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Tortuga Antimilitar
El pacto de silencio entre el CNI y el gobierno de Israel dio paso a millonarias ventas de armamento desde 2014
Danilo Albin
Los empresarios españoles que venden armas a Israel tienen el silencio a su favor. Las operaciones realizadas en los últimos diez años, susceptibles de haber contribuido a la maquinaria genocida que Benjamín Netanyahu activó en octubre de 2023 contra Gaza, están amparadas bajo el secretismo que garantiza el acuerdo de confidencialidad firmado en 2014 por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) español y el Ministerio de Defensa israelí.
Según datos obtenidos por Público, entre 2014 y el primer semestre de 2023 –último periodo del que existen datos disponibles– los Gobiernos de Mariano Rajoy y Pedro Sánchez autorizaron 355 exportaciones de material de defensa a Israel por un importe total de 108.341.101 euros.
Las cifras de ese periodo contrastan con las registradas en los años previos a la firma del acuerdo entre España e Israel para proteger los negocios militares. De acuerdo a la información recopilada por Amnistía Internacional, entre 2002 y 2013 –justo un año antes de que entrara el convenio de confidencialidad en vigor–, España realizó operaciones con Israel por valor de 14,8 millones de euros.
Entre las exportaciones autorizadas desde 2014 figuran espoletas para pruebas y validación en granadas de mortero iluminantes y sistemas electro-ópticos de vigilancia, observación y detección de blancos, munición de artillería para "pruebas internas por parte de empresas públicas de defensa" o repuestos y accesorios de equipos de visión nocturna.
"Riesgo de desvío"
Según consta en los informes de la Secretaría de Estado de Comercio, en ese mismo periodo la Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso (JIMMDU), el organismo encargado de conceder o rechazar las peticiones de exportación, denegó 17 licencias por un total de 260.813.388 euros.
Este abultado importe se debe a que en 2022 hubo una denegación de exportación de un software informático a distribuidores privados israelíes por valor de 250 millones de euros, debido a la "existencia de denegaciones de otros países y riesgo de desvío en uso y destino".
Asimismo, entre las exportaciones rechazadas figura una licencia de exportación a Israel de botes de cartuchos de balas de goma, que fue denegada por el Gobierno de Rajoy en 2015 "debido al posible riesgo de desvío a un uso en represión interna".
El Ejecutivo del PP también denegó en 2017 dos licencias individuales de exportación destinadas a sendas "empresas públicas de defensa" en Israel de diez cañones para desarrollo de rifles y 17 direcciones de tiro para carro de combate por un valor conjunto de 1,9 millones de euros, alegando como razón la "situación regional".
"Respeto a los derechos humanos"
En 2019, el Gobierno de Pedro Sánchez rechazó una licencia de exportación de 2.000 grilletes de inmovilización por valor de 17.000 euros con destino a la Policía de Israel debido a la "situación interna" y el "respeto a los derechos humanos".
Ese mismo año se denegaron dos licencias de exportación a una empresa privada en Israel de 550 dispositivos electrónicos que iban a ser empleados por las Fuerzas Armadas de ese país en aviones no tripulados. En ese caso, el Gobierno alegó que se trataba de "material letal" y que existía "riesgo de un uso militar".
También rechazó una licencia individual de exportación a una empresa privada del sector informático del mismo país de diverso material hardware y software de seguridad por valor de 10 millones de euros, en este caso por "no existir suficiente información sobre el usuario final".
Fuente: https://www.publico.es/politica/pac...;mm=mobile-big
InfoFaz3a International: Activistas de acompañamiento en Cisjordania
Vídeo Nomès vollem collir olives.
Vídeo Nomès vollem collir olives . https://www.youtube.com/watch?v=RQ3... (Hay dificultades para ver el vídeo porque Youtube lo considera inapropiado. Pinchar en el enlace, y dejar correr en negro unos segundos. Por si no se visualiza incorporamos a continuación los subtítulos en castellano. El original está en catalán.)
«La opresión del estado de Israel sobre el pueblo palestino es brutal. En la franja de Gaza, destrucción, miles de muertos, de ellos, muchos niños. La opresión y violencia también se padecen en Cisjordania, donde los colonos siembran el pánico, atacan de día y de noche, destruyendo impunemente pueblecitos, casas, parques, pequeños negocios, y los olivos, que son una de las principales fuentes de subsistencia.
Ante esta situación, en algunos pueblos palestinos como Qusra de Nablus, los mismos palestinos, con la colaboración de voluntarios de otros paises, han creado el movimiento Faz3a, grupos de resistencia noviolenta, que acompañan a la gente que va a trabajar al campo, a recoger aceitunas, a llevar a los niños a la escuela,… ante los ataques de los colonos y la pasividad cómplice del ejército.
El objetivo de Faz3a es que, con la cooperación de todos, estos pueblos puedan reducir las agresiones que sufren y llevar una vida tan normal como pueda ser la de vivir en un territorio ocupado. El apoyo de voluntarios internacionales es muy importante ya que su presencia disuade las agresiones a los palestinos. Y si los voluntarios son atacados, dañan aún más la imagen del estado de Israel.
Esta presencia de extranjeros solidarios es muy molesta para los colonos y para el ejército israelí. Por eso, a veces, los extranjeros son atacados, con el fin de intimidarlos y con el objetivo de que se marchen.
Esta iniciativa palestina con el apoyo y cooperación de voluntarios internacionales tiene sus éxitos. Por ejemplo, se ha podido reabrir el parque infantil, se han recuperado algunas instalaciones quemadas, se han reabierto pequeños negocios como la granja de pollos, y se han reanudado asambleas de pequeños propietarios o de mujeres, que han tomado un papel activo. Este otoño ¿podrán recoger las aceitunas, alimento básico para su subsistencia? Los palestinos saben bien, y practican cada día, que existir es resistir».
(Texto final, escrito en catalán) Desde el 10 de octubre los colonos y el ejército atacan brutalmente a los recolectores y destruyen los olivos. «Solo quieren coger aceitunas»
Entrevista El abogado palestino y defensor de la resistencia noviolenta admite la dificultad de mantener su misión en un momento de “máxima escalada de la violencia”
https://www.lavanguardia.com/intern...
Entrevista a Mohamed Khatib abogado palestino. Mohammed Khatib es un abogado palestino y miembro de la junta directiva del Comité de Coordinación de la Lucha Popular (PSCC), que facilita la comunicación y ayuda a fortalecer los diferentes comités populares en pueblos conocidos por su lucha contra el muro de separación, también conocido como “muro del apartheid”. en Cisjordania. La Corte Internacional de Justicia consideró que la construcción del muro constituía una violación del derecho internacional.
- El abogado palestino Mohamed Jatib, en la sede de Novact.
Hace 20 años, los vecinos de Bil'in, un pequeño pueblo del oeste de Ramala, se opusieron a la construcción de una valla sobre sus tierras de cultivo. Liderados por el abogado Mohamed Jatib (Bil'in, 1974), lucharon pacíficamente y vencieron. Férreo defensor de la resistencia noviolenta, por lo que ha sido arrestado y encarcelado, Jatib promueve la campaña Faz3a, que invita a civiles extranjeros a Cisjordania para que defiendan a los palestinos frente a los colonos. Por este motivo visitó Barcelona, donde admitió la dificultad de mantener su misión en un momento de “máxima escalada de la violencia”.
¿Cómo ayuda la presencia de extranjeros en Cisjordania? Evitan que los colonos y el ejército ataquen a los palestinos, quemen sus bienes o les expulsen, atrayendo la atención sobre la zona. Ello anima a los locales a quedarse. La presión internacional genera un gran impacto sobre el terreno.
¿Algún ejemplo? En tres pequeñas comunidades del valle del Jordán, en el sur de Cisjordania, los colonos sobre el terreno son quienes implementan la política de colonización del Gobierno israelí, grupos extremistas, como los llamados Price Tag e Hilltop Youth. Atacan a las familias palestinas todos los días con amenazas, golpes o quemando y robando su ganado. Algunas se fueron. Enviamos a seis personas extranjeras. Filmaron con sus móviles, denunciaron y difundieron en los medios. También llamaron a la policía para obligarla a proteger a los palestinos. Esto animó a las familias a regresar y a que otras comunidades pidieran la protección civil internacional.
¿Qué peligros afrontan los extranjeros? Algunos han resultado heridos; otras, como (la ciudadana turco-estadounidense) Aysenur Ezgi Eygi, incluso han sido asesinadas. La mató un disparo del ejército israelí mientras intentaba desescalar la violencia en Cisjordania y pagó un precio demasiado alto por ello. Lo lamentamos mucho.
¿Cree que el ejército israelí quiso enviar un mensaje? Sí, quieren asustar a la gente para que no participe en estas campañas. Acaban de matar a una mujer civil que no hizo nada. El ejército no diferencia entre un palestino y un internacional, o incluso un israelí que apoya a los palestinos.
Desde Faz3a dicen que la política de Israel ha causado “la limpieza étnica” de 28 comunidades palestinas desde el 7 de octubre… Sí, principalmente en el valle del Jordán y en el este de Ramala.
¿En qué consiste esta política? El Gobierno incluye en su programa ampliar la colonización de Cisjordania. No quiere ver a ningún palestino allí. La policía está dirigida por Itamar Ben-Gvir, uno de los políticos más extremistas. Otro es Bezalel Smotrich, que es el responsable de Cisjordania para implementar esta estrategia. Si hay un accidente entre colonos y palestinos, aparece el ejército. Si nos defendemos, los soldados nos pueden arrestar, pero no a los civiles israelíes. Esta es una tarea de la policía, que no aparecen.
¿Es difícil defender opciones pacíficas con tanta violencia a tu alrededor? Sí, incluso los palestinos perdemos la confianza en nosotros.
¿Os sentís solos? Sí. Y, si no hay una presencia internacional, la gente empezará a pensar en otras alternativas y se verán obligados a participar en la resistencia militar.
¿Qué les dicen los partidarios de la violencia? Cuando empezamos la resistencia noviolenta en Bil'in, veníamos de la segunda intifada, había mucha militarización y atentados suicidas. Detuvimos los asentamientos y recuperamos la tierra. Muchos miembros de Hamas y la Yihad Islámica se unieron como individuos. Después, vinieron todas las políticas israelíes y las guerras, hasta el 7 de octubre. Ahora estamos en la escalada máxima de violencia. Hablar de noviolencia hoy en día es una locura.
Recoger aceitunas (no) es un crimen.
Activistas extranjeros, de apoyo en Cisjordania.
Crónica desde los olivares de Cisjordania por Martí Olivella
https://soberaniaalimentaria.info/o...
Desde primeros de julio de 2024, en el marco del movimiento Faz3a, equipos de civiles internacionales no armados ofrecemos presencia y acompañamiento protectores a la población de Qusra.
La evaluación de uno de los miembros del Comité Popular de Qusra que nos acoge es:
La presencia de activistas extranjeros en nuestro pueblo se ha convertido en una grave molestia para los colonos y el ejército de ocupación por diversos motivos, entre ellos:
Los activistas extranjeros han comenzado a documentar todos los ataques de los colonos y el ejército de ocupación.
Los activistas extranjeros han sido objeto de varios ataques y acoso por parte de los colonos y del ejército de ocupación, y algunos han sido hospitalizados. Se les ha impedido la presencia en varias zonas con la excusa de que son zonas militares y se les ha amenazado con detención. Sin embargo, esto no les ha asustado y no han pensado en marcharse del pueblo, más bien, ha aumentado su determinación de estar presentes y al lado de la población palestina, apoyarla a resistir en sus hogares y tierras. Han pasado a formar parte de la sociedad palestina, viviendo lo que viven los palestinos, y esto enoja a los colonos y al ejército de ocupación.
El ejército de ocupación ha dejado de entrar en el pueblo como antes hacía a menudo, porque aparecen activistas extranjeros que dificultan su movimiento. Tampoco les gusta que se produzcan enfrentamientos entre los colonos y los extranjeros, porque la reacción y la atención de los medios de comunicación se dobla en comparación con si el evento fuera entre los colonos y los palestinos.
Los activistas solidarios extranjeros hablan en los medios de comunicación internacionales y muestran los ataques de los colonos y del ejército de ocupación; y a la sociedad occidental le impacta más su narrativa que la de los palestinos.
https://www.defendpalestine.org/es
Sobre Faz3a Quienes somos
Faz3a (فزعة, pronunciado faz'a) es una expresión coloquial que expresa apoyo, refuerzo, acudir directamente en ayuda de alguien en momentos de necesidad, y proviene de una larga tradición palestina de acudir en masa al rescate de comunidades frente a amenazas exteriores. Junto al genocidio en Gaza, la población palestina en Cisjordania está experimentando un aumento sin precedentes de ataques violentos y abusos perpetrados tanto de colonos israelíes como por parte del ejército de Israel, los cuales muy a menudo trabajan conjuntamente. La campaña Faz3a es una iniciativa liderada por personas palestinas para responder a la necesidad urgente de asegurar – y organizar –la presencia sobre el terreno de protección civil internacional, que pueda contribuir a hacer frente a la violencia israelí actual. Es una iniciativa con base y apoyos dentro de la sociedad civil palestina en Cisjordania, de todo el espectro político.
https://soberaniaalimentaria.info/i...
- Reparto de olivos para replantar los arrancados por los colonos.
Cómo los medios occidentales encubrieron la intención genocida de Israel desde el primer día
Owen Jones
Israel dijo exactamente lo que haría desde el principio
La Corte Penal Internacional finalmente emitió órdenes de arresto por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad contra Benjamin Netanyahu y su ex ministro de Defensa, Yoav Gallant. Cualquier otro resultado hubiera desafiado la razón, porque ningún crimen en la historia moderna ha sido confesado por sus perpetradores con tanta desvergüenza, orgullo y fruición como el genocidio que Israel ejecuta en Gaza.
Para entender lo que Israel planeaba hacer desde el principio, no hacía falta una intuición especial ni acceso a documentos secretos filtrados. Bastaba con escuchar lo que los dirigentes políticos y militares y los funcionarios israelíes decían en público y tomarlo al pie de la letra. Esas declaraciones demostraron ser la hoja de ruta más precisa para predecir los crímenes que Israel cometió.
Sin embargo, los medios de comunicación occidentales no enmarcaron sus noticias al mostrar estos compromisos públicos inequívocos de que perpetrar graves crímenes de guerra y tratar específicamente a la población civil como un objetivo militar legítimo; más aún, en muchos casos, los periódicos y los medios de comunicación ocultaron esas declaraciones, no explicaron su significado o, en innumerables casos, ni siquiera las citaron.
Este hecho debería considerarse uno de los peores escándalos del periodismo occidental en la historia. Desde el principio hubo pruebas abrumadoras de que un Estado aliado de Occidente –un Estado armado y respaldado por Estados Unidos y sus aliados– iba a cometer un genocidio. En la práctica, la gran mayoría de nuestros medios de comunicación lo encubrió en uno de los ejemplos más extremos de engaño por omisión de la historia.
Seis semanas después de que comenzara el genocidio, entrevisté a Raz Segal, profesor asociado israelí-estadounidense de estudios sobre el Holocausto y el genocidio. Me dijo que la arremetida de Israel contra Gaza fue “única en el sentido de que se la puede considerar como lo que yo creo que es –es decir, genocidio–, porque la intención está tan claramente articulada”. Normalmente, quienes pretenden cometer genocidio hacen todo lo posible por disimular sus intenciones. Israel, en cambio, no podría haber ofrecido a los medios occidentales pruebas más claras de sus intenciones. Sin embargo, tanto los medios de comunicación como los periódicos optaron por ocultar la verdad a sus audiencias.
“Estamos luchando contra animales humanos”
Dos días después de los ataques del 7 de octubre, el ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant -ahora sujeto a una orden de arresto internacional- dijo en una conferencia de prensa que Israel estaba:
“Estamos imponiendo un asedio total a Gaza. No hay electricidad, ni comida, ni agua, ni combustible. Todo está cerrado. Estamos luchando contra animales humanos y estamos actuando en consecuencia”.
Se trata de una declaración inequívoca de múltiples crímenes de guerra, entre ellos, el de privar a una población civil de los elementos esenciales para la vida. El artículo 33 de las Convenciones de Ginebra prohíbe legalmente los castigos colectivos, un hecho que los lectores y espectadores deberían haber conocido.
De hecho, la prestigiosa ONG Human Rights Watch declaró que se trataba de un llamado “a cometer un crimen de guerra” , señalando su carácter criminal por razones de castigo colectivo y “utilizando el hambre como arma de guerra”. Se trataba de una cita de una fuente creíble que los medios de comunicación podrían haber utilizado para ofrecer un contexto jurídico adecuado. De hecho, en su declaración, HRW pidió a la Corte Penal Internacional que tomara nota y ocho meses después, su fiscal jefe emitió una solicitud de orden de arresto contra Gallant , centrándose específicamente en el crimen que Human Rights Watch identificó correctamente.
Como señalé en su momento , “se trata de un lenguaje genocida”, sobre todo teniendo en cuenta el uso de la expresión “animales humanos”. De hecho, el medio de comunicación disidente The Intercept lo identificó correctamente como tal el mismo día. Como veremos, Gallant no fue el único que utilizó esta fraseología específica, que difícilmente puede descartarse como una coincidencia.
Sin embargo, en la mayoría de los medios occidentales, la importancia de los comentarios de Gallant fue ignorada. En ese momento, la única mención en el sitio web de noticias de la BBC -el sitio de noticias más leído del mundo- fue en un artículo titulado «El ejército de Israel dice que controla totalmente las comunidades en la frontera de Gaza«. La declaración de Gallant quedó sepultada hacia el final del artículo. No se mencionó en qué forma esto violaba el derecho internacional. De hecho, la BBC continuó mencionando que Gaza había estado bajo un «estricto bloqueo israelí-egipcio desde que Hamas tomó el poder hace 16 años», y agregó: «Los dos países dicen que es por razones de seguridad». Nada contradecía este razonamiento oficial, como el impacto humanitario del bloqueo más largo del siglo XXI .
Ese mes, la única otra mención en el sitio web de la BBC fue en un artículo sobre las protestas en las universidades estadounidenses . En un artículo con un lenguaje sesgado a favor de Israel en todo momento, la referencia a la cita de Gallant fue un ejemplo de deshonestidad por omisión. Decía:
“Los funcionarios israelíes han utilizado un lenguaje extremo; el ministro de Defensa, Yoav Gallant, se refirió a los militantes de Hamas como “animales humanos””.
Pero esta interpretación quedaría completamente socavada si se citara íntegramente, dado que Gallant dejó en claro que el asedio sería contra la población civil y, como veremos, su aliado clave utilizó “animales humanos” directamente para referirse a los civiles, un hecho que se omite.
Si bien el Times of Israel se aseguró de que los comentarios de Gallant fueran citados en el titular (en un artículo que indicaba claramente su aprobación) y el Middle East Eye reflejó con precisión su declaración en su titular, los principales medios occidentales en gran medida ignoraron estas declaraciones.
En la cobertura de noticias, el New York Times enterró el compromiso de Gallant con los graves crímenes de guerra. El día que se hizo, apareció 13 párrafos más abajo en un artículo dedicado a discutir si el consenso bipartidista en apoyo de Israel se mantendría. Ocho días después, fue nuevamente sepultada en otro artículo, no para colocarla en un contexto de clara intención criminal, sino para investigar la reacción árabe contra la política estadounidense e israelí . La declaración está igualmente sepultada en otro artículo 11 días después de que se hizo, expresando las preocupaciones de Estados Unidos sobre que “algunos funcionarios israelíes, incluido el Sr. Netanyahu y el Sr. Gallant” están “cegados por la rabia”, pero nuevamente, nada sobre la importancia de estos comentarios para revelar la intención de Israel.
Fuera de la cobertura informativa, el consejo editorial del New York Times incluyó la declaración en un artículo que refleja la posición oficial del periódico, titulado ‘Israel puede defenderse y mantener sus valores'. Afirma que «lo que Israel está luchando por defender es una sociedad que valora la vida humana y el estado de derecho«, instando a que su ataque sea coherente con eso, y describe la intención criminal inequívoca de Gallant simplemente como prueba de que «esta guerra se está desarrollando en una atmósfera de emociones intensas». Sus afirmaciones sobre los valores que sustentan el ataque de Israel han resultado ser falsas en el sentido más brutal posible, y la declaración de Gallant debería haber representado una prueba obvia de eso desde el principio. El periódico cubrió además preventivamente los crímenes de guerra de Israel, afirmando que Hamás estaba utilizando civiles como «escudos humanos»: de hecho, hay mucha más evidencia de que Israel utiliza escudos humanos . El editorial sugiere además que “los soldados israelíes buscarán en sus líderes la guía de sus acciones y decisiones en el campo de batalla para asegurarse de que, a diferencia de Hamás, hagan distinciones entre civiles y combatientes”. No se presentó ninguna prueba de esta afirmación y, como veremos, dicha afirmación ignoró deliberadamente la oferta de impunidad de Gallant a sus soldados días antes de que se escribiera el editorial.
Sí, The New York Times publicó columnas de opinión en octubre de ese año que, con distintos grados de seriedad, criticaban las palabras de Gallant. Pero, una vez más, el problema es que la cobertura informativa no se enmarca en lo que el Estado israelí dijo que haría.
Aparte de los artículos de opinión, la declaración apareció en un análisis del Washington Post titulado “Israel ordenó un ‘asedio completo' de Gaza. Esto es lo que parece” dos días después de que se hiciera. Si bien el artículo analiza el potencial impacto humano de tal asedio, no se analiza el derecho internacional, se cita la justificación israelí sin cuestionarla y termina con una cita de un analista que concluye que “en última instancia, Hamás sabía exactamente lo que iba a suceder”. Es digno de elogio que, en su boletín , el columnista de asuntos exteriores Ishaan Tharoor declarara que Gallant había invocado “una retórica que los grupos de derechos humanos afirmaban que equivalía a anunciar crímenes de guerra”, aunque esto deja un hecho objetivo abierto a la interpretación. Al igual que otros periódicos, la declaración de Gallant dejó en claro que la intención criminal de Israel no se entretejió en una cobertura más amplia ni se utilizó para trazar la inevitable estrategia de Israel.
En otros periódicos, como The Telegraph , las palabras de Gallant sólo se mencionaron de pasada en el mes en que se hicieron . En The Times , sus palabras sólo se citaron diez días después, enterradas en un artículo de prensa sin ningún contexto legal. La única excepción es dos días después, en un artículo en el que el actor Sam Heughan se ve obligado a disculparse por firmar una carta condenando la ofensiva israelí, y luego se cita la carta, incluida su denuncia justificada de las palabras genocidas de Gallant.
Querías el infierno y tendrás el infierno
Otra declaración pública fue aún más clara sobre la intención genocida de Israel. El mismo día que Yoav Gallant, el mayor general Ghassan Alian, el Coordinador del Ejército israelí de las Actividades Gubernamentales en los Territorios (COGAT, la agencia del Ministerio de Defensa israelí para los territorios ocupados) utilizó esencialmente la misma frase que Gallant. Fue publicada en el canal de Twitter de COGAT :
“Hamás se convirtió en ISIS y los ciudadanos de Gaza están de fiesta en lugar de horrorizados. Se trata a las bestias humanas como corresponde. Israel ha impuesto un bloqueo total en Gaza, sin electricidad, sin agua, sólo daños. Querían el infierno y lo tendrán”.
No hay ninguna sutileza en este caso. Nadie podría intentar fingir deshonestamente que el término “bestias humanas” se refiere a Hamás y no a la población civil de Gaza. El general israelí encargado de supervisar los asuntos civiles de los territorios palestinos ocupados dejó claro que consideraba a la población civil como “animales humanos” que debían sufrir un castigo colectivo por las actitudes que, según él, habían mostrado en su totalidad en respuesta al 7 de octubre. El mayor general Alian dejó claro que, en consecuencia, la población civil sufriría un “bloqueo total” de los elementos esenciales de la vida y recibiría en cambio “un daño justo”, así como “el infierno”.
No hay otra interpretación plausible que la de que este general había emitido una declaración oficial de que Israel cometería crímenes de guerra a gran escala contra la población civil palestina, desde el hambre hasta la destrucción masiva, respaldados por el castigo colectivo. Sin embargo, los medios de comunicación occidentales no sólo no lograron enmarcar su cobertura de las intenciones de Israel en esta declaración, sino que en gran medida ni siquiera cubrieron la declaración de Alian.
El Times of Israel identifica correcta pero brevemente que el mayor general Alian se estaba dirigiendo a los “residentes de Gaza” y que estaba “criticando el apoyo popular palestino al grupo terrorista”: en contexto, el periódico claramente lo aprueba.
No hay ninguna mención de esta declaración en el sitio web de la BBC. No hubo ninguna mención de esta declaración en la cobertura periodística en los días, o incluso semanas, posteriores a su publicación en varios periódicos, incluidos The New York Times, The Washington Post , The Times y The Telegraph . Hubo columnas de opinión que citaron estas palabras, pero dichas palabras deberían haber influido profundamente en la cobertura periodística de las intenciones de Israel, sin embargo, ni siquiera aparecieron en la sección de noticias.
En otro lugar, la cita parcial del general fue en sí misma reveladora. Dos días después de que se hiciera la declaración, The Economist escribió :
“La noticia de una masacre espantosa en Kfar Aza, un kibutz del sur, ha endurecido los ánimos. Algunos han insinuado un castigo colectivo. “Hamás se convirtió en ISIS y los ciudadanos de Gaza están celebrando en lugar de estar horrorizados”, dijo un general israelí. “Las bestias humanas son tratadas como corresponde”.
En este caso, la revista situó la retórica genocida del general en el contexto de las atrocidades cometidas por Hamás. Además de reducir la cita, The Economist sugirió que esto sólo «insinuaba» un castigo colectivo. Se trata de una interpretación absurda de una declaración tan extrema, que no hizo nada más que insinuar.
“Eliminar todo”
Hubo otra evidencia devastadora de las intenciones públicas de Israel. El 10 de octubre, el ministro de Defensa, Yoav Gallant, dijo a las tropas israelíes en la frontera de Gaza que había “liberado todas las restricciones”, y agregó:
“Gaza no volverá a ser lo que era antes. Eliminaremos todo. Si no es un día, será una semana. Será cuestión de semanas o incluso meses, llegaremos a todos los lugares”.
Dos días después, declaró que había “eliminado todas las restricciones” a las fuerzas israelíes. No podría haber sido más claro sobre la impunidad que estaba otorgando a los soldados israelíes. Una vez más, esto resultó ser un predictor totalmente preciso de cómo se comportarían esos soldados en el futuro.
Los medios de comunicación israelíes difundieron con júbilo tales declaraciones, como The Times of Israel , en un artículo titulado «Valiente: Israel pasa a la ofensiva total, Gaza nunca volverá a ser lo que una vez fue».
Sin embargo, las órdenes de Gallant a sus tropas apenas fueron cubiertas por los medios occidentales en ese momento, a menos que se mencionaran de pasada y se ocultaran. Entre las notables excepciones se encuentran el tabloide de derecha The New York Post , que anticipó con razón las condiciones apocalípticas que enfrentaría Gaza y las celebró, y Fox News , que hizo lo mismo en un artículo definido por un tono pro-israelí.
Esta omisión debe considerarse sorprendente: el hombre a cargo del ejército israelí no podría haber sido más explícito al hablar de órdenes que equivalían a graves crímenes de guerra, en particular castigos colectivos y la impunidad concedida a los soldados. Los medios occidentales optaron por suprimir esta información.
La cuestión, como siempre, es que si los medios occidentales querían informar con precisión sobre las intenciones de Israel, deberían haber basado su cobertura en las declaraciones del hombre a cargo de las fuerzas armadas del Estado. En cambio, apenas informaron sobre esas órdenes y, en el mejor de los casos, ofrecieron un debate evidentemente deshonesto sobre si la respuesta de Israel fue proporcionada o no. Esto ni siquiera incluyó lo que, por definición, siempre iba a ser una guerra contra la población civil por parte de soldados a los que se les dijo que “eliminaran todo”, y cuyo líder les informó de que no existían “restricciones” ni “limitaciones” a su comportamiento.
El mayor escándalo periodístico de nuestra era
Hay muchos otros ejemplos. El presidente israelí, Isaac Herzog, dijo lo siguiente en respuesta a una pregunta de la cadena británica ITV sobre cómo aliviar el impacto sobre la población civil de Gaza, “mucha de la cual no tiene nada que ver con Hamás”:
«Es una nación entera la que es responsable. No es verdad esa retórica sobre civiles que no están informados ni involucrados. Es absolutamente falsa. Podrían haberse alzado, podrían haber luchado contra ese régimen perverso que tomó el control de Gaza mediante un golpe de Estado».
El titular no reflejó las implicaciones de la culpa colectiva: «El presidente israelí Isaac Herzog dice que los habitantes de Gaza podrían haberse alzado para luchar contra el ‘malvado' Hamás». La mayoría de los medios de comunicación occidentales no cubrieron en absoluto esta declaración.
En otro ejemplo, un funcionario de defensa israelí dijo al Canal 13 de Israel: “Gaza acabará convirtiéndose en una ciudad de tiendas de campaña. No habrá edificios. La maniobra terrestre sorprenderá a Hamás”.
Esto fue, en verdad, profético. La mayoría de los edificios de Gaza han sido destruidos o dañados, y esta pequeña franja de tierra del tamaño del este de Londres ha sufrido detonaciones israelíes con una potencia de fuego equivalente a varias bombas de Hiroshima. La destrucción es tan extrema que Gaza tiene un color y una textura diferentes cuando se la mira desde el espacio.
Pero la mayoría de los medios occidentales, una vez más, no cubrieron una declaración que resultó ser totalmente exacta sobre las intenciones de Israel. En cambio, optaron por tratar afirmaciones israelíes claramente absurdas sobre la proporcionalidad y la selección cuidadosa de los objetivos como si fueran creíbles. Una excepción fue Sky News Australia , una cadena que ha respaldado celosamente la embestida de Israel y que, al igual que el New York Post , otro medio propiedad de Rupert Murdoch , dejó claras las implicaciones.
Desde que se hicieron estas declaraciones, Israel ha cometido algunos de los peores crímenes de guerra de nuestra era. Se desconoce el número real de muertos, y algunos expertos en salud pública sugieren que hasta julio de 2010 había hasta 186.000 palestinos en Gaza . Los soldados israelíes han disfrutado de la impunidad que se les concedió explícitamente al principio, publicando alegremente sus crímenes de guerra en Internet. Además de todas las agencias de ayuda pertinentes, dos departamentos del gobierno de Estados Unidos dejaron claro en abril que Israel estaba bloqueando deliberadamente los elementos esenciales de la vida.
Todo esto era inevitable, a juzgar por las declaraciones que hicieron los dirigentes y funcionarios israelíes al principio. Ninguno hizo el menor esfuerzo por disimular sus intenciones. Todos los medios de comunicación occidentales estaban al tanto de ellas. Si se les dio cobertura, no se explicó su significado y quedaron sepultadas en una cobertura más amplia. Si los medios de comunicación explicaron explícitamente sus implicaciones, fue en unas cuantas columnas aisladas en sus secciones de opinión.
Durante todo este genocidio, los medios de comunicación occidentales optaron por presentar la ofensiva israelí como una forma de defensa propia. Aunque estaba claro que los dirigentes y funcionarios israelíes decían una cosa a sus oyentes locales y otra a los espectadores y lectores occidentales, los medios de comunicación y los periódicos trataron a estos últimos como creíbles. Las pocas voces disidentes que tomaron al pie de la letra las declaraciones de los dirigentes y funcionarios israelíes fueron difamadas como extremistas y antisemitas.
Por esta razón, el 24 de octubre de 2023 escribí una columna para The Guardian titulada “Israel tiene claras sus intenciones en Gaza: los líderes mundiales no pueden alegar ignorancia sobre lo que se avecina”. Dado el horror que se avecinaba, estaba claro que algunos luego alegarían ignorancia: la columna fue escrita como un recordatorio, para dejar en claro que no existían tales excusas.
Al ocultar deliberadamente lo que Israel dejó claro desde el principio que haría (y lo ha hecho al pie de la letra), los medios de comunicación occidentales ayudaron a facilitar el genocidio israelí. La Corte Penal Internacional finalmente emitió órdenes de arresto contra el primer ministro y el ministro de Defensa de Israel. Pero no son sólo los líderes israelíes los que deben rendir cuentas.
Fuente original: https://owenjonesjourno.substack.co...
Tomado de Rebelión.
Israel quiere cambiar la faz de Oriente Medio con su intrusión en Siria, sus guerras en Líbano y Gaza, y el cerco a Irán
Juan Antonio Sanz
Da igual que la comunidad internacional tenga su mirada en Siria y cruce los dedos para que termine la guerra civil que asola este país desde 2011 sin que se desate un conflicto aún mayor. Israel está decidido a desarmar al nuevo Estado sirio que surja de la caída del dictador Bachar al Asad, con la destrucción de la capacidad militar de este país. Y al tiempo que alimenta la guerra en Siria, Israel cierra el puño sobre el Líbano, para asfixiar a Hizbulá, y persiste en sus matanzas en Gaza, con nuevos crímenes de guerra contra la población civil.
De poco sirvieron este jueves las palabras de la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, y de los jefes de las diplomacias de Alemania, España, Francia, Italia, Polonia y Reino Unido a favor de "la preservación de la integridad territorial de Siria y de su independencia".
La hoja de ruta del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ya está trazada y pasa por la conformación de un nuevo Israel sobre las ruinas de los territorios palestinos —con buena parte de su Gobierno partidario de la anexión y colonización judía de Gaza y Cisjordania—, y por el blindaje de sus fronteras mediante la anexión de franjas de seguridad en el Líbano y Siria, sin importarle las denuncias internacionales.
La última fase de ese plan, y no la menos importante, pasa por la anulación de la influencia en Oriente Medio del Irán de los ayatolás, ya muy dañada por la erradicación de sus aliados en Siria, con la caída de Al Asad, y en Gaza, con el aplastamiento de las milicias palestinas de Hamás, mientras en el Líbano se mantiene la ofensiva contra Hizbulá, la mano derecha de Teherán en la región.
El líder supremo iraní, Alí Jameneí, llegó a acusar este miércoles a Israel y a Estados Unidos de ser los "principales conspiradores" contra el régimen dictatorial de Al Asad y de orquestar su caída. También responsabilizó a Turquía, aún sin citarla directamente, de jugar "un papel obvio" en los acontecimientos que llevaron finalmente a la toma de Damasco el pasado domingo por una amalgama de fuerzas insurrectas lideradas por el movimiento islamista radical Hayat Tahrir al Sham.
EEUU, el titiritero de la tragedia siria; Israel, el matarife
Rusia, junto a Irán, fue el principal valedor de Al Asad, a quien evacuó a Moscú, y ahora intenta no perder su presencia militar en las bases de Tartús y Lakatia. Este jueves, el Kremlin acusó a EEUU de ser "el titiritero" que movió los hilos para el derrocamiento del dictador sirio.
Pero si los movimientos de EEUU y Turquía son entre bambalinas, Israel no tiene problema alguno para mostrar abiertamente su poderío con el bombardeo de las instalaciones del Ejército sirio y acercando sus tanques a menos de 30 kilómetros de Damasco, tras ocupar una franja de 300 kilómetros cuadrados junto a la frontera israelí.
"Estamos cambiando la faz de Oriente Medio", reconoció esta semana Netanyahu, ya sin tapujo alguno para ocultar la "guerra total" en la que está inmerso Israel.
Cazas de Israel sobrevolando Damasco
Desde la caída de Damasco en manos de los islamistas el 8 de diciembre y cuando días después se formaba en esa capital un gobierno de transición encabezado por Mohamed al Bashir, las primeras reuniones del nuevo Ejecutivo sirio se celebraron bajo el rugido de los aviones israelíes sobrevolando Damasco y bombardeando sus inmediaciones.
Antes de ser evacuado por los rusos, Al Asad ordenó la disolución del Ejército. Quedaban intactos los silos de misiles, los sistemas antiaéreos, supuestos almacenes de armas químicas, centenares de tanques y sistemas de artillería, así como otros equipos militares que habrían servido para dotar al ejército del nuevo Estado sirio.
Inmediatamente, Israel se dedicó con ahínco a la destrucción de "la mayoría de los arsenales de armas estratégicas de Siria" para "impedir que cayeran en manos de elementos terroristas", tal y como indicó el propio Ejército israelí. Además de las citadas instalaciones, los aviones israelíes hundieron la mayor parte de la flota siria y destruyeron las fábricas de armas en Damasco, Homs, Tartús, Latakia y Palmira.
Y tanques israelís a 30 kilómetros de la capital siria
El mismo domingo, las fuerzas israelíes sobrepasaron la zona desmilitarizada entre Siria e Israel, ocuparon una nueva franja de varias decenas de kilómetros de profundidad en territorio sirio, junto a los Altos del Golán ya anexionados por Israel, y movieron sus carros de combate hasta las cercanías de Damasco, a menos de 30 kilómetros de esta ciudad.
Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, los ataques israelíes de este jueves en las inmediaciones de Damasco afectaron al helipuerto de Aqraba, al suroeste de la capital. Desde la defenestración de Al Asad, la aviación israelí ha participado en medio millar de operaciones militares contra territorio sirio, 350 de ellas aéreas.
En esta situación, pocos se creen ya las afirmaciones del estado mayor israelí de que la intervención en Siria es "limitada y temporal". Los encarnizados combates que en el norte del país tienen lugar entre fuerzas kurdas subvencionadas por EEUU y los rebeldes apoyados por Turquía resaltan el avispero en que se ha convertido Siria, la injerencia de potencias regionales y la necesidad de Israel de afianzarse en sus posiciones aprovechando el caos desencadenado por la caída de Al Asad.
Siria, tercera fase de las guerras de Gaza y el Líbano
La justificación de Israel de atacar Siria para impedir que las armas de Al Asad caigan en manos de los "terroristas" o que las operaciones militares en ese país tengan un plazo limitado no es muy creíble si se tiene en cuenta lo que ocurre en estos momentos en el Líbano y Gaza.
En Líbano, el alto el fuego que rige entre Israel y Hizbulá desde el 27 de noviembre no ha impedido que el Ejército hebreo ataque los depósitos de armas de las milicias proiraníes y dificulte, con sus bombardeos, el despliegue de unidades libanesas que debían reemplazar a las tropas israelíes.
La retirada israelí del Líbano es improbable. La invasión que lanzó el ejército hebreo el 1 de octubre tenía como objetivo no solo la destrucción de las fuerzas de Hizbulá en la zona, sino la creación de un área de contención de futuros ataques de la milicia chií, aunque ello conlleve la ocupación permanente de esa franja.
El pretexto de Israel para atacar a Hizbulá en el Líbano fue el apoyo proporcionado al grupo palestino Hamás por ese movimiento chií, al que respalda Irán y que también cerró filas con el régimen de Bachar al Asad.
Al producirse la ofensiva israelí contra Gaza para castigar la incursión de Hamás en Israel del 7 de octubre de 2023, que asesinó a 1.200 personas y secuestro a 251, Hizbulá se alineó junto a la formación palestina. Aunque los centenares de cohetes lanzados por Hizbulá en el norte de Israel no hicieron demasiada mella, Netanyahu decidió ordenar la invasión del Líbano para combatir allí al grupo proiraní y asegurarse el control del sur de ese país.
Si en el Líbano la guerra desatada por Israel ha causado 4.000 muertos desde el 7 de octubre de 2023, la mayor parte cuando empezaron los bombardeos masivos a fines del pasado septiembre y durante la invasión, la cifra de víctimas en Gaza es espeluznante.
Más de 44.800 palestinos han sido asesinados en un auténtico genocidio, (reconocido así por la ONU) la mayor parte mujeres y niños muertos en el bombardeo de edificios residenciales, campos de refugiados, columnas de desplazados, hospitales y escuelas donde se alojaban los civiles. El 90% de los 2,3 millones de palestinos que habitaban Gaza antes de que Netanyahu acometiera su venganza han tenido que abandonar sus hogares y están sometidos a la falta de agua, alimentos, medicinas e higiene derivadas de la invasión israelí.
Medio centenar de asesinados en dos días en Gaza
En la madrugada de este jueves se produjeron las dos últimas matanzas en la Franja por las bombas del Ejército israelí. Una de las masacres causó 13 muertos en el ataque a un convoy que repartía ayuda humanitaria en la zona de Rafah, en el sur de Gaza. La otra matanza acabó con la vida de 15 personas cuando bombas israelíes destruyeron una vivienda donde se refugiaban desplazados palestinos en el oeste del campamento de Nuseirat, en el centro de Gaza.
El miércoles habían muerto otros 22 palestinos, miembros de una misma familia, en otro bombardeo israelí en Beit Lahia, norte de la Franja.
Ese mismo día, la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó por una mayoría aplastante (158 votos a favor y 9 en contra) una resolución a favor de un alto el fuego en Gaza. Esta propuesta no es, sin embargo, vinculante. Tampoco hubiera significado mucho que la hubiera aprobado el Consejo de Seguridad de la ONU, pues Israel ha desoído todos los mandatos para acatar el alto el fuego.
Netanyahu no quiere una tregua
El único acuerdo de alto el fuego logrado hasta ahora entre Hamás e Israel tuvo lugar en noviembre de 2023. En esa pausa de una semana, fueron liberados 105 de los 251 rehenes israelíes a cambio de 240 prisioneros palestinos. Actualmente quedan 96 cautivos en Gaza, de los que 34 pueden estar muertos.
Aunque se está negociando otra tregua, no hay mucha confianza en Netanyahu. Su supervivencia política depende de la guerra de Gaza y los conflictos abiertos en Líbano y Siria.
Además, los rehenes son el pretexto del extremismo gobernante en Israel para continuar la masacre de Gaza, cuyo objetivo, reconocido por los propios radicales judíos es erradicar a los palestinos de la Franja y de Cisjordania para, más tarde o más temprano, anexionar los territorios palestinos a ese Gran Israel en ciernes.
Juan Antonio Sanz
Periodista y analista para Público en temas internacionales. Es especialista universitario en Servicios de Inteligencia e Historia Militar. Ha sido corresponsal de la Agencia EFE en Rusia, Japón, Corea del Sur y Uruguay, profesor universitario y cooperante en Bolivia, y analista periodístico en Cuba. Habla inglés y ruso con fluidez. Es autor de un libro de viajes y folclore.
¿En qué creer si Dios está muerto?
«De la pseudociencia a la conspiración. Un viaje por la espiritualidad New Age»
Pablo San José Alonso.
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La teoría social de la conspiración... es una consecuencia de la desaparición de Dios como punto de referencia, y de la consiguiente pregunta: «¿Quién lo ha reemplazado?»
Karl Popper, Conjectures and refutations.
Al abordar los epígrafes anteriores, ya hemos esbozado algunas de las razones coyunturales, existenciales, sociales o psicológicas que impelen a ciertas personas hacia el tipo de aproximación a la realidad que venimos analizando. Hablábamos de situaciones de crisis, general o personal, de cambios de tipo sociológico o de determinados tipos de personalidad. Ahora vamos a profundizar más en dicha cuestión tratando de responder con mayor precisión a la pregunta ¿por qué hay gente predispuesta a creer en la pseudociencia y en las teorías de la conspiración?
Un dato significativo tiene que ver con el agotamiento de las religiones tradicionales. Éstas, en Occidente, viven hoy un gran descrédito, incesantemente acosadas por la mentalidad racional y materialista que, de unas formas y otras, predomina en la actualidad en los espacios decisivos de la sociedad, especialmente los centros de poder político, cultural y académico, y sus atalayas comunicativas. De tal forma, cualquier tipo de religión tradicional tiende a ser contemplada desde el exterior de ella misma como una suerte de atavismo: algo atrasado, ridículo y, en todo caso, impropio de una persona moderna y actual.
Por otra parte, las instituciones religiosas, víctimas del peso de su propia tradición: de sus rigideces, dogmatismos, normatividad…, o de su compromiso histórico con poderes políticos que se entienden superados, también sufren desgaste a causa de su incapacidad de cambio y adaptación, sobre todo en tiempos en los que la evolución social sucede a velocidad alta y creciente.
Así, las religiones quedan reducidas a un conjunto de pequeños enclaves, cada vez más menguados, completamente rodeados por un modelo de sociedad que nada tiene que ver con ellas y que las contempla con displicencia y hostilidad. Que, en el mejor de los casos, las tolera hasta cierto punto como una expresión más del derecho a la pluralidad y la diferencia en el seno de una sociedad posmoderna.
En tiempos anteriores la religión era una institución central de la sociedad, en torno a la cual se articulaba la comprensión de la realidad de la práctica totalidad de la población, especialmente en lo tocante a cuestiones existenciales y trascendentes, las cuales eran abordadas desde una perspectiva de tipo espiritual. Al producirse, como hemos señalado, su paulatina retirada, no emerge en su lugar una instancia nueva capaz de centralizar lecturas de la existencia en clave espiritual y dotarlas de una articulación institucional. Para muchas personas esta realidad supone un problema ya que, por unas y otras causas, no están preparadas para vivir una vida carente de razón trascendental. Tal hecho se agudiza en el contexto de una sociedad que no se fundamenta en la comunidad o la colectividad, sino en lo individual: cada cual escribe su propia historia y recorre su vida tratando de construir (no siempre con éxito) una personalidad concreta vinculada al todo social. Camino que, a diferencia de otras épocas, el individuo ha de transitar desprovisto de cualquier tipo de certezas, así como de referencias morales claras y reconocibles, y ha de hacerlo en un contexto social que, además, tiene un carácter inestable y cambiante. Como dicen algunos expertos, vivimos en un mundo secular en el que nadie sabe en qué creer pero donde la gente aún no está preparada para confiar exclusivamente en explicaciones materiales y, por ello, trata de encontrar creencias espirituales de carácter novedoso. Por así decirlo, hay carencia, hambre de espiritualidad, y ello provoca que muchas personas sean propensas a aceptar determinadas teorías que enmascaran la dura realidad con una pátina de «encantamiento», de desafío epistemológico a la vida inestable, indefinida, autolimitada, mecanicista y prosaica que es característica de este momento concreto de la historia de Occidente.
Por ello, quienes navegan por su vida envueltos en emociones de insatisfacción, frustración y desorientación serán terreno abonado para el florecimiento de todo tipo de teorías de corte místico. De hecho, al decir de algunos estudiosos, la amenaza psicológica que supone la posibilidad del fracaso personal es lo que empuja a muchos individuos a abrazar interpretaciones conspirativas de la realidad. Se trata de personas a quienes su, siquiera parcial, falta de adaptación al mundo en el que viven les vuelve desconfiadas e inconformistas. Inadaptación o falta de integración que, por otra parte, dadas las insuficiencias del modelo social imperante, no está de más señalarlo, no siempre ha de juzgarse en forma negativa. Tales individuos, en todo caso, serán propensos a acoger cualquier teoría, solo por ello, que confronte el pensamiento dominante o que pretenda evidenciar sus aparentes debilidades, contradicciones y falsedades. Especialmente (aunque no siempre) cuando dichas teorías se adornen con ropajes de corte espiritual; la vida llena de misterio y posibilidad al alcance de todos, más allá de las «terrenales» y acotadas explicaciones oficiales. Iniciada esta dinámica, sus sujetos tenderán a desarrollar sesgos en los que encajan a la perfección las lógicas expuestas. La retroalimentación hace el resto.
Dotarse de una ideología determinada supone un esfuerzo de conocimiento de la realidad, un procesamiento consciente de los datos obtenidos y, también, la acción de automatismos mentales que operan en el subconsciente. Esta definición sirve para toda persona y para toda ideología. En el caso de individuos con convicciones de tipo conspirativo y pseudocientífico ese proceso de la mente, a su vez, está influido, determinado en ciertos casos, por una serie de necesidades: encontrar una relación más satisfactoria con uno mismo, sentirse parte de un grupo social y, por lo tanto, no aislado o solo, o la de comprender un mundo que se percibe poco definible y amenazante y, de alguna manera, poder estar a salvo de sus peligros. Así, quienes se experimentan como pequeñas piezas de una enorme y compleja máquina en marcha hacia no se sabe bien dónde, tenderán a desarrollar sospechas y a pensar que hay personajes concretos manejando los hilos en la sombra en pro de sus intereses. El hecho es que para mucha gente resulta tranquilizador el pensamiento de que existe una conspiración, una poderosa mano negra controlando el devenir de los acontecimientos. Igualmente que en otros tiempos dicha facultad se atribuía a Dios, la providencia, y a su proyecto para la humanidad. Porque lo que realmente desazona e intranquiliza es la posibilidad de que no haya ningún agente ni ninguna estrategia, que todo suceda de forma caótica, espontánea e imprevista.
Por otra parte, en algunos casos, tras la apuesta por el pensamiento conspirativo y pseudocientífico podemos hallar la respuesta a otra necesidad propia de nuestros tiempos: la distinción personal. No es que en otras épocas las personas no experimentasen la necesidad y la tentación de ser aplaudidas y admiradas por los demás, pero en la actual sociedad del individualismo, de la ideología del éxito personal y de la cultura del espectáculo, la satisfacción de dicha pulsión se vuelve de obligado cumplimiento.
Según destacan numerosos sociológos (Han tiene varias obras dedicadas a ello) (1), hemos llegado a un punto en el que la sobreexposición mediática que padece la mayoría de la población en las sociedades occidentales provoca que muchos individuos desdoblen su personalidad en dos: la real y la virtual. Es principalmente en este segundo «perfil» donde las personas de la sociedad tienen las mejores oportunidades para proclamar ante el mundo sus cualidades individuales: sean las fotografías que de-muestran la riqueza y exhuberancia de las experiencias de su vida particular, sean sus puntos de vista agudos, diferentes y originales. En el pulso mediático para evidenciar mayor sabiduría en aquellos temas que en cada momento están de moda, en ciertos ambientes resulta exitoso proclamarse una suerte de enfant terrible del mundo cibernético: alguien original, que se desmarca del pensamiento dominante y es capaz de advertir el engaño tras cada explicación «oficial», así como de descubrir y enunciar la teoría «verdadera». Cuando el tema en cuestión deja de ser una rareza solo comentada por una exigua minoría y gana proyección mediática, no faltan quienes se apuntan al «caballo ganador» contribuyendo a la difusión de la teoría alternativa. Esta dinámica resulta en una preocupante (2) divulgación de todo tipo de teorías no demostradas cuya única virtud consiste en mejorar las cuotas de reconocimiento virtual de quienes las sostienen.
Por último, otro factor a tener en cuenta, éste más concreto, es que las pseudociencias, especialmente las relacionadas con la salud, son capaces de generar expectativas y esperanzas allá donde la ciencia empírica no es capaz de llegar o, por falta de suficiente validación, no se compromete a hacerlo. Es decir, al prometer soluciones sencillas, directas y accesibles a los problemas, poseen la facultad de convertirse en el refugio, la ilusión a la que agarrarse, de personas que se encuentran en dificultades de entidad.
Aunque lo más común es que quienes poseen fe en este tipo de remedios, más que por concretos problemas de salud, la tengan por las causas de disidencia epistemológica que hemos enunciado arriba. De hecho, su adhesión a las teorías pseudocientíficas rara vez llega a ser absoluta y la inmensa mayoría de personas que las secundan, en caso de problemas físicos de entidad, no dudan en acudir a los medicamentos, galenos y hospitales de la medicina «oficial» que tantas veces han desconsiderado con epítetos como «alopática», «yatrogénica», «envenenadora», etc. En realidad, la disidencia, en su vertiente práctica, queda reservada para dolencias menores que, por lo común, remitirían más tarde o más temprano, incluso aunque no se aplicase ningún tipo de tratamiento. Es decir, la denuncia, la pública batalla se plantea en un terreno, más teórico que práctico, en el que poco o nada hay en juego. Todavía más sencillo resulta defender de forma estentórea una teoría pseudocientífica cuando se trata de materias puramente teóricas que nada tienen que ver con las circunstancias materiales de la vida de nadie. En este caso generar la duda y pregonar el disenso, por así decirlo, sale gratis; no requiere demostraciones ni acciones coherentes.
...
1- Por ejemplo, Byung-Chul Han, La Sociedad de la Transparencia. Ed. Herder. Barcelona, 2013.
2- «...Un extendido afán de disidencia y de heterodoxia, inoportuno y mal entendido, tan popular en los países ricos… (…) ...y se busca el confort en las creencias que refuerzan nuestros prejuicios ideológicos. Un síntoma más, entre tantos que empieza a ofrecernos la vida política, de que la racionalidad se está convirtiendo en un lujo al alcance solo de los que pueden permitirse el esfuerzo de aspirar a ella y preservarla., y de que en algunos lugares del mundo empieza a escasear de forma preocupante. (…) No vienen tiempos fáciles».
Antonio Diéguez. Vulnerabilidad en la época de la ciencia. Apuntes sobre la pandemia. Revista de La Sociedad de Lógica, Metodología y Filosofía de la Ciencia en España. Especial: Filosofía en tiempos de pandemia. Enero 2021.
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