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Más de 800 organizaciones piden a los eurodiputados que destinen a la paz el dinero de la guerra
CARTA ABIERTA a los eurodiputados, suscrita por Attac.
Estimado miembro del Parlamento Europeo:
La semana que viene se les pedirá que voten sobre una cuestión crucial, el presupuesto para 2026, y se avecinan o ya están en marcha otras votaciones y negociaciones importantes, como el próximo presupuesto a largo plazo de la UE (MFF 2028-2034) y una serie de «paquetes ómnibus», es decir, procesos de desregulación. Todas estas propuestas contienen aumentos masivos del gasto militar y regalos a la industria armamentística. Les pedimos encarecidamente que se opongan a estas peligrosas medidas y que redirijan los recursos hacia políticas de paz auténticas.
Somos Stop ReArm Europe, una coalición de más de 800 organizaciones y movimientos de la sociedad civil de toda Europa, que representamos a una gran variedad de sectores y/o procedencias políticas, y tenemos algo en común:
Queremos una seguridad genuina, es decir, una seguridad centrada en las necesidades humanas, como la seguridad medioambiental y climática, la seguridad alimentaria y económica, la seguridad social y sanitaria, y la seguridad comunitaria y política, tanto para los europeos como para todos los ciudadanos del mundo.
Queremos una paz transformadora y justa que incluya las condiciones necesarias para que las sociedades prosperen, como abordar las causas profundas de los conflictos, la buena gobernanza, la libertad y el fomento del potencial creativo humano.
En resumen, una seguridad común tanto para los Estados como para los pueblos.
Como actores de la sociedad civil, estamos más decididos que nunca a hacer todo lo que esté en nuestra mano para que esto se haga realidad, pero no podemos hacerlo solos.
Necesitamos su ayuda como responsables políticos; necesitamos su ayuda para que los valores universales de los derechos humanos y el Derecho internacional sean los principios rectores de las políticas de la UE, y para poner fin a décadas de prácticas hipócritas que se han vuelto tan evidentes en los últimos años.
La propia historia de la integración europea la hace especialmente vulnerable a la influencia indebida de los intereses empresariales, como demuestran numerosos informes, y las políticas de rearme no son una excepción a esta regla, sino todo lo contrario.
El discreto pero poderoso cabildeo de la industria armamentística desempeñó un papel decisivo en la adopción de las primeras subvenciones de la UE hace diez años, y su influencia en las políticas europeas, tanto militares como civiles, no ha dejado de crecer desde entonces. Los presupuestos destinados al cabildeo de las diez mayores empresas armamentísticas aumentaron un 40 % entre 2022 y 2023. Solo en 2025 (hasta octubre), la Comisión se reunió 89 veces con los grupos de presión del sector armamentístico para debatir sobre el rearme y la geopolítica, y solo 15 veces con sindicatos, ONG o científicos sobre los mismos temas. Por su parte, los eurodiputados se reunieron con el lobby armamentístico 197 veces entre junio de 2024 y junio de 2025, frente a las 78 veces de los cinco años anteriores. Como resultado, el llamado plan de «preparación para la defensa» para la supuesta autonomía europea se reduce en última instancia a subvencionar a las grandes empresas militares, a menudo internacionales, impulsar la producción y aumentar las ventas de armas, incluidas las exportaciones fuera de Europa.
El paquete «defensa ómnibus» sigue la misma lógica, ya que desregula aún más las normas sociales y medioambientales, así como las normas éticas y de exportación de armas, desvía recursos de programas civiles como la política de cohesión y pervierte los principios de la financiación sostenible, todo ello en interés del sector armamentístico. ¿Cuándo será suficiente para la industria armamentística?
Además de endeudar a Europa, y por tanto a sus ciudadanos, en beneficio de la industria armamentística y de un modelo económico extractivo e injusto, los planes de rearme desvían recursos financieros, humanos y políticos de la seguridad humana, así como de la prevención y la resolución pacífica de conflictos y de los grandes retos a los que se enfrenta la humanidad, desde el cambio climático hasta la pérdida de biodiversidad o la crisis sanitaria, por nombrar solo algunos.
Y la propuesta para el próximo marco financiero da un paso más en esa dirección, ya que prevé quintuplicar el presupuesto asignado directamente a las políticas de defensa y espaciales, además de que los programas civiles están en gran medida abiertos a la industria armamentística. Dado que el presupuesto global de la UE se mantiene prácticamente estable, esto supone necesariamente un desvío de los recursos financieros anteriormente asignados a las políticas civiles, aunque la profunda reestructuración del MFP hace muy difícil identificar transferencias específicas.
En general, el plan ReArm Europe de marzo de 2025, junto con todas las políticas anteriores y posteriores relacionadas con él, está condenado al fracaso porque, en esencia, reforzará la inseguridad europea y mundial, alimentará la carrera armamentística mundial —que a su vez alimenta los conflictos armados— y agravará el cambio climático y el daño medioambiental, dada la huella de carbono y medioambiental del ejército.
¿Es este el futuro que ustedes y nosotros queremos para la próxima generación? Nosotros no, y estamos convencidos de que ustedes tampoco.
Por lo tanto, les instamos a que destinen el dinero de la guerra a la paz, con el fin de crear las condiciones ambientales, económicas, sociales, políticas y diplomáticas necesarias para una paz positiva, la seguridad humana y la seguridad común.
Hay una serie de medidas y decisiones concretas que pueden tomar en las próximas semanas y meses para empezar a preparar un futuro mejor. En particular, les instamos a que:
Rechazar el presupuesto para 2026 en la votación plenaria de la próxima semana y solicitar:
Reanudar las negociaciones para reducir las subvenciones a la industria armamentística y aumentar las asignaciones a la diplomacia y a la prevención y resolución pacífica de conflictos con carácter urgente.
El fin de todas las cláusulas de exención que impiden la supervisión parlamentaria normal de todos los programas relacionados con el ámbito militar.
Defender las normas sociales y medioambientales, así como los estándares éticos, oponiéndose a las diferentes propuestas del «paquete global de defensa», en particular:
impedir que el Fondo de Defensa de la UE comience a financiar actividades de ensayo fuera de Europa, ya que esto permitiría utilizar el dinero de los contribuyentes de la UE para probar armas y tecnologías militares en cualquier zona de guerra, como Gaza y Ucrania;
objetar antes del 29 de noviembre la propuesta de limitar la definición de armas controvertidas a las armas prohibidas, mientras la UE financie el desarrollo de armamento disruptivo;
rechazar la flexibilización de las transferencias de armas dentro de la UE, que contradice las obligaciones de los países de la UE en virtud del derecho internacional;
rechazar la ampliación de las exenciones y derogaciones a las normas laborales, químicas, medioambientales y de otro tipo en favor de la industria armamentística;
rechazar la flexibilización de las obligaciones de información sobre la industria armamentística dentro de los marcos existentes de responsabilidad corporativa y sostenibilidad.
Rechazar la propuesta actual del próximo Marco Financiero Plurianual (MFP 2028-2034) en lo que respecta a los siguientes aspectos:
rechazar el Fondo de Competitividad que asigna 130 000 millones de euros a armas y al espacio militarizado
rechazar el desvío de programas civiles, en particular de investigación civil como Horizonte, así como de programas digitales, de movilidad, de cohesión y otros, con fines militares.
Reasignar estos fondos al fortalecimiento de la diplomacia y la ayuda exterior, con un claro enfoque en la lucha contra el cambio climático, la pobreza y la desigualdad, así como en la protección de los derechos humanos y el medio ambiente, y un apoyo decidido y coherente a la resolución pacífica de los conflictos con la participación de las mujeres, los jóvenes y las comunidades marginadas.
Oponerse firmemente a las presiones actuales para limitar significativamente la capacidad y la legitimidad de los actores de la sociedad civil para contrarrestar la influencia de las empresas a nivel de la UE; el equilibrio de poder actual ya está muy sesgado a favor de los intereses empresariales, y marginar aún más las voces de la sociedad civil supone una amenaza directa para el debate democrático en aras del interés público.
Si desea interactuar y debatir con nosotros sobre los temas planteados en esta carta, póngase en contacto con nosotros en contact@stoprearm.org . Estaremos encantados de organizar reuniones en línea en las que pueda intercambiar opiniones con muchos de nosotros sobre su visión, sus esperanzas y sus planes para la paz.
Le agradecemos su atención y esperamos tener noticias suyas.
En nombre de la campaña Stop ReArm Europe El equipo de coordinación de StopReArm Europe
Cooperativas de Kerala
Vijay Prashad
KERALA HA ERRADICADO LA POBREZA EXTREMA
Queridas amigas y amigos,
Saludos desde las oficinas del Instituto Tricontinental de Investigación Social.
El 1 de noviembre de 2025, el estado de Kerala, ubicado en el suroeste de India y con una población de 34 millones de personas, fue declarado libre de pobreza extrema por el ministro principal Pinarayi Vijayan. Kerala es uno de los pocos lugares del mundo que ha logrado erradicar la pobreza extrema, siguiendo a China, que anunció en 2022 que había erradicado la pobreza extrema a nivel nacional.
El logro de Kerala es significativo por dos razones. En primer lugar, en un país donde cientos de millones de personas aún viven en situación de pobreza, Kerala es el único de los 28 estados y ocho territorios de la unión de India que ha logrado superar la pobreza extrema. En segundo lugar, Kerala es gobernado por el Left Democratic Front [Frente Democrático de Izquierda, LDF por sus siglas en inglés], liderado por comunistas, y por lo tanto se le niega de manera sistemática la asistencia del gobierno central, dirigido por el partido derechista Bharatiya Janata Party [Partido Popular Indio, BJP por sus siglas en inglés].
El Athidaridrya Nirmarjana Paripaadi [Proyecto de Erradicación de la Pobreza Extrema, EPEP por sus siglas en inglés] de Kerala se construyó sobre la base de décadas de luchas de trabajadorxs y campesinxs, que crearon instituciones públicas sólidas y organizaciones de masas, así como sobre el trabajo de varios gobiernos de izquierda. El EPEP fue lanzado por Vijayan, dirigente del Partido Comunista de la India (Marxista), durante la primera reunión de gabinete del segundo gobierno del LDF encabezado por él en mayo de 2021. Después de un riguroso proceso basado en criterios centrados en el acceso de los hogares al empleo, la alimentación, la salud y la vivienda, el gobierno identificó a 64.006 familias (103.099 personas) como extremadamente pobres. Para llevar a cabo este levantamiento de información, el gobierno contó con cerca de 400.000 encuestadoras y encuestadores, incluidas funcionarias y funcionarios públicos, integrantes de cooperativas y de las organizaciones de masas de los partidos de izquierda, quienes identificaron los problemas específicos que enfrentaban estas familias. Estxs encuestadorxs elaboraron planes a la medida para cada familia, desde asegurar derechos y acceder a servicios públicos hasta obtener vivienda, atención de salud y apoyo para sus medios de vida, con el fin de fortalecerlas en su lucha contra la pobreza. El papel del movimiento cooperativo fue fundamental en esta campaña. El proceso de planificación para erradicar la pobreza no habría sido posible sin el rol del sistema de autogobierno local, resultado de la exitosa descentralización del poder en Kerala. En el momento de la publicación de este boletín, Kerala se encuentra en pleno proceso de elecciones de los gobiernos locales.
Durante los últimos años, el Instituto Tricontinental de Investigación Social ha trabajado estrechamente con el Uralungal Labour Contract Cooperative Society [Centro de Investigación de la Cooperativa de Trabajo por Contrato de Uralungal], UL para construir conocimiento sobre el movimiento cooperativo en Kerala. Nos enorgullece publicar nuestro estudio conjunto El movimiento de cooperativas en Kerala, India a tan solo un mes del anuncio de Kerala sobre la erradicación de la pobreza extrema. Nuestro estudio presenta seis cooperativas diferentes, con ensayos investigados y escritos por académicos que han trabajado en estrecha colaboración con ellas. Uno de los ensayos se centra en Kudumbashree, una cooperativa compuesta exclusivamente por mujeres que reúne a casi cinco millones de integrantes y que desempeñó un papel fundamental en la implementación del EPEP.
El primer gobierno democrático de Kerala, que asumió el poder en 1957, estuvo encabezado por comunistas. De inmediato comenzó a ejecutar un programa de reforma agraria, incluida la redistribución de tierras, y a expandir bienes sociales universales como la educación pública, la atención de salud, la vivienda y las bibliotecas. Esta democratización del sector rural, combinada con una movilización social sostenida, aceleró el camino de millones de personas hacia indicadores sociales admirados en todo el mundo: alfabetización casi total, muy baja mortalidad infantil y materna, alta esperanza de vida y algunos de los puntajes más altos de desarrollo humano en India. Estas inversiones, acumuladas a lo largo de décadas, sentaron las bases para la erradicación de la pobreza mucho antes de que surgieran programas focalizados. Coaliciones dirigidas por la izquierda han gobernado Kerala entre 1957–1959, 1967–1969, 1980–1981, 1987–1991, 1996–2001, 2006–2011 y desde 2016 hasta el presente. Incluso cuando la izquierda no estaba en el poder, la movilización social de izquierda garantizó que los gobiernos de derecha no pudieran revertir por completo estos avances.
Con el auge del modelo neoliberal basado en deuda y austeridad en la década de 1990, aumentó la presión sobre los gobiernos del LDF para revertir algunos de estos proyectos y adoptar la privatización. Sin embargo, el LDF eligió un camino diferente. A través de la Campaña del Plan Popular para la Planificación Descentralizada, lanzada en 1996, el gobierno transfirió el 40% del gasto estatal a los gobiernos locales y solicitó a las comunidades identificar necesidades, diseñar programas y asignar presupuestos para proyectos de desarrollo. En lugar de realizar un programa uniforme de desarrollo y alivio de la pobreza, el pueblo de Kerala construyó proyectos planificados localmente y específicos para cada contexto, centrados en la emancipación de las comunidades explotadas y marginadas, entre ellas, comunidades adivasis [tribales], dalits [de la casta más oprimida] y costeras. La campaña fortaleció una cultura de políticas sociales democratizadas y alimentó una densa red de instituciones públicas y cooperativas, todas esenciales para el EPEP.
Cuando anunció el fin de la pobreza extrema en Kerala, el ministro principal Vijayan presentó el EPEP como una continuación de esta larga trayectoria. Destacó varias iniciativas que allanaron el camino para el programa, incluida la universalización del Sistema de Distribución Pública, que proporciona alimentos y combustibles subsidiados y los esfuerzos de largo plazo para erradicar la falta de tierra y de vivienda, incluida la Misión LIFE, que ha proporcionado vivienda a más de 400.000 familias en todo el estado. A esto podemos añadir otros pilares del modelo de Kerala: programas estatales que han ampliado la atención pública de salud, la distribución de alimentos, la asistencia en educación y las oportunidades de empleo, así como las cooperativas. Conjuntamente, estas iniciativas han transformado la vida social en Kerala y fortalecido el carácter de su movimiento de izquierda.
Nuestro estudio con el Centro de Investigación de UL ofrece una visión de las diversas cooperativas que han desempeñado un rol central en la democratización de la economía de Kerala. Formada en 1998 como parte de la misión estatal de erradicación de la pobreza, Kudumbashree —que significa “prosperidad de la familia” en malayalam— es hoy la mayor red de ayuda mutua de mujeres en el mundo. Se basa en una idea transformadora: si las mujeres en el hogar y en la comunidad fortalecen su confianza y su capacidad para analizar la vida económica, entonces el eje del desarrollo puede desplazarse desde las instituciones patriarcales hacia las necesidades de las mujeres trabajadoras. Granjas colectivas, comedores comunitarios, iniciativas cooperativas de desarrollo de habilidades y otras formas de empresa conjunta han permitido a las mujeres de Kudumbashree aumentar sus ingresos y construir poder tanto en la vida pública como privada. El énfasis de Kudumbashree en la solidaridad en lugar de la competencia y en el emprendimiento colectivo por encima del individual lo diferencia de las estrategias de alivio de la pobreza centradas en el mercado. Recientemente, el gobierno de Kerala anunció un Programa de seguridad para las mujeres basado en la necesidad de reconocer el valor del trabajo doméstico no remunerado. Las mujeres elegibles entre los 35 y los 60 años recibirán 1.000 rupias al mes. Esta iniciativa forma parte de los esfuerzos más amplios para transformar las relaciones de propiedad patriarcales en Kerala.
Kudumbashree es parte de un ecosistema más amplio de cooperativas que sostienen la lucha de Kerala contra la pobreza. En conjunto, estas iniciativas son ejemplos poderosos de cómo, en palabras de Marx, “el trabajo asalariado no es sino una forma transitoria inferior, destinada a desaparecer ante el trabajo asociado que cumple su tarea con gusto, entusiasmo y alegría”. Muestran que las cooperativas no son solo redes de protección para lxs pobres, sino también vehículos para la planificación democrática, el avance tecnológico y la dignidad social.
Estas cooperativas incluyen:
La Uralungal Labour Contract Cooperative Society [Cooperativa de Trabajo por Contrato de Uralungal] (UL). Fundada en 1925 en el norte de Kerala como una sociedad de ayuda mutua para lxs trabajadorxs de la construcción que enfrentaban exclusión basada en castas, UL se ha convertido en una de las cooperativas de trabajadorxs más grandes de Asia, empleando a decenas de miles de personas en importantes proyectos de infraestructura. Demuestra cómo las empresas controladas por trabajadorxs pueden ejecutar obras públicas complejas mientras amplían la protección social y el bienestar colectivo de sus trabajadorxs y de la comunidad circundante.
La red de cooperativas de crédito de Kerala. Más de 4.000 cooperativas de crédito, con decenas de millones de integrantes, principalmente de la clase trabajadora y comunidades marginadas, funcionan como “bancos populares” que llegan a zonas donde las finanzas privadas no ingresan. Al proteger a prestatarias y prestatarios de usureros, sostener la reforma agraria y movilizar ahorros locales, incluidos durante las inundaciones de 2018 y la pandemia de COVID-19, proporcionan la base financiera para la erradicación de la pobreza.
La Asociación Central Cooperativa de Trabajadores de Dinesh Beedi de Kerala. Fue creada en 1969 después de que lxs propietarixs privados de fábricas de beedi (un cigarrillo delgado y enrollado a mano) cerraran sus lugares de trabajo en lugar de implementar nuevas medidas de protección laboral, Dinesh Beedi se convirtió rápidamente en el principal productor de beedis del sur de India. Aseguró salarios más altos, seguridad social y una rica vida cultural para sus integrantes y posteriormente se diversificó fuera del tabaco para preservar empleos en actividades socialmente útiles.
La Cooperativa de té Sahya. En la región montañosa de Idukki, lxs pequeñxs productorxs de té y trabajadorxs agrícolas utilizaron la Cooperativa de Servicios Thankamany, con 15.000 miembros, para establecer su propia fábrica en 2017 y romper con los monopolios del “Gran Té”. Procesando 15.000 kilogramos de hojas por día y empleando a más de 150 trabajadoras, Sahya asegura mejores precios para alrededor de 3.500 productoras y demuestra cómo lxs pequeñxs productores pueden escalar en la cadena de valor y defender medios de vida dignos.
The Udayapuram Labour Contract Cooperative Society [Sociedad Cooperativa de Contratos Laborales de Udayapuram]. En Kodom Belur, un remoto panchayat de Kasaragod, habitantes que se enfrentaban al latifundismo feudal, a funcionarios corruptos y a contratistas depredadores organizaron una cooperativa laboral en 1997. De poco más de 200 integrantes, ha crecido hasta cerca de 3.000 integrantes, incluidxs muchxs adivasis, quienes ahora ejecutan obras públicas en términos transparentes y justos y definen por sí mismxs las prioridades de desarrollo local.
Todas estas cooperativas, junto con Kudumbashree, muestran lo que es posible cuando convergen la política estatal, la reforma social y lxs trabajadorxs organizadxs. No se limitan a suavizar los golpes del mercado: reorganizan la producción en torno a las necesidades humanas, profundizan la democracia en el lugar de trabajo y en las comunidades y ofrecen una visión viva del trabajo asociado en práctica, de un comunismo posible, incluso bajo las duras condiciones del capitalismo contemporáneo que hacen necesarios programas como el EPEP.
La historia de la erradicación de la pobreza en Kerala no está exenta de desafíos. Este estado sigue formando parte de la Unión India y, por lo tanto, es vulnerable a las vicisitudes de las políticas del gobierno de derecha en Nueva Delhi. Como gran parte del Sur Global, lxs jóvenes de Kerala enfrentan altos niveles de desempleo y con frecuencia migran a la región del Golfo Pérsico y a otras partes del mundo en busca de trabajo. Los intentos de construir nuevas fuerzas productivas de calidad que permitan al estado superar industrias obsoletas se ven limitados por el acceso restringido a los ingresos fiscales recaudados en el estado por el gobierno central. No obstante, hay esfuerzos en curso para superar estas limitaciones y construir un paradigma de crecimiento más sólido para Kerala.
En febrero de 2021, el presidente Xi Jinping anunció que cerca de 99 millones de personas en China habían salido de la pobreza extrema, el último grupo de población empobrecida del país. La nación de 1.400 millones de habitantes logró este objetivo con una década de antelación respecto a la fecha establecida por los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para 2030. Kerala alcanzó su meta un año antes de lo previsto. Vietnam, otro país cercano a este logro, tiene previsto poner fin a la pobreza extrema para 2030. No sorprende que estos tres proyectos estén dirigidos por partidos comunistas, cuyo compromiso con la emancipación humana los impulsa a trabajar para garantizar que cada ser humano pueda vivir una vida digna. La erradicación de la pobreza no es un fin en sí mismo, sino parte del largo camino hacia la emancipación humana: es un proyecto social vivo, no una lista de casillas que simplemente deben ser marcadas. Como dijo Kwame Nkrumah, “siempre hacia adelante, nunca hacia atrás”
Cordialmente,
Vijay
Fuente: The Tricontinental
Tomado de: https://www.elviejotopo.com/topoexp...
Karen Hao: «No pueden existir democracias sanas cuando un pequeño grupo de personas en la cúspide está configurando la vida de miles de millones de personas en todo el mundo»
Guillermo de Haro
Karen Hao es una de las periodistas que mejor ha sabido mirar la inteligencia artificial sin dejarse deslumbrar por el brillo de Silicon Valley. Ingeniera de formación, reportera por vocación, su trabajo lleva años rastreando las conexiones entre el desarrollo de la IA, la concentración de poder y las viejas lógicas del colonialismo. En su libro Empire of AI, Hao construye un relato incómodo y necesario sobre OpenAI, ChatGPT y la deriva imperial de las grandes tecnológicas, desmontando el entusiasmo acrítico y mostrando los costes sociales, políticos y energéticos que se esconden tras la promesa del progreso algorítmico. Hablamos con ella sobre fe tecnológica, gobernanza, imperios digitales y democracia.
Empezaste como ingeniera en Silicon Valley y terminaste convirtiéndote en una de las principales periodistas especializadas en inteligencia artificial. ¿Cómo se produjo esa transición?
Comenzó justo después de graduarme en la universidad. Me mudé a Silicon Valley, empecé a trabajar en tecnología y muy pronto me di cuenta de que ese no era el ecosistema del que quería formar parte. Pasé mucho tiempo pensando qué otra cosa podía hacer. La escritura siempre había sido mi otra pasión. Antes de decidir estudiar ingeniería, en realidad había pensado especializarme en escritura, así que siempre han coexistido esos dos caminos posibles en mi vida. Cuando vi que el camino de la industria tecnológica no funcionaba para mí, me pregunté si debía regresar a ese sueño anterior, esta vez centrado en el periodismo en lugar de la ficción. Aproximadamente un año después de empezar a trabajar en tecnología, cambié de carrera y comencé a dedicarme al periodismo.
Has realizado muchas entrevistas y una enorme cantidad de reportajes sobre la IA antes de este libro. ¿En qué momento pensaste: «Aquí hay una historia más grande, esto tiene que convertirse en un libro»?
Me di cuenta de que tenía que ser un libro cuando apareció ChatGPT. Mucha gente asume que quería escribir un libro sobre OpenAI y que luego llegué a la conclusión de que era una forma de imperio, pero en realidad fue al revés. Durante varios años había estado informando sobre los paralelismos entre la industria de la IA y el colonialismo. Escribí una serie de cuatro partes en MIT Technology Review titulada «AI Colonialism» y ya me preguntaba si ese trabajo podía convertirse en un libro. En medio de esa reflexión se lanzó ChatGPT. Mi agente literario me preguntó: «¿Cómo cambia esto las cosas?», y me di cuenta de que lo empeoraba todo. Incluso con modelos más pequeños y ligeros ya había observado patrones de explotación laboral y extracción de recursos. ChatGPT aceleró de forma brutal el paso hacia modelos de escala gigantesca que intensificaron esas dinámicas.
Al mismo tiempo, la calidad de la información que la gente recibía sobre la IA cayó en picado. El bombo publicitario era abrumador. De la noche a la mañana aparecieron «expertos en IA» por todas partes, y para alguien que llegaba nuevo era muy difícil saber en quién confiar. Sentí que, para explicar lo que realmente estaba ocurriendo, necesitaba contar toda la historia: la historia de OpenAI, cómo llegamos a ChatGPT, cómo todo esto se cruza con patrones coloniales de extracción, y empaquetarlo de forma que un lector curioso pudiera usarlo como una guía única y coherente. Fue entonces cuando se consolidó como proyecto de libro.
Una de las cifras que más sorprendió a mis alumnos es la proyección de que el despliegue de la IA solo en Estados Unidos podría aumentar el consumo energético en torno a un 40 % para 2030. Es una cifra asombrosa. No hablamos de ferrocarriles ni de redes eléctricas, sino de chatbots y sistemas de recomendación. ¿Cómo consiguen los grandes actores convencer a tanta gente de que este es el camino correcto?
Creo que lo hacen presentándolo falsamente como la única forma de obtener los beneficios de la IA. Mucha gente cree sinceramente que la IA puede ser beneficiosa. Si Silicon Valley les dice: «Para conseguir esos beneficios debemos consumir esta cantidad de energía y entrenar con esta cantidad de datos», entonces las personas que están en la cima —que no son quienes soportan los costes inmediatos— lo justifican como un intercambio: daños sociales y medioambientales a corto plazo a cambio de ganancias de productividad a largo plazo.
En el libro intento desmontar la idea de que solo existe un único camino de desarrollo. Hay muchas maneras de avanzar en la IA que no requieren un aumento del 40 % en el consumo energético. Cuando eso se entienda de forma generalizada, resultará evidente que podemos perseguir los beneficios sin aceptar costes tan desmesurados. Cuando doy charlas suelo usar la metáfora de atravesar un bosque. Hay muchos senderos que te llevan al otro lado. Algunos implican talar todo el bosque, que es básicamente lo que estamos haciendo ahora. Pero también se puede conservar el bosque y llegar al mismo destino. ¿Por qué estamos arrasándolo si no es necesario?
En tu libro hablas incluso de la AGI como de una especie de religión. ¿Cómo consiguen líderes como Sam Altman convencer tanto a sus empleados como al público?
Aquí hay dos niveles. Dentro de empresas como OpenAI, los empleados suelen ser creyentes mucho más fervientes que el público general. Una de las razones es que ven demostraciones internas y capacidades que nunca llegan a hacerse públicas. Desde su punto de vista, los críticos externos «simplemente no saben lo que está a punto de llegar». Además, viven en enclaves monoculturales donde todo el mundo —compañeros, amigos, inversores— repite la misma narrativa: que las capacidades seguirán mejorando y que cualquier obstáculo acabará desapareciendo. Cuando estás rodeado de personas extremadamente inteligentes y amables, a las que respetas, y todas dicen lo mismo, resulta muy difícil no creerlo también.
Lo interesante es que ellos mismos lo describen como una creencia. Se llaman a sí mismos «creyentes en la AGI» o «AGI-pilled». Son conscientes de que están entrando en una especie de mitología, en una distorsión deliberada de la realidad.
Hacia fuera, el relato funciona de otra manera. Silicon Valley suele decir al público: «Tenemos conocimientos especializados. Si no ves lo que nosotros vemos, el problema eres tú: no eres lo bastante técnico, no eres lo bastante inteligente, no estás lo bastante cerca de la frontera». Esa retórica hace que la gente dude de sus propias críticas. A eso se suma que la promesa de la AGI es enormemente evocadora. He empezado a compararla con el espejo de Erised de Harry Potter. Quien se mira en ese espejo ve su deseo más profundo. La AGI funciona como ese espejo. Cuando Sam Altman habla de la AGI, sostiene ese espejo metafórico y la gente ve lo que más desea: el fin de la pobreza, un crecimiento económico masivo, curas para el cáncer. ¿Quién no ha tenido un ser querido que haya sufrido cáncer? Cuando se lanzan promesas tan cargadas de emoción, la gente quiere creer, aunque no entienda realmente cómo podrían hacerse realidad. Esa dinámica se está reproduciendo ahora a escala global.
Hablemos de gobernanza, porque mis alumnos y yo hemos pasado meses intentando entender la estructura de OpenAI. Está la organización sin ánimo de lucro original, la entidad con ánimo de lucro con límite de beneficios, complejos acuerdos bajo la ley de Delaware… Parece casi un caso práctico sobre cómo construir un imperio. ¿Cómo interpretas el origen de esta estructura?
Con el tiempo he desarrollado una hipótesis. No creo que Altman y Musk se sentaran al principio a diseñar conscientemente esta elaborada transición de organización sin ánimo de lucro a gigante comercial. Creo que desde el inicio sabían que querían crear el laboratorio líder, uno capaz de superar a Google, que entonces era el actor principal. Altman entendió que el primer cuello de botella no era el capital, sino el talento. Para atraer a los mejores profesionales de Google, OpenAI no podía competir en dinero —Google siempre podía pagar más—, así que decidió competir en misión.
La forma más potente de demostrar compromiso con una misión es crear una organización sin ánimo de lucro. Eso fue lo que hicieron. Reclutaron a personas como Ilya Sutskever con un argumento muy claro: «¿Quieres pasar tu vida creando productos para una empresa o trabajar en algo más grande, en beneficio de la humanidad?». Una vez resuelto el problema del talento, la organización sin ánimo de lucro había cumplido esencialmente su función.
Después, el cuello de botella pasó a ser el capital. OpenAI optó por un enfoque obsesionado con la escala: construir superordenadores cada vez más grandes y entrenar modelos cada vez mayores. Eso es extremadamente caro, así que crearon la entidad con ánimo de lucro para recaudar fondos. Como la organización sin ánimo de lucro ya existía, la colocaron por encima de la estructura comercial. El resultado fue una estructura muy inestable. Los primeros empleados pensaban que se unían a una organización sin ánimo de lucro; los contratados después creían que entraban en una startup normal. OpenAI se convirtió en la única organización sobre la que he informado en la que los empleados discrepaban de forma fundamental sobre si trabajaban o no en una empresa.
Esa tensión —misión frente a beneficio, sin ánimo de lucro frente a startup— generó conflictos constantes sobre la estrategia. También sentó las bases para el despido y la posterior readmisión de Altman. Algunas personas pensaban que estaba empujando a la organización cada vez más hacia un modelo de empresa convencional, alejándola de su misión original. Al mismo tiempo, existían incentivos financieros muy potentes en la dirección contraria: se estaba preparando una gran oferta de recompra de acciones y los empleados podían ganar millones. La estructura sin ánimo de lucro y los incentivos con ánimo de lucro acabaron chocando.
El último giro es que OpenAI se ha convertido, de facto, en una empresa con ánimo de lucro sin ambigüedades. La organización sin ánimo de lucro sigue existiendo con fines filantrópicos, pero ya no gobierna formalmente la entidad comercial. Hubo una intensa labor de presión para que los reguladores de Delaware y California aprobaran esa transición. Es un ejemplo muy claro de cómo una organización puede empezar con un relato caritativo y acabar siendo una empresa convencional y muy rentable, sin perder del todo el aura de su misión original.
Todo esto conecta con un patrón más amplio que hemos visto en otros líderes tecnológicos, como Steve Jobs o Elon Musk, celebrados como visionarios pero con personalidades extremadamente difíciles. ¿Hay algo en la creación de este tipo de empresas que exija un determinado tipo de persona?
Creo que es un círculo vicioso. Probablemente hay un tipo particular de ego que lleva a alguien a pensar que debe crear una empresa con la ambición de influir en la vida de miles de millones de personas. Cuando esa persona tiene cierto éxito, el poder refuerza ese ego. Estar en esa posición te aísla de la crítica; dejas de rendir cuentas ante nadie. Te acostumbras a hacer lo que quieres sin fricciones. Al mismo tiempo, aumentan las críticas públicas a tus acciones, a menudo con motivos fundados, y eso puede endurecer todavía más tu postura. Todo ello alimenta un bucle en el que las personas se convierten en versiones cada vez más extremas de sí mismas.
Una de las cosas que más me preocupa es el impacto de estos imperios en la democracia. Los líderes electos saben que existen contrapesos y que, al final, los ciudadanos pueden echarlos con su voto. Pero los directores ejecutivos de las grandes tecnológicas no son elegidos. Con la IA generativa, el análisis dirigido y plataformas gigantescas, disponen de herramientas capaces de influir profundamente en la opinión pública. ¿Hacia dónde crees que nos dirigimos?
Si permitimos que estas empresas sigan acumulando recursos y energía, construyendo todas las infraestructuras que quieran y haciendo crecer sus modelos a escalas sin precedentes, creo que regresaremos a una era de imperios. Cuando hablo de nuevas formas de imperio, lo digo muy en serio. En un mundo así, la democracia no sobrevive. Democracia e imperio son conceptos antitéticos. No pueden existir democracias sanas cuando un pequeño grupo de personas en la cúspide está configurando la vida de miles de millones de personas en todo el mundo.
Por eso creo firmemente que debemos hacer todo lo posible para exigir responsabilidades a estas empresas. El objetivo no es que desaparezcan. El objetivo es que dejen de ser imperios. Las empresas no tienen por qué ser imperios. Muchas ofrecen bienes y servicios útiles dentro de un intercambio justo de valor. El problema de los gigantes actuales de la IA es que están explotando y extrayendo mucho más valor del que devuelven. Tenemos que acabar con ese patrón si queremos preservar la libertad, la capacidad de acción, la dignidad, las oportunidades económicas futuras y, en última instancia, la capacidad de las personas para autogobernarse y decidir su propio futuro, que es el núcleo mismo de la democracia.
Un año más, consumo responsable y boicot a Israel en las compras navideñas
Ecologistas en Acción recuerda que el supuesto plan de paz en Gaza no ha detenido la masacre y reivindica el boicot en el consumo en estas fechas como herramienta de presión política.
La campaña se centra en señalar a Carrefour, una entidad que cuenta con más de 50 establecimientos en Israel y tiene múltiples vínculos con empresas cómplices del genocidio en Gaza.
La organización ecologista también difunde sus habituales recomendaciones festivas para disfrutar del descanso, los planes sencillos, la buena compañía y contribuir a un mundo sostenible y justo.
En fechas en las que se habla de paz, de amor y de estar en compañía de gente querida, Ecologistas en Acción recuerda que la paz que anunciaron Donald Trump y Benjami Netanyahu y entró en vigor el pasado 10 de octubre no ha llegado. Es más, el genocidio continúa en forma de ataques y asesinatos diarios, bloqueo de ayuda humanitaria, abandono de la población ante fuertes temporales, ocupación y apartheid que se suma a la colonización, expulsión y limpieza étnica del pueblo palestino desde hace al menos 75 años. Todo ello unido a un ecocidio que, contaminando agua y arrasando con los cultivos, busca imposibilitar la vida de la población palestina.
Por ello, y como parte de sus consejos festivos, este año la organización ecologista vuelve a sumarse a la campaña de la plataforma Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) para hacer un llamamiento por el boicot en las compras: “Ahora que se acerca uno de los periodos de mayor consumo del año, el boicot del consumo es una herramienta efectiva de presión social para frenar las agresiones de Israel bajo la complicidad de la comunidad internacional”.
En el centro de la campaña de boicot se sitúa Carrefour, una multinacional que cuenta con más de 50 establecimientos en Israel, ha regalado lotes de productos a soldados del ejercito israelí, vende productos fabricados en Israel y tiene acuerdos y alianzas con empresas israelíes activas en la industria de los asentamientos ilegales en Cisjordania cómplices del genocidio, tales como Electra Consumer Products, Yeinot Bitan o el banco Hapolaim.
Ecologistas en Acción se suma a la denuncia pública de Carrefour y a las movilizaciones que, durante los próximos días, se esperan en diferentes territorios del Estado español para señalar a esta cadena de supermercados e informar a la ciudadanía de su complicidad con las masacres del pueblo palestino. Unas movilizaciones a las que en las últimas semanas también han recibido cadenas de ropa como Zara o restaurantes de comida rápida como McDonalds.
Según Enrique Quintanilla, portavoz de la organización ecologista, “las campañas de desinversión y boicot contra estas empresas, cuidadosamente seleccionadas, aumentan la presión sobre ellas para que pongan fin a su complicidad con la opresión del pueblo palestino. Ya ha ocurrido en el pasado, por ejemplo, con la marca de ropa deportiva Puma, que hace un par de años no renovó su contrato de patrocinio con la Asociación de Fútbol de Israel (IFA), que gobernaba y abogaba por mantener equipos en asentamientos ilegales israelíes en tierras palestinas robadas”.
Unas fiestas con menos y mejor consumo
Ecologistas en Acción llama al boicot a Carrefour no solo por su complicidad en el genocidio en Palestina, sino también por el modelo de consumo que reproduce. Su funcionamiento de gran distribución genera grandes impactos ambientales y sociales, ya que se basa en un modelo deslocalizado, derrochador de energía, generador de desperdicio alimentario y de ingentes cantidades de envases, que genera menos puestos de trabajo que el pequeño comercio. Algo que aprovecha el poder que le otorga su amplia cuota de mercado para imponer precios en origen abusivos y que concentra la riqueza.
Como alternativas a la compra en Carrefour, Ecologistas en Acción apuesta por opciones más justas y sostenibles ambientalmente como es el caso del pequeño comercio, que garantiza una mejor distribución de la riqueza y la creación de empleo. También por opciones que apuestan por relaciones comerciales justas y por la venta de productos locales y de producción ecológica.
Como cada año, la organización ecologista incide en su apuesta por un consumo en el que los actores respeten los derechos humanos, frente a las injusticias que esconden el modelo de consumo actual dominado por grandes empresas que anteponen los beneficios económicos por encima de las personas.
En esta línea, además de llamar al boicot comercial a algunas marcas, Ecologistas en Acción recuerda sus habituales consejos navideños, entre los que destaca descansar y disfrutar de planes sencillos y en buena compañía. Además, pone el acento en el mencionado consumo local, la apuesta por regalos –desde juguetes a todo tipo de productos y alimentos– procedentes de la Economía Social y Solidaria o del comercio local, suscripciones a medios independientes y cooperativos y/o regalos no materiales en forma de tiempo y momentos compartidos, la celebración de cenas y comidas sabrosas pero sostenibles, y, en general, la reducción del consumo y de la huella ecológica así como la promoción del activismo, el asociacionismo y el ecologismo social.
Luis Azorín, portavoz de Ecologistas en Acción, ha declarado: “Las palabras de solidaridad y paz, tradicionalmente asociadas a las fiestas navideñas, cada vez quedan más olvidadas en la vorágine consumista de estas fechas. Sin embargo, la masacre que el ejército israelí está perpetrando en Gaza hace imprescindible que demos protagonismo a estos valores, transformando el tradicional consumismo desaforado en un consumo más racional y crítico enfocado a la defensa de los derechos humanos”.
La noviolencia como acción política. Cambio global frente al militarismo y la violencia rectora
La noviolencia como acción política. Cambio global frente al militarismo y la violencia rectora
Juan Carlos Rois
Madrid, La Imprenta, 2025
502 págs.
Pedro Oliver Olmo
En estos tiempos de dialécticas prebélicas confusas y alarmantes, en medio del pavor que nos provoca la convergencia neoimperialista del trumpismo y el putinismo, y entre las premuras europeas en torno al rearme y la promoción de una cultura de guerra que está cambiando las mentalidades contemporáneas, a poco que se quiera mirar, podremos ver con extraordinaria nitidez todo, absolutamente todo lo que arrastra la guerra desde antes de empezar a hacerse efectiva. El belicismo puede ser previo a la guerra, la historia está repleta de ejemplos, o puede acelerarse para quedarse como forma de gobierno político, habitualmente en contra de los derechos sociales, cambiando la relación de fuerzas en el orden económico y en el reparto del poder a nivel internacional. Son propagandas, pero también son realidades en curso. Son futuribles, pero también terribles novedades.
La guerra es posible porque existen los ejércitos que se preparan para librarla, incluyendo los reclutamientos obligatorios que pueden imponerse a la población mientras también se echa mano de instrumentos de violencia mercenaria y combate asesino cada vez más profesionalizados y externalizados. Ningún ejército prepara la paz, como ninguna política que promocione el militarismo puede preparar la justicia social. El gobierno del PSOE y Sumar se enfrentan ahora por ello, pero llevan años tomando decisiones militaristas y armamentísticas en los consejos de ministros, incluyendo aquellos anteriores que tenían dentro a destacados miembros de Podemos. La guerra es posible porque existe la industria más desalmada, la militar; y porque los gobiernos la financian con los impuestos de todos, con presupuestos que crecen ad nauseam, entre el 2% y el 3% de aquí a nada y el 4% y el 5% seguidamente, hasta alcanzar, quién sabe con qué celeridad, la desorbitada cifra del 6% del PIB, o más, en detrimento, claro está, de los recursos sociales más elementales, la salud, la educación, la ciencia, las políticas públicas de asistencia y cuidados, la protección civil, la cultura, etcétera.
Las malas vibraciones de nuestro presente belicista nos fustigan para recuperar, reinventar y repensar los repertorios y los métodos de acción del movimiento pacifista y antimilitarista, dando un valor especial a la experiencia de la acción noviolenta y sus capacidades para conseguir apoyo o afecto popular. En España la noviolencia ha estado presente en diversos movimientos sociales y políticos, inspirada en las ideas de Henry David Thoreau, Tolstoi, Gandhi, Martin Luther King y Gene Sharp (cuya obra se ha utilizado por movimientos sociales antisistémicos en Occidente y movimientos democráticos en Europa del Este, Asia y Medio Oriente o en la Primavera Árabe). También hay bastantes personas dedicadas a la investigación e incluso instituciones universitarias y revistas académicas. Una de las personas que más ha contribuido a todo ello con compromiso militante es el abogado madrileño Juan Carlos Rois, quien escribe y publica desde la altura de las largas décadas que dedicó al activismo en el MOC y a la movilización de la insumisión al Servicio Militar Obligatorio y la Prestación Social Sustitutoria, donde contribuyó sobremanera a componer la estrategia jurídica de aquella gran campaña de desobediencia civil; y en colectivos antimilitaristas como Utopía Contagiosa, especializado en la difusión del pensamiento antimilitarista y la acción noviolenta; además de trabajar hombro con hombro en colectivos de lucha contra la pobreza y a favor de los derechos sociales.
Leyendo este nuevo libro de Juan Carlos Rois, repasando la textura orientativa y propositiva de sus tres capítulos, a veces reflexiva y muy documentada y a veces en clave eminentemente didáctica, con figuras y cuadros informativos que hacen que su lectura sea tan ágil como la de un manual, he deducido inevitablemente que estamos ante un material muy oportuno. A Juan Carlos Rois, muy activo como escritor y divulgador, especialista en el análisis del gasto militar, siempre le ha aguijoneado la clásica pregunta que se suele lanzar a los movimientos sociales: ¿y ahora qué hacemos? El momento en el que ha salido a la luz este libro, aunque empezó a escribirse en los tiempos de la COVID y los confinamientos, contribuye, por un lado, a la preparación de respuestas inmediatas contra el ambiente belicista y el proceso de militarización global que conlleva; y por otro, a la promoción de un pacifismo radicalmente antimilitarista que asuma la noviolencia como proceso humanizador y de construcción de una “paz positiva”. La acción política noviolenta “frente a la violencia rectora” -como enfatiza Rois- se convierte en una experiencia de lucha y asimismo en una escuela de vida, en el propio “motor del cambio”. Si se quiere construir una sociedad desmilitarizada debemos identificar y acometer las causas de las guerras, trabajar por la resolución pacífica de los conflictos y edificar con credibilidad y rigor alternativas a la defensa militar como la “defensa popular noviolenta”.
El debate en torno a la noviolencia siempre ha tenido muchas vertientes y no pocas aristas. El autor no las elude. Insiste en que la noviolencia, en la práctica, siempre ha estado dentro de las experiencias de los movimientos sociales. Es un legado que no debe verse exclusivamente asociado a los movimientos por la paz y el antimilitarismo. Pero, en cualquier caso, y al margen de los niveles de compromiso con esta opción de lucha, la necesidad de una toma de conciencia sobre las urgencias del momento histórico que vivimos nos debe interpelar. Asistimos a una ebullición de la violencia a grandes rasgos. Sobre el pivote de la violencia geopolítica se activan todas las expresiones del resto de violencias sociales y políticas, enrareciendo incluso la atmósfera vital que alienta los malestares y las violencias interpersonales. Frente a algo de esa envergadura quizás no nos baste con la mera resistencia, aunque resistir a la guerra se nos haga tan importante como respirar una nueva esperanza en el ser humano y en el planeta. Será necesario orquestar una basta acción política noviolenta con el doble sentido que proyecta este libro: como instrumento político contra el militarismo y la eventualidad de la guerra, y como estrategia de transformación de la sociedad.
Sin noticias de Paz, Diciembre 2025
Otro episodio más de Sin Noticas de Paz
En este capítulo tenemos:
No al despilfarro político y las subvenciones, si al gasto militar
Efemérides
Buscamos becario infiltrado
Cesta de Navidad para Palestine Action
Coplilla por Palestina
La guerra del mes: Sudán.
La política del miedo: 80.000 millones de gasto militar para 2026
Presentación del informe «La política del miedo: 80.000 millones de gasto militar para 2026».
(Descarga del informe, más abajo).
Juan Carlos Rois y Grup Antimilitarista Tortuga
No podemos pasar por alto que el militarismo ha tenido un peso mayor que el deseado en el devenir de la humanidad. Por supuesto, también en la historia de las instituciones de nuestro estado y en la de la instrucción de las masas que lo han respaldado.
A pesar de ello, se había conseguido, al menos, que determinadas retóricas autoritarias y algunas ideologías violentas se mantuvieran agazapadas ante el temor del rechazo en el espacio público. Parece que ya no es así.
Mucho se habla de las arengas intolerantes y militaristas de la ultraderecha, pero, si analizamos la realidad con rigor, podemos constatar que este discurso es también aceptado por gran parte de la derecha tradicional. Y, más aún, si estudiamos con cierto esmero el dispendio que suponen las partidas de gasto militar en el estado español, afirmaremos que el carácter de nuestras instituciones es netamente militarista, incluso cuando las controlan formaciones autoproclamadas como izquierdistas.
En el presente documento se demuestra que el gasto militar del estado español en 2025 superó los 65.000 millones de euros, cifra que multiplica por 4,49 el gasto reconocido por el gobierno. Ello se debe a que al gasto oficial del Ministerio de Defensa se debe añadir el escondido en otros ministerios y capítulos de los presupuestos, y, además, hay que contabilizar otras partidas como el gasto extrapresupuestario generado por el uso abusivo del fondo de contingencia, las cantidades programadas de gasto plurianual y la amortización anual de deuda pública.
Estos números se acercan al 4,1% de nuestro PIB, lo cual desmiente todas esas milongas según las cuales España aportaría menos del 2,1% de su PIB a gasto militar y que, por tanto, sería uno de los estados menos implicados en la OTAN.
La realidad es bien distinta: España es, entre las 42 administraciones militaristas y atlantistas, la séptima que más dinero aporta a la organización.
Asimismo, España se muestra desde tiempos de Felipe González como una potencia eminentemente intervencionista y participa actualmente, según datos oficiales, en 19 misiones —siete de ellas son de la OTAN— que suponen un gasto superior a los 1.700 millones de euros.
Y nuestra estimación, como se demuestra en este informe, es que el gasto militar y de control social aumente en 2026, a pesar de la congelación de los presupuestos, hasta superar los 80.000 millones de euros.
Por último, queremos dejar claro que todas las páginas que se despliegan ante ti han requerido de rigor y exhaustividad para ser escritas, pero, puesto que la verdad es el mejor motor para empezar a andar, también ofrecen algunos principios inspiradores para intentar mejorar el mundo.
Frente a los discursos y políticas amparados en el miedo y el odio, y frente a unos desorbitados gastos militares que limitan los presupuestos sociales y que cargan a sus espaldas las clases más bajas, profundizamos en la idea de seguridad humana.
El rearme y el intervencionismo no van a construir un mundo más acogedor, solo reforzarán dinámicas violentas. Las políticas sociales y ambientales son el camino para construir un mundo más solidario y seguro. Y será el pueblo, por encima de las instituciones, quien las deba abanderar.
En definitiva, te presentamos a continuación el análisis más profundo que hemos podido elaborar sobre la evolución del gasto militar y de control social en estado español, así como de su relación con la sociedad y sus dinámicas.
Para descargar el informe:
Para descargar el resumen del informe:
No al despilfarro político y las subvenciones; sí al gasto militar
Tradicionalmente en la izquierda casquivana que no reconoce las gloriosas gestas del ejército patrio se vienen comparando las inversiones en la defensa nacional con unos supuestos desvíos dinerarios destinados a variopintas divagaciones, gastos sociales pagados con gastos militares, en resumen. Sin entrar a valorar tales disparates ni quillotrar la justa crítica a tales perspectivas erróneas, desde la oficina central de Sin Noticias De Paz vamos a ilustrar desde la parresía lo que el ministerio ahorra al ciudadano de a pie. Y a la ciudadana más:
1. Por poner un ejemplo: La bayoneta KCB_77 es un complemento del fusil de asalto HK G-36E. Esta bayoneta, fabricada en las vascongadas y Albacete por Aitor-Pieclu sale por 220€. Con este montante podrían comer y beber en un reservado de un céntrico restaurante valenciano dos personas y dejar una buena propina.
El fusil que acoge la bayoneta, el HK G36, que jubiló al Cetme, nos sale por 1500 eurillos; con esto apenas podría Mazón ir al Ventorro 9 veces.
Al fusil hay que sumarle el visor nocturno AN/PVS-27 y de paso los colimadores (herramientas láser para ajustar la puntería del arma) y, claro está, los necesarios guardamanos. Evidentemente no se puede salir a trabajar sin raíles Picattinny FUSA (para fusil de asalto), la linterna y empuñadura táctica, el designador láser y la mira holográfica con la útil montura para el visor nocturno. Todo esto suma y gracias a esta inversión en la defensa nacional evitamos que esta parte del erario público se destine a ágapes de políticos incapaces en almuerzos de lujo.
Vivaspaña!!!
2. Recientemente la más bella flor de la Defensa, Margarita ministra Robles, ha destinado 10 minolles, que diría su antecesor en el cargo, Bono, a un estudio. Sí, como oyen, un estudio que realizará Airbus Helicopters para desarrollar una posible futura versión antisubmarina y antisuperficie (que no sabemos exactamente lo que es) del helicóptero NH90.
Inversión en I+D que se adjudicó a esta empresa experta en altos vuelos. La compañía explica que el estudio dará respuesta a los desafíos tecnológicos planteados ya abonados por Bono que en su día apostó por la compra de los paratos que se han inspirado en el autogiro de Juan de la Cierva.
Seguimos hablando de altos vuelos, como los que disfruta nuestro actual presidente. Día sí, día no, volando voy volando vengo, en mi Falcon yo me entretengo. Y ¿a cómo está el Falcon? Pues va por horas, a razón de 5600€/hora por ser para Pedro (grito de Penélope Cruz en los Óscars: Pedroooo).
Entonces con los minolles que cuesta el estudio que hemos encargado del helicóptero NH90 el jefe de gobierno podría disponer del avión Falcon 1775 horas. Na menos que 74 días visitando amigues homónimos u tocayos.
Pero el ministerio va más lejos y en mor del amor al pueblo acabamos de adquirir en el anterior black friday 31 helicópteros NH90 por sólo 57580 minolles de €. Lo que equivale a 10282 horas de Falcon, 428 días en los que el presidente no podrá escaquearse de sus funciones y tendrá que hacer como que trabaja. Gracias a las inversiones en industria militar tenemos un presidente con los píes en la tierra.
Vivaspaña!!!
3. El Consejo de Ministros ha aprobado un acuerdo por el que permite que el Ministerio de Defensa acometa la modernización y la adquisición de armamento y material para la Unidad Militar de Emergencias (UME) por importe de más de 800 millones de euros. Poco nos parece.
Se acometerá la modernización y adquisición de nuevos programas con un compromiso de 742.949.297 euros destinados a, entre otros, el programa conjunto de Guerra Electrónica Santiago (y cierra Ejpaña), el simulador SIMFAC de apoyo aéreo, el sistema Mistral (un sistema ligero de misilitos de corto alcance) o el sistema de entrenamiento táctico del avión T.21.
El Gobierno recuerda que para mantener las capacidades operativas de la UME se implantará la nueva Unidad de Drones, que, para poder desarrollar sus funciones, precisa contar con equipos y material, cuyo importe total asciende a 16,5 millones de euros.
Además, se destinarán casi 75,5 millones para atender las necesidades en obras de infraestructuras y otras minucias.
Gracias a estos héroes que con su valor vencieron a Filomena, apagaron el volcán de Cumbre vieja, nos salvaron del covid-19, quitaron todo el barro de Valencia, sofocaron los incendios de este verano y hacen los mejores calendarios 2026 con gente guapa, además nos salvan de los rollazos del pésimo y beligerante cine actual. Español es una palabra gloriosa menos cuando se combina con cine; cine español es sinónimo de problemas digestivos (sonido pedo, prrrrt, onomatopedo).
Lo traemos a colación porque a pesar de lo que manda la lógica el gobierno ha destinado ayudas y subvenciones para el cine y producción audiovisual:
Ayudas a la producción, ayudas a guiones, ayudas a la distribución internacional de pelis españolas,ayudas a la organización de festivales, ayudas a la participación de obras españolas en eventos internacionales, ayudas a laboratorios e incubadoras de proyectos audiovisuales, ayudas para la producción de largometrajes,ayudas para la escritura de guiones de largometrajes,ayudas a la producción de cortometrajes,,.......ayudicas y más ayudicas.
Pero gracias a los épicos esfuerzos de la UME y a su inversión de más de 800 millones de € tanta ayudita ha sido recortada y la partida para el cine español será de nada más que 167 millones, lo cuál nos salva de unas cuantas aburridas pelis de guerra civil otra vez, como si no tuviéramos netflix, coño.
Gracias UME.
Vivaspaña !!
4.Ya sabemos que con un submarino S80 podrían algunos hacer un hospital o dos pero ¿será Quirón u otro de la seguridad social de esos que la eterna lista de espera para que te vean es eterna ¿eh?. Dejemos la demagogia y reconozcamos que los gastos militares no sólo son contingentes sino necesarios.
Mira lo que les ha pasado a los palestinos por no tener un buen ejército.
Téngalo en cuenta y recuerden:
Gastos militares son gastos vitales. Con lo que cobran los jubilados compremos tanques al contado.
Vivaspaña!!!
Tortuga denunciará el intento de convertir la industria artesanal alicantina en militar
Cigala News
El contexto de rearme que está sucediendo en toda Europa espoleado por la amenaza de una hipotética invasión del continente por parte de la Federació Rusa ha llegado a tierras alicantinas. Atendiendo al llamamiento de autoridades europeas como Úrsula Von del Leyen, Kaja Kallas y Rowan Atkinson, las principales compañías industriales de la Unión aceleran sus planes para adaptarse a una futura economía de guerra.
Gigantes del motor como Volkswagen, Renault o Vespa ultiman sus estrategias para iniciar la fabricación a gran escala de vehículos de uso militar. El resto de industrias se preparan para acometer transformaciones semejantes. Los expertos de la economía indican que el militar es, actualmente, el único sector viable para los buenos negocios. Por ello, aun en caso de que la gente se diera cuenta de que la anunciada amenaza rusa es un bulo, las autoridades de la Unión y los dirigentes de sus Estados deberían encontrar algún tipo de excusa para iniciar una guerra a gran escala contra el país de Putin, que justificara las inversiones en armamento, diera aire a la macroeconomía y mejorara el balance de resultados de los bancos, dirigentes políticos y comisionistas en general.
En dicho contexto, esta agencia ha podido saber que el Grup Antimilitarista Tortuga ha tenido acceso a un sumario secreto del gobierno valenciano en el que se detallan los planes de transformación de las principales industrias artesanales de la provincia de Alacant, las cuales, en un periodo de cinco años, habrían de adaptar sus lineales productivos a la fabricación de productos de uso militar.
El dossier que, según nos informan desde la organización antimilitarista, quedó traspapelado, junto a un paquete de Kleenex y media botella de Ballantines, en una mesilla del restaurante El Ventorro, en el transcurso de una comida celebrada el mismo día de la DANA, entre el ex-presidente Carlos Mazón y un comensal desconocido, detalla planes para que la industria textil de l'Alcoià y el Comptat se dedique íntegramente a la fabricación de ropa militar, telas de camuflaje, paracaídas o velas para buques militares de guerra. Las fábricas de alfombras de Crevillent, mediante un pequeño ajuste de su maquinaria, pasarían a producir misiles tierra-tierra hipersónicos. Por su parte, la industria juguetera de Ibi y Onil, también mediante transformaciones mínimas, se dedicaría a la fabricación de drones militares, fusiles nerf con munición real y soldados-robot teledirigidos con mando a distancia. El sector turronero de Xixona, aprovecharía su alto abastecimiento de azúcar y almendra para dedicarse a la producción a gran escala de goma-2, así como armas químicas y bacteriológicas. Por último, el dossier también relata como la producción alfarera de Agost se enfocaría a la fabricación de cantimploras de barro con asa y doble agujero como parte del equipo de campaña de los soldados, así como de tubos lanzagranadas y cañones de carro de combate producidos con una novedosa tecnología a base de una aleación de arcilla, agua y sal que se calienta en hornos especiales a más de ochenta grados.
Fuentes de Tortuga barajan el momento más idóneo para hacer pública esta escandalosa información que amenaza con dejar sin juguetes a las niñas y niños en las navidades venideras, así como menguar los beneficios que cada año obtienen los dentistas a causa de la ingesta masiva de turrón.
El gobierno español activa la cláusula para sortear el embargo de armas a Israel un día antes de Nochebuena
Alejandro López de Miguel - Itziar Elizalde
El Gobierno estrena el botón del pánico para esquivar el embargo de armas a Israel un día antes de Nochebuena, en pleno parón navideño. El Consejo de Ministros del 23 de diciembre, el último del año, ha acordado recurrir por primera vez a la cláusula de escape que introdujeron en el real decreto-ley de embargo, aprobado en septiembre.
En la misma jornada, el Ejecutivo también ha acordado destinar algo más de 2.000 millones de euros a partidas relacionadas con la Defensa, con el objetivo de cumplir con los compromisos asumidos con la OTAN.
Fuentes de Moncloa reconocen a Artículo14 que esta “excepción” en el embargo se ha utilizado “para que Airbus pueda seguir fabricando en España, tal y como marca el decreto”. Este mecanismo para soslayar los controles fue duramente criticado por los aliados parlamentarios de izquierdas de la coalición, así como por el socio minoritario del Gobierno, Sumar.
Temían que sirviera para seguir comprando y vendiendo armas al régimen de Benjamín Netanyahu, a sus empresas o a las que operan en los territorios ocupados por Israel. Desde el Gobierno confirman que esta “excepción”, que se activa por acuerdo del Consejo de Ministros, se utiliza ahora por primera ocasión: “Está pensada para cuestiones así”. Y rechazan que vaya a servir para comprar o vender armas a Israel.
Salvar las piezas del A400M
En este sentido, distintos medios se han hecho eco este martes de la petición del gigante aeronáutico europeo al Gobierno para que activase esta cláusula, recogida en la disposición adicional primera del decreto ley “de medidas urgentes contra el genocidio en Gaza y de apoyo a la población palestina”.
Airbus trasladó las dificultades que venía arrastrando con el desarrollo del avión de transporte A400M, según informa El Español. En concreto, con los impedimentos para importar la tecnología israelí que puedan requerir los clientes que adquieran estas aeronaves, y no con los componentes específicos que incorpora.
El texto del acuerdo aprobado por el Ejecutivo no detalla los componentes concretos a adquirir, ni ningún dato específico; tampoco alude a ningún importe o impacto económico.
Airbus, junto a Indra y Escribano Mechanical & Engineering, es uno de los grandes ganadores de los Programas Especiales de Modernización (PEMs), dispuestos por el Gobierno para lograr cumplir con el compromiso de gasto del 2,1% del PIB en Defensa.
Es, además, un jugador relevante en el ámbito industrial español. Con ocho centros en Madrid, Castilla-La Mancha y Andalucía, la compañía genera más de 14.000 puestos de trabajo y aporta cerca de 2.800 millones de euros al Producto Interior Bruto.
Sin detalles
La nueva portavoz del Gobierno, Elma Saiz, no aludió a esta cuestión en su primera rueda de prensa para explicar los acuerdos alcanzados por el Ejecutivo. A menudo, además, la referencia del Consejo de Ministros es parca en detalles.
En este caso, el acuerdo básicamente alude en genérico a “la transferencia de determinado material de defensa y doble uso, de conformidad con lo previsto en la disposición adicional primera del Real Decreto-ley 10/2025, de 23 de septiembre”.
La disposición adicional a la que se refiere el acuerdo puede activarse cuando el Gobierno considere que la aplicación del embargo “suponga un menoscabo para los intereses generales nacionales, previo informe de la Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso (JIMDDU)”.
La presidencia de este organismo, la JIMDDU, que debe estudiar e informar antes de que se aplique una excepción al embargo, corresponde a la Secretaría de Estado de Comercio, dentro del Ministerio de Economía. Fuentes del departamento que lidera Carlos Cuerpo aseguraron no tener más información sobre este acuerdo.
Una cláusula que planeaban “evitar”
El Ejecutivo de Pedro Sánchez, que ha situado la denuncia del “genocidio” en Palestina en el centro de su política internacional -y doméstica-, ha mantenido estos dos años que España dejó de comprar y vender armas a Israel en octubre de 2023. Sin embargo, el ejemplo de contratos como el conocido en Semana Santa para adquirir 17 millones de balas a una empresa de este país, que no se rescindió oficialmente hasta septiembre de 2025, evidencian que estas relaciones comerciales seguían existiendo.
Teóricamente, el decreto de embargo debía servir para “blindar” legalmente la prohibición de mantener relaciones comerciales con el Estado hebreo. El Gobierno logró su convalidación en el Congreso de los Diputados en octubre, con el apoyo de Podemos, que durante semanas advirtió de que se trataba de un “decreto fake“.
El 8 de septiembre, Sánchez compareció sin previo aviso en Moncloa para anunciar este real decreto. Se aprobó en Consejo de Ministros dos semanas después, tras las multitudinarias protestas en Madrid contra la participación de un equipo israelí en la Vuelta Ciclista a España (14 de septiembre). La cláusula de escape no trascendió hasta la rueda de prensa de Cuerpo después del Consejo de Ministros.
En su día, el Ejecutivo argumentó que este botón del pánico permitiría “una excepción puntual de manera excepcional”. También aseguró que aspiraba a “minimizar, y si es posible evitar” su uso. La ha utilizado exactamente tres meses después de estas palabras.
Inversión en Defensa
La última cita del año sirvió también para dar el último empujón presupuestario a la inversión en Defensa, con el objetivo de cumplir con las exigencias de la Alianza Atlántica. En total, se dio luz verde a un gasto de más de 2.001,22 millones de euros. Casi la mitad del importe corresponde a la adquisición de camiones tácticos para las Fuerzas Armadas. Otro 21,5% del gasto (430 millones de euros) se destinará a la construcción de cuatro submarinos S-80, y un 17,66% a infraestructura global y ciberseguridad.
Así, el Consejo de Ministros ha autorizado al Ministerio de Defensa a suscribir un acuerdo marco para la adquisición de camiones medios y pesados de transporte táctico de las unidades, con una duración de cuatro años desde su formalización, con posibilidad de dos años de prórroga.
El Ejército de Tierra ha definido cuatro tipos de camión, desde modelos medios todoterreno 4×4 hasta uno pesado 8×8, con capacidad de carga de, al menos, 15.000 kilogramos. Su finalidad es “completar y mejorar la cobertura” de estos vehículos, así como “afrontar la renovación de la flota en aquellos casos en los que hayan finalizado o estén próximos al final de su ciclo de vida”.
Submarinos
El segundo acuerdo, por valor de 432,04 millones, autoriza la modificación de la Orden de Ejecución Complementaria para la construcción de cuatro submarinos de la serie S-80. Estos buques son el proyecto insignia de la defensa naval, liderado por Navantia, la constructora naval pública.
Con esta nueva ampliación, el coste total del programa rozará los 4.500 millones de euros. “Esta modificación es necesaria para poder alcanzar una configuración adecuada de los submarinos, adquirir repuestos y atender la gestión de las obsolescencias detectadas en los diferentes sistemas e instalaciones de los buques”, ha argumentado Defensa.
Por otra parte, el Ejecutivo invertirá 353,54 millones en el equipamiento y los servicios para la protección global de la Infraestructura Integral de Información para la Defensa, junto con herramientas de ciberseguridad de uso transversal del Ministerio de Defensa. El acuerdo tendrá una duración de tres años, desde el 1 de junio de 2026 o desde la fecha de formalización del contrato, hasta el 31 de mayo de 2029, con posibilidad de una prórroga adicional de un año.
Asimismo, el Consejo ha autorizado otra partidas de menor importe. Entre ellas, la contribución voluntaria de España a la Organización del Tratado del Atlántico Norte para la participación en el sistema de la Lista Priorizada de Requerimientos de Ucrania en 2025, por importe de 100 millones.
En total, una inyección extraordinaria de 2.000 millones de euros. Más la activación de la cláusula de escape. Todo, en mitad de las vacaciones de Navidad, cuando buena parte de los ciudadanos acostumbran a desconectar de la actualidad.
Las otras treguas de Navidad
Francesc Cervera
Especialista en Historia
Un alto en la guerra de los Cien Años
En 1418 ya hacía casi un siglo que ingleses y franceses se enfrentaban por el control de Francia cuando el rey Enrique V puso sitio a la ciudad de Ruan tras su espectacular victoria en Agincourt. Defendida por cañones y 60 torres la ciudad era una presa formidable, por lo que Enrique decidió rendirla por hambre, cortando los accesos y provocando la expulsión de 12.000 ancianos, mujeres, niños y enfermos que fueron muriendo poco a poco de hambre. Con la llegada del invierno la mayoría de estos refugiados pereció de frío al pie de la muralla, pero con la llegada de la Navidad el rey se apiadó de ellos, y acordó una tregua con los defensores para llevar comida a los mil supervivientes. Ruan se rendiría al cabo de dos semanas poniendo así fin al atroz asedio.
Católicos y protestantes amigos por un día
Un suceso parecido ocurrió en 1573 durante el asedio de Haarlem en los Países Bajos. Rodeada por los tercios de Enrique de Guzmán, la ciudad había resistido tenazmente a la artillería de Felipe II y alas privaciones gracias a una flotilla de naves que traían comida y municiones desde el exterior, pero en diciembre ambos bandos decidieron darse un respiro y acordar una tregua de dos días por Navidad. Cuentan las fuentes que españoles y holandeses confraternizaron en tierra de nadie, jugando a las cartas y entonando villancicos, intercambiando comida y regalos en un improvisado mercado que se organizó frente a la plaza.
Norte y sur, en paz por las Fiestas
El siglo XIX estuvo marcado por constantes revoluciones y luchas civiles, pero de ellas ninguna tan sangrienta como la Guerra de Secesión, donde la creciente modernización del armamento convirtió los campos de batalla en un matadero. Aún así era una lucha librada entre estadounidenses unidos por una cultura común, de manera que se produjeron muchas treguas extraoficiales en el día de Navidad. Sirva de ejemplo el encuentro de dos patrullas enemigas en el Rappahannock el 25 de diciembre de 1863, las cuales en vez de liarse a tiros se encontraron en medio del río para intercambiar comida, tabaco y felicitarse las fiestas.
Villancicos en las trincheras
Siete años más tarde la guerra franco-prusiana había supuesto la caída del segundo imperio de Napoleón III y la invasión de Francia, cuya capital se encontraba cercada por las trincheras alemanas. Los combates se sucedieron hasta la noche del 24, cuando los soldados se retiraron agotados a descansar, de pronto un centinela francés dejó su rifle y de manera espontánea se arrastró hasta la trinchera alemana, donde se puso a cantar “Nöel, Nöel, ha nacido el rey de Israel” ante los atónitos alemanes. Sin que nadie le molestara volvió a su puesto, y entonces fue un alemán quién se acercó a la línea enemiga para cantar un villancico, uniéndosele las voces de ambos bandos, que esa noche olvidaron las armas para celebrar juntos la Navidad.
Noche de paz
Aunque no tan famoso como la tregua de 1914 durante la Segunda Guerra Mundial se produjo un alto el fuego parecido durante la batalla de las Ardenas de 1944. La última ofensiva alemana había fracasado y los aliados se abrían paso pro Alemania cuando el 24 de diciembre llamaron a la puerta de Fritz y Elisabeth Vincken cerca de Aquisgrán. Al abrir madre e hijo se encontraron con una pareja de soldados americanos que llevaban a un camarada herido en busca de refugio, la familia les dejó entrar cuando al poco se presentó una escuadra alemana en la puerta. Acoger al enemigo era un crimen castigado con la muerte, por lo que al principio los nazis se mostraron hostiles, sin embargo Elisabeth puso paz recordándoles que “esta noche es Navidad, olvidémonos de matar”, de modo que todos dejaron las armas en la puerta y celebraron una frugal cena navideña compartiendo las raciones que llevaban encima.
A lo largo de la historia se han producido muchos altos al fuego acordados entre ambos bandos durante la Navidad para poner fin, momentáneamente, al derramamiento de sangre. La tregua navideña de 1914, en la que franceses, alemanes y británicos dejaron de lado sus diferencias en medio del horror de la Primera Guerra Mundial, es la más famosa, pero en guerras anteriores y posteriores también se produjeron otras, menos conocidas pero igual de emotivas.
Otra muerte «en comisaría»
Se llamaba Haitan Mejri y tenía 35 años. Hace diez días, el 8 de diciembre, murió tras una descarga eléctrica de una pistola taser de un agente de la Policía Nacional de Torremolinos, en Málaga. La familia del joven ha denunciado que en ningún momento se mostró agresivo, que su actitud no era peligrosa -como demostrarían los vídeos que han entregado para su investigación-, y que la intervención de la Policía Nacional fue desproporcionada e innecesaria. Mientras los pseudo-sindicatos policiales aseguran que los agentes hicieron bien su “trabajo”, el entorno del joven ha declarado que el chico se vio envuelto en estas circunstancias cuando pidió en un restaurante de kebabs cargar su móvil para poder pagar con una tarjeta virtual que tenía en el mismo. Insisten en que en ningún momento pretendía robar o hacer daño a nadie, que no era agresivo y no merecía morir de esta forma.
La muerte de Haitan es una noticia que ha aparecido en algunos medios, pero no ha tenido mayor debate ni trascendencia social (de momento). Hablamos del uso de un tipo de armas que está empezando a ser muy común entre las Fuerzas y Cuerpos de “Seguridad” del Estado, especialmente desde 2020-2021, cuando desde el Ministerio del Interior se comenzó a entregar unidades entre las diferentes policías del Estado. No obstante, hay muchas voces críticas que indican que estas pistolas suponen un riesgo muy elevado en determinados contextos y personas. ¿Por qué? Pues porque, aunque se asegure que este tipo de arma no es letal, el uso indebido o el “abuso” sí puede serlo, y por lo tanto que alguien pierda la vida en una intervención policial como la que ocurrió en Torremolinos hace diez días es una lotería. A cualquier puede ocurrirnos.
Las pistolas taser son armas de electrochoque cuya función es lograr inmovilizar a una persona con una descarga eléctrica que le provocaría dolor. ¿Pueden ser mortales? Los defensores de su uso dicen que no, pero la realidad es que, si se produce más de un disparo, cerca del corazón y en personas con problemas de salud (a veces podemos tener dolencias que ni siquiera sospechamos), puede significar la muerte inmediata para alguien por paro cardiorrespiratorio. Es por ello que organizaciones como Amnistía Internacional llevan muchísimo tiempo insistiendo en que el uso de las taser tiene que tener una regulación muy estricta ya que su peligrosidad está, precisamente, en el uso (o abuso) que se hace de ella. Los cuerpos policiales exigen estas armas (cómo no), y en absoluto están preocupados ni las ven como una amenaza. Todo lo contrario.
Dada la trayectoria que en este país existe de abusos policiales en comisarías y fuera de ellas, ¿cómo podríamos confiar en agentes que portan estas pistolas y que no sabemos cómo reaccionarían en unas circunstancias concretas?
Desde CGT continuamos condenando la violencia policial que el Estado ejerce sobre las personas. Condenamos que nunca pase nada a quienes la ejercen como “trabajadores” del mismo y siempre sea el pueblo el que tiene las de perder en estos contextos. Exigimos una investigación sobre la muerte de Haitan, y que su muerte sea la última a manos de la policía.
¡No más muertes en comisaría!
Secretariado Permanente Comité Confederal CGT
Imagen de Otra muerte «en comisaría».
Un año de mierda
En un doble sentido un año de mierda.
Los militares españoles, los militaristas españoles, con su gobierno incondicional a la cabeza, parecen haber pisado, como los actores, una mierda de la suerte y han cosechado una de sus mejores temporadas, con un aumento imponente del gasto militar real que se ha ejecutado hasta la fecha (escribimos el día 23 de diciembre, después de haber comprobado las cifras del ultimo Consejo de Ministros de año) y de los acuerdos del Consejo de Ministros aprobando gasto militar para este y sucesivos años.
Hemos alcanzado el triste récord de haber pasado por el Consejo de Ministros expedientes de gasto militar, contratos aprobados, autorizaciones de gasto a futuro, convenios, transferencias y todo tipo de decisiones que autorizaron gasto militar por un total de 96.423,81 millones de euros.
Mientras escribo esto oigo en la tele a Antonio Maíllo (podría ser cualquier otro y diría algo parecido) que augura que el año que viene será un buen año para la izquierda. Par mis adentros pienso: una mierda para tu boca.
El enorme flujo de gasto autorizado es mucho más del enorme cubo de estiércol con el que ensuciaron la democracia el año 2024 y el año 2023.
Para nosotras, quienes apostamos por hacer real y capilar la paz y la justicia, un año de mierda muy olorosa y muy fétida. ¿Habrá quien soporte tanta hediondez cuanto esta banda de trapaceros pida el voto con ojos de oveja degollada y lengua de serpiente?
En el mejunje de la ensalada de mierda que ha supuesto el aumento de estas autorizaciones han intervenido distintos ministerios con intensidad también diversa. En todo caso, demuestran la transversalidad militarista de un Consejo de Ministros que se ha pasado seis pueblos en su ardor guerrero.
Yo tengo amigos que están preocupados. Tienen que convivir con sus contradicciones. Los compadezco, pero no por esto, pues todo el mundo tenemos que convivir con nuestras contradicciones, sino porque usan este tópico como para excusarse de una realidad que apesta: no conviven con sus contradicciones, sencillamente no las tienen en lo que tiene que ver con este irresponsable gasto de defensa. Ni un gesto. Ni un intento de pensar alternativamente Ni un acercamiento. Sencillamente, sumisión, de buena o mala gana, o cinismo, que es el hijo de la rendición de las ideas, como recetario para cerrar los ojos y taparse los oídos.
Lo único que les falla es que la mierda sigue oliendo a mierda y nosotras, las apestadas, estamos dispuestos a removerla para que huela más y más, hasta que sea insoportable.
¿Y las otras izquierdas parlamentarias? Ahora parece que han emprendido una vía de retractación del militarismo que permitieron cuando gobernaban. ¿Les damos el beneficio de la duda? Yo estaría encantado de un cambio real de mentalidad con tal de que fuera algo operativo.
Se dicen insumisos y antimilitaristas. Bien me parece y saludable que el “pacifismo desiderativo” y calculador de estas gentes se vuelva más antimilitarista y mas insumiso para ser algo creíble.
Pero ¿qué medidas desmilitarizadoras (ya que son antimilitaristas) han propuesto? ¿Medidas, por ejemplo, como redimensionar la defensa, o desmiitarizar la protección civil y la lucha contra catástrofes, o evitar el estado dentro del estado que es el militarismo español, o reducir el gasto militar y trasvasarlo a lo civilmente útil, o provocar alternativa de conversión de la industria militar, o cerrar la injerencia militar en el exterior, o abandonar la OTAN y las políticas de dominación-violencia de la UE, o cerrar las bases miitares, por poner algunos ejemplos?
Huele mal. Parece que lo suyo va de mero mensaje vacío.
¿Y qué propuestas insumisas y desobedientes (ya que se dicen insumisas) para poner pie en pared al militarismo han ofertado a la sociedad? ¿Medidas, por ejemplo como boicotear la industria militar, o regular la objeción laboral, o llamar a la objeción fiscal, o señalar a los señores de la guerra y a sus amiguetes los puertagiratoria, o boicotear la entrada de barcos de armas a puertos españoles o la venta de armas a países canallas, incluidos nuestros socios más apreciados?
¿También estos mienten más que hablan? ¿También hay que ir con pinza ante sus diatribas?
Huele a podrido.
Tal vez por eso, tomando ejemplo y memoria de nuestras maneras de hacer las cosas cuando hemos pasado de sus mejunjes, el año 2026 nos tocará más acuerpamento, más calle, más protesta, más señalamiento, más protesta disruptiva desde abajo, más noviolencia y más desobediencia, más resistencia a la guerra y más boicot para limpiar el ambiente de mierda que el militarismo, con sus aliados e izquierda y derecha cínica está construyendo.
Aunque pase por mandarles a todos a la misma mierda.
Elx Per la Pau se concentró por la Paz en el Mundo el día de Nochebuena
Una Nochebuena más, esta vez por la mañana y en la Plaça Reyes Católicos de Elx, tuvo lugar la convocatoria por contra las guerras y por la Paz que cada día 24 de mes convoca la plataforma Elx per la Pau.
Con una asistencia de gente algo menor, debido a lo señalado de la fecha, la veintena de personas concentradas escucharon música, leyeron poemas y reflexionaron sobre el sentido de la Navidad, teniendo en cuenta, además, a las personas que han sido desalojadas de su precario hogar en Badalona estos días.
Como es habitual, hubo un espacio para recordar a las víctimas de la guerra de Ucrania. También a las del genocidio de Palestina.
En esta ocasión, además, hubo espacio para condenar las acciones bélicas de EEUU frente a Colombia y Venezuela.
Esperamos que 2026 sea un año en el que la humanidad comience a dar decididos pasos hacia la Paz. Entre tanto, podrán seguir contando cada mes con nuestra presencia y nuestra palabra en las calles de Elx.
¿Alguien se acuerda de Jesucristo en Navidad?
Jesús expulsó a los mercaderes del templo y, dos milenios después, los mercaderes le han expulsado de su cumpleaños. Ya no es ‘superstar': el significado cristiano ha sido sustituido por el consumo y la efigie de Cristo casi eliminada.
Sergio C. Fanjul
Era un tipo enrollado, a pesar de haber nacido hace más de 2.000 años. De entre todos los profetas, magos y charlatanes que en su época pululaban por la polvorienta Galilea (véase el libro Herejía, de Catherine Nixey), consiguió destacar y hacer que sus ideas marcaran la existencia de la humanidad. El mayor influencer de la historia, le llamaban en un musical.
Su historia es fantástica y contiene elementos de muchos héroes previos: nace de una virgen, es hijo de un dios, cura a los enfermos, resucita tras la muerte. Cumple los pasos del viaje del héroe que teorizó Joseph Campbell, como Gilgamesh o Luke Skywalker. Le han hecho muchas películas, pero toda esta historia nos la contaban sobre todo en Navidad: Jesucristo no solo estaba en los belenes, sino también en las canciones, en las misas, en los escaparates, en las luces, en la tele, en los adornos y en esas plantillas para dibujar imágenes en los cristales con espray de nieve. Por todas partes. Ahora Jesucristo casi no aparece en su fiesta de cumpleaños. En Navidad, echo de menos al niño Jesús.
Nunca imaginé que iba a requerir tanto esfuerzo que mi hija conociese la antes ubicua figura de Cristo. Más bien pensaba que tendría que protegerla del adoctrinamiento, pero hete aquí que es preciso empeñarse en que sepa quién es Jesús, y no solo eso, también cómo navegó Noé un diluvio en un arca llena de animales, cómo Jonás habitó el vientre de una ballena, cómo Moisés dividió el mar Rojo o cómo el séptimo sello se abre en el Apocalipsis de Juan. No soy religioso, pero es preciso conocer la mitología cristiana para entender el mundo, de igual manera que, con solo tres años, la pequeña ya es experta en dioses griegos y en las peripecias de UIises por el Mediterráneo (especialmente en el encuentro con el cíclope Polifemo). Los mejores ateos son los que han leído el Pentateuco.
Jesucristo, además, me cae bien. Jesucristo mola. Jesucristo, pionero de lo woke. Jesucristo, que sienta la Regla de Oro de la Ética —ama a tu prójimo como a ti mismo—, o sea, la empatía, la base de los valores de la izquierda, aunque luego la derecha haya capitalizado el cristianismo con más éxito y sin practicarlo demasiado. Jesucristo expulsó a los mercaderes del templo y ahora se le ha llenado la efeméride de mercaderes, porque los mercaderes han conquistado el mundo, porque todo es mercado —especialmente la Navidad. Jesucristo ya no es superstar.
Ahora se estila una Navidad más parecida a la que conocí en Estados Unidos, cuando, de niño, visitaba a mis tíos: luces blancas y amarillas, árboles profusamente decorados con espumillón rojo y dorado, y villancicos de crooners como Bing Crosby (Bisbal está en ello), tan elegantes y tan diferentes a los populacheros villancicos tradicionales españoles. Una Navidad en los tonos de las burbujas Freixenet y Ferrero Rocher más que en los colorines de feria y los angelotes de antaño, cuando se veían luces rosa chicle. La Navidad es ahora un significante vacío (celebramos algo, pero no está claro qué) a rellenar de champán, calcetines y cocaína.
El genocidi prosseguix en tota Palestina
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