Díganles que tienen que gastar más en defensa para que podamos seguir viviendo en paz, díganles que la seguridad importa más que nada", añadió.

El ex primer ministro neerlandés pidió a la Alianza que "cambie a una mentalidad de guerra" y "acelere" la producción y el gasto en defensa. Advirtió de que el 2% del PIB que la mayoría de los aliados de la OTAN gastan en defensa no es suficiente a largo plazo para disuadir a posibles adversarios.

"Si nos quedamos en el 2%, sí, ahora estamos seguros, pero dentro de cuatro o cinco años puede que ya no lo estemos, y la disuasión podría estar demasiado debilitada para mantenernos a salvo de lo que ocurra en Rusia y en otras partes del mundo", afirmó.

El secretario general de la OTAN admitió que, aunque no existían amenazas inminentes para los aliados, el peligro avanzaba "a toda velocidad" hacia la alianza transatlántica. "No estamos en guerra, pero desde luego tampoco en paz", afirmó.

Sacrificios para los ciudadanos

Rutte, que intervino en un acto organizado por el think tank Carnegie Europe, hizo un llamamiento a los ciudadanos de los países de la OTAN para que digan a sus políticos que apoyan un aumento del gasto en defensa aunque ello suponga "gastar menos en otras prioridades".

"Por término medio, los países europeos gastan fácilmente hasta una cuarta parte de su renta nacional en pensiones, sanidad y sistemas de seguridad social, nosotros necesitamos una pequeña fracción de ese dinero para hacer nuestra defensa mucho más fuerte y preservar nuestro modo de vida. Dar prioridad a la defensa requiere liderazgo político. Puede ser duro y arriesgado a corto plazo, pero es absolutamente esencial a largo plazo".

"No hay que olvidar que en Europa, somos el 10% de la población mundial, gastamos el 50% de todo el gasto del mundo en seguridad social. Así que, en ese sentido, creo que tenemos cierto margen de maniobra", añadió.

Un debate público sobre la cuestión es "crucial" y "justo", prosiguió: "Si entonces la gente decidiera, bueno, no estamos dispuestos a hacerlo, aceptamos el riesgo, al menos lo hemos hecho deliberadamente. No creo que ese sea el resultado".

Para desbloquear más dinero para el sector de la defensa, los ciudadanos de los países de la OTAN, especialmente en Europa, también deberían decir a sus bancos y fondos de pensiones que es "sencillamente inaceptable que se nieguen a invertir en la industria de defensa", argumentó Rutte. "La defensa no está en la misma categoría que las drogas ilícitas y la pornografía. Invertir en defensa es invertir en seguridad. Es una obligación".

Los aliados de la OTAN han estado debatiendo el aumento del umbral de gasto, y se espera que se anuncie una decisión en una cumbre de líderes en La Haya en el verano de 2025.

Con la economía rusa comprometida a gastar en torno al 7% u 8% de su PIB en defensa para 2025 y el Reino Unido avanzando hacia un punto de referencia del 2,5%, los países de la UE también están debatiendo cómo intensificar los esfuerzos conjuntos para impulsar las capacidades de defensa tras décadas de falta de inversión tras el final de la Guerra Fría.

Andrius Kubilius, recién nombrado comisario de Defensa de la UE, propone varias opciones, desde la emisión de "bonos de defensa" hasta la reasignación de fondos destinados a otros programas de la UE o la reconversión de fondos no utilizados.

El Banco Europeo de Inversiones también ha modificado recientemente sus normas para destinar 6.000 millones de euros adicionales a los sistemas europeos de seguridad y defensa de doble uso, pero Kubilius considera "un error" invertir tan poco en defensa en comparación con la financiación verde.

"Junto a 1 billón de euros (para financiación verde), sólo hay 6.000 millones para defensa. Esto es un error, porque en mi opinión invertir en defensa es invertir en paz", declaró el Comisario en un acto celebrado en Bruselas a principios de esta semana.

Ocho de los 32 miembros actuales de la OTAN aún no han alcanzado el listón del 2%, entre ellos países de la UE como Italia, Bélgica y España.

Fuente: https://es.euronews.com/my-europe/2...

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Orejeras

18 December, 2024 - 00:00
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Cristóbal se saltó el toque de queda por la covid y acabó ahorcado en un calabozo: "Tenía moratones por todo el cuerpo"

17 December, 2024 - 00:00

Miriam Cos

La familia lucha por saber qué pasó el 29 de octubre de 2020, cuando el hombre presuntamente se suicidó.

El peor día en la vida de la familia Montávez comienza y termina con una llamada de teléfono. La primera se produjo la noche del 29 de octubre de 2020. En plena pandemia de covid-19, Cristóbal, el hijo mayor de 42 años, hablaba con su madre poco antes de las 23.00 horas para decirle que ya subía a casa como marcaba el toque de queda que se había decretado tan solo cuatro días antes. La segunda se produjo sobre las 8.00 horas. La Guardia Civil informaba a la madre de Cristóbal de que su hijo se había ahorcado en el calabozo del Ayuntamiento de Jódar (Jaén) con un cordón de su chándal sobre las dos y media de la madrugada. Su cuerpo regresaba en ese momento del Instituto de Medicina Legal de la capital, donde ya se la había realizado la autopsia que determinaba que era un suicidio.

La desconfianza de la familia fue máxima desde el primer momento provocando una batalla judicial que ya dura cuatro años tras varias denegaciones y sobreseimientos del Juzgado número 1 de Instrucción de Úbeda y de la Audiencia Provincial de Jaén, y recursos por parte de la familia, que finalmente apeló al Tribunal Constitucional, que decidía abrir la causa de nuevo hace unos días. En su sentencia, a la que ha tenido acceso 20minutos y donde se detallan todas las querellas y recursos, así como el relato de los hechos, la magistrada considera que "la investigación sobre la muerte de Cristóbal no cumple las exigencias constitucionales" y que "se ha vulnerado el derecho a la tutela judicial efectiva, a un proceso con todas las garantías". En la misma, se ponen de manifiesto las claras lagunas alrededor de la investigación.

"No sabemos nada de lo que pasó ni cómo pasó. Queremos que se esclarezca lo que ocurrió aquella noche", espeta Loli Montávez, hermana del fallecido. Ella fue la encargada de reconocer el cadáver esa fatídica mañana de octubre de 2020. Al llegar y ver su cara, llena de golpes, pidió que le desnudaran. No entendía cómo su hermano se había podido suicidar sin haber hecho nada grave y quería ver su estado. "Tenía un golpe en la frente y moratones en la cara y por todo el cuerpo. También tenía golpes en las espinillas y los costados, los dedos de los pies morados... ves eso y crees que ha pasado algo, que no solo ha sido que lo han detenido, lo han encerrado y se ha suicidado", afirma Loli.

Tras aquella terrible escena, su padre presentó una denuncia contra la Policía Local y el Ayuntamiento de Jódar como responsable civil que el día 31 amplió: algunos vecinos afirmaban haber visto cómo los agentes golpeaban a Cristóbal en dos calles distintas de la localidad. En base al relato de estos testigos y teniendo en cuenta las lesiones del cadáver, la familia se querelló por actuación negligente basada en homicidio, detención ilegal, destrucción de pruebas, lesiones y abuso de autoridad. Además, apuntan a que no se incluyó en la investigación el informe final de la autopsia o el resultado de análisis de muestras biológicas solicitado posteriormente por la forense.

Loli confirma ahora que con esta nueva sentencia se tendrán que realizar ciertas pesquisas que fueron denegadas en inicio, como la triangulación de los teléfonos de los agentes que detuvieron a Cristóbal, las imágenes de las cámaras del centro de salud donde el hombre fue atendido antes de ser trasladado al calabozo y la testifical de las personas que presenciaron la detención y luego se negaron a declarar.

"Queremos ver cómo entró en el centro de salud, ya que el informe policial detalla que estaba agitado y que se le tuvo que dar un diazepam, pero hay gente que dice que le llevaban a rastras. Estas imágenes son determinantes para conocer su estado en ese momento", detalla Loli. "Queremos saber por qué durante tres horas que estuvo en el calabozo no se le leyeron sus derechos, ni se le permitió una llamada o un abogado de oficio (lo que se denomina abrir diligencias). Además, encontraron sangre en otro punto distinto a donde supuestamente se detuvo a mi hermano. En un principio dijeron que no se podía determinar que fuera suya y seis meses después de su muerte confirmaron que sí", agrega. Esto también se detalla en la sentencia.

El padre del letrado del Ayuntamiento

Las irregularidades, además, no solo se habrían producido durante la instrucción. En el documento del Constitucional se detalla cómo el padre de Cristóbal y Loli se da cuenta de que los magistrados que habían firmado digitalmente uno de los sobreseimientos de 2021 no eran los mismos que encabezaban la resolución judicial. "Uno de los jueces firmantes no constaba en el encabezamiento y era padre del letrado que ejercía la defensa del Ayuntamiento de Jódar", relata el texto judicial. Fue entonces cuando se volvió ampliar la denuncia por la vulneración del derecho a la tutela judicial efectiva "pudiendo verse afectado el derecho a un tribunal imparcial". Curiosamente, este recurso sobreseído tuvo luz verde cuando se asignó a otra magistrada.

"Hasta ahora nos hemos sentido totalmente abandonados por la Justicia", asevera Loli. "Confío en que ahora se lo tomen todo más en serio y que, por lo menos, nos esclarezcan cómo pasaron las cosas. Es lo mínimo", agrega. Por su parte, desde el Consistorio local niegan, durante todo el proceso, que hubiera negligencias en la investigación, "descartando cualquier vulneración del derecho a la vida y a la integridad física del detenido" e insistiendo "en la suficiencia de la instrucción".

Según el relato oficial de los hechos aportado por las autoridades en 2020 y de acuerdo a la sentencia del Constitucional, el 29 de octubre de 2020, sobre las 22:45 horas, dos agentes de la Policía Local detuvieron a Cristóbal en la calle Granada de Jódar por un presunto delito de atentado y desórdenes públicos. Según una publicación del propio Facebook del cuerpo, "un individuo en gran estado de excitación estaba causando daños en el mobiliario urbano, tras un presunto incidente de violencia de género por agresiones verbales frente a su expareja en el domicilio de esta".

En esta publicación de redes detallan que al requerir a Cristóbal que cesara en su actitud "se abalanzó sobre los agentes, resultando ambos lesionados, por lo que se procedió a su detención. Tanto los agentes como el detenido fueron atendidos en el Centro de Salud, con lesiones leves, si bien fue necesario la administración de un calmante al detenido dado el alto grado de excitación que aún presentaba". Fue entonces cuando lo llevaron al calabozo, donde afirman haber estado vigilando sus movimientos hasta que fue hallado el cuerpo. "Esta jefatura de Policía Local quiere dejar meridianamente claro que el lamentable fallecimiento se produjo por causas totalmente ajenas a la actuación de los agentes actuantes, actuación que fue ejemplar y garante de los derechos del detenido", sentencian.

"No hay ningún tipo de denuncia por violencia machista. Llevaba unos siete años divorciado y nunca hubo nada de eso. Nunca tuvo ningún problema con su ex, que vivía justo detrás de mi madre. Mi madre estuvo hablando con él diez minutos antes y le dijo que estaba con un amigo", especifica Loli, que además hace hincapié en que los vecinos contaron que la Policía había dado una paliza al fallecido después de detenerle por la calle y Cristóbal se había defendido. "También me contaron que le habían estado paseando por la calle de su exmujer y por la de casa de mi madre. Allí gritó llamándola e intentó bajarse del coche. El policía le amenazó con partirle las espinillas", afirma, según el relato de sus propios vecinos.

Para Loli, que define a su hermano como un "chico normal" que nunca había tenido problemas con la Policía, "la detención fue una tontería, no fue nada gordo que te haga pensar en quitarte la vida", de ahí que no de veracidad al relato oficial. "Mi hermano era una persona a la que le gustaba vivir, disfrutar... jamás se le hubiera pasado por la cabeza suicidarse. ¿Que puede pasar? Claro, cualquier tipo de locura se te pude pasar por la cabeza, pero jamás creería que mi hermano hiciera eso y esto no me lo va a quitar nadie de la cabeza", finaliza.

Fuente: https://www.20minutos.es/noticia/56...

Categorías: Tortuga Antimilitar

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