Tortuga Antimilitar


El mantero ahogado en el Guadalquivir y el periodismo infame

Tortuga Antimilitar - 9 January, 2025 - 00:00

Juan Tortosa
Periodista

Sobrecogía la noche del pasado jueves en Sevilla escuchar cómo la comunidad senegalesa que vive en la ciudad pedía justicia. Unas mil personas los acompañábamos en la plaza de la Gavidia durante el homenaje a su compatriota Mamouth Bakhoum, ahogado días antes en el Guadalquivir cuando huía de la policía. Los cánticos en honor al amigo desaparecido, los rezos desgarrados cargaron la atmósfera de una emoción solo empañada por el desmesurado despliegue de las fuerzas de seguridad en la zona donde se celebraba el acto.

El domingo 29 de diciembre a las cuatro de la tarde, Mamouth, de 42 años, escapaba de la policía cargado de bolsos y camisetas que se proponía vender por el centro de la ciudad, cuarenta kilos envueltos en una manta que intentaba proteger para evitar que le decomisaran la mercancía. Sus compañeros se escabulleron con más facilidad, pero él eligió para correr un camino por el que la persecución –“seguimiento”, según la versión oficial- era más fácil pero la huida más complicada. Lo que ocurrió solo sus protagonistas lo saben, el caso es que tras recorrer algo más de un kilómetro, Mamouth Bakhoum cayó al río y cuando lo sacaron del agua ya estaba muerto. En los videos del rescate se puede ver cómo intentan reanimarlo sin éxito.

“Queremos saber qué pasó, clamaban los portavoces durante el acto en su recuerdo, con el corazón roto pero la voz firme, exigimos que se abra una investigación, que se conozca la autopsia, que se busquen grabaciones de las cámaras de seguridad, basta ya de criminalización de los manteros, basta de perseguir a quienes su único delito es intentar sobrevivir, no vamos a desaparecer, esta lucha no va a parar hasta que todos seamos iguales, nos necesitamos los unos a los otros. ¡Justicia!”

A medida que aumentaba el clamor de los presentes pidiendo justicia, crecía a su vez la incomodidad de la policía que nos “custodiaba”. Es bueno que un asunto así cobre repercusión, es bueno que los intentos por minimizarlo no tengan éxito, es necesario luchar para que este tipo de casos no continúen cerrándose en falso. “Si fuera un criminal, ¿habría huido con la mercancía?, argumentaban sus amigos. El padre de una niña de un año, se iba a tirar al río así sin más?, añadían mientras aseguraban que Mamouth tenía papeles, se había quedado sin trabajo y por eso recurría a la manta.

“El mantero que murió huyendo de la Policía Local de Sevilla tenía una condena de cuatro meses por atentado contra la autoridad”, habían titulado el día de los hechos los principales diarios locales sin percatarse -¿o sí?- de que así estaban deshumanizando a la víctima. Una vez más, el débil, el diferente, era criminalizado por medios que funcionan como altavoces de las fuentes oficiales, que no se plantean escuchar ninguna otra versión ni mucho menos buscar testigos. “Atacan la jefatura de la Policía Local de Sevilla tras la muerte del mantero que se ahogó en el Guadalquivir”, titularon para relatar la protesta de amigos y familiares de Mahmoud tras conocer su muerte. “Los familiares irrumpen de forma violenta en la comisaría”, remataron, obviando así el meollo del caso y alejando el foco de lo importante: ¿por qué ocurrió? ¿de verdad se tiró al agua sin más? ¿qué pasó en realidad? Nadie se interesó por la versión de los familiares y amigos de la víctima, a nadie le resultó extraño que alguien que no sabía nadar decidiera tirarse al río ante la presencia de unos policías que no iban a detenerlo, según la versión oficial.

Estamos echando la profesión periodística a perder, si es que no lo está ya de manera irremediable, no nos ganamos el respeto de los lectores a quienes nos debemos, con tal de no incomodar a quienes mandan, y así nos va. No me puedo creer que haya profesionales del periodismo que piensen que ser negro y africano es explicación suficiente para cualquier irracionalidad si lo dicen las fuentes oficiales ¿O sí?

Mahmoud no es el primer mantero que fallece huyendo de la policía en nuestro país. Hace ya diez años perdió la vida otro compañero que cayó desde un balcón en Salou durante una operación policial y en 2018 un tercero murió de infarto cuando era perseguido por Lavapiés, en Madrid. Representantes de distintas asociaciones cívicas se comprometieron a reunirse con la comunidad senegalesa para ver qué medidas legales se puede tomar tras lo sucedido el pasado día 29 en Sevilla, recurrir a la fiscalía y buscar pruebas y testimonios que permitan presentar una demanda judicial. Para denunciarlo e impedir que este tipo de casos continúen sucediendo.

Esperemos que nadie corra un tupido velo sobre un asunto que presenta dudas e interrogantes más que razonables. Si nadie tiene nada que temer, ¿qué justificación puede haber para que no se llegue hasta el final en la investigación y se difundan los resultados con absoluta transparencia? ¿por qué empeñarse en dar a conocer versiones incompletas y sesgadas?

Fuente: https://www.publico.es/opinion/colu...

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Congreso israelí: «El ejército debe llevar a cabo una limpieza étnica de la población en el norte de Gaza y destruir las fuentes de vida»

Tortuga Antimilitar - 8 January, 2025 - 00:00

Por Diario Al-Quds Libération

Medios israelíes dijeron que los representantes en la Knesset están exigiendo la implementación de lo que llamaron la limpieza de la población del norte de Gaza, mientras que el gobierno de Benjamin Netanyahu está considerando reducir la ayuda humanitaria con la entrada del presidente electo de Estados Unidos a la Casa Blanca.

El periódico Haaretz informó que ocho miembros del Comité de Asuntos Exteriores y Defensa están pidiendo al ejército de ocupación que lleve a cabo una limpieza étnica de la población en el norte de la Franja de Gaza y destruya las fuentes de vida.

Los miembros de la Knesset pidieron al Ministro del Ejército de Ocupación, Yisrael Katz, que emita una orden para destruir las fuentes de agua, alimentos y energía en el norte de Gaza.

También pidieron al ejército que utilice asedios, destruya la infraestructura y mate a cualquiera que no levante la bandera blanca.

Además, el Canal 12 israelí dijo que el gobierno de ocupación está considerando reducir la cantidad de ayuda humanitaria a Gaza, con la toma de posesión del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, el 20 de este mes.

El canal citó fuentes informadas anónimas que dijeron: «Israel está considerando reducir la entrada de ayuda humanitaria a Gaza».

Según los informes, Israel había limitado anteriormente la ayuda humanitaria en función de su compromiso con la administración de Joe Biden, pero esta situación puede cambiar después de que Trump ingrese a la Casa Blanca.

Con el apoyo estadounidense, la ocupación israelí ha estado cometiendo genocidio en Gaza desde octubre de 2023, dejando más de 154.000 mártires y heridos palestinos, la mayoría de ellos niños y mujeres, y más de 11.000 desaparecidos, en medio de una destrucción masiva y una hambruna que mató a decenas de niños y los ancianos, en uno de los peores desastres de la humanidad en el mundo.

Diario Al-Quds Libération❞صحيفة القدس ليبراسيون –

Fuente: https://kaosenlared.net/congreso-is...

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Asediados y bombardeados en medio de la hambruna, cientos de miles de desplazados internos luchan por sobrevivir en Darfur, Sudán

Tortuga Antimilitar - 8 January, 2025 - 00:00

Pavan Kulkarni

Fuentes: Voces del mundo

Traducido del inglés por Sinfo Fernández

La vida de cientos de miles de personas en el campo de desplazados internos de Zamzam, asolado por la hambruna, pende de un hilo, ya que las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) han intensificado sus ataques contra El Fasher, la capital del estado de Darfur Septentrional.

Tras superar a las Fuerzas Armadas Sudanesas (FAS) en los otros cuatro estados de Darfur, las FAR asedian esta ciudad desde mayo para hacerse con el último punto de apoyo del ejército en la región occidental de Sudán. Las FAR casi han completado su campaña de limpieza étnica en Darfur Occidental.

Mientras las FAR bombardean la ciudad, las FAS apenas se esfuerzan por proteger a la población civil. Al contrario, el ejército ha recurrido a bombardeos aéreos indiscriminados sobre zonas civiles densamente pobladas para atacar a las tropas de las FAR, al parecer sólo interesadas en proteger su cuartel general. De este modo, ha causado la mayor parte de las bajas.

Atrapados en los combates entre los dos antiguos aliados, cuya lucha interna por el poder sumió al país en una guerra civil desde mediados de abril de 2023, decenas de miles de civiles han muerto desde entonces en Sudán. Sólo en El Fasher han perecido miles, según Saleh Mahmoud, presidente del Colegio de Abogados de Darfur (DBA, por sus siglas en inglés).

A última hora de la noche del sábado 14 de diciembre, las FAR atacaron con drones el barrio central de la ciudad, Awlad Al-Reef, matando a 38 civiles e hiriendo a varios más. El día anterior, los médicos se vieron obligados a interrumpir las operaciones en el último hospital estatal en funcionamiento de la ciudad después de que los drones de las FAR dispararan cuatro misiles contra él, inundando las camas de restos de sus paredes y techos dañados.

Anteriormente, el 11 de diciembre, el campamento de Zamzam, en las afueras del sur de El Fasher, sufrió otra ronda de fuego de artillería pesada. El fuego incendió los refugios de varios desplazados y causó ocho muertos. Muchos más están heridos y es poco probable que reciban atención médica. El hospital de campaña de Médicos Sin Fronteras (MSF) en el campo no funciona desde el 2 de diciembre.

Los pacientes -incluidos los heridos el día anterior, cuando las FAR iniciaron esta última oleada de ataques contra el campo matando a más de diez refugiados– tuvieron «que correr para salvar sus vidas» junto con los médicos que los atendían cuando se reanudaron los bombardeos esa mañana, matando a cuatro más y mutilando a más de una docena.

El «hospital está ahora vacío, con los tres últimos pacientes de la UCI -aún dependientes de oxígeno- evacuados en condiciones peligrosas», declaró MSF en un comunicado más tarde ese mismo día, describiendo la situación como «una pesadilla viviente para los desplazados del campo de Zamzam».

A la sombra de la guerra civil de Darfur

Este campo se creó en 2003, al comienzo de la guerra civil de Darfur, que al final de la década había desplazado a 2,5 millones de personas y se había cobrado hasta 300.000 vidas a causa de la violencia, el hambre y las enfermedades.

Las milicias Janjaweed creadas por las FAS durante esta guerra para cometer atrocidades -incluidos asesinatos en masa, violaciones e incendios de aldeas- se unieron más tarde para formar las FAR en 2013 bajo el mando de Mohamed Hamdan Dagalo alias Hemedti. Abdel Fattah al-Burhan, comandante regional de las FAS en Darfur durante esta guerra, se hizo cargo del ejército más tarde.

Burhan y Hemedti se habían convertido en los confidentes más cercanos del dictador Omar al-Bashir, que había tomado el poder en un golpe de Estado en 1990. Cuando la Revolución de Diciembre -las protestas masivas en favor de la democracia que estallaron a finales de 2018- forzó la destitución de Bashir en abril de 2019, Burhan y Hemedti formaron juntos una junta militar.

Utilizando la fuerza combinada de sus fuerzas, orquestaron una violenta represión del movimiento prodemocrático. No obstante, éste continuó con las manifestaciones masivas hasta el 15 de abril de 2023, cuando la lucha por el poder dentro de la junta entre Burhan y Hemedti estalló en una guerra.

En los veinte meses transcurridos desde entonces, la guerra en curso entre las FAS y las FAR ha obligado a más de 14 millones de personas, casi un tercio de la población de Sudán, a huir de sus hogares, provocando la mayor crisis de desplazados del mundo.

Tras el inicio de los ataques de las FAR contra El Fasher el pasado mes de abril, casi 350.000 personas fueron desplazadas sólo de esta ciudad y sus localidades circundantes. La mayor parte de ellas, junto con muchos desplazados internos obligados a huir de otros campos cercanos que habían sido atacados, acudieron en masa al campo de Zamzam en busca de refugio. Su población pasó de 350.000 habitantes antes de esta guerra a una estimación actual de entre 500.000 y 800.000.

Este aumento de la población del ya abarrotado campo, que depende de la ayuda humanitaria para sobrevivir, hizo que las condiciones fueran aún más precarias, especialmente desde mayo, cuando se quedó sin ayuda alimentaria tras el asedio de las FAR a El Fasher.

Declaración de hambruna

El 1 de agosto, la Red de Sistemas de Alerta Temprana contra la Hambruna (FEWS NET, por sus siglas en inglés) declaró una hambruna en el campo de Zamzam. «Esta hambruna está totalmente provocada por el hombre», declaró Catherine Russell, directora ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Tres días después, aviones de guerra de las FAS lanzaron dos bombas de barril sobre la población hambrienta del campamento, destruyendo 20 chabolas e hiriendo a muchos, incluidos niños. Más tarde, en noviembre, al parecer instaló posiciones defensivas en el interior del campamento para utilizar a los desplazados internos como escudos, invitando a la FAR a atacarlos.

Mientras tanto, durante casi cuatro meses, desde que se declaró la hambruna en agosto, los camiones de alimentos del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU no pudieron llegar a Zamzam. No fue hasta finales de noviembre cuando el primer convoy del PMA llegó al campo. Con los bombardeos de las FAR desde diciembre, el suministro de alimentos ha vuelto a interrumpirse.

«La mayoría de la población del campo, entre el 60% y el 70%, son mujeres, niños y ancianos», declaró Adam Rojal, portavoz de la Coordinación General de Desplazados y Refugiados de Darfur.

«Ambas partes beligerantes están aprovechando esta guerra para eliminar a los testigos supervivientes de los crímenes de guerra» que las FAS y las milicias que posteriormente formaron las FAR perpetraron juntas durante la guerra civil de Darfur, afirmó.

Los testigos han proporcionado «relatos detallados de asesinatos en masa, torturas, violaciones, ataques contra civiles, incendios y saqueos de aldeas enteras» de Darfur en la década de 2000, declaró el 11 de diciembre el fiscal jefe de la Corte Penal Internacional, Karim Khan, ante los jueces que celebran el juicio en curso.

Para «exterminar» a estos testigos, tanto las FAS como las FAR han «convertido en arma el hambre», afirmó Rojal, añadiendo que la población de más de 100 de los aproximadamente 170 campos de desplazados internos de Darfur padece hambre.

En su alerta de agosto en la que declaraba la hambruna en Zamzam, FEWS NET añadía: «Es posible que la hambruna esté también en curso en los campos de desplazados internos de Abu Shouk y Al Salam, pero las pruebas disponibles son limitadas y reducen la capacidad de confirmar o negar esta clasificación». Continuó advirtiendo que la hambruna amenazaba con envolver «el resto de El Fasher».

El bombardeo de los mercados ha agravado la escasez de alimentos

En los cuatro meses transcurridos desde que comenzó el asedio a El Fasher, la ciudad se ha precipitado rápidamente en la hambruna. Los ataques de las FAR siguen restringiendo el suministro de alimentos desde el exterior y las FAS han bombardeado los mercados rurales cercanos, mermando aún más la disponibilidad de alimentos.

Uno de estos pueblos es Kabkabiya, a unos 180 kilómetros al oeste de El Fasher. Ante el temor de un ataque, los dirigentes locales decidieron cerrar el mercado. Pero la decisión se aplicó demasiado tarde. El 11 de diciembre, día del mercado semanal de la ciudad, aviones de las FAS lanzaron ocho bombas por la mañana, cuando los residentes de los pueblos de los alrededores se habían agolpado en el lugar para comprar artículos de primera necesidad, destruyendo tiendas, matando a más de 100 personas e hiriendo a varios cientos más, incluidos niños.

Las FAS afirmaron que habían destruido un vehículo de combate con su tripulación y «un camión que transportaba armas y municiones». Otras 45 personas, entre ellas más de 12 niños, murieron y más de 200 resultaron heridas el 4 de diciembre cuando las FAS bombardearon el mercado de El Koma. Según informes, esta localidad, que acoge a más de 45.000 familias desplazadas en su mayoría de El Fasher, ha sufrido unos 70 ataques aéreos que han causado centenares de muertos, la mayoría de ellos en octubre y noviembre. El mercado de Melit también se cerró tras una serie de ataques aéreos, entre ellos el del 3 de diciembre, que, según informes, causaron la muerte de siete civiles.

Las instituciones internacionales le están fallando al pueblo sudanés

«Estamos alarmados por los recientes ataques contra mercados e infraestructuras civiles en el norte de Darfur», declaró el viernes pasado el portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), calificó de «deplorable» el ataque perpetrado el sábado por las FAR contra el último hospital en funcionamiento del estado, en El Fasher.

La coordinadora residente y humanitaria de la ONU en Sudán, Clementine Nkweta-Salami, está «profundamente preocupada por los informes sobre el bombardeo indiscriminado del campo de Zamzam, las clínicas sanitarias y los refugios de desplazados».

«Todos están preocupados, alarmados, conmocionados… Pero nadie hace nada más que emitir declaraciones, que se limitan a describir la situación», declaró el presidente de DBA, expresando una profunda decepción con las instituciones internacionales.

«La situación es bien conocida. Periodistas, activistas y usuarios de las redes sociales la describen. Lo que se espera de la ONU es que actúe para detener la guerra», afirmó, explicando que nada que no sea el despliegue de una fuerza conjunta para detener los combates entre ambos bandos puede poner fin a esta guerra.

«Las instituciones africanas no tienen la voluntad ni la capacidad para dirigir una fuerza conjunta de este tipo», lamentó. Y dividido como está entre los países de la OTAN liderados por Estados Unidos, por un lado, y Rusia y China, por otro, «el Consejo de Seguridad de la ONU se ha vuelto incapaz siquiera de debatir seriamente nuestra situación, por no hablar de alcanzar una posición unificada para detener esta guerra».

Pavan Kulkarni es un periodista de Peoples Dispatch que cubre las luchas sindicales y los movimientos sociales progresistas, principalmente en el continente africano, pero también en India. También ha escrito artículos sobre comercio internacional y geopolítica, algunos de los cuales se han vuelto a publicar en Monthly Review. Es autor de una serie de artículos en profundidad sobre la historia de la extrema derecha hindú de la India y su ideología, que han aparecido en The Wire.

Este artículo ha sido elaborado por Peoples Dispatch / Globetrotter News Service

Texto original: CounterPunch.org, 23 diciembre 2024

Fuente: https://vocesdelmundoes.com/2024/12...

Tomado de: https://rebelion.org/asediados-y-bo...

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En otro continente

Tortuga Antimilitar - 8 January, 2025 - 00:00

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Los Derechos Humanos brillaron por su ausencia en 2024 en el Sáhara Occidental, y España calla

Tortuga Antimilitar - 7 January, 2025 - 00:00

Por Alfonso Lafarga*

En 2024 el pueblo saharaui, y en especial sus presos políticos, volvieron a sufrir la violación de los Derechos Humanos, mientras que el Gobierno de Pedro Sánchez, que respalda a Marruecos en la ocupación del Sáhara Occidental, no dice nada a pesar de que asegura promueve y defiende los DDHH.

Los Derechos Humanos brillaron por su ausencia en 2024 en el Sáhara Occidental, lo que viene ocurriendo desde que el ejército marroquí invadió a finales de 1975 un territorio que España tenía la obligación de descolonizar pero lo entregó a Marruecos, ocupación que ahora apoya el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Y si Marruecos no respeta los Derecho Humanos, el Gobierno de Sánchez no lo denuncia y calla, a pesar de que España, potencia administradora del Sáhara Occidental, insiste en su compromiso con los DDHH.

Con motivo del Día Internacional de los Derechos Humanos, el 10 de diciembre, el Ministerio de Asuntos Exteriores, que dirige José Manuel Albares, recogió en su página web, entre otras consideraciones, que los DDHH incluyen “el derecho a la vida y a la libertad; a no estar sometido a esclavitud ni a torturas; a la libertad de opinión y de expresión; y a la educación y al trabajo, entre otros muchos”.

El MAEC recordó que tanto el Tratado de la Unión Europea como su Carta de los Derechos Fundamentales recogen y consagran derechos universales “como la dignidad humana, la libertad, la igualdad y la solidaridad sobre la base de los principios de la democracia y el Estado de Derecho”.

También resaltó que España, que será miembro del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en el período 2025-2027, se propone proteger a los defensores de los derechos humanos en todo el mundo, cuyo trabajo “es fundamental para visibilizar situaciones de injusticia social, combatir la impunidad e impulsar los procesos democráticos en todo el mundo”.

Compromiso de defensa de los Derechos Humanos

Pero estos derechos fundamentales, que España se compromete a promover y defender y son “una prioridad de su acción exterior”, no se respetan en el Sáhara Occidental ocupado por Marruecos, lo que denuncian organismos de la ONU, como el Comité contra la Tortura, el Grupo de trabajo sobre detenciones arbitrarias, o el Alto Comisionado para los DDHH, y diversas organizaciones, entre ellas Amnistía Internacional, Human Rights Watch, el Centro Robert F. Kennedy (RFKC), la Red Euromediterranea de Derechos Humanos (REMDH), el Instituto de estudios sobre desarrollo y cooperación internacional Hegoa, Reporteros Sin Fronteras y asociaciones de defensa de los DDHH de España.

Hasta el Parlamento Europeo reprobó al Estado marroquí, con los votos en contra de los socialistas españoles y la ultraderecha francesa, por su política represiva contra periodistas críticos, instándole a respetar la libertad de expresión y la libertad de prensa.

Si las denuncias contra Marruecos no merecieron la más mínima atención del Gobierno de Pedro Sánchez, por el contrario se llegó a entregar en 2024 a las autoridades marroquíes a un elevado número de activistas saharauis que pidieron protección internacional en el aeropuerto de Madrid-Barajas. A ello se opusieron Sumar, Podemos ERC, EH Bildu, BNG, CC.OO…; las organizaciones profesionales de la judicatura JJpDD y UPF, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), ACNUR -Oficina de Naciones Unidas para los Refugiados-, e, incluso, el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo.

En su línea promarroquí, los socialistas españoles llegaron el pasado año a impedir la formación del Intergrupo del Parlamento Europeo sobre el Sáhara Occidental, que funcionaba desde hacía 20 años, y a apadrinar la entrada en la Internacional Socialista, que Sánchez llevó a Rabat, de un movimiento saharaui que el Centro Nacional de Inteligencia vincula con Marruecos.

Las violaciones de los DDHH se acentúan con los reclusos saharauis en cárceles marroquíes, por los que desde hace tres años y diez meses el Movimiento por los Presos Políticos Saharauis (MPPS) se concentra los lunes en Madrid, frente a la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores de la Plaza de la Provincia, para pedir al Gobierno de Sánchez que intervenga ante las autoridades marroquíes. En este tiempo, el silencio es la única respuesta.

Muestra aproximada de la constante violación de losDerechos Humanos en la excolonia española son los resúmenes mensuales de Contramutis, como el correspondiente a diciembre de 2024, elaborado con informaciones de organizaciones y medios de comunicación saharauis y españoles.

Fuente: https://loquesomos.org/los-derechos...

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Cuando la Armada de EEUU infectó San Francisco para 'ver qué pasaba'

Tortuga Antimilitar - 7 January, 2025 - 00:00

Álvaro Hermida

Podemos mirar a los terraplanistas y reírnos de ellos, tachar de 'lunáticos' a los que creen que las élites del mundo son hombres-lagarto disfrazados, alucinar con los que sostienen que las nevadas en Madrid eran falsas y se trataba de plástico o compadecernos de aquellos aterrorizados por los 'chemtrails' de los aviones de pasajeros. En general, la inmensa mayor parte de las teorías de la conspiración son absurdas, basadas en que los gobiernos hacen cosas a nuestras espaldas, que nos afectan y que pueden ponernos en peligro. Jamás ocurriría algo así, ¿no?

Ojalá fuese posible dar una respuesta afirmativa a esta cuestión, pero como demostró la Armada Estadounidense en 1950 en el área de la Bahía de San Francisco, en la costa oeste de EEUU, los gobiernos no siempre tienen, por un lado, sentido común, y por otro, ética.

En pleno inicio de la guerra fría, la investigación en armas de destrucción masiva estaba alcanzando su máxima expresión. Cierto es que la mayor parte de los recursos se dedicaron a la investigación nuclear que siguió al Proyecto Manhattan, pero la guerra biológica era otro de los puntos fuertes; una de las terribles tácticas diseñadas para provocar el mayor daño posible en el enemigo.

Pero sabíamos poco. Hasta el momento, en un contexto bélico, las armas de destrucción masiva que habían sido utilizadas era principalmente el gas mostaza liberado por los campos de batalla de la Primera Guerra Mundial (y prohibido por el Protocolo de Ginebra de 1925) que se distribuía con el viento, manteniéndose, al ser más pesado que el aire, pegado al suelo. Pero con la introducción de la perversa idea de utilizar patógenos capaces de provocar la enfermedad o la muerte de aquellos con quien entrasen en contacto (armas biológicas) era 'necesario' saber cómo se dispersaban por una ciudad muy poblada estas sustancias.

Es por esto que la tarea de averiguarlo recayó sobre la US Navy que, entre el 20 y el 27 de septiembre de 1950 liberó en la atmósfera de la Bahía de San Francisco, desde uno de sus buques, enormes cantidades de dos tipos de bacteria (Serratia marcescens y Bacillus atrophaeus). La cantidad fue tal que, como explica el investigador Leonard A. Cole en un informe, cada uno de los 800.000 residentes de esta ciudad habrían inhalado, como mínimo, hasta 5.000 partículas bacterianas.

En el momento de la prueba militar, se creía que ambas bacterias eran inocuas para el ser humano (lo que continúa siendo cierto para el Bacillus atrophaeus), pero la realidad era muy distinta. La Serratia marcescens es una bacteria que, hoy en día, se clasifica como un organismo oportunista capaz de provocar serias infecciones urinarias. Este fue el caso (alegaron sus familiares) de Edward J. Nevin, que había sido operado recientemente de su próstata y en los días siguientes a su operación se infectó con la bacteria. Murió tres semanas después de una infección en una de sus válvulas cardíacas.

Junto a él, otras 11 personas desarrollaron en los días siguientes a la dispersión de los agentes infecciosos problemas del tracto urinario que requirieron procedimientos médicos. La duda (completamente legítima) es que Nevin y los otros 11 afectados compartieron todos hospital en los días previos y habían sido atendidos en ese centro de diversos problemas de salud, por lo que podría tratarse de una infección nosocomial. En el resto de hospitales de la ciudad, aunque sí se diagnosticaron más casos de infecciones urinarias por Serratia marcescens, los números no eran lo suficientemente altos como para ser significativos.

Del mismo modo, también ocurrió un aumento de los casos totales de neumonía en la ciudad (enfermedad que también puede ser provocada por esta bacteria), pero no los suficientes como para llegar a ningún tipo de conclusión. La familia de Edward Nevin, 31 años después de su muerte, empezó un proceso legal contra el gobierno federal, a quien culpaba de su muerte. El caso saltó de tribunal en tribunal (siempre dándole la razón al gobierno) hasta alcanzar la Corte Suprema de EEUU, que, en efecto, dio la razón definitiva al ejército de EEUU.

A pesar de esto, el hecho de que EEUU gasease a sus propios ciudadanos es un precedente más que peligroso, una falta flagrante y total de criterio, sentido común y ética... pero los años 50 eran más que especiales y esta no fue la única barbaridad (ni la peor) que tanto EEUU como otras potencias occidentales de la época ejercieron sobre sus propios ciudadanos. Mirando hacia atrás, es posible que algunas teorías de la conspiración que implican el mal hacer de los gobiernos... no suenen tan descabelladas.

Fuente: https://www.elconfidencial.com/alma...

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Estrella de los magos

Tortuga Antimilitar - 6 January, 2025 - 10:00

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A sangre fría: 30 datos para entender qué está pasando en el mundo

Tortuga Antimilitar - 6 January, 2025 - 00:01

Rosa Guevara Landa

1. Imperialismo cuantificado
Jason Hickel: las economías del Norte global se han apropiado, a través del comercio y sus reglas injustas, de 826.000 millones de horas de trabajo corporal del Sur global.

2. Lucros industrias militares
Los ingresos en 2023 por la venta de armas y servicios militares de las 100 mayores empresas del sector aumentaron en promedio un 4,2% respecto al año 2022, alcanzando los 632.000 millones de dólares (cifra mucho mayor de la que se necesitaría para erradicar el hambre en el mundo).
Tres de cada cuatro de esas empresas mejoraron sus ingresos (un importante repunte luego del descenso promedio que habían experimentado en 2022)
41 de las 100 empresas más grandes de la producción y comercialización de armamentos se encuentran en los Estados Unidos. En 2023 declararon ingresos por 317.000 millones de dólares, un 2,5% más que en 2022.
Desde 2018, las cinco empresas en la cima del ranking mundial elaborado por el SIPRI tienen su sede en EEUU: Lockheed Martin, RTX, Northrop Grumman, Boeing y General Dynamics

3. Tras el 11S de 2001
Rafael Poch de Feliu: Desde el 11 de septiembre de 2001 neoyorkino, la guerra continua desatada por Estados Unidos en el mundo (Afganistán, Iraq, Yemen, Siria, etc.) se ha gastado 8 billones de dólares (dos veces el PIB de Alemania) para ocasionar entre 4,5 y 4,7 millones de muertes (directas e indirectas) y 38 millones de desplazados.

4. China-USA-G7
Fuentes: Rebelión EEUU representa actualmente el 15% de su comercio exterior y es su tercer socio comercial (antes era el primero).
Las exportaciones a los países del G7 representaban el 48%, menos del 30% en la actualidad.

5. Italia
Informe Censis 2024 (Censis es un instituto privado que lleva 60 años publicando su encuesta anual) sobre la opinión de la población italiana:
La U.E. se deshace si no hace reformas radicales: 71,4%.
La democracia liberal ya no funciona: 68,5%.
El ascensor social prácticamente ya no existe: 85,5%.
La culpa de las guerras de Ucrania y Medio Oriente es de Occidente (USA a la cabeza): 66,3%
Se siente amenazados por la entrada de inmigrantes: 38,3%.

6. Cómputo de desigualdades
Si contásemos un billete de 50 euros cada segundo, en cuestión de medio minuto (30') habríamos alcanzado los ingresos mensuales del español medio (1.500 euros), tardaríamos cerca de 7.800 años, contando día y noche sin descanso, en contabilizar la fortuna de Elon Musk.

7. Inversiones del Trinity College de Cambridge
El prestigioso colegio, uno de los terratenientes más ricos del Reino Unido, tiene 78.089 dólares invertidos en la mayor empresa armamentística de Israel, Elbit Systems (que produce el 85% de los aviones no tripulados y del equipo terrestre que utiliza el ejército israelí).
La universidad también tiene millones de dólares invertidos en otras empresas que arman, apoyan y se benefician de la guerra de Israel contra Gaza.

8. Ayudas y gastos militares
El jefe del Pentágono, Lloyd Austin, interviniendo en un foro organizado por la Fundación Presidencial Ronald Reagan: EE.UU. ha proporcionado a Kiev 62.000 millones de dólares en ayuda militar desde el inicio del conflicto armado con Rusia: otros aliados de Ucrania habían aportado alrededor de USD 57.000 millones durante el mismo período, elevando a unos 119.000 millones de dólares la cantidad total de apoyo bélico brindado a Kiev desde 2022. Austin declaró que el próximo año el Pentágono recibiría un «presupuesto histórico» de 841.000 millones de dólares para garantizar «que el Ejército estadounidense siga siendo la fuerza militar más poderosa del mundo»

9. España, exclusiones
La exclusión social en España afecta a 9,4 millones de personas (19,3% de la población; incremento de 2 millones, un 16,4% más que antes de la crisis de 2008)
Aún más que el grupo en riesgo de exclusión ha crecido el colectivo afectado por la pobreza severa: hay 4,3 millones de personas en esta circunstancia (+ 28% desde antes del estallido de la burbuja inmobiliaria y la crisis financiera de 2008).
La exclusión residencial, relacionada con el acceso a la vivienda: afecta de una u otra forma a uno de cada cuatro hogares en España: 4,6 millones de hogares han sufrido en 2024 dificultades relacionadas con el acceso y mantenimiento de la vivienda (esa proporción se dispara al 90% si se analizan solo los casos de hogares en situación de exclusión social severa).
El 20% de los hogares con menor renta dedican actualmente más del 70% de sus ingresos al pago del alquiler de su vivienda (en 2007, ese desembolso pesaba un 48% con respecto a sus retribuciones).
Aproximadamente 3 millones de personas (un 6,3% de la población) utilizan ya formas precarias de tenencia de la vivienda (facilitada gratuitamente por particulares o instituciones; realquilada; ocupada ilegalmente o con aviso de desahucio).
Otros 3,4 millones (7%) sufren condiciones de hacinamientos, al verse obligados a compartir la vivienda con más personas o tener que regresar al hogar de los padres u otros familiares.
El porcentaje de hogares donde la persona principal sustentadora de la unidad familiar tiene un empleo que no le permite salir de la exclusión ha pasado del 1,1% en 2018 al 2,7% en 2024.
Las familias sustentadas por un empleo irregular —sin contrato ni alta en la Seguridad Social— han duplicado su peso al pasar de ser el 1,3% en 2018 al 2,2% actualmente.
Aquellos hogares donde la persona de referencia está afectada por inestabilidad laboral grave (tres o más contratos; en tres o más empresas o tres o más meses en paro en un año) han pasado en los últimos ocho años de ser el 4,8% de los hogares al 5,9%.

10. Feminicidios
85.000 mujeres y niñas fueron asesinadas en 2023.
Informe de la ONU: Cada 10 minutos una mujer muere a manos de su pareja o un familiar.

11. Corea del Sur-USA
EE.UU. tiene una presencia militar muy importante en Corea del Sur con unos 28.500 efectivos en servicio activo destacados en varias ramas (Ejército, Armada, Fuerzas Aéreas y el Cuerpo de Marines).
Oficialmente las tropas estadounidenses están allí para disuadir posibles amenazas de Corea del Norte, pero en realidad esta presencia desempeña un papel crucial en la proyección del poder estadounidense en Asia-Pacífico (sobre todo frente a China).
Fuerza militar sur-coreana: 500.000 soldados en activo más 3,1 millones de reservistas.

12. El poder del dólar USA
Casi el 60% de todas las reservas de los bancos centrales del mundo se mantienen en dólares, y casi el 90% de todas las transacciones de divisas se realizan en la moneda estadounidense.

13. Sanciones.
Número de sanciones lanzadas por USA, UE, Canadá, Japón y aliados hasta febrero de 2024 con la intención explícita de destruir económicamente a Rusia: 16.500

14. Informe del estado del clima del planeta de 2024 de [William] Ripple
Los 14 científicos ambientales más importantes del mundo arman que la Humanidad va camino a una catástrofe planetaria que va a poner en peligro la continuidad de la civilización humana.

15. Belgas ricos
En 2000, sólo había una familia multimillonaria en Bélgica. Septiembre de 2024: 48.

16. Estrategias de los ricos de Cataluña
Isabel Micó-Millán, investigadora del Banco de España, ha descubierto que el 0,5% con más riqueza de las personas de Cataluña hacen aportaciones de capital a “empresas familiares” antes de su muerte para que sus herederos paguen menos impuestos: “una estrategia de minimización de la carga scal” con la que los más ricos [herencias imponibles superiores a 2 millones de euros] consiguen eludir en total cerca de un tercio del tributo de sucesiones y donaciones (uno de los impuestos cedidos por el Estado a las Comunidades Autónomas del régimen común, junto a patrimonio o el 50% del IRPF entre otros menos importantes): unos 120 millones cada ejercicio fiscal desde 2014 (los ingresos equivalentes a un 27% de la
recaudación del impuesto de sucesiones y donaciones).

17. Regalos del Banco de España y del BCE
El Banco de España ha pagado unos 12.000 millones de euros a los bancos españoles -entre septiembre de 2023 y 2024- en concepto de intereses por los depósitos que mantienen en el banco central (una cantidad que explica las pérdidas de unos 8.000 millones de euros que registró el Banco de España y que supone una merma de ingresos de ese mismo montante para el Tesoro).
Por ese concepto y al conjunto de la banca privada europea, estos economistas estiman que el BCE ha pagado 125.000 millones de euros en el mismo periodo.
Los pagos por intereses del BCE a la banca privada representan casi el 75 % de todos los gastos que realiza la UE a lo largo del año (en España equivale más o menos a un mes de gasto público en pensiones, un mes y medio de gasto en sanidad o a dos meses y medio en educación).

18. Bhopal 1984
Los fallecidos llegan a 22.000 (10.000 murieron la noche de la tragedia y las semanas venideras) 500.000 personas sufren algún tipo de secuela: cáncer, enfermedades respiratorias o digestivas, trastornos hormonales y mentales y discapacidades congénitas.

19. Impuestos USA y subvenciones
Dos de las operaciones comerciales de Musk, Tesla y SpaceX, han recibido miles de millones de euros en subvenciones federales. El gobierno federal ha “externalizado su programa espacial” a SpaceX, y Tesla “únicamente despegó tras recibir 465 millones de dólares en subsidios de la administración Obama en 2010.”
En los años 50, con la administración del Republicano Dwight Eisenhower, el impuesto federal a la franja de los ingresos más altos jamás cayó por debajo del 91%. ¿Cuál es ese impuesto federal hoy? Sobre el papel se encuentra en el 37% a más de 693.751 dólares para una pareja que presente una declaración conjunta: toda una serie de vacíos legales ha hecho que el tipo impositivo al que se enfrentan los ricos en sus ganancias anuales reales sea mucho más bajo.
Las 400 familias más ricas de los EE UU entre 2010 y 2018 “pagaron un promedio de solamente un 8,2% de sus ingresos” en impuestos federales sobre la renta individual, contando las ganancias por el valor de sus inversiones.

20. Trump
Primer mandato: de 2016 a 2020 aprobó 8,8 billones de dólares de nuevo endeudamiento bruto y redujo el déficit en 443.000 millones de dólares (con Biden: aumentó la deuda en 2,6 millones menos (6,2 millones) y logró una reducción del déficit 4,2 veces mayor (1,9 billones)).
Los ingresos del 95% por ciento de la población se mantuvieron, en promedio, prácticamente constantes de 2016 a 2019, en el primer mandato de Trump, mientras que los del 5% más rico aumentaron un 17%.

21. Guías con instrucciones.
José Luis Gordillo: “Los gobiernos de Suecia, Finlandia, Noruega y Dinamarca han enviado a sus ciudadanos (noviembre de 2024) unas guías con instrucciones para su protección en caso de desastres naturales, inundaciones, pandemias, ciberataques, actos de sabotaje y guerras, lo que incluía la posibilidad de una guerra nuclear a gran escala contra Rusia” (El País, 20-11-2024).

22. Ingresos fabricantes de armas.
Los ingresos de los 100 mayores fabricantes de armas alcanzaron los USD 632.000 millones en 2023 (aumento del 4,2% en comparación con 2022)
El crecimiento de los ingresos por venta de armas es notable en todas las regiones (especialmente en Rusia y Oriente Próximo).
Los fabricantes más pequeños han obtenido beneficios gracias a la nueva demanda impulsada por los conflictos de Gaza y Ucrania, así como por los programas de rearme de los Ejércitos de muchos países.
Casi el 75% de las empresas de armas aumentaron sus ingresos en 2023 en comparación con 2022.

23. Sobre el orden mundial basado en normas.
Unos pocos ejemplos de los tratados internacionales no firmados o no ratificados por EEUU:
a). Convenio para la represión de la trata de personas y de la explotación de la prostitución ajena (1949, nunca firmado).
b) Convención sobre el Estatuto de los Refugiados (1951, nunca3. Convención relativa a la lucha contra las discriminaciones en la esfera de la enseñanza (1960, nunca firmada).
c). Convención sobre el consentimiento para el matrimonio, la edad mínima para contraer matrimonio y el registro de los matrimonios (1962, firmada pero nunca ratificada).
d). Convención sobre la imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de los crímenes de lesa humanidad (1968, nunca firmada).
e). Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (1982, nunca firmada).
f). Convenio de Basilea sobre el Control de los Movimientos Transfronterizos de los Desechos Peligrosos y su Eliminación (1989, firmado pero nunca ratificado).
g). Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (2006, firmada pero nunca ratificada).
h). Convenciones de control de armamento que Estados Unidos se ha negado a firmar o de las que se ha retirado unilateralmente: Tratado sobre Misiles Antibalísticos (ABM por su sigla en inglés) (1972, retirado en 2002). Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF por su sigla en inglés) (1987, retirado en 2019). Convención sobre la prohibición del empleo, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonales y sobre su destrucción (1997, nunca firmada). Convención sobre Municiones en Racimo (2008, nunca firmada). Tratado sobre el Comercio de Armas (2013, firmado pero retirado en 2019).

24. Derivados financieros
Se llaman así porque nacen –se derivan– unos de otros a partir de un contrato real originario –por ejemplo, una hipoteca– en forma de seguros, reaseguros, garantías, apuestas sobre la evolución de los precios, entre otros, sólo para intercambiarse a velocidad de vértigo.
En 2023, en todo el mundo se realizaron unas 4.500 operaciones de compra y venta de derivados por cada segundo durante los 365 días del año. En total: 141.912.000.000 de operaciones.

25. Riesgo de pobreza
España: en 1995: 19%, en 2023, 20%,
China en 2000: prácticamente del 50%; en 2023, menor del 1%.

26. América Latina
La pobreza afectó al 27,3% de los latinoamericanos en 2023 (172 millones de personas) y la indigencia alcanzó al 10,6%
Reducción con respecto a 2022 prolongando una tendencia que viene desde 2021, tras el pico alcanzado en el marco de la pandemia: la pobreza se situó en 32,8% y la pobreza extrema en 13,2% (De acuerdo con la Cepal, si la situación de la pobreza en Brasil no hubiese cambiado, el promedio regional en 2023 habría sido de un 28,4%, apenas 0,4 puntos porcentuales menos que en 2022, y la incidencia de la pobreza extrema se habría mantenido sin cambios en 11,1%).
La problemática alcanza al 22,2% de las mujeres y al 18,3% de los hombres.
La incidencia de la pobreza entre los menores de 18 años asciende al 40,6%, luego de reducirse por segundo año consecutivo tras el pico de 46,1% alcanzado durante 2021. En 17 de los países considerados las tasas de pobreza de los menores de 18 años eran entre 1,3 y 2,5 veces más altas que las correspondientes a las personas de 18 a 59 años, y entre 1,3 y 10,4 veces más altas con relación a las personas mayores de 60 años.
Las diferencias más relevantes entre las tasas de pobreza de los menores de 18 años y de las personas de 18 a 59 años se verificaban en Uruguay, Costa Rica y Panamá (las brechas más grandes entre la pobreza en la infancia y adolescencia y la que afecta a los mayores de 60 años también se encuentran en Uruguay y Panamá, a los que se suma en este caso también Brasil).
La pobreza está más concentrada en las zonas rurales (39,1%) que en las urbanas (24,6%).

27. Plásticos
Residuos plásticos que se arrojan anualmente en el mundo: 350 millones de toneladas

28. COP29
Declaraciones de Mohamed Adow, director del grupo de reflexión Power Shift Africa: «Esta [cumbre] ha sido un desastre para el mundo en desarrollo. Es una traición tanto a las personas como al planeta, por parte de los países ricos que arman tomarse en serio el cambio climático. Los países ricos han prometido «movilizar» algunos fondos en el futuro, en lugar de proporcionarlos ahora. El cheque está en el correo.
Pero ahora se están perdiendo vidas y medios de subsistencia en países vulnerables.»
Juan Carlos Monterrey Gómez, enviado climático de Panamá: «Esto no es suficiente. Lo que necesitamos son al menos 5 billones de dólares al año, pero lo que hemos pedido es sólo 1,3 billones. Eso es el 1% del PIB mundial. Eso no debería ser demasiado cuando se habla de salvar el planeta en el que todos vivimos». El acuerdo final «se queda en nada cuando lo divides. Tenemos facturas de miles de millones que pagar tras sequías e inundaciones. No nos pondrá en la senda de 1,5C. Más bien 3C.»La posición de Michael Roberts: “Los últimos datos indican que las emisiones de carbón, petróleo y gas que calientan el planeta aumentarán un 0,8% en 2024. En marcado contraste, las emisiones tienen que disminuir un 43% de aquí a 2030 para que el mundo tenga alguna posibilidad de mantener el objetivo de aumento de temperatura de 1,5C fijado por el acuerdo de la COP de París. Ese objetivo está muerto y el planeta se dirige rápidamente hacia un aumento de 2,0C (y más) en comparación con la época preindustrial.”

29. Muertes y altas temperaturas
Personas que fallecen en el mundo anualmente por las altas temperaturas: 400.000

30. Desigualdades
3.000 personas tienen una riqueza superior a 13 billones de dólares –más que del PIB agregado de América y América Latina– mientras que 733 millones de personas pasan hambre.
Jeff Bezos, uno superrico, no paga ni un centavo de impuesto sobre la renta.
Para los súper ricos, resulta que la tasa media de impuestos es entre cero y 0,5 %.

Fuentes:

Espai Marx, TopoExpress, rebelión, El Viejo Topo, Alternativas económicas, Le Monde diplomatique, Mundo Obrero, La marea, Globalalter, eldiario.es, La Jornada, El Salto, Miscelánea (diaria) de Carlos Valmaseda, Blog Burgaya, Blog Rafael Poch de Feliu, Mientars tanto e., blog de Juan Torres López, Jason Hickel, etc.

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Paz en la tierra

Tortuga Antimilitar - 6 January, 2025 - 00:00

Lola Sanisidro
Soy maestra jubilada, es decir maestra.

Me gusta el tiempo de la Navidad. Y me da igual cual sea el nacimiento que se conmemora, si es el solsticio de invierno y el crecimiento de los días de luz, el advenimiento de Mitra o del Niño Manuel en un pesebre.

El solsticio de invierno me recuerda que, sin más herramientas que sus ojos y sus manos, hubo mujeres y hombres que ya en tiempos remotos supieron calcular cual era el día más corto de los ciclos de las estaciones y crearon el primer reloj, el primer calendario, a partir de observar las luces y las sombras. Ese pequeño dato debería bastar para hacernos una cura de humildad y quitarnos el sombrero de la prepotencia técnica de nuestros días.

A mí que soy atea y me gusta pensar en comunista, me gusta la Navidad, así, con mayúscula porque creo que el relato de un niño que nació entre los pobres para ayudarnos a cambiar el mundo para bien es un conjuro de esperanza ante el año que empieza.

Me gustan los belenes con sus ríos de papel de plata y los villancicos y las panxoliñas, y los magos de oriente y los olentzeros y los apalpadores, leñadores, lavanderas, carboneros, panaderas, pastores, campesinas y todos esos personajes míticos a quienes nuestra imaginación les ha otorgado la función de procurar que a los niños y niñas no les falte alimento, vestido, techo y cariño. Y no me gustan, en cambio, los posaderos buitre que les niegan posada para convertirla en apartamento turístico.

Me gusta el ángel encima del pesebre que, con su pancartita mínima, nos anuncia paz en la tierra, aunque presiento que más que una noticia es un deseo improbable y remoto en las tierras ocupadas de Belén de Cisjordania.

Baste decir que, por estos días, los soldados de Herodes Netanyahu se han encargado de eliminar a otros tantos periodistas a base de metralla y ¡Zas! Ya van quedando menos mensajeros, menos testigos de la matanza de los inocentes.

Y, paralelamente, tengo la sensación amarga de que los niños y las niñas de los belenes de Gaza van perdiendo espacio y existencia en los belenes de los telediarios.

Hubo un tiempo en que, ante la matanza, los inocentes podían huir a Egipto por la franja de Gaza; ahora ya no les queda ni eso.

Hago recuento y veo que a cada párrafo me quedan menos figuritas del Belén y me sobran piezas advenedizas de las que ya me gustaría prescindir.

En la cena de navidad echo de más los discursos ortopédicos de un rey envarado y distante que nos habla en enigmas como el oráculo de Delfos y como si hubiera adquirido ese derecho.

Me sobran los magnates de la desinformación, creadores de imperios de mentira. Me sobran los que se creen reyes mágicos de occidente, los que construyen tanques y misiles, para crecer sobre la desolación de tanta gente.

Me sobran los oligopolios energéticos con su cicatería para pagar impuestos y su enorme avaricia para acumular fortunas, y sus tarifas que ya no sé si planas o aplanantes de las economías familiares.

No sé cuando se produjo el salto cuántico que convirtió los modestos camellos que traían los regalos de los magos del comercio local en empresas esclavistas del tiempo de los trabajadores para surtir el capricho inmediato del consumo.

Mi Belén necesita más artesanía y menos artificios, más comprensión natural y menos inteligencia artificiosa, porque no es nada la ciencia sin conciencia.

No deberíamos asumir que la Navidad fuese una simple tregua parcial y limitada, ni un placebo de buenas intenciones. Aquí para reconstruir un Belén colectivo que valga la pena nos van a hacer falta todas las manos. Solidaridad quiere decir Paz en la Tierra.

Fuente: https://www.lavozdelsur.es/opinion/...

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Elie Wiesel, Premio Nobel de la Paz en 1986. Superviviente de los campos de concentración nazis.

Tortuga Antimilitar - 5 January, 2025 - 20:36

Juré nunca mantenerme en silencio cuando los seres humanos soportasen sufrimiento y humillación. Siempre debemos tomar parte. La neutralidad ayuda al opresor, nunca a la víctima. El silencio alienta al torturador, nunca al torturado.

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Isaac Newton

Tortuga Antimilitar - 5 January, 2025 - 20:35

Construimos demasiados muros y no suficientes puentes.

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Pitágoras de Samos

Tortuga Antimilitar - 5 January, 2025 - 20:35

Educa a los niños y no será necesario castigar a los hombres.

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Nit de Reis 25

Tortuga Antimilitar - 5 January, 2025 - 15:00

Tortuga vos desitja Feliços Reis Mags.

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2024: la construcción de un clima prebélico

Tortuga Antimilitar - 5 January, 2025 - 00:00

Presentación del informe «Balance de la política de defensa en 2024. Vuelta de tuerca militarista y construcción de un clima prebélico».

Cerramos el año 2024 con la consolidación de las tendencias de remilitarización de las políticas públicas españolas.

El repaso de estas nos permite adelantar varias conclusiones:

a) La primera, la deliberada opción de refuerzo del militarismo por parte del gobierno PSOE-SUMAR, que ha profundizado en las políticas de rearme y remilitarización: gasto militar, injerencia militar en el exterior, securitización de los más diversos espacios y escenarios, militarización de la vida civil, venta de armas y construcción de un clima prebélico en consonancia con las opciones militaristas de EE. UU., de la OTAN y de la construcción (subalterna) de la UE como nueva potencia militar.

b) La segunda, el consenso de facto ente las elites políticas en la tendencia militarista emprendida. Este consenso no sólo abarca los partidos “de orden”, o “de estado”, con una retórica discursiva más militarista (caso del PP, VOX, UPN, PSOE, etc.). También abarca a los que suelen encubrir sus posiciones en público pero dan con una mano lo que quitan con la otra (PNV, Coalición Canaria, Junts per-Cat, Partido regionalista de Cantabria), los cuales, por distintas razones (peso e influencia de sus industrias militares, ideología, oportunismo, etc.), apoyan o consienten este nuevo ciclo remilitarizador. Y, por último, se extiende a los partidos de izquierda nominal, en este caso empleando una retórica maximalista pero vacía de contenidos y concreciones alternativas, mezcla de comicidad y cinismo.

c) La cada vez más acusada transversalidad de la opción militarista a otras administraciones, así como a otras instancias y articulaciones, como pueden ser universidades y corporaciones privadas, empresas, medios de comunicación, centros escolares, ONG´s, intelectuales orgánicos y tertulianos, etc.

d) La perplejidad social y de las articulaciones más potables de nuestro panorama ante el hecho de la guerra y el clima prebélico impuesto por las élites, con la consiguiente falta de una contestación social eficaz. Más aun, la paulatina asunción de los valores militaristas por parte de amplias capas de la sociedad y de una gran parte de las organizaciones sociales.

e) La dificultad, en paralelo, de la falta de propuestas creíbles y prácticas de oposición al militarismo capaz de provocar la energía política necesaria para desencadenar u nuevo ciclo de movilización y resistencia a la guerra y de apuesta por la paz con contenidos.

Hagamos un recuento de los principales ítems de esta reforzada presencia del militarismo que han tenido lugar en el año 2024.

Juan Carlos Rois y Grup Antimilitarista Tortuga

Para descargar el informe:

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Masacre en Amazonia: Cómo el jefe de un pueblo indígena se convirtió en el rostro visible de una atrocidad

Tortuga Antimilitar - 5 January, 2025 - 00:00

Alex Cuadros

En el juzgado federal de Vilhena, al sur de la cuenca del Amazonas, Nacoça Pio Cinta Larga camina cojeando hacia el banquillo, y se apoya en una mesa para sentarse. Bajo el frío del aire acondicionado y el resplandor de las luces fluorescentes de la sala, su corona de plumas negras y marrones tiembla con cada paso, además de ser el único recordatorio de la selva situada a lo lejos de las paredes pintadas de blanco. Una bandera brasileña cuelga lánguida en una esquina, con el lema nacional, “Orden y progreso”, oculto entre sus pliegues. “La fiscalía alega que, el 7 de abril de 2004, hacia las 11 de la mañana, en el Barranco de la Tranquilidad, usted, señor, junto con otros miembros de su tribu, acabó con la vida de varios buscadores de oro”, comienza el juez Rafael Slomp.

Pálido incluso para ser un hombre blanco, Slomp lleva una camisa rosa abotonada bajo la toga. Luce una perilla inmaculadamente recortada y su tono resulta monótono, carente de emoción; totalmente inadecuado para los crímenes que está describiendo. Enumera 29 víctimas, 12 de las cuales nunca fueron identificadas: “Una masacre”. Afirma que las víctimas, con las manos atadas, no habían podido defenderse, un factor agravante. “La acusación también alega un móvil básico”, prosigue. “Que las personas indígenas que cometieron estos actos querían impedir que nadie más extrajera diamantes en sus tierras”. Codicia, en otras palabras. Pio observa a Slomp a través de unas gafas con montura de metal. Su párpado derecho está caído, ocultando a medias una prótesis ocular. Para cualquiera que observara ese día de noviembre de 2023, era difícil imaginar que esta figura frágil y diminuta pudiera ser, como decía la Policía Federal de Brasil, “el principal instigador [que] controla toda la actividad minera ilegal dentro de la Reserva Indígena de Roosevelt”.

La Reserva Roosevelt es una zona que, según algunas estimaciones, genera cerca de 20 millones de euros mensuales en piedras preciosas, y que es frecuentada por contrabandistas de Amberes, Tel Aviv y el distrito de diamantes de Nueva York. Los medios de comunicación habían presentado a Pío como el “barón del mercado de diamantes”, y, según algunas leyendas, poseía tres mansiones y una flota de camiones importados y conducidos por chóferes blancos uniformados.

Lo más chocante es que, tan solo una generación atrás, su pueblo, Cinta Larga, no tenía noción alguna del dinero, y mucho menos de las piedras preciosas. El Amazonas es la mayor selva tropical del mundo, y su hogar había sido antaño tan remoto y difícil de penetrar, que las primeras expediciones occidentales para cartografiar sus ríos tuvieron lugar en la década de 1910, en la que participó nada menos que Theodore Roosevelt. Sin embargo, hubo que esperar hasta 1960 para que la primera autopista la atravesara, trayendo consigo una avalancha de colonos y buscadores de fortuna: rancheros, caucheros y buscadores de oro.

En un país donde en el último siglo se han llevado a cabo contactos con decenas de grupos indígenas que hasta ese momento vivían apartados, la tradición jurídica sostiene que los acusados de delitos que son considerados “aislados” o “en vías de integración” deben recibir penas atenuadas, mientras que los ya “integrados” pueden ser juzgados como cualquier otro brasileño. Históricamente, se argumentaba que los que se encontraban en las dos primeras categorías poseían un “desarrollo mental incompleto”, como los niños o las personas con discapacidad intelectual. A primera vista, esto es racismo: una reliquia del darwinismo social, que relegaba a los indígenas a una etapa anterior de la evolución humana. Pero también tiene sentido: ¿cómo puede castigarse a alguien que desconoce que existen leyes que castigan que se disparen flechas a los invasores?

Slomp mira a Pio por encima de su portátil. Sentado en una silla de oficina de aspecto caro, el juez parece presidir una sala de conferencias. Todos los abogados también son blancos, y llevan traje y corbata. Siguiendo el guion, Slomp prosigue: “Me gustaría saber, señor, si esta acusación contra usted es cierta o falsa”.

Pío se sienta con las manos en los bolsillos de los pantalones vaqueros. No puede negar que querían impedir que otros se hicieran con los diamantes; la policía federal pinchó sus teléfonos. Pero sí puede volver a repetir que intentó impedir la masacre. Con la calma inquebrantable que le caracteriza, responde con un escueto: “Falso”.

En cuanto a la acusación de codicia, a Pío no le queda más remedio que reflexionar: ¿es codicioso desear las cosas que le habían enseñado a desear los hombres blancos a los que durante su infancia había llamado “papás”?

Los blancos extraños

Los relatos sobre la Amazonia suelen destacar la extrañeza que sienten los occidentales al encontrarse con pueblos indígenas. Pero la experiencia fue igual de extraña, si no más, para los habitantes originales de la región. Pío nunca olvidará la primera vez que vio a un hombre blanco. Tenía unos seis años y acompañaba a su padre de excursión al pueblo de un tío. En aquella época, los senderos sólo estaban marcados por una ramita rota o una hoja retorcida. Pío ya sabía cómo andar descalzo para evitar a las hormigas bala que bajaban néctar de las copas de los árboles y cuya picadura podía hacerte retorcer de dolor durante un día entero. Una especie de avispa hacía su nido cerca del suelo, bajo las hojas de plátano; otra atacaba desde arriba enjambrándose en el cabello. También había que tener cuidado con las orugas venenosas, las víboras de pozo que se enroscaban en las ramas bajas, los peces trueno eléctricos y las anacondas de seis metros que acechaban en los ríos.

No es de extrañar que, en el imaginario occidental, el Amazonas fuera considerado un “infierno verde”. Pero para la Cinta Larga, la selva también proporcionaba sustento. Los viajes a otros pueblos nunca se limitaban a llegar a su destino. Si Pío y su padre divisaban un nido de abejas, se detenían para derribarlo y llevarse la miel a la boca con hojas enrolladas. También se detenían a recoger cacao y las bayas que teñían las manos de púrpura, que los forasteros conocían como açaí. Su pueblo obtuvo su nombre portugués gracias al “cinturón ancho” de corteza que llevaban alrededor de la cintura.

Como todos los niños de la tribu Cinta Larga, Pío llevaba un arco de tamaño infantil y practicaba el tiro a lagartijas y pajarillos con flechas sin plumas. Soñaba con convertirse en un gran cazador como su padre, Mankalu, pero era bajito incluso para su edad. Los arcos de tamaño normal medían dos metros y medio, más que el propio Mankalu, y se necesitaban músculos como los suyos para tensar la cuerda. Pero, sobre todo, se necesitaba habilidad. Para abatir a un jabalí, había que saber exactamente dónde golpear —bajo la pata delantera izquierda, atravesándole el corazón— antes de que toda la manada de bestias veloces, con sus largos y afilados incisivos, pudiera embestirte. El arco debía sentirse como una prolongación del cuerpo. Las celebraciones que duraban semanas –uno de los principales reclamos de la vida en Cinta Larga– culminaban con la matanza ritual de un jabalí, en la que los hombres hacían gala de su puntería con el arco.

El tío de Pío vivía a pocos días de distancia, cerca del río Rugiente, con sus cataratas rocosas. Una mañana, Pío y su tío estaban agazapados en la orilla, bebiendo agua con las manos, cuando oyeron un estruendoso crujido como el de una enorme rama al romperse. Y luego otro, y otro. Río arriba, apenas visible en la distancia, algún tipo de embarcación pasaba por debajo de una pasarela. Como los Cinta Larga nunca llegaron a construir canoas, las embarcaciones les eran ajenas. Además, esa embarcación era ruidosa y estaba propulsada por un motor fueraborda.

En aquella época, los Cinta Larga no consideraban a los forasteros “personas blancas”, sino mokopey, es decir, “los que se cubren”, en referencia al hecho de que iban vestidos. Se sabía que los forasteros eran peligrosos. En aquella época, los Cinta Larga eran hasta 2.000, repartidos por un territorio del tamaño de Bélgica. Pero lo recorrieron todo, siempre intercambiando noticias, incluidas las de incursiones. La más notoria llegaría a conocerse como la Masacre del Paralelo 11, por la latitud en la que tuvo lugar. En 1963, los pistoleros de una empresa cauchera habían asaltado una aldea de Cinta Larga y matado a seis personas con armas automáticas. Una mujer y su hijo de cinco años quedaron en pie. A la mujer la colgaron boca abajo y la partieron en dos con un machete; al niño le dispararon en la cabeza con un revólver.

La mayoría de las masacres en la frontera amazónica no se denunciaban, pero en este caso uno de los pistoleros se lo contó a un sacerdote, nunca quedó claro si por un sentimiento de culpa o por la rabia de no haber cobrado sus 15 dólares. Cuando la noticia llegó a Río de Janeiro y al resto del mundo occidental, el episodio convirtió brevemente a los Cinta Larga en un ejemplo de la limpieza étnica que Brasil lleva a cabo contra los indígenas. Pero no fue más que una de tantas atrocidades. Lo que explicaba la otra palabra de la Cinta Larga para los forasteros: dayap, una onomatopeya para un disparo.

Pío volvió corriendo al pueblo de su tío en busca de su padre, pero no lo encontró. Aterrorizado como estaba, quería saber más sobre los forasteros y su mundo. Volvió a la orilla del río y se escondió entre el follaje para verlos pasar.

Pacificar a los indígenas

Desde hacía siglos, los dirigentes de Brasil soñaban con colonizar el Amazonas. En 1907, un joven militar llamado Cândido Rondon recibió el encargo de construir una línea telegráfica a través del vasto territorio de Mato Grosso (“selva densa”). Rondon no encajaba en el perfil habitual de los exploradores occidentales. Para empezar, él mismo era en gran parte de ascendencia indígena. Y lo que es más sorprendente, dedicó su vida al principio ilustrado de los derechos humanos universales en una época en que la mayoría de los brasileños estaban de acuerdo con Theodore Roosevelt, a quien se atribuye la afirmación: “No llego a pensar que los únicos indios buenos son los indios muertos, pero... nueve de cada 10 lo son”. Al adentrarse en las tierras de los llamados índios bravos –indios salvajes–, Rondón se encontró a menudo bajo el fuego de las flechas. Pero insistió en que sus hombres nunca respondieran del mismo modo: “Morid si es necesario, pero nunca matéis”. Este fue el lema fundacional del Servicio de Protección Indígena de Rondón, más tarde rebautizado como Fundación Nacional de los Pueblos Indígenas, o Funai.

Por supuesto, el propósito de esta institución era sólo nominalmente proteger a los indios. Lo que el gobierno quería en realidad era “pacificarlos”, haciendo que sus tierras fueran seguras para el desarrollo. Para ello, Rondón les ofrecía regalos: espejos, cuentas de colores y –lo más atractivo de todo, para gente que nunca había conocido un material más duro que la roca o el hueso– herramientas de metal. Cuando los agentes de Funai fundaron su primer “puesto de atracción” en el río Roosevelt en diciembre de 1969, siguieron la misma estrategia, y muchos Cinta Larga se instalaron en el lugar. Lo que los agentes no sabían era que los Cinta Larga también venían por pura desesperación. Después de que se construyera la primera carretera de la región, utilizando la línea telegráfica de Rondón como columna vertebral, los colonos habían traído un arma aún más mortífera que las pistolas. Entre la Cinta Larga, un solo brote de lo que probablemente era gripe ya había matado a docenas de personas, propagándose de pueblo en pueblo. No era la primera vez, ni la última, que Funai echaba leña al fuego. Pio perdió a su padre a causa del sarampión después de que ambos visitaran el campamento de Roosevelt para recibir regalos. En la década de los 80, la Cinta Larga había perdido quizá tres cuartas partes de su población.

El antropólogo estadounidense Marshall Sahlins calificó a los cazadores-recolectores de “sociedad acomodada original” porque, aunque rara vez producían excedentes, sus necesidades eran escasas y fáciles de satisfacer. Los Funai querían provocar exactamente la situación opuesta, reduciendo gradualmente sus donaciones para estimular nuevos deseos, nuevas necesidades, recordando un esfuerzo anterior, en Estados Unidos, para empujar a los nativos americanos a “vestir ropas civilizadas... cultivar la tierra, vivir en casas, montar en carromatos Studebaker, escolarizar a los niños, beber whisky y tener propiedades” (en palabras del senador Henry Dawes). El objetivo final era incorporar a los indígenas a la economía brasileña, convertirlos en trabajadores productivos.

En el caso de Pío, la estrategia funcionó, aunque no exactamente como se pretendía. Tras quedar huérfano, fue a la escuela en un asentamiento cercano, pero acabó abandonando los estudios para trabajar como intérprete de Funai. Le enseñaron a llamar papai – “papá”– a los agentes de Funai. Ya no soñaba con ser un gran cazador como su padre; ahora esperaba ahorrar para comprarse un coche. El problema era que todo el dinero que ganaba se le escapaba de las manos, pues se veía constantemente necesitado de comprar ropa nueva, constantemente tentado por pequeños lujos: caramelos, refrescos, sardinas en lata. Esta era una situación común. Como dijo el antropólogo brasileño Eduardo Viveiros de Castro: “El Estado brasileño convirtió a los indios en pobres”.

En 1984 llegó lo que parecía una solución, cuando un grupo de Cinta Larga descubrió un enorme alijo de troncos de caoba: 800, talados ilegalmente en el extremo noroeste de su territorio. Fue un agente de Funai quien dijo a Pío que, en esencia, les había tocado la lotería. “Eso vale mucho dinero”, le dijo a Pío. “No desaproveches esta oportunidad. Véndelo”.

Necesidad de recursos

Cuando aparecieron los primeros diamantes en el arroyo de las Moscas Negras, un minúsculo afluente del río Roosevelt, al principio de la estación seca de 2000, Pio –ya convertido en el “gran jefe” de su pueblo– buscaba desesperadamente una nueva fuente de ingresos. Las comisiones de los madereros habían pagado las carreteras que unían sus aldeas con los asentamientos cercanos. Habían pagado visitas a médicos, bienes útiles como escopetas y motosierras, y habían permitido a los Cinta Larga mudarse a casas de madera de estilo occidental con tejados de amianto. Ahora, sin embargo, casi toda la caoba que quedaba cerca de la carretera había desaparecido.

A pesar de la urgencia, Pío quería que las dimensiones de la explotación fueran reducidas. Por un lado, le preocupaba la llegada masiva de forasteros, que se repitieran las atrocidades de la época en la que se produjo el contacto. Por otro, francamente, le preocupaba su propia gente. Mientras que Pío había pasado casi toda su vida rebotando entre el viejo mundo de la selva y el nuevo mundo de la sociedad blanca, muchos otros Cinta Larga procedían de la parte oriental del territorio, donde el contacto había llegado más tarde y la “ley del hombre blanco” seguía siendo un concepto lejano. En la época del padre de Pío, había constantes conflictos con sus vecinos indígenas y, como en muchos otros grupos de Sudamérica, los vencedores consumían la carne de los vencidos. Incluso entre los propios Cinta Larga, el mero hecho de pronunciar el nombre de un hombre en su presencia –un oscuro tabú– podía llevarle al asesinato. Los hombres solían sentir la atracción de la wepíka, que se traduce aproximadamente como “venganza”, sólo que, con un sentido de obligación, como con una deuda que debe saldarse a cero.

Pero, por desgracia, no había forma de mantener en secreto el tesoro del arroyo de las Moscas Negras. Al principio, Pío sólo trajo a un puñado de forasteros, hombres que encajaban en el perfil habitual de los inversores en minas amazónicas: hombres de negocios locales sin conocimientos reales de geología, sin una perspicacia especial para la prospección y sin el menor atisbo de la cultura indígena; sólo algo de capital, apetito de riesgo y un evidente desprecio por la ley. Acamparon en el arroyo de las Moscas Negras y despejaron una zona con motosierras, derribando los árboles para dejar al descubierto el suelo de color ocre. Cada equipo instaló lo que en la jerga brasileña de la prospección se conocía como un “par de máquinas”, que utilizaban agua para separar los minerales de los sedimentos sin valor. Los motores diesel estaban conectados a bombas que enviaban agua a través de un tubo a una boquilla de alta presión que pulverizaba las capas de barro y arcilla sobre la “grava útil”, donde podían encontrarse los diamantes. Poco a poco se formaba un “sumidero” de agua marrón rojiza, el pozo donde un equipo peinaba la tierra empapada en busca de piedras preciosas.

Los buscadores brasileños siempre habían seguido el boca a boca de un yacimiento a otro, hasta el punto de que, en su jerga particular, la palabra portuguesa para cotilleo (fofoca) era sinónimo de mina. En cuanto los socios de Pio vendieron parte de su producto, los buscadores de fortuna empezaron a acudir en masa a las cercanas localidades de Cacoal y Espigão d'Oeste. No importaba si Pio les indicaba que no quería trabajar con ellos; simplemente abordaban a cualquier Cinta Larga que encontraban, ofreciéndole una miseria a cambio de que les proporcionara acceso. Incapaz de impedir que sus compañeros de Cinta Larga trabajaran por su cuenta, Pio intentó mediar en sus tratos. Según el acuerdo estándar, un buscador de fortuna podía quedarse con el 80% de los ingresos; el 15% iría a su “socio” Cinta Larga, mientras que otro 5% iría a la Asociación Pamaré, una cooperativa Cinta Larga dirigida por Pio, para una redistribución más amplia. La asociación también recibiría un “peaje” único por la entrada. Inicialmente, fijó el peaje en sólo 750 dólars (unos 715 euros) por un par de máquinas. En octubre de 2000, lo duplicó; y meses más tarde, en diciembre, lo volvió a duplicar. El interés no decayó lo más mínimo. En febrero de 2001 el peaje había superado los 6.000 dólares (unos 5.700 euros).

En su apogeo, la mina se extendía a lo largo de 11 kilómetros por el arroyo de las Moscas Negras, con unos 5.000 buscadores de fortuna viviendo en chozas de lona en las orillas del arroyo. Pío la visitaba a menudo y aquello le parecía poco menos que hormigas pululando en un hormiguero amazónico. Con la esperanza de mantener la mina lo más ordenada posible, prohibió la prostitución, las armas de fuego, las drogas y el alcohol. Tres docenas de guerreros vigilaban la mina.

En la sociedad de Cinta Larga ser “guerrero” nunca había sido una profesión definida; era simplemente la obligación de cualquier hombre apto. Sin embargo, como antaño, se pintaban el cuerpo con manchas de jaguar y los buscadores les tenían pavor. Algunos llevaban pistolas o escopetas. Otros habían pasado toda su vida empuñando un arco, seguían fabricando sus propias flechas y disparaban con una precisión asombrosa. Puede que Pío fuera el “gran jefe”, pero estos hombres no se parecían en nada a los soldados. No tenían un sentido de la jerarquía y solo eran leales a su conciencia.

La masacre: “Trabajemos en paz”

La masacre de abril de 2004 podría no haber ocurrido nunca de no ser por un prospector llamado Francisco das Chagas Alves Saraiva, más conocido como Baiano Doido, el Loco de Bahía, un estado de la lejana costa brasileña. Recientemente absuelto de los cargos de robo a mano armada, se jactaba ante cualquiera que quisiera escucharle de los crímenes que había cometido. Como dijo un Cinta Larga: “Baiano Doido me dijo que era un hombre de verdad, un asesino intrépido, no un ladrón, un asesino. Que había matado a más de 20 hombres en una prospección de oro en Mato Grosso”.

Baiano fue uno de los 200 buscadores de oro que se colaron en el territorio de Cinta Larga y acamparon en la Grota do Sossego, el Barranco de la Tranquilidad, a unos tres kilómetros del corazón de la mina. Parece existir consenso en la afirmación de que los Cinta Larga intentaron evitar la violencia, al menos al principio. Cuando se enteraron de la incursión, enviaron a tres de sus propios trabajadores mineros blancos con un mensaje: “Marchaos ahora o los indios os expulsarán”. Pero Baiano se limitó a burlarse: “Los indios ya no mandan. Ahora mandamos nosotros”. Incluso, con una pistola en la mano, ordenó a uno de los mensajeros que se arrodillara y le amenazó de muerte, antes de dejarle marchar.

Otra cuestión sobre la que hay consenso: los Cinta Larga intentaron avisar al gobierno, que mantenía una relación compleja y contradictoria con la tribu. Aunque Pío estaba siendo investigado por minería ilegal y blanqueo de dinero, los funcionarios habían negociado con él el cierre de la mina. De vez en cuando, las fuerzas de seguridad del gobierno entraban en la mina, detenían a algunos buscadores y confiscaban el equipo. El resto del tiempo, se limitaban a unos pocos puestos de control cerca de los principales puntos de entrada. El 5 de abril, los guerreros de Cinta Larga capturaron a 15 prospectores que se dirigían al barranco secreto –uno de ellos armado con una escopeta recortada– y los entregaron en uno de esos puestos de control. Los guerreros declararon que, si las autoridades no retiraban a los demás invasores, lo harían ellos. Pero los agentes de guardia dijeron que no podían hacer nada sin órdenes de sus superiores.

De vuelta al Arroyo de las Moscas Negras, Pío intentó persuadir a los guerreros para que desistieran: “Trabajemos en paz”. Ya había alertado a Funai, que prometió intervenir, aunque carecía de recursos para hacerlo de inmediato. Sin embargo, como lo describió un Cinta Larga: “No podíamos llegar a la misma conclusión. Y durante la conversación, una persona empezó a recordar el pasado. Otro empezó a recordar también. Y se empezó a recordar a todos los blancos que nos hicieron daño, las enfermedades. Hablaron de los muchos asesinatos llevados a cabo por los caucheros, los buscadores de oro... Todos nuestros antecedentes que murieron a manos de los hombres blancos. Y preguntaban a una persona tras otra: ¿Tú qué crees?”.

Según la lógica wepíka, estas atrocidades no eran hechos aislados, sino parte de una contabilidad que dejaba un lado del libro de cuentas –el de Cinta Larga– hundido bajo el peso de cientos de muertos. El temor a otra Masacre como la del Paralelo 11 era demasiado real. Los guerreros siempre volvían a Baiano y sus amenazas. “Es él o nosotros”, dijo uno. “Tenemos que hacerlo nosotros antes de que lo haga él”, dijo otro.

Hay versiones contradictorias de lo que ocurrió a la mañana siguiente. Pero hay unanimidad en torno a los hechos principales: mientras Pio se dirigía a implorar la intervención de las autoridades, 53 guerreros se dirigieron al barranco. La mayoría de los 200 buscadores huyeron hacia el bosque. Sin embargo, según los Cinta Larga, Baiano Doido no sólo se negó a marcharse, sino que les llamó “animales”. Fiel a su reputación, incluso amenazó con volver y matarlos a todos. Los forenses lo encontraron atravesado por 11 flechas. Otros dos hombres fueron asesinados junto con él, allí mismo. Los otros 26 fueron conducidos a los árboles antes de ser ejecutados, algunos con flechas, otros con balas, otros a golpes de pesados garrotes de madera.

“O nosotros o ellos”

No es una exageración afirmar que el pánico se apoderó de la región. Un maestro de Cinta Larga llamado Donivaldo fue atado y golpeado en la ciudad de Espigão, y un joven de 15 años llamado Moisés fue asesinado a tiros en una carretera forestal. Pio recuerda haber recibido amenazas en el pueblo: “Pueden pasar cinco años –10, 20, 30–, pero nos vengaremos”. A medida que los medios de comunicación se hacían eco de la noticia, resurgían viejos prejuicios. Un columnista calificó a los Cinta Larga de “caníbales civilizados”. En Brasilia, un diputado denunció la “impunidad de los indios asesinos que masacran a los brasileños que buscan un lugar donde trabajar”, como si los buscadores fueran simples trabajadores que respetan la ley.

Los Cinta Larga nunca tuvieron una palabra para decir “justicia”, y el Estado brasileño hizo un pésimo trabajo para describirla. En la investigación subsiguiente, la policía federal no encontró pruebas que situaran a Pío en el lugar de la masacre. En su lugar, recurrieron a la antropología de sillón, interrogando a los sospechosos sobre el papel que desempeña un gran jefe de Cinta Larga para demostrar que Pío era de alguna manera responsable de las acciones de los guerreros.

No pareció importar que un agente de policía hubiera escuchado por radio las peticiones de intervención de Pío, y que dos funcionarios del gobierno dijeran que se habían reunido con Pío precisamente en el momento en que se estaba produciendo la masacre. Tampoco que las pruebas más sólidas en su contra, y contra muchos otros, fueran solo rumores de los buscadores. La policía federal le acusó a él y a algunos otros jefes de “liderar” e “instigar” los asesinatos. En total, 22 hombres de Cinta Larga (y un agente blanco Funai) fueron acusados de homicidio.

Cuando se planteó la cuestión de si estaban suficientemente “integrados” para ser juzgados, un juez intentó argumentar que este paso ni siquiera era necesario, porque “la participación de los Cinta Larga en la sociedad [brasileña] es de sobras conocida... dado que se puede ver a algunos conduciendo vehículos y realizando transacciones comerciales”, lo que, en su opinión, sugería una “integración perfecta”. Los abogados de la Funai recurrieron con éxito, pero los antropólogos que trajeron no hicieron sino aumentar la confusión. Insistiendo con que los Cinta Larga estaban ligados a una “ética guerrera” milenaria, no consiguieron explicar el posicionamiento de Pío en contra del derramamiento de sangre.

Todos los forasteros parecían tener una idea de lo que se suponía que eran los Cinta Larga, aunque Pio y los demás de su generación apenas podían resolver estas cuestiones por sí mismos. Su amigo Tataré planteaba el dilema en voz alta: “No sé si soy blanco, si soy indio... No sé lo que soy”. Por mucho que anhelaran poseer las cosas del hombre blanco, nunca se sintieron en casa en las ciudades del hombre blanco, nunca se sintieron tan a gusto como cuando se bañaban en el río Roosevelt. Por mucho que hicieran negocios con los blancos, nunca llegaron a entender cómo funcionaba la mente de los blancos: cómo una vida podía ser una línea temporal individual en la que el futuro crecía lógicamente a partir de las propias acciones, errores e inversiones, separada del destino de la propia familia, de la propia tribu. Aprender a manejar el dinero era como aprender el idioma de los blancos: la gramática nunca resultaba natural.

La justicia brasileña es conocida por su lentitud. Después de que se calmara el circo mediático, el caso pasó de un juez a otro. Casi había caído en el olvido cuando volvió a la vida en noviembre de 2023, con la vista presidida por el juez Slomp. Y entonces ocurrió algo extraordinario. Hace unas semanas, un nuevo equipo de fiscales redujo el caso a sólo seis hombres de Cinta Larga, algunos de los cuales, según transcripciones de interrogatorios policiales, admitieron haber ido al barranco. Los fiscales pidieron a Slomp que desestimara los cargos contra Pio, Tataré, el agente de la Funai y otros para los que las pruebas no eran sólidas.

Casi podría parecer que el disfuncional Estado brasileño enmendaba por fin uno de sus errores. Pero el hecho es que, durante dos décadas, Pío se vio obligado a ser la cara pública de una atrocidad espantosa, en lugar de ser el superviviente de una. Los barones del caucho que ordenaron la masacre del Paralelo 11 nunca fueron acusados.

Este es un extracto editado de Cuando vendimos el ojo de Dios, de Alex Cuadros, publicado por W&N el 5 de diciembre. La traducción del artículo ha sido realizada por Emma Reverter

Fuente: https://www.eldiario.es/desalambre/...

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'Alabí, alabá, alabín bom-bá': Suena a árabe, y lo es

Tortuga Antimilitar - 5 January, 2025 - 00:00

Ernest Alós

'Alabí, alabá, alabín, bom-bá', 'Ra, ra, ra', 'alirón'. Cánticos deportivos (más bien viejunos, de tiempos de Pepe el Hincha, la verdad) que pueden sonar a árabe... inventado. Pero no. Se trata de expresiones populares, originarias del ámbito de los juegos infantiles, que efectivamente proceden del árabe. En concreto, del dialecto andalusí, la forma de habla popular de la que proceden el grueso de los arabismos de origen coloquial incrustados en las lenguas castellana y catalana, y a los que el arabista Federico Corriente (Granada, 1940) dedicó este pasado domingo buena parte de su discurso de ingreso a la Real Academia Española, 'La investigación de los arabismos en registros normales, folkóricos y bajos'.

Porque no todos los arabismos del castellano proceden de los campos en que los andalusís daban sopas con honda a sus vecinos del norte, como la álgebra, la química o la ingeniería agrícola, sino del habla popular que trasladaron los cristianos mozárabes ("bilingües o arabófonos exclusivos", apunta Corriente) que emigraron al norte, o los moriscos que no fueron expulsados hasta el siglo XVII. Un giro en la interpretación de los arabismos hispánicos que inició "el mejor etimólogo de todos los tiempos", Joan Coromines, pero que ha costado aceptar: Corriente lamentaba este domingo que su propuesta de revisión de los arabismos del diccionario de la RAE fuera aceptada solo parcialmente (sí le hicieron caso, en cambio, los editores del 'Maria Moliner'), quizá por lo arriesgado de algunas de sus hipótesis, procelosas cuando se alejan de los más seguros cultismos. Aunque ahora, desde el sillón que dejó vacante Ana María Matute, quizá le hagan más caso.

Entre el repaso a los términos de nivel "bajo o ínfimo", destacan los relacionados con los juegos, las canciones infantiles o las nanas (transmitidas por nodrizas moriscas). Muchos de ellos convertidos en frases o dichos "actualmente ininteligibles o semánticamente absurdos".

Titiritero. "Del andalusí ti-ríd tirí, literalmente, ¿quieres ver?".

Ra, ra, ra. "Literalmente, 'mira, mira, mira'".

Alabí, alabá, alabin bom-bá. Alla'ibín áyya ba'ád alla'ib bón bád, 'jugadores, venga ya, el juego va bien'.

Que si quieres arroz, Catalina. A partir de la fórmula ritual en un segundo matrimonio de una mujer: Tiríd 'ala rrús, aqtá'lina, '¿Quieres a este esposo ante todos? Acláranoslo'.

Dar el agua. "La voz de alarma (andalusí aw'á, '¡cuidado!', origen probable también de '¡agua va!', aw'á ba'ád, '¡cuidado, pues!', sin alusión directa, como se creía, a líquidos lanzados al arroyo desde las ventanas".

Ángela María. "Del andalusí ingilá almaríyya, 'desvelamiento de la novia', es decir, 'quedar la realidad a la vista'".

Del ala. Alihála, propina.

'Nana, nanita'. La fórmula con que empezaban las nanas, que por algo acabaron llamándose nanas. Del la fórmula árabe andalusí nám, nám, nám ínta, 'duerme, duerme, duérmete tú''.

Matarile (rile-la). Andalusí, má tarí li, '¿que me ves?'.

Alirón. Ali''lán, 'anuncio público'.

Ala alima alimón. Que no trataría ni de limas ni de limones. "Del árabe clásico, requerido por el registro oficial de los pregones, ala 'alima al'alimun, 'ea, sepan los que deben saber', prólogo en esas canciones de un anuncio o pronóstico, tales como 'que te vas a quedar soltera' o 'se rompió la fuente'".

Jodo petaca. Hudju bitaqah, 'tómalo, a la fuerza'. Entre otras muchas variantes (jo, jolín, batacazo) que el académico hace derivar de ese 'toma', como el "grito ritual de guerra del beduino que, al herir a su enemigo, le decía hudha

'anni wa'ana fulanu bnu fulan, 'toma esto de mi parte, que soy Fulano, hijo de Mengano'. De hecho, señala el académico, no son pocos los insultos realmente crudos en árabe que se han convertido en expresiones más blandas, sustitutivos aceptables de expresiones malsonantes en castellano. Es lo que tiene no conocer su origen o significado real.

Rapapolvo. Rabah búlb, 'ganarse una vulva'.

Paja. Passás, apaciguar.

Caramba. Hírr úmmak, abreviatura andalusí de un tremendo insulto árabe: 'en la vulva de tu madre haya un pene'.

Herre que herre. Igual que 'arre', términos que deberían proferir los arrieros moriscos a sus caballerías y que remiten directamente a los órganos sexuales femeninos.

Cateto. De 'catetorro', qátí' turúq, salteador de caminos.

¿Qué tiene que ver una trola, una droga y un andrajo? Corriente identificó en un artículo en 1993 toda una familia de voces que derivan de la peculiar pronuncia andalucí de la raíz árabe hat/dr (parloteo, cháchara). Todas ellas derivan en significados como "insignificante, inútil, falso, pretencioso, charlatán, etc".

Fuente: https://www.elperiodico.com/es/soci...

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La industria militar, ajena a su impacto ambiental

Tortuga Antimilitar - 4 January, 2025 - 00:00

Lucía Camacho, Xiomara Cantera, Fernando Valladares

Sudán, Myanmar, Gaza, Ucrania y un largo listado de países siguen en guerra por todo el planeta este 2024 y continuarán en 2025. A sus desgarradoras consecuencias, hay que sumarle que los conflictos armados traen consigo una degradación profunda del territorio. Se pierden ecosistemas que no solo están ligados a la identidad de cada cultura, sino que permiten el acceso a bienes básicos como el agua y regulan directa e indirectamente la salud de personas, animales y plantas.

El primer golpe es descarnado y brutal pero no termina ahí, sino que se mantiene a largo plazo. ¿Cómo se pueden retomar los cultivos o la ganadería que alimentaban a la población si la tierra está quemada y los animales muertos? ¿Cómo se reconstruyen los caminos que tejen la red que une a la población si hay minas antipersona? Y si no hay caminos, ¿cómo pueden volver quienes huyeron de la masacre?

Los conflictos armados no paran de aumentar, pero el mundo bulle con iniciativas enfocadas a reducir nuestro impacto en el planeta: en el Sahel se plantan miles de árboles y arbustos para tratar de evitar la expansión del desierto; en Sri Lanka y en Pakistán llevan décadas restaurando los bosques de manglares que protegen la costa de los efectos de los huracanes y tsunamis; en India se conceden microcréditos a mujeres para el desarrollo de iniciativas locales sostenibles; en Latinoamérica hay proyectos para proteger a las comunidades indígenas frente a la deforestación y aprender de ellas cómo tener una relación saludable con la naturaleza.

¿Cómo se reconstruyen los caminos que tejen la red que une a la población si hay minas antipersona?

Aquí, en Europa, se multiplican los programas educativos que incluyen el compostaje y el desarrollo de huertos urbanos para enseñar lo importante que es reducir nuestra huella ambiental. Pero ¿cómo se puede mantener el compromiso y la ilusión de las personas implicadas en todos estos proyectos si el ahorro en combustibles o en contaminantes apenas compensan las emisiones producidas por los conflictos armados y la industria militar asociada?

¿Cuáles son las emisiones de esta industria?

Hace ya décadas que desde la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático se instó a los países industrializados a reportar las emisiones de dióxido de carbono con el fin de recopilar datos completos y transparentes y poder así tomar medidas para su mitigación. Sin embargo, la industria militar quedó fuera del acuerdo ya que, en aras de proteger el secreto de las operaciones militares, se decidió que fuera voluntario reportar sus emisiones.

Esta protección dificulta enormemente las estimaciones de los niveles de CO2 emitidos y comprometen el cumplimiento de los acuerdos y la reducción global de emisiones. El resultado de esta situación es una industria militar que actúa con total impunidad en materia climática, operando fuera del marco legal al que quedan sujetos el resto de los sectores.

Si no se conocen las emisiones que generan, ninguna institución o gobierno puede exigir que se reduzcan

Si no se conocen las emisiones que generan, ninguna institución o gobierno puede exigir que se reduzcan. La industria militar se convierte en juez y parte al ser la encargada de crear y revisar sus propias normativas y acciones para contribuir en la reducción de las emisiones globales.

Qué dicen los estudios científicos

Pese a la opacidad que existe en torno a las emisiones que genera la industria militar, Linsey Cottrell y Stuart Parkinson, del Conflict and Environment Observatory y el Scientists for Global Responsability respectivamente, calcularon en una investigación presentada en 2022 que el sector militar era responsable del 5,5 % de las emisiones de gases de efecto invernadero. Por su parte, el Transnational Institute apuntaba en 2023 que la industria militar de EE UU es la responsable del 31,2 % de las emisiones históricas del país.

Según la investigación de Rasa Samaliukiene, publicada en 2018, en la que analizaba la documentación en torno al tema, la industria militar tiene efectos nocivos sobre los tres pilares en los que se basa el desarrollo sostenible: el medioambiente, la economía y la sociedad.

Medioambientalmente, la industria militar y sus efectos tienen un enorme impacto, tanto en emisiones como en destrucción de ecosistemas; económicamente, moviliza enormes cantidades de dinero, pero el efecto que tiene sobre las economías de los países donde se instalan bases militares se acerca más a la desestabilización que a la sostenibilidad; y en lo que al ser humano se refiere, tiene un efecto negativo tanto a corto como a largo plazo en la salud física y mental de niños y adultos.

No parece que estos “detalles” se estén teniendo en cuenta cuando, según el estudio que Denise García, profesora en la Universidad Northeastern de Boston (EE UU) y vicepresidenta del Comité Internacional para el Control de Armas Robóticas, publicó en Nature en 2020.

Este trabajo indica que la inversión de los países, empresas e instituciones internacionales en una industria que genera tanta destrucción es tres veces superior a la que se dedica a mitigar los efectos del cambio climático y la crisis ambiental que enfrentamos. Algo muy chocante dado que el cambio climático mata al menos veinte veces más que todos los conflictos armados juntos.

Resulta difícil de explicar que las inversiones económicas en la industria militar estén muy por encima de lo que amenaza en grado tan extenso la vida humana, la crisis climática actual.

A contracorriente del desarrollo sostenible

Cabe preguntarse si la existencia de una industria altamente contaminante que va en contra de todos los pilares del desarrollo sostenible es compatible con el plan de futuro que estamos construyendo.

Más allá de nuestro deseo de alcanzar la paz y el desarme global, cosa que hoy por hoy parece poco probable, ¿es posible avanzar hacia un desarrollo sostenible si, en nombre de la seguridad, mantenemos los datos sobre la industria militar fuera de la contabilidad ambiental? ¿Qué sentido tiene hacer esfuerzos para reducir las emisiones si los conflictos armados, que a menudo surgen por el interés de unos pocos, destruyen el progreso alcanzado por grandes mayorías?

Mientras detenemos la guerra, algo en la voluntad de todos, pero en cualquier caso complejo y lejano, resulta imprescindible que la industria militar comience a dar datos sobre su huella ambiental y sus emisiones.

Si nuestra meta es un mudo más pacífico y sostenible, hoy es el mejor momento para poner en marcha políticas conjuntas y más audaces para el desarme, la adaptación ante el cambio climático y la crisis ambiental.

Lucía Camacho, estudiante de Máster en Desarrollo Sostenible y Gobernanza Global de la Universidad Carlos III de Madrid; Xiomara Cantera, responsable de prensa en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC); Fernando Valladares, doctor en Ciencias Biológicas por la UCM, profesor de investigación del CSIC y profesor asociado de la Universidad Rey Juan Carlos.

Fuente: https://www.agenciasinc.es/Opinion/...

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Manolo Kabezabolo: "Hay que decir no a la guerra"

Tortuga Antimilitar - 4 January, 2025 - 00:00

Manolo Kabezabolo: “Hay que aprender a creer en uno mismo, tirar para adelante aunque te pisen una y otra vez”

Nuria Zurita

Aprovechando su reciente visita al Espacio Utopía (sala de conciertos y eventos de Valdencín, en el norte de Cáceres), Nuria Zurita entrevistó a Manolo Kabezabolo. Allí, el músico y cantante ofreció un concierto y presentó su documental Manolo Kabezabolo (Si todavía te kedan dientes es ke no estuviste ahí).

Tus canciones siempre han desafiado la normatividad no solo desde la música, sino también en el contenido: absurdo, crítica y humor. ¿Crees que esa mezcla ha sido una herramienta para enfrentar tus propios procesos emocionales y desafiar los prejuicios?

Lo has dicho perfectamente, esa mezcla es lo que me ha mantenido vivo. Desde mi primer ingreso en el psiquiátrico —que fue toda una farsa— , mi familia tristemente decidió, bajo sus convicciones —por lo que no puedo reprochárselo— tener el estigma de un enfermo mental al de un traficante de drogas. Así de claro. Fue muy duro para mí, precisamente por eso, porque yo sabía que no estaba loco. Como digo siempre, la música me salvó la vida; luego, en su día, las drogas ilegales me salvaron la vida de las legales. Y al final he tenido que dejar todas, porque ya somos muy mayores (risas).

Defiendes que el punk no es solo un género, sino una explosión y que sigue viva.

Eso ya lo decían los Clash, aunque yo no lo sabía en su momento. Cuando me preguntan si el punk ha muerto, siempre digo: si murieron dos de Eskorbuto y Paco sigue grabando, ¿de qué me estás hablando? El punk es actitud y aptitud. Me da igual la apariencia, el hábito no hace al monje.

¿Crees que hoy esa chispa vive en géneros como el trap o el hip-hop?

Sí, la tienen, pero la otra explosión es más grande: el reguetón. Lo escuché por primera vez en República Dominicana, aunque allí la bachata y el reguetón, especialmente cuando lo cantan mujeres, tienen un matiz muy diferente al que se entiende aquí. Eso sí, que nadie me venga con que es el nuevo punk. Para ser punks, hay que ser apátridas. La anarquía es otra cosa.

Ahora que estás de nuevo solo, sin banda, recuperando canciones para celebrar tu carrera, ¿cómo lo afrontas? ¿Qué sientes al empezar de nuevo tú y tu guitarra?

Me siento como entonces, pero sin drogas.

¿Y eso es para bien o para mal?

Para bien, para bien. Bueno, CBD sí que fumo, tampoco en demasía, pero me va bien. Y cuando no he estado tomando pastillas, he tenido algún que otro escarceo. Pero la peor droga es el tabaco y el alcohol. Bueno, y la televisión... ¡la televisión!

Tus conciertos han sido durante años un espacio de desahogo masivo, casi terapéutico para cierta parte del público. ¿Sientes que esa energía compartida también ha funcionado como una red de apoyo personal para ti?

Totalmente. Es como una red de apoyo, incluso para trapecistas (ríe). Porque yo me tiré al vacío sin saber qué había abajo. Y cuando me levanté, volví a caer. Una vez me preguntaron si había “sentado la cabeza” y yo les dije: “sí, he sentado la cabeza, he levantado los pies… y he vuelto a rodar”.

A menudo se te ha acusado de apología de las drogas por cantar sobre lo que viviste de primera mano. ¿Cómo afrontas esas críticas? ¿Crees que esas canciones ayudaron a poner sobre la mesa temas que eran tabú?

Exactamente. A los 21 años, cuando dejé el ejército, ya había pasado ocho meses en el psiquiátrico de Sant Boi. Probé las drogas legales, pero al final volví a las ilegales. Y esas canciones no son más que la realidad de lo que viví. Como decía Barricada: “Es muy difícil claudicar”. No hay más que añadir. Una vez me echaron de un Centro Social por apología a las drogas y al año siguiente me llamaban del Ayuntamiento.

La música tiene un poder inmenso como refugio emocional y válvula de escape. En tus momentos más oscuros, ¿sientes que el punk fue más efectivo que cualquier tratamiento convencional? ¿Qué te daba la música que otros métodos no lograban?

Sin duda, la música me ha salvado. Pero hay algo que me molesta: que digan que mi mejor canción es Spiz amarillo. Esa gente no ha entendido nada. La mejor canción de Manolo siempre está por llegar. Siempre. Como dice Nacho Tajahuerce en el documental: “Si te quedas solo con la barbaridad, no ves el trasfondo”. Y el trasfondo es llegar hondo, a lo más profundo... lo que te empuja a saltar hacia arriba.

En ocasiones, tus conciertos han sido auténticos espacios de catarsis colectiva, donde el caos y la energía del público se entrelazan contigo. ¿Cómo vives esa conexión tan singular con quienes asisten?

Por supuesto, la conexión es muy fuerte. Pero hay gente que no capisca. A mí me ha llegado a pedir una foto un jovencito con su polo de banderita. Me la he hecho, pero le he dicho: “Te estás equivocando”. Y aún así, sigue siendo fan mío. He tenido gente de Vox que me dice que son fans míos, policías, militares —porque yo lo he sido—, e incluso guardias civiles que no me multan porque dicen que son mis fans. Esto no es un sistema, esto es una trampa.

Has dicho que la música te salvó de “pudrirte en el psiquiátrico”. ¿En qué momentos sentiste que los conciertos eran esa cuerda que te sacaba del fango?

Sí, me salvó. Pero déjame desmontar un poco la figura de los managers. En el documental, hay un señor que dice que se me llenaba el corazón cuando me sacaban a tocar. Yo siempre le estuve agradecido por eso, pero si las cosas hubieran sido legales, y me cuesta decirlo pero es la verdad, no hubiéramos ido al 50%. Normalmente, los managers se llevan un 15-20% y llegó a exigirme un 10% de mis derechos de autor, cuando el artista era yo. Intenté que el último proyecto funcionara con “Los que se van del bolo” y con él, pero no pudo ser.

Has hablado de momentos de oscuridad profunda, pero también de cómo los has transformado en canciones. En ciertos espacios empieza a hablarse de la locura como resistencia, incluso del derecho al delirio, más que como un defecto a eliminar. Desde el punk y el arte en general, parece que ese malestar puede convertirse en una fuerza creativa. ¿Cómo lo ves tú?

Exactamente. Ahí le has dado. Cuando entré en la mili, mi proyecto ya se llamaba Locura Prematura. Muchas canciones mías han nacido en el psiquiátrico.

Has vivido el estigma de las enfermedades mentales en primera persona. Vivimos en una sociedad que etiqueta y medicaliza todo. Tú has hablado de cómo la psiquiatría y sus diagnósticos han influido en tu vida. ¿Cómo lidiaste con esas etiquetas y qué aprendiste sobre ti mismo?

Me defiendo como puedo, “como gato panza arriba” (canta). Es una canción sudamericana. O como decimos aquí: “Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos”. Pero el martillo de Thor siempre tira para arriba otra vez. Ya sin tormentas.

Huyendo de las lógicas medicalizadas que buscan la normatividad y corrigen la diferencia, ¿qué crees que le falta al sistema para tratar el sufrimiento humano de forma más libre y menos coercitiva? ¿Crees que es posible crear un sistema de apoyo horizontal, autogestionado y libre de coerción?

Es lo único que nos queda. Hay que cambiar la sociedad.

¿Cómo?

Educando desde el amor, la cooperación en lugar de la competencia. Sin Dios, sin patria, sin amo. Ya llevo cinco ¡eso es escalera de color! Además, hay que decir no a la guerra, la tercera guerra mundial está por venir. Voté “no” a la OTAN desde que entramos. Por eso no volví a votar más. La autogestión tiene que ser una obligación. Autogestiónate y enseña a los demás a autogestionarse. La revolución ya no se trata de tomar las armas, para mí consiste en hacer lo que puedas dentro de tu entorno, porque eso terminará abriendo camino hacia otros lugares. Y si porque nos corten un dedo dejamos de tocar la guitarra... Recuerda a este cantautor chileno...

¿Víctor Jara?

¡Ese! Y una cosa más: la tristeza y la depresión son estados de ánimo, no enfermedades. ¿Por qué nos recetan pastillas en lugar de ofrecer terapia?

¿Y qué opinas sobre la necesidad de los Grupos de Apoyo Mutuo (GAM)?

Son indispensables. El apoyo mutuo es imprescindible. Tenemos que centrarnos más en la terapia que en la medicina. Como vi en un meme una vez, “la medicina ha avanzado tanto que parece que ya todos estamos enfermos”. Pues eso.

Después de 40 años de carrera, ¿cómo te gustaría que se recordara a Manolo Kabezabolo?

Pues mira, Tere Auserón —la hermana de Santiago Auserón—, que murió hace unos años, quería escribir un libro sobre mí titulado “Mimito. Desmontando a los mitos”. Y me hacía gracia, pero yo siempre pensé que me pegaba más algo como “Un colgado encantador”. O algo así, ¿no? Pero eso sí: ¡que no me cuelguen! (risas).

Tu música no solo ha sido una herramienta para resistir, sino también para construir comunidad. Manolo, ¿qué mensaje le darías a quienes hoy enfrentan el sistema psiquiátrico, los estereotipos o su propio malestar, buscando resistir desde sus propias formas?

A veces ni la familia es suficiente. A veces. Otras veces pensamos que el psicólogo será nuestro mejor amigo y tampoco es eso. Hay que aprender a creer en uno mismo, tirar para adelante, aunque te pisen una y otra vez. Como decía Loquillo en esa canción de Siempre libres, “a desde el colegio tuve siempre que aguantar”. Pues eso. Aquí seguimos y aquí seguiremos.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/punk/...

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Hossam Abu Safiya

Tortuga Antimilitar - 3 January, 2025 - 00:00

La última foto del director del hospital Kamal Adwan en Gaza, el Dr. Hossam Abu Safiya, de pie desarmado, vestido con una bata blanca de médico, frente a una columna de tanques sionazis antes de su arresto y encarcelamiento. Estamos ante una foto histórica que perseguirá la deshumanización y brutalización más abyecta del nazisionismo.

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Carlos Taibo: Diez claves libertarias y ocho antimilitaristas

Tortuga Antimilitar - 3 January, 2025 - 00:00

Ser libertaria en el siglo XXI, también significa ser antimilitarista

El pasado 11 de diciembre, en el edificio de La Bolsa de Bilbao, Carlos Taibo nos ofreció una charla organizamos junto a Lumaltik Herriak. Bajo el título «Autogestión, apoyo mutuo: ¿qué significa ser libertario en el siglo XXI?», el pensador libertario exploró ideas esenciales para entender las transformaciones sociales necesarias en tiempos de crisis global.

La intervención de Taibo abordó con claridad temas como el decrecimiento, la autogestión y la despatriarcalización, posicionándose como alternativas imprescindibles frente al capitalismo y las estructuras de poder tradicionales. Su análisis no se detuvo en lo teórico, sino que planteó soluciones prácticas y profundamente humanas, basadas en el apoyo mutuo y la acción directa.

Además, Taibo destacó la urgencia de desmilitarizar nuestras sociedades, denunciar los conflictos armados y construir un futuro basado en la paz activa y la justicia social.

En este artículo, presentamos las 10 claves principales de lo que significa ser libertario en el siglo XXI, según Taibo, y recogemos algunas de sus reflexiones antimilitaristas. Una síntesis que invita a la reflexión y al compromiso colectivo otro mundo posible.

10 Claves libertarias

1. Crítica al capitalismo y al neoliberalismo
«La propuesta anarquista tiene que ser por necesidad anticapitalista. […] O puede rechazar al unísono el neoliberalismo y el capitalismo, que creo que es la posición anarquista y libertaria clásica.»

2. Cuestionamiento del Estado y las instituciones
«El Estado, en esencia, es un aparato al servicio de la clase dominante. […] Me preocupa mucho más el segundo riesgo: la superstición de que el Estado es una institución que nos protege.»

3. Democracia directa y acción directa
«La propuesta libertaria en este terreno habla de acción directa, de democracia directa y de autogestión.»

4. Autogestión como práctica central
«Las colectivizaciones realizadas en el inicio de la Guerra Civil […] demostraron que era posible gestionar una sociedad compleja sin empresarios, burócratas ni capataces.»

5. Apoyo mutuo y solidaridad
«Grupos de apoyo mutuo surgieron en los momentos iniciales de los confinamientos, creados por la gente común, no por activistas hiperconscientes de movimientos sociales críticos.»

6. Decrecimiento y descomplejización
«Tenemos que decrecer, desurbanizar, despatriarcalizar, descolonizar y descomplejizar nuestras mentes, nuestras vidas y nuestras sociedades.»

7. Revalorización de las culturas precapitalistas
«Culturas precapitalistas resisten como gato panza arriba ante las imposiciones del capital. […] En muchos casos, han preservado una relación fluida con el medio natural.»

8. Lucha de clases actualizada
«Estamos asistiendo a un endurecimiento planetario de las condiciones del trabajo salarial. […] Hoy, las reglas del juego de la lucha de clases han cambiado y debemos adaptarnos.»

9. Rechazo del individualismo inducido
«La mayor parte de la gente pasa su vida delante de una pantalla en virtud de un proyecto aberrantemente individual. […] Lo que llevamos dentro de la cabeza nos aleja de una transformación radical.»

10. Visión integral y ecosocialista
«Llevo años defendiendo la construcción de espacios autónomos autogestionados, desmercantilizados y despatriarcalizados.»

8 claves antimilitaristas de la charla

El antimilitarismo, el pacifismo y la crítica a los ejércitos son elementos centrales en el pensamiento libertario. En un mundo marcado por conflictos armados, explotación de recursos naturales y la militarización de las sociedades, estas reflexiones adquieren una relevancia renovada. Desde una perspectiva crítica, se pone en evidencia cómo los estados y las instituciones militares no solo perpetúan la violencia, sino que también actúan como instrumentos de dominación, control y saqueo global. A continuación, recogemos ocho claves aportadas por Caroos Taibo que conectan el pensamiento libertario con las ideas antimilitaristas.

Crítica a los Estados y su uso de la fuerza: «Esa forma de pseudo-democracia no duda en hacer uso de la fuerza a través de la represión que conocemos en nuestras calles o a través de golpes asestados en países pobres que tienen la mala fortuna de disponer de materias primas muy golosas.»

Denuncia de los ejércitos y las guerras: «Me interesan esos adolescentes y jóvenes que están muriendo en la frontera del lado ucraniano, como del lado ruso. Permanentemente olvidados.»

Desmilitarización como principio libertario: «Llevo años defendiendo la construcción de espacios autónomos autogestionados, desmercantilizados y despatriarcalizados. […] Y siento una obligación de agregar un séptimo verbo: desmilitarizar.»

Impacto de los conflictos armados: «En el inicio del conflicto en febrero de 2022, la Internacional de Resistentes contra la Guerra demandó de la Unión Europea que reconociese la condición de refugiados a las gentes que habían decidido abandonar Ucrania y Rusia. Ninguno de los estados miembros de la Unión se avino a reconocer esa condición.»

Reflexión sobre la desobediencia civil frente a la guerra: «Un convoy militar ruso avanzaba. Repentinamente, un grupo de civiles, 15, 20, 30, se apostó en medio de la carretera, frenando el paso del convoy. […] Nadie se movió. La tanqueta que encabezaba el convoy hizo ademán de abalanzarse sobre los civiles, pero en el último momento se detuvo.»

Guerra como herramienta de explotación: «El capitalismo, en el trabajo salariado, en la mercancía, en la alienación, en la explotación, en la plusvalía, en la sociedad patriarcal, en las guerras imperiales, en la crisis ecológica, en el colapso que se avecina.»

Ecofascismo y militarización: «Cada vez más conscientes de la escasez general que se avecina y cada vez más firmemente decididos a preservar en unas pocas manos recursos escasos en virtud de un proyecto de darwinismo social militarizado, de ecofascismo.»

Análisis de la Primera Guerra Mundial y la fraternización: «En diciembre de 1914, la primera Navidad con ocasión de la Primera Guerra Mundial, soldados de ambos bandos confraternizaron, en medio del escándalo de sus superiores, preguntándose: ¿Qué hacemos aquí? ¿Defendiendo a quién?».

Aquí dejamos el audio compelo de la charla.

Fuente: https://www.sinkuartel.org/ser-libe...

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